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Daily Archives: mayo 4th, 2012

Pulso crítico

 J. Enrique Olivera Arce.

 “No es mi intención dividir a México”, reitera el Sr. Enrique Peña Nieto deslindándose de la guerra sucia que empaña al proceso electoral en curso. La carga histórica que lleva a cuestas es más pesada que sus intenciones, el país no solamente está polarizado desde la elección presidencial del 2006, además el PRI se encargó de dividirlo en un proceso paulatino pero creciente de auspicio a la exclusión, desigualdad y  pobreza. Todo lo que el tricolor le señala a los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, aunque no se aleja de la verdad es la cereza de un pastel en el que  la inmensa mayoría sólo ha recibido migajas.

 Incluso, al interior del Revolucionario Institucional, pese a que se presuma de una sólida unidad, esta es fruto de una disciplina partidista impuesta con la zanahoria por delante. Es público y sabido que la alta burocracia y su círculo cercano de tecnócratas y amanuenses se despacha con la cuchara grande, lo mismo por la vía legal asignándose altísimos emolumentos, canonjías y prebendas, que por la ilegal participando en el carrusel de la corrupción mientras que la mayoría de la militancia está integrada por una masa informe de manipulados descamisados sin presente ni futuro. El acarreo electoral del llamado “voto duro”, funciona por que existe un clima de necesidad y miseria del que se vale el tricolor para mostrar imagen de fortaleza y unidad.

 México está dividido desde endenantes, el reto para partidos y candidatos no es convencer de buenas intenciones como la expresada por el Sr. Peña, es el como atemperarla reduciendo la brecha de la desigualdad para, con equidad solidaria, acercar a quienes todo lo tienen con aquellos que ya no tienen nada que perder. La palanca es sin duda económica, sin generación de riqueza y crecimiento sostenido no hay nada que repartir con sentido de justicia, pero esta herramienta se sustenta a su vez tanto en  voluntad política como en un clima social propicio para que expectativas y oportunidades den seguridad y certeza para afrontar las tareas del desarrollo. Sin un plan preconcebido que con carácter participativo y visión de amplio espectro marque rumbo, objetivos y metas por alcanzar  el reto es mayúsculo.

 En medio de la parafernalia electorera, el discurso a modo, promesas, propuestas y compromisos de partidos y candidatos sueltos y deshilvanados, el electorado no alcanza a percibir que tal reto esté presente en el ánimo de los presidenciales, salvo Andrés Manuel López Obrador, que no pierde congruencia en torno al hilo conductor de su propuesta de un nuevo proyecto de Nación sintetizado en 50 puntos, que vinculan  los grandes temas torales de la problemática histórica de México con el que hacer en el mediano y largo plazo. Para algunos, utopía, romanticismo trasnochado ó falacia electorera, para otros realista y esperanzador, pero al fin un documento marco, punto de partida para la reflexión, el debate y construcción de consensos.

 En tanto no se asuma con seriedad el como afrontar en las campañas electorales el reto de la desigualdad, la pobreza, la corrupción y el crecimiento con equidad y justicia el clima baciniquero de la descalificación per se, dominará el escenario. La guerra sucia entre partidos y candidatos generará en la sociedad más morbo y desanimo que interés por participar contribuyendo con un voto razonado en una elección que como bien señala López Obrador,  “… es definitoria, última oportunidad para salvar al país”,  en un escenario de crisis en que la economía se derrumba, arrastrando consigo más deterioro social, más pobreza y violencia. En lo político no puede echarse en saco roto lo que afirmara Calderón Hinojosa a su homólogo peruano Ollanta Humala sobre un crimen organizado que ya reemplaza funciones del Estado. Preocupante,  de la dualidad de poder a la ingobernabilidad y el caos sólo hay un paso. Únicamente la unidad consensuada en torno a un proyecto de Nación incluyente, con visión democrática de futuro que atienda a la deteriorada realidad de un México plural  y dividido, podrá ofrecernos la tablita salvadora.

 Hojas que se lleva el viento

El primero de mayo, Día Internacional del Trabajo, no es motivo de celebración ni fiesta nacional propicia para el asueto, el descanso y la recreación, es un llamado a la memoria histórica de los pueblos para recordar que las banderas de la lucha obrera por un mundo mejor, libre de la opresión del hombre por el hombre están de pie.

 Nos solidarizamos con “Proceso” y nos unimos a la indignación y enérgica condena por el artero asesinato de Regina Martínez Pérez, mujer ejemplar y destacada periodista, reportera y digna corresponsal del semanario,  que con valor y compromiso honrara la palabra escrita. Diversos comentaristas independientes le han manifestado al Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa que si no puede renuncie. El acumulado en año y medio de ineptitud, simulación, escándalos, corrupción e impunidad derramó el vaso, por el bien de Veracruz el gobernador efectivamente debe renunciar. Mérida, Yuc. Mayo 1 de 2012

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