Skip navigation

Category Archives: Percepciones

Pulso crítico
J. Enrique Olivera Arce

“Antenoche fui a tu casa y me ladraron los perros/ Quise agarrar una piedra, y se me embarraron los dedos”. Bomba yucateca

La sensación de pequeñez e impotencia en los quehaceres políticos, lleva al sectarismo y al encasillamiento de capilla. Si a esto le sumamos el miedo ante lo incierto de una situación dada, que no se entiende, que no quiere entenderse, o que rebasa capacidad para afrontarla con relativa serenidad y buen juicio, a mi modesto entender ello deviene en paranoia política y esto es lo que se percibe en un régimen político agotado como el mexicano.

Paranoia política que induce a un autoritarismo defensivo e irracional, privilegiándose actitudes de intolerancia frente a fantasmagóricas imágenes que amenazan poner en riesgo seguridad y confianza.

El percibir un complot con el fin avieso de desestabilizar el país y oponerse con oscuras amenazas al proyecto de nación neoliberal que el gobierno adopta e impone pretendiendo con ello alcanzar estadios superiores de modernidad, crecimiento económico y bienestar general, sólo porque no se entiende o no se quiere aceptar que la sociedad está harta de partidocracia, corrupción, impunidad e inseguridad, no puedo sino encuadrarle en dicho padecimiento, que suele devenir en una indeseable violencia de Estado.

Lo hemos afirmado en estos modestos maquinazos. El Sr. Peña Nieto rebasado por acontecimientos por el nunca imaginados, e incapaz de generar aceptación y confianza en sus presuntas reformas estructurales como para que estas tersamente aterricen, expresa impotencia asumiendo actitudes paranoicas de intolerancia y ausencia de visión de Estado.

No encontrando más salida para administrar conflicto y crisis, que amenazar con el uso de la fuerza en defensa de su cuestionado y rechazado manojo de políticas públicas antipopulares, el control de daños por la cloaca destapada en Iguala, Gro., se le revierte y agudiza.

“El Estado soy yo” y hay de aquel o aquellos que se oponen a mi proyecto, es el mensaje, sin parar mientes en que en una sociedad plural aquejada por desigualdad y pobreza, no cabe ni es deseable el pensamiento único. El proyecto de nación impulsado por su gobierno, ni es el único ni necesariamente es el mejor. Imponerlo, bajo la premisa de que ha sido aprobado democráticamente por las diversas fuerzas políticas, cuando la opinión generalizada cuestiona a la democracia simulada, no es el mejor camino.

Empero, sin medir las consecuencias, a su voz, se suelta el desgarre de vestiduras y descalificaciones tratando de acallar ya no sólo la protesta social, sino todas las voces discordantes reflejadas en una prensa nacional e internacional que habiéndole ayer aplaudido y enseñoreado, hoy lo exhibe en la alfombra del escarnio.

Mala señal, como ya se encargaron voces calificadas de interpretar la paranoia presidencial. El más leve desliz de intolerancia y represión por parte del régimen político vigente, puede desencadenar situaciones lamentables al interior de un horno que no está para bollos.

Si de noche te ladran los perros, no intentes agarrar una piedra porque te embarras los dedos, dice una conseja popular yucateca, y en ella debería pensar el partido tricolor que, a su viejo estilo interpretando y haciendo suya la nada velada amenaza presidencial, exhibe a bote pronto intolerancia e incomprensión de la crisis, rompiendo lanzas contra “los enemigos de México” que, ocultos en el tapanco y con el pretexto de los normalistas y varios cientos más de desaparecidos y sembrados en fosas clandestinas, arman un “complot” para desestabilizar al gobierno y al país entero.

Tratar de combatir visiones fantasmales en la oscuridad de la noche con sectarismo trasnochado, podría costarle muy caro al PRI a y todo el país. La crisis es del régimen político en su conjunto, atañe a toda la clase política sin distingo partidista, así como a todos los mexicanos y así deberían entenderlo como bien lo interpreta el secretario de la Defensa Nacional, al afirmar que el problema no es del gobierno, sino que es un problema de Estado, que atañe a todos y con todos y entre todos debe buscársele solución.

Ubicar crisis, conflicto y movilización social en el terreno electoral, y en este estrecho contexto pretender minimizar los daños descalificando al adversario, es no entender génesis y desenvolvimiento histórico del descontento y el hartazgo social que hoy le explota entre los dedos al Sr. Peña, al PRI, y al régimen político en su totalidad.

Antes que embarrarse los dedos, bien harían los beligerantes priístas que hoy se desgarran las vestiduras blandiendo los palos, en ver, escuchar y sentir en carne propia el por qué una sociedad lastimada y dolida, cuyo único camino viable de protesta y resistencia es la manifestación de su descontento, toma la calle.

Sin comprenderlo con objetividad, el control de daños basado en descalificaciones y amenazas, habrá de revertírseles.

Confundir a tirios con troyanos, dejándose llevar por la imagen mediática de provocación y violencia que el mismo PRI construye y alienta, haciendo de lado que es el régimen político caduco el que está exhibiendo el alcance de su propio concepto de violencia con la barbarie que hoy todo México condena, solo expresa miedo a verse en el espejo.

Temor al reflejo de su propia pequeñez e impotencia, frente a un pueblo que está diciendo basta. Miedo a toparse de frente con el México bronco que anda en busca de histórica revancha. De ahí la histeria y paranoia frente a un conflicto anunciado que les tomara por sorpresa.

Lo hemos comentado, a mi juicio todos los partidos políticos comparten la misma tesitura. Todos, sin excepción, viendo moros con tranchete en el patio del vecino, se resisten a aceptar que son origen y consecuencia de lo que ellos mismos han construido. Hoy no pueden echar mano de la democracia como camino para administrar por la vía institucional crisis, conflicto y control de daños. La democracia simulada y secuestrada por la partidocracia, no responde en la coyuntura a sus propósitos, de ahí su miedo y de ahí su violenta reacción y su ocultar la cabeza en la arena frente a un fenómeno social y político que pone en duda su supervivencia.

Hojas que se lleva el viento

La Revolución Mexicana no está muerta. Toma un respiro para seguir adelante impulsada por la resistencia de un pueblo que reconstruye el hilo de la memoria histórica.

-ooo-

Es de llamar la atención el que medios informativos no oficialistas, pongan énfasis en lo accesorio y callen ante lo sustantivo, exhibiendo la aldeana ocurrencia del secretario de gobierno de Veracruz, Erick Lagos, de armar un circo con acarreados en el Congreso local para ser aplaudido con motivo de su comparecencia en la glosa del IV Informe del Sr. Dr. Duarte de Ochoa, y se pase por alto lo que el boletín oficial destaca como eje central de la participación de este mediocre funcionario menor en tribuna: “Gobernabilidad, paz social y estado de derecho durante estos cuatro años de administración”. ¡Vaya desfachatez! Y que insulto a la inteligencia de los veracruzanos.- Xalapa, Ver., noviembre 23 de 2014.
pulsocritico@gmail.com
http://pulsocritico.com
http://pulsocritico.wodpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Si partimos de la idea –parafraseando al escritor Rafael Junquera Maldonado- de que el mañana también es pasado, no podemos dejar de considerar que el proceso electoral 2014-2015 que desembocará en la reposición de la Cámara baja del Congreso de la Unión, debería ubicarse en el contexto de la crisis de Estado que tocara fondo con el crimen de Iguala.

Nada será igual que endenantes. El peso de la carga histórica de lo que ya se tipifica como un crimen de Estado, definirá mañana la circunstancia en la que los mexicanos votarán a favor o en contra del más de lo mismo que habrá de ofertar la partidocracia.

Si como afirma la ideóloga del CDE del PRI en Veracruz, Dra. Zaida Alicia Lladó Castillo, todo está sujeto a la ley de probabilidades, lo más probable es que pese a los arquetipos de la química tradicional, el modelo matemático se apegue más a lo improbable que a lo deseable en el universo de opciones político electorales de un régimen caido en desgracia.

Hoy no hay nada para nadie, nos dice la Dra. Zaida Alicia. Y tiene razón, partidos y candidatos no están en el ánimo de un pueblo que lo mismo exige que se vayan todos que la renuncia del primer priísta de México.

Mañana es más que improbable que se ignore y olvide lo que en el pasado reciente se define como parte aguas en la vida institucional del Estado mexicano. Pasado, presente y futuro en unidad dialéctica conformarán la circunstancia en la que la correlación de fuerzas, ahora manifestándose en la calle, definirá rumbo y destino de la democracia representativa en México.

Más de lo mismo o cambio verdadero, es la disyuntiva.

A la violencia institucional, de la mano va la respuesta popular con un ascenso en la toma de conciencia de la necesidad de cambio. Lo que a la luz de la percepción pareciera lo mismo un vaso medio vacío que un vaso medio lleno, la terca realidad lo exhibe como un recipiente que derrama al peso de una gota. Un hoy, que ya es pasado, mostrando la cantidad acumulada de agravio e indignación transformándose en calidad, en el imaginario colectivo da un paso hacia delante en la construcción de ciudadanía y vida en democracia que habrá de reflejarse, mañana, en las urnas.

¿Podrá mañana el modelo matemático, arquetipo de una democracia simulada, dar viabilidad al conjunto de probabilidades que hoy la incipiente ciudadanía cuestiona y condena, exigiendo que se vayan todos?

La carga de un ignominioso pasado o el masoquismo de siempre dirán la última palabra, reduciéndose el abanico de opciones electorales a un simple votar o no votar.

Si mañana es pasado, y se da como válida la ley de probabilidades en el quehacer político electoral, ésta no podrá ni deberá ignorar entre sus variables sustantivas que el peso específico de una ignominiosa afrenta a los Sentimientos de la Nación, podría contar más que la alquimia electorera de un viejo régimen que no termina de morir.

Hojas que se lleva el viento

El valemadrismo frente a la crisis del régimen político nacional, se refleja en el rubicundo rostro del Sr. Dr. Duarte de Ochoa. ¿Será por eso que se comenta que no hay diferencia entre el ex gobernador de Guerrero y el que dicen manda en Veracruz?.- Xalapa, Ver., noviembre 9 de 2014.

pulsocritico@gmail.com
http://pulsocritico.com
http://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce 

Los días corren, sumando. Autoritarismo, desinformación y cortinas de humo a modo encaminadas a desviar la atención del respetable, están muy lejos de frenar la ola de indignación y protesta que invade la apacible paz social del país de aquí no pasa nada.  

La crisis política en México tiende a profundizarse. Desde el epicentro de la República los tres poderes de la Unión no le encuentran la punta al mecate. Un hasta ahora frustrado esfuerzo por encauzar el control de daños por la vía institucional, se diluye entre desgarre de vestiduras, dimes y diretes de una clase política que tardíamente intenta tomar conciencia de que el daño les concierne, y no precisamente en el ámbito electoral. 

No hay distingo partidista ni de encumbrados personajes, la ola del ¡Que se vayan todos”, a todos afecta por igual. De ahí la paranoia y el todos contra todos en el reparto de culpas. 

El presidente Peña, rebasado el primer círculo de sus colaboradores, toma el toro por los cuernos y se hace cargo de la conducción de la administración del conflicto y control de daños, así sea únicamente en los terrenos de lo mediático. 

Hace un llamando a todas las fuerzas políticas a cerrar filas en torno lo mismo a las instituciones republicanas que a un combate frontal de corrupción e impunidad. Después del niño ahogado, un nuevo pacto en previsión a “otro Ayotzinapa” que ponga en riesgo ya no a un régimen político cuya crisis parece irreversible, sino a la supervivencia del Estado mexicano como tal.  

Y en esas estamos, con la salvedad de que la correlación de las fuerzas políticas convocadas, ya no tiene como referentes a  gobernadores, partidos políticos y agrupaciones formales de la llamada sociedad civil vinculadas a la simulada democracia representativa. El México de hoy ya es otro, muy diferente al de 2013. La resistencia   social entró en escena, llamando por su lado a parar. 

La correlación de fuerzas políticas parece haber mudado a la calle. Frente a una clase política rebasada, a la defensiva, confundida e incapaz de discernir lo que en política representa el “efecto mariposa”, las fuerzas políticas reales se manifiestan en  protesta y reclamo, manifestaciones, marchas y bloqueos de una movilización social que tomando  conciencia de su fuerza, se pronuncia por resistir a los embates de un régimen político que siéndole  adverso le ofende y le lastima. 

La falsa representación popular institucional pagando el precio de su soberbia, desnuda queda frente a una resistencia ciudadana que no sabe, ni desea saber, de pactos cupulares que prolonguen en el tiempo su estatus de secuestrado por la corrupta y voraz partidocracia cuya crisis toca fondo en medio de otra crisis, la de una economía que no despega en la medida de lo deseable, ni tiene para cuando bajo el modelo neoliberal de desarrollo adoptado; incrementándose desigualdad, pobreza, exclusión y, de paso, violencia en todas sus manifestaciones. 

El llamado presidencial borda así en el vació. El equilibrio está roto. Las fuerzas políticas formales marchan en solitario, divorciadas de la fuerza real que toma la calle. 

 Son ya más quienes expresan indignación y hartazgo que quienes están a favor de mantener el nocivo clima de corrupción e impunidad. Es a los primeros a los que convendría escuchar para actuar en consecuencia convenciendo con hechos del imperio de la ley, sin distingos ni privilegios. Pretender pactar con los corruptos, no es el mejor camino para abatir impunidad y la gente lo sabe, exigiendo ¡Que se vayan todos”; mostrando en donde es que se ubica la fuerza social y política real y por donde es que hay que caminar para restañar heridas en un esfuerzo auténtico por controlar los daños.  

Y en este escenario se viven en México los prolegómenos del proceso electoral 2014-2015, destacando las carencias de visión de Estado e incapacidad de la llamada clase política para ubicarse en los tendidos. Como respuesta al control de daños propuesto por el presidente Peña, sin el menor asomo de humildad los partidos políticos anteponen su interés mafioso anticipando rotundo triunfo para sus candidatos en las urnas. Esto sin parar mientes en que de seguir las cosas como van, lo electoral pasa a ser lo que menos importe a una población adulta en su mayoría montada en la indignación, protesta y resistencia. 

El México del 2015 ya no será igual al de 2012. Ni dudarlo.

La respuesta a la actual crisis que vive México no está en las urnas. Elegir a los mismos para que todo quede igual, o peor, no es opción. El pacto social está roto, vulnerado el estado de derecho, y esto no se resuelve bajo la mecánica tradicional de la política electoral.  

El daño infringido al Estado es mayor y así debería considerarse. El control de daños requiere de cirugía también de mayor calado; debiendo contemplar la regeneración del Estado desde abajo, con la participación consecuente y responsable de las fuerzas políticas legítimas. El futuro de México está de por medio, no puede ni debe sustentarse en decisiones de barandilla que señalan culpables, pero que no resuelven el problema de fondo en un país en el que la corrupción y la impunidad lo es todo. 

Hojas que se lleva el viento 

El camino está despejado. Con la decisión de la SCJN de no avalar la consulta ciudadana sobre la reforma energética, “el andamiaje esta lísto” para acoger la inversión privada en la explotación de los recursos energéticos que algún día fueran patrimonio nacional.

-ooo-

¿Y Veracruz? Muy bien gracias, todos contentos aprestándonos para asistir a una justa deportiva que en esencia nos es ajena, pero que nos da la oportunidad de valorar la importancia del circo cuando el pan escasea.  Cd. Caucel, Yucatán., Noviembre 5 de 2014.

 pulsocritico@gmail.com

http://www.pulsocritico.com

http://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“De aquí para adelante, sea cual fuere la estrategia a seguir, Peña Nieto no podrá desprenderse ni de su carga histórica ni mucho menos de la opinión que sobre su persona y candidatura anida ya en varios millones de mexicanos, especialmente de una juventud a la que se le colgara irresponsablemente  la etiqueta de intolerante, manipulable e incapaz de discernir con claridad lo que a México conviene”. J. E. Olivera Arce (mayo 17 de 2012)

Puesto en duda el estado de derecho en México, así como la capacidad del régimen para absorber con eficacia un conflicto social y político que tiende a profundizarse, cabe preguntarse hasta donde credibilidad y confianza en las instituciones republicanas alcanzan para lograr la unidad que para sí reclaman las propias instituciones de los mexicanos.

Hasta donde alcanzan para confiar en la aplicación de la ley sin distingos y/o, respaldar el oportuno y eficaz aterrizaje de las reformas que llamadas estructurales, le aprobara el Congreso de la Unión al presidente Peña.

Por lo que es dable percibir en las medias verdades y medias mentiras que trasmite la prensa nacional, en cada vez más amplios sectores de la población credibilidad y confianza en las instituciones, lejos de fortalecerse menguan, en demérito de los esfuerzos del gobierno federal por convencer de que, lo que se ha dado en llamar crimen de Estado, no va más allá de un hecho aislado, resultado de inconfesable complicidad criminal entre un alcalde corrupto y una difusa delincuencia organizada.

El tema es del ámbito de la seguridad pública, focalizado en una entidad federativa penetrada por “el narco” y, de ninguna manera se ubica en los terrenos de una crisis política, insisten desde las trincheras de una cúspide del poder confundida y rebasada.

De esta versión se hacen eco no pocos medios de comunicación, descontextualizando los graves sucesos sin más resultado que auspiciar más duda e incertidumbre.

El affaire Iguala ya toma el cariz de una cacería de brujas en noche de aquelarre; todos son culpables en tanto no demuestren lo contrario, intercambiándose en un todos contra todos culpas y responsabilidades con propósitos evidentemente electoreros entre partidos políticos y sus conspícuos personeros; sin lugar a dudas pretendiendo alejar del imaginario popular lo que, como hecho consumado se percibe ya como crisis terminal del régimen político nacional.

Las ríspidas contradicciones de un México sin rumbo que, como bien apunta Dulce María Sauri Riancho, ex presidente nacional del PRI, enfrenta una “tormenta perfecta” en la que violencia y economía se entrelazan y retroalimentan conformando un ominoso escenario.”Están las dos tormentas, la de la violencia y la de la economía, en riesgo de incrementarse, chocar y volverse una sola, con una fuerza e intensidad desconocida para esta generación de mexicanos”, afirma.

Peña Nieto saliendo al quite en la administración del conflicto, con resultados infructuosos. Habiéndose reunido en Los Pinos con los padres de los jóvenes normalistas que pasado un mes no aparecen; a lo largo de 5 horas en las que prevaleciera el monólogo presidencial, lo que obtuvo fue un descolón.

Los padres salieron así como entraron a la reunión. No queremos promesas, exigimos que nuestros hijos aparezcan, fue la desesperanzadora respuesta a un desgarre de vestiduras que pretendiera ser un discurso solidario, alentador y auspiciador de credibilidad y confianza.

Ni una ni otra. Credibilidad y confianza en las instituciones republicanas y en el quehacer gubernamental en pro de la justicia y el imperio de la ley, se difuminan en el lienzo nacional. La duda e incertidumbre crecen. La economía se complica y respondiendo a los componentes y tendencias de la crisis global, no encuentra respiro en un México en el que desempleo, bajos salarios y consumo deprimido, alimentan el caldo de cultivo que, con desigualdad y pobreza en ascenso, da pie lo mismo a la violencia criminal que a la paranoia del régimen político dando palos de ciego..

No es circunstancial que sintiendo que la lumbre llega a los aparejos, quienes representan a los poderes fácticos de este país, si teniendo mucho que perder, clamen por un pacto nacional por la seguridad. Con ellos se compromete el Sr. Peña a enderezar la nave, aplicando la ley tope con quien tope. Será el tiempo el que diga la última palabra. Por ahora, la promesa presidencial topa ya con la interrogante: ¿Creen y confían los empresarios en la palabra del presidente?

La tormenta perfecta a que hace alusión quien también fuera gobernadora de Yucatán, está más que anunciada en su conformación. Las aguas en la mayor parte del país se agitan y los negros nubarrones en el horizonte no auguran nada bueno. Credibilidad y confianza perdidas y a merced de las olas, a la deriva son de mal augurio.

Para un régimen caduco, divorciado lo mismo de la sociedad que de una necia realidad que se opone e impone al discurso oficial, el sólo anuncio de la madre de todas las tormentas que se avecina, debería ser razón suficiente para poner las barbas en remojo. Y no es así, la paranoia le gana y le ciega; confiando en el blindaje de un estado de derecho pensado y diseñado a su medida, espera que sean las fuerzas del orden, ministerios públicos y jueces quienes saquen las castañas del fuego.

Esperemos que esta pueril estrategia no fracase en el intento.

Hojas que se lleva el viento.

Y a propósito de intento, los senadores priistas en nuestra bucólica aldea, liman asperezas y ponen a prueba credibilidad y confianza. Juntos pero no revueltos coinciden en considerar que la bondad del presupuesto de ingresos de la federación aprobado por el Congreso de la Unión, reside en su carácter de panacea enderezadora de entuertos, lo mismo para una economía deprimida que para unas finanzas públicas que seguirán dependiendo de los recursos expoliados a PEMEX, de un mayor endeudamiento, y de una depreciación del peso frente al US dólar que no se quiere mencionar por su nombre. Buen intento en su afán proselitista de convencer a los veracruzanos de lo que pudiendo ser no será. ¡Salvo un milagro! y francamente no creo que Yunes Landa, Yunes Zorrilla tengan madera de hacedores de milagros. Son simples mortales, políticos en pos de un destino manifiesto, así que sus constantes arengas deben tomarse con la reserva del caso.

-ooo-

Como partido político Morena recibe su primer revés a manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ya lo comentamos en su oportunidad, Andrés Manuel y su movimiento están optando por la vía electoral en sus propósitos transformadores, luego están obligados a jugar bajo las reglas de los dueños de las canicas. No hay de otra, y en dichas reglas no se contempla una democracia directa que vulnere a la democracia simulada.- Cd. Caucel, Yuc, noviembre 1 de 2014.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

http://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Todo parece indicar que para la crisis sistémica global y las concurrentes que una a una aquejan a la mayoría de los países del orbe, no hay respuesta. Habiendo trascendido el marco de la especulación teórica y posicionamientos de la academia, así como la capacidad de maniobra de la llamada clase política, trátese de jefes de Estado representación parlamentaria o partidos políticos rebasados por una necia realidad que no cede, la única explicación y barruntos de salida se ubica ya en la percepción de masas.

Hombres y mujeres comunes, superando a filósofos, sociólogos, economistas, politólogos, gobernantes y fauna de acompañamiento, viviendo en carne propia efectos y consecuencias de la crisis neoliberal del capitalismo de nuestros días, intuitivamente y más allá de un primario sentido común, ubican el origen del pandémico descalabro sistémico y ofrecen alternativas de salida que, si bien, no son acordes con propósitos y objetivos cupulares, si apuntan al salvataje de una humanidad amenazada por el mayor de los holocaustos hasta ahora conocidos.

No es la política, tampoco la economía o la reconstrucción democrática del tejido social por sí mismas en el ámbito de su respectiva competencia, en donde la percepción de masas encuentra la solución a la crisis. Pragmáticamente, intuye que la respuesta a la problemática actual debe ser integral, multidimensional y horizontalmente incluyente al margen de intencionalidad, propósitos, objetivos y acciones concretas del uno por ciento de la población mundial, sustento del capitalismo salvaje en su actual etapa neoliberal de despojo y genocidio.

Lo que a mi juicio, es reflejo de un nuevo ascenso de masas en la permanente lucha anti capitalista y anti imperialista, tomándose consciencia de que el sistema dominante no sólo ya no da más a favor del noventa y nueve por ciento de la población mundial, sino que opera en contra de la propia vida del planeta y sus habitantes.

Esta realidad que subjetivamente anida en la percepción de masas a escala mundial, se expresa cada vez en mayor medida en una clara consciencia de que ésta es reflejo de una realidad real, objetivizando la necesidad de cambio y transformación, actuando en consecuencia.

No hay lugar del mundo en el que no estén resurgiendo movimientos sociales anti capitalistas que desmienten tanto al fantasma del fin de las ideologías y de la lucha de clases, como el mito del eterno destino manifiesto del sistema dominante.

Incipiente aún, dispersa, sin organización y acción unitaria en torno a un programa mínimo de las clases subordinadas que aglutine y oriente la acción de masas, estas, sin embargo se mueven, pesan y empiezan a determinar rumbo y destino de la sociedad deseable para el futuro inmediato.

El reformismo envolvente y adormecedor de conciencias, va quedando atrás. Una vanguardia consciente de la humanidad se encamina a nuevas acciones revolucionarias que cambien la faz del planeta. La vieja disyuntiva entre pacifismo y violencia revolucionaria retorna al escenario mundial.

Contrario a los paradigmas de Marx y la mayoría de los grandes pensadores socialistas de finales del siglo XIX y de principios del XX, los gérmenes de una nueva concepción de revolución mundial, no se expresan en el movimiento obrero más adelantado, como podría ser el de la vieja Europa. La vanguardia en nuestros días se deja ver entre los pobres más pobres de la tierra, los pueblos originarios excluídos de siempre, entre una clase media empobrecida y en una juventud insatisfecha y rebelde sin expectativas de empleo y de futuro; No teniendo nada que perder, imprimen rumbo y voluntad de triunfo en esta nueva etapa de ascenso de masas, frente a una clase dominante a la defensiva y sin respuestas a una crisis que se prolonga en tiempo y consecuencias.

Si consideramos como plenamente vigentes las teorías de la Revolución Permanente y del Desarrollo Desigual y Combinado de la Historia de Trotsky, los sectores más rezagados y vulnerables del orbe, haciendo suyos conocimiento acumulado y guiados por la memoria colectiva de la humanidad en su conjunto, son hoy el motor de la historia al que se enfrenta el reacomodo y redistribución del mundo de las grandes potencias dominantes y el capitalismo en su actual etapa neoliberal.

Creo que es en este contexto que habría que ubicar la actual crisis del régimen político en México. Incapaz de dar respuesta a los grandes retos de un país sin rumbo, a la defensiva se pliega y se revuelve sin encontrarle la punta al mecate de una madeja que cual bola de nieve resbala y rueda ladera abajo.

Puede más la inercia del subdesarrollo que las reformas presuntamente estructurales de un modelo de desarrollo neoliberal que la gente rechaza y lo expresa de viva voz.

Ya no es solamente percepción subjetiva lo que flota en el ambiente. Los mexicanos constatan y viven en carne propia la realidad real de la incapacidad de un Estado en crisis, cuyo régimen político caduco, corrupto e inoperante, es superado por colectivos que cobrando conciencia de su realidad están diciendo ¡Basta!; sumándose a la ola ascendente de una nueva etapa de la lucha permanente de las masas del mundo por su liberación y mejores condiciones de existencia.

Lo que hoy parece fuera de lugar y superado por la historia, bien podría ser el ruido del permanente correr de las aguas de un torrente en busca de cauce. La resistencia se abre paso. Cd. Caucel, Yucatán., octubre 29 de 2014.
pulsocritico@gmail.com
http://www.pulsocritico.com
http://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“El país arde, y nosotros discutimos de quién son las mangueras”. Xosé Manuel Beiras

Círculos políticos y prensa de acompañamiento en Veracruz, entretenidos en el sempiterno juego de intereses electorales encontrados, parecen sentirse cómodos manteniéndose al margen de la peor crisis política de los últimos treinta años en México.

Tanto a nivel partidario como al interior de la administración pública estatal y municipal, la prioridad está puesta en el proceso electoral en marcha así como en dimes y diretes en torno a la viabilidad de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, siendo este evento deportivo parte del herramental utilizado para descalificar lo mismo a los de casa que al adversario u adversarios de enfrente.

Salvo contadas voces con intención de llevar agua a su molino más que por genuina preocupación, el malhadado crimen que ha puesto en jaque al gobierno de la república y al régimen político del Estado mexicano, exhibiendo la profundidad de su crisis terminal, la mayoría de la llamada clase política y la prensa oficialista de la entidad, no parece escuchen, sientan, se preocupen u ocupen por los pasos que retumban en el tapanco.

Si la violencia criminal de la delincuencia organizada no existe en Veracruz y los delitos de baja estofa se combaten con “robocops”, no hay purrum en el cotarro. Todo está bajo control y la airada voz de una sociedad lastimada, sólo es de llamar la atención cuando incurre en “vandalismo”; la protesta ciudadana y en especial la de los jóvenes estudiantes, es legal y tolerada si es pacífica, modosita, bien portada y no incurre en el exceso de afectar intereses de terceros ó pedir la cabeza de Peña Nieto.

La prioridad es dilucidar el quien, el cómo y el cuando habrán de postularse fulano o perengano como candidato a la sucesión del que dicen manda en Veracruz. En torno a ello, afecto y desafecto, tinta y lodo por delante, transcurre la bucólica vida política de la entidad, mientras la nave se hunde con la lumbre llegándole a los aparejos.

Nadie en estos círculos, rojos, azules, amarillos, verdes o tornasoles cercanos a un poder que le apuesta a no poder, alcanza a percibir que por los antecedentes documentados, o bien por la obviedad de una realidad presente, Veracruz podría encontrarse en igual o peor tesitura que Guerrero o Michoacán. Prever y con oportunidad limpiar la mugre bajo la alfombra, no está en el ánimo ni en las prioridades en un próspero granero que tiempo ha viene transitando en los márgenes de un estado de derecho deteriorado y cuestionado.

Las airadas voces de alerta ni se ven ni se escuchan. Ni Guerrero ni el país entero son Veracruz, que éstos con su pan se coman una crisis que no es de la incumbencia de los veracruzanos.

Hasta que el hilo reviente por lo más delgado… Y cuidado, que ya se está tensando más de lo que la paz social recomienda; lo que el torrente de desigualdad, exclusión y pobreza arrastra bajo sus aguas podría dar la sorpresa.

Hoy son los jóvenes estudiantes quienes alzan la voz, maña quien sabe…

Y en este escenario, es de llamar la atención el que voces calificadas rompan el esquema, haciéndose eco de la paranoia que invade al primer prísta del país. El respeto al mandato constitucional y el que nos merecen las instituciones republicanas, tiene límite. Cuidemos de su integridad y reflexionemos civilizadamente sobre su futuro, antes que ir contra ellas, dicen desde el mismo seno de las instituciones cuestionadas.

No se paran mientes en que el hartazgo, indignación y protesta, bien puede no ser justificado ni legal a la luz de los intereses de un régimen corrupto, pero sí legítimo en el ámbito del derecho natural de un pueblo a cuestionarse sobre la forma de gobierno que el mismo se ha dado. Al fin y al cabo ¿quién lanzó la primera piedra, infringiendo la ley?

La violencia sea cual fuere su origen, motivación o expresión palpable de conductas antisociales, no es deseable, pero no puede descalificarse a priori sin tener los pelos de la burra en la mano. Frente al monopolio de la fuerza del Estado, ejercido a tras mano, en lo oscurito y con aviesos propósitos, ó la violencia criminal de la delincuencia organizada o desorganizada que daña todo lo que toca, no puede dejar de justificarse la violencia de los ofendidos, hoy indefensos ante la ausencia de un estado de derecho que por ellos vea.

Hoy son ellos, juventud vulnerable y victimada, mañana bien podríamos ser nosotros, todos por parejo.

No nos engañemos. No se puede ni debe estar cómodamente al margen de una crisis social y política que, arrastrando a toda la sociedad, no tiene respuesta valedera por el camino de las urnas. La política electoral y con mayor razón la politiquería que vela por el reparto del botín, no es hoy prioridad. No es una elección lo que está en juego como tampoco el buen nombre de las instituciones republicanas, es algo más, de mayor relevancia y trascendencia, el pacto social que da cohesión al Estado mexicano.

Reflexionemos. México vive la hora de su definición. O se está por la continuidad del más de lo mismo, sujetos a un régimen político corrupto y caduco, o se compromete por la reconstrucción democrática del Estado por los amplios caminos de la participación consecuente y responsable de todos.

Lo otro, la grilla palaciega, es lastre que bien puede tirarse por la borda.

Hojas que se lleva el viento

La seguridad pública es el mayor legado en 4 años de mi gobierno, afirma ufano el Sr. Doctor Javier Duarte de Ochoa. ¿Hay razón o argumento de peso para dudarlo y desmentirle?

-ooo-

De nueva cuenta las imágenes de mujeres, viejas y no tan viejas mostrando sus descarnadas miserias en la vía pública, dan la vuelta al mundo. Nadie frena tan ignominioso espectáculo; la autoridad coludida con el movimiento lumpen autodenominado “Cuatrocientos pueblos” es parte del show. Auspiciando, financiando, manipulando y utilizando el bailoteo de féminas en cueros -protagonistas y víctimas per se del clima moral de domina la vida política de la entidad-, desde las esferas del poder se construye cortina tras cortina de humo para encubrir sin resultado práctico su propia desnudez política y moral.- Cd. Caucel, Yuc.a 26 de octubre de 2014.

pulsocritico@gmail.com
http://pulsocritico.com
http://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Y bajo esta premisa México tiene el gobierno ad hoc que responde al cuerpo social de un Estado-Nación decadente en el que las minorías se imponen por sobre el interés más caro de las mayorías: su independencia y soberanía, libertad, seguridad, educación, salud, recreación y oportunidades para desempeñarse en un trabajo digno y remunerativo.

¿Hasta cuando seguiremos como país, bajo esta premisa?

En estos maquinazos desde el 2010 se ha insistido de manera reiterada en la percepción de una crisis del régimen y partidos políticos que le sustentan, que ha tocado fondo, requiriendo de una profunda renovación que le permita ser funcional a las nuevas realidades de los dos Méxicos que conforman el todo nacional. La situación que hoy acusa México en todos los órdenes de su vida económica y social confirma tal percepción, objetivizándole y mostrándose al mundo su precaria desnudez.

La corrupción, impunidad, miopía, simulación, así como carencia de honestidad intelectual para reconocer que México transita sin brújula y sin rumbo cierto, a diferencia de lo que afirma el Sr. Senador José Fco. Yunes Zorrilla, se están encargando de negar posibilidad alguna de viabilidad de futuro al Estado Mexicano. Imponiéndose una nueva percepción que ronda en torno a la no muy lejana posibilidad de sumarnos a la lista de Estados fallidos que, por cierto, frente a la crisis económico financiera global va en aumento.

El régimen político que tiene secuestrado al Estado mexicano, ya no es funcional al cuerpo social; el pensamiento serio y lúcido de no pocos analistas propone un nuevo pacto social, así como la realidad real exige un nuevo pacto federal que atienda lo mismo al desarrollo regional desigual que a la polarización cada vez más severa entre entidades federativas con ventajas comparativas que les favorecen y las que se debaten entre pobreza y pobreza extrema.

Y en este marco, es de llamar la atención el que nuestra llamada clase política, apoltronada en sus privilegios, mantenga la inveterada costumbre de bañarse empezando por los pies. Auto recetándose reforma tras reforma, pretende encontrar en sí misma respuesta a una enfermedad social y política de la cual es directamente responsable.

¡Al ladrón… al ladrón!

Peña Nieto ha venido posponiendo el combate a la corrupción. Hoy la realidad le obliga a declararse de dientes para afuera favorable a una reforma constitucional que limpie la basura oculta bajo la alfombra. De inmediato, los partidos políticos se unen a tal propósito presidencial y, en un gesto más de seguidismo y simulación, secundan la iniciativa del PAN dispuestos a legislar sobre el particular. Los corruptos, en el papel dejarán asentado que son enemigos a muerte de la corrupción e impunidad y, con fundamento legal, el Estado mexicano se encargará de que cobre vigencia aplicando todo el peso de la ley en chivos expiatorios a modo.

Desgarre de vestiduras a destiempo. Pretender tapar el pozo después del niño ahogado, en medio del descrédito, protesta y resistencia social poco abona a su favor al régimen que en su propósito de salir bien librado del atolladero, descarga su crisis terminal en las espaldas de una sociedad ofendida.

Si hay algún culpable en la ofensa a los guerrerenses, son estos al permitir la presencia de la delincuencia organizada en su vida pública y privada, es la tónica adoptada. De un plumazo una crisis política de Estado se transforma mediáticamente en crisis de un tejido social local deteriorado y penetrado por “el narco”, saliendo al quite el gobierno federal para enderezar el entuerto que éste mismo creara.

En tal escenario, el combate a la corrupción que propone el régimen, nace corrupto por así determinarlo su antecedente genético. Si “la corrupción somos todos”, esta empieza por la cabeza y ésta, cómodamente se mantiene al margen e impune.

Primero Michoacán, ahora Guerrero y el estado de México, son la punta del iceberg que sobresale en las nauseabundas aguas en que el régimen político ha transformado a México. Estas entidades federativas no son sino un pálida muestra de de que el régimen político, sus partidos con el PRI a la cabeza y los obvios poderes fácticos que mueven los hilos, no son más garantía de progreso y buen gobierno; así lo está inscribiendo en su agenda el imaginario popular en sus afanes por retomar el hilo de la memoria colectiva y revivir la Revolución interrumpida.

La moneda está en el aire, toca a la sociedad actuar en consecuencia por los amplios caminos del fortalecimiento de ciudadanía, participación responsable y exigencia de honestidad, transparencia y resultados, en un marco de civilidad y respeto entre diferentes.

Hojas que se lleva el viento

La creación en Veracruz de un organismo policíaco de élite muy al estilo de series televisivas (de primer mundo, dicen), no se corresponde con el tipo de delitos que predominan en la entidad, pues a decir del propio gobernador, el mayor índice delictivo se registra en el renglón de robo de golosinas en tiendas de conveniencia. Esta sobredimensionada medida tomada por el Sr. Dr. Duarte de Ochoa, tiene dos lecturas: O el gobernante insiste en mentir ocultando la realidad existente en materia de seguridad, o le sobran recursos públicos y no sabe en que gastarlos. Una u otra cosa lo cierto es que Peña Nieto le toma la palabra y a Veracruz no entra la gendarmería nacional en el “combate al robo de pingüinos”.- Cd. Caucel, Yucatán., octubre 22 de 2014.
pulsocritico@gmail.com
http://www.pulsocritico.com
http://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“El gobierno ya no puede ignorar la contradicción que existe entre el país pujante, moderno y en movimiento que se presenta al mundo, y el endeble Estado de Derecho que padece México de manera cotidiana”, CIDAC

Finalizando el mes próximo pasado escribí sobre la contradicción de un presidente de México que pretendiendo ganarse un lugar como estadista en el concierto internacional, en lo interno da palos de ciego mientras el país se le escurre entre los dedos.

De acuerdo a los últimos acontecimientos ampliamente difundidos por la prensa nacional e internacional, algo hay de eso, confirmando una percepción que gana consenso: el fracaso de Peña Nieto y sus reformas.

Señalaba que “Incongruencia tras incongruencia, el México cotidiano de millones de mexicanos no se corresponde con el México que el Sr. Peña Nieto pretende conducir a lo que el, los poderes fácticos, y sus círculos cercanos conciben como modernidad…”

La realidad lo confirma en el abigarrado mosaico nacional. La criminal masacre de normalistas en Iguala, Gro., y la ola de inconformidad y protesta que tal suceso provocara a lo largo y ancho del país, habla por sí de la existencia de dos Méxicos, el que el Sr Peña nos quiere vender con sus reformas presuntamente estructurales y el real que arrastra históricamente el peso de un subdesarrollo estructural no superado que se intenta suprimir por decreto y con una buena dosis de autoritarismo ciego.

Si. El México que llegando tarde a un neoliberalismo trasnochado se ofrece al mundo como paradigma de transformación, cambio y apertura a la modernidad, y el México bronco y profundo que, en medio de exclusión, desigualdad y la pobreza, exhibe las llagas abiertas de un subdesarrollo agravado por una constante de corrupción e impunidad que le corroe hasta los huesos.

Dos Méxicos que siendo contrarios entre sí, se entrelazan, alimentan y retroalimentan conformando como unidad indisoluble la realidad real de un país que no aprende de la historia.

El dos de octubre del 68 y el 26 de septiembre de 2014, marcan de manera indeleble el peso específico de una carga histórica de autoritarismo y violencia de Estado, en un México que secuestrado por los más oscuros intereses de un régimen político que se niega a sí mismo como instrumento de cambio y transformación, se regodea auspiciando inmovilidad y retroceso.

La contradicción se agudiza. El régimen político caduco ya no le es funcional al Estado mexicano; el subsistema de partidos políticos ya no da más ni ofrece muestras de renovarse. Entre el descrédito público, grosero pragmatismo y representación simulada, los partidos políticos nacionales y locales no cumplen ya con la función que la sociedad les asigna.

A los afanes “modernizadores” del presidente de México que exigen limpieza étnica y social para avanzar en la consolidación del modelo neoliberal de crecimiento que propone, la realidad real, la del México profundo, se le opone mostrando el puño cerrado de un pueblo que retomando memoria histórica, se organiza, moviliza y no cede en la defensa de soberanía nacional, territorio y derechos individuales y sociales conquistados a lo largo del tiempo.

Y en este proceso e agudización de contradicciones y crisis recurrentes de la vida económica, social y política, aún falta mucho por hacer para enderezar la nave, lo mismo trátese de imponer el modelo neoliberal en todas las regiones y sectores del país, que para frenar y dar para atrás a éste propósito. Los dos Méxicos, empantanados y confrontados, de seguir así las cosas habrán de vivir las páginas más ominosas de la historia moderna del país.

El PRI gobierno en su penuria moral no cejará en su intento de imponer el pensamiento único y la resistencia y protesta social irá en crescendo. Lo que hoy lamentamos calificándolo como crimen de Estado, es apenas la punta del iceberg de un Estado-Nación que en su deterioro y pérdida de rumbo cierto, todo cambia para seguir igual.

El vacío de poder y con ello la pérdida de control político y gobernanza, se hace presente en diversas regiones del país. El mismo Sr. Peña lo califica como un fenómeno grave que hay que detener, llamando a los gobernadores a cerrar filas en el fortalecimiento de las instituciones republicanas. No me lo dejen sólo, es el grito de auxilio del aprendiz de brujo, mientras el deterioro del tejido institucional y social avanza y se cuela como la humedad a todos los rincones del país.

Lo más grave es que como resultado de la agudización de las contradicciones, se derive hacia el camino de estériles luchas intestinas. Esperamos que no sea así, nadie desea en México una balcanización al estilo de Europa oriental. ¿O sí?… La interrogante queda en el aire.

Hojas que se lleva el viento

Y mientras el país decide si va al baile a invitación de las muchachas, en Veracruz su gobernador montado en la cresta del arco iris, se preocupa y ocupa del como librarse de los que “escupen para arriba”, sin la más mínima consciencia de que él es el problema.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

http://pulsocritico.wordpress.com

 

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Falleció Don Ernesto Rizzo Murrieta, destacado exponente del periodismo en Veracruz. Que en paz descanse.

En Veracruz la política electoral en todas sus tonalidades es como “la cosecha de mujeres”, nunca se acaba. Y en torno a ella gira el hacer, medio hacer ó no hacer nada de la administración pública estatal y municipal. Entre ciclo y ciclo lo único que cambia es el énfasis mediático acorde con los tiempos de la elección en turno.

Por lo consiguiente, ello arrastra a la vida social y económica de la entidad, la mayor de las veces para mal, en tanto se privilegia la politiquería, el chisme, el rumor, las patadas bajo la mesa y el fuego amigo, por sobre la temática toral de crecimiento económico en todas sus vertientes. Todo quehacer social o productivo, así como la acción de gobierno, “se politiza” o “partidiza” al tenor de los intereses y expectativas de los que aspiran a un cargo de elección popular.

En este escenario, a todos los políticos profesionales les sienta bien la etiqueta de “adelantados” y de ello la prensa se hace eco, rompiéndose de hecho las reglas del juego establecidas en un marco jurídico que en la entidad se interpreta a conveniencia.

Inició octubre y con ello a partir del martes el proceso electoral que desembocará en la elección federal intermedia del 2015. Toca entonces asistir al período carnestolendo de énfasis en la grilla electorera y, por lo consiguiente, el velatorio de armas con vías a la elección de gobernador de Veracruz… y lo que sigue para años venideros.

Lo curioso del asunto es que ni el gobernador Duarte de Ochoa es Veracruz, ni la clase política son todos los veracruzanos, luego en el circo electoral permanente, ni son todos los que son ni son todos los que están. De otra manera la entidad estaría más que perdida con tanta simulación y holgazanería.

Pase lo que pase, suceda lo que suceda, en este marco se desenvolverá la vida económica y social de la entidad en los próximos meses. Así como también en este escenario transcurrirán sin pena ni gloria los Juegos centroamericanos y del Caribe, a celebrarse en noviembre próximo. Evento deportivo internacional que en la entidad será juzgado en sus resultados bajo diferentes ópticas partidistas, siempre enfocadas a al virulento interés electoral de unos y otros colores de camiseta.

Y como siempre, el respetable será mirón de palo, pagando por ver lo que ni le va ni le viene. Así como presa fácil del bombardeo mediático orientado a convencer a la opinión pública de que en esta ocasión todo será distinto, prevalecerá el clima democrático y en la justa electoral del 2015 ganarán los mejores, los más idóneos y más proclives a defender los intereses de Veracruz y de la Nación en la Cámara baja del Congreso de la Unión.

Y a río revuelto, “los adelantados” que aspiran a gobernar a Veracruz, llevando agua a su molino destacarán como “los salvadores de la patria”, siempre dispuestos a tenderle la mano a los sectores más vulnerables y desvalidos de la entidad, prometiendo lo que no está en sus manos dar y pidiendo en reciprocidad bailar al son de las llamadas “reformas estructurales” porque así lo mandata el Sr. Peña Nieto.

Y en el inter, economía, finanzas públicas, empleo, formalidad fiscal, tocando fondo seguirán siendo compañeros de camino de inseguridad, descontento y hartazgo en un Veracruz condenado al estancamiento y el retroceso gracias a la política electoral, que como la cosecha de mujeres, nunca se acaba… ni se acabará, está en la naturaleza de quienes gustan vivir del trabajo ajeno.

Hojas que se lleva el viento

La descomposición tanto en forma como en fondo del subsistema de partidos políticos en México, profundiza la crisis del régimen político que el pueblo de México se ha dado. Percibiéndose que la política política le es disfuncional a la política económica y social. Incluso choca con los propósitos “modernizadores” de la panacea neoliberal del crecimiento que impulsa el Sr. Peña Nieto, persistiéndose en viejas y caducas prácticas político electoreras que dinamizan la inercia burocrática de la administración pública, fortaleciendo corrupción e impunidad. A la política política se le escapa el control y son cada vez más los movimientos sociales que optan por transitar por la libre, al margen de los partidos políticos. Bueno, ahora hasta los militares en activo convocan a marchas y plantones… Cuando los patos le tiran a las escopetas, algo anda mal y no hay visos de corrección de rumbo.

-ooo-

Para el secretario de gobernación no todo es miel sobre hojuelas. Su ofrecimiento a la comunidad politécnica está sujeto a la aceptación por parte de las asambleas estudiantiles. La burra no era arisca… Y entre si son peras o manzanas, poco a poco va saliendo el peine del porqué el IPN alzó la voz y salió a la calle. No al modelo neoliberal de la educación superior que se pretende imponer en México.

-ooo-

No se lo pierda. El gobierno de Veracruz invita a la ciudadanía a disfrutar de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Aparte con tiempo su boletote y gánese la primicia de galletitas y gaseosas.- Cd. Caucel, Yuc., octubre 5 de 2014.

pulsocritico@gmail.com
http://pulsocritico.com
http://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

La situación que vive México va de mal en peor. Estancamiento económico, desempleo, economía informal, pobreza creciente y desigualdad galopante, acompañados de una percepción cada vez más amplia de inseguridad y deterioro del estado de derecho y tejido social, son ya pan de cada día en la mayor parte del país. A ello habría que sumar la pérdida de credibilidad en los tres órdenes de gobierno y el rechazo al proyecto neoliberal de desarrollo que impulsado desde Los Pinos, ni aterriza ni convence a las mayorías.

Esta realidad ya inocultable, choca frontalmente con los esfuerzos del Sr. Peña Nieto por encontrarle la punta al mecate en el necesario equilibrio entre política interna y política exterior. Perdido como está en el entramado de contradicciones de un país subdesarrollado y sus aspiraciones de estadista de primer mundo a encontrar un lugar destacado para México en el globalizado concierto internacional, opone a la realidad real el sueño de una realidad virtual que no pasa del oropel mediático que le ubica como cancerbero de traspatio de los intereses norteamericanos..

Incongruencia tras incongruencia, el México cotidiano de millones de mexicanos no se corresponde con el México que el Sr. Peña Nieto pretende conducir a lo que el, los poderes fácticos, y sus círculos cercanos conciben como modernidad.

Perdido en el embrollo, sin la menor idea de cómo conjugar lo deseable con lo posible, a la par que se vanagloria del papel que en política exterior le asigna el expansivo gobierno de Barack Obama, en lo interno la paranoia domina, recurriéndose a los palos de ciego en políticas públicas; así como a los palos que, en lo social, literalmente hablando, aplica en contra de quienes en el marco de la pluralidad oponiéndose en los hechos al pensamiento único, no comulgan con la visión modernizadora de Los Pinos.

Para estos últimos, la criminalización de sus actos legítimos; llámense pueblos originarios, campesinos en defensa de agua y territorio, o movimientos precaristas surgidos de una clase media empobrecida, en obvia contraposición a los acuerdos y tratados internacionales sobre derechos humanos, laborales y sociales signados por México.

En el diseño y aplicación de las reformas con las que en el terreno jurídico se consolida el proyecto neoliberal auspiciado por los gobiernos del PRI y del PAN desde hace más de tres décadas, no se consideró tanto el carácter desigual regional y sectorial del México real, como el peso específico de la inercia de una administración pública ineficiente y corrupta a la que le corresponde la responsabilidad de operar desde el gobierno el cambio deseado.

Combinados, estos factores dan al traste con la pretensión de modernidad a partir de las reformas mal llamadas estructurales. La ausencia de unidad de propósitos, visión y de esfuerzo compartido, son nugatorios, estorbando más que coadyuvar en los objetivos que persigue el régimen peñanietista.

Es en este complejo escenario en el que negándose la oscuridad de la casa, cual candil de la calle se pretende uncir a México a las aventuras militaristas con la que, bajo el amparo de las banderas de la ONU, las grandes potencias en un nuevo reparto del mundo pretenden aliviar la crisis económico financiera que distorsiona y frena la razón sistémica del capitalismo

Confrontando la política interna con la exterior en un acto coyuntural que niega la experiencia acumulada en materia de relaciones internacionales, el gobierno federal conducido por el priísmo caduco, compromete al Estado mexicano ya no sólo en sus aspiraciones de futuro, también en el presente con todos los riesgos que implica el meter activamente la nariz en conflictos ajenos.

Para justificar tan ominoso paso, se aclara que la participación de México en las zonas de conflicto, tendrá carácter humanitario en auxilio de las poblaciones afectadas por guerras absurdas, saqueo de recursos naturales y super explotación de la fuerza laboral, cuando en lo interno el humanitarismo del régimen brillando por su ausencia genera más estancamiento económico, mayor retroceso en las libertades sociales, así como desencanto y frustración de millones de mexicanos cuyo horizonte de vida no va más allá de pobreza y desigualdad.

Una incongruencia más del régimen y su partidocracia y una contradicción más en un país condenado a no salir del subdesarrollo. Así como también un paso más en el proceso histórico de dependencia y sometimiento a los intereses norteamericanos.

O se está con el gobierno de Obama o se está en contra, he ahí el dilema en el que Peña Nieto pretende construir castillos en el aire.

Hojas que se lleva el viento

Cada pueblo tiene el gobierno que merece. Sólo así se explica el que la sociedad veracruzana aplauda y justifique la supresión de derechos individuales y sociales en la entidad en aras de la comodidad de una presunta mejora en la vialidad y movilidad urbana, sin parar mientes en que el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa pretende curarse en salud, evitando molestas manifestaciones de protesta durante la celebración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, promulgando una ley de tránsito que obligara a los movimientos sociales a pedir permiso previo a la autoridad para expresarse en la vía pública. El aquí no pasa nada, será ratificado por decreto con la anuencia y aval de la propia sociedad ofendida.

-ooo-

El 68 para los viejos no se olvida. Para los jóvenes, lección de compromiso para las nuevas generaciones en el largo proceso de búsqueda de cambio, transformación y progreso democrático compartido. La juventud masacrada por el PRI-gobierno no se sacrificó en vano.

pulsocritico@gmail.com
http://pulsocritico.com
http://pulsocritico.wordpress.com

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 497 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: