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México. El endeudamiento de familias es ya el más alto en la historia.

Adeudan a los bancos un billón 350 mil millones de pesos, o sea, 13.5% del PIB: Ídem

La cartera vencida de la banca comercial en el segmento de préstamos al consumo, formado principalmente por las tarjetas de crédito, llegó en septiembre a 37 mil 539 millones de pesos, un incremento de 40 por ciento con respecto al nivel registrado en junio de este año, indican datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.


La crisis económica se empieza a sentir por la combinación de elevada inflación con alza de las tasas de interés, más la presión de ese débito, dijo el director de estudios económicos de Scotiabank


El disparo en las tasas de interés y de la morosidad entre los usuarios de crédito ocurre en un momento en que el endeudamiento de las familias con el sistema bancario alcanzó el nivel más alto registrado jamás, mientras la capacidad de pago se reduce a consecuencia de la crisis económica en la que entró el país, indicaron reportes oficiales.


“El endeudamiento de las familias es históricamente el más alto en este momento”, comentó ayer Francisco Gutiérrez, director de estudios económicos de Scotiabank.


La deuda de las familias mexicanas con el sistema bancario creció hasta un billón 350 mil millones de pesos, cantidad que equivale a 13.5 por ciento del producto interno bruto (PIB), de acuerdo con datos del Banco de México.

El endeudamiento de las familias con el sistema bancario incluye los pasivos contratados a través de préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito, financiamiento para adquisición de automóvil y préstamos personales.


Una de las formas en que la crisis económica se comienza a resentir en México es, explicó Gutiérrez, una combinación de alta inflación con alza de tasas de interés y elevado nivel de endeudamiento de las familias. En términos anuales, la inflación general subió en la primera quincena de noviembre a 6.18 por ciento, más del doble de la estimada por el banco central a comienzos del año, e incluso arriba del nivel máximo de 6 por ciento calculado por el Banco de México a principios de este mes.


El alza de la inflación, combinada con un mayor riesgo para la recuperación de los créditos bancarios, también ha tenido un efecto en el costo de las deudas de los usuarios de préstamos al consumo. Los 13 bancos que concentran 90 por ciento del mercado en tarjetas de crédito –el renglón más importante de los préstamos al consumo– cobraron en promedio el mes pasado una tasa de interés, incluidas comisiones, de 69.49 por ciento anual. Se trata de un nivel superior en 17 puntos porcentuales al de 52.30 por ciento anual, también promedio, que las mismas instituciones cargaron a sus usuarios de tarjeta en octubre de 2007, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.


“La inflación ya rebasó el incremento que han tenido los salarios, y eso significa menos dinero disponible para la gente”, expuso el especialista de Scotiabank. El alza en los alimentos, combinada con mayores tasas de interés provoca que las personas enfrenten mayores costos que hasta hace algunos meses, mientras el poder adquisitivo de sus ingresos cuando conservan el empleo es menor, explicó.


Hasta febrero de este año los incrementos en los salarios contractuales fueron negociados entre trabajadores y patrones ligeramente arriba de la inflación. Tal situación se invirtió a partir de marzo y especialmente desde abril. A octubre, el incremento a los salarios fue en promedio de 4.8 por ciento, con una inflación ya cercana a 6 por ciento anual. Pero específicamente la inflación de alimentos, un tipo de productos que por su naturaleza no se puede dejar de adquirir, llegó el mes pasado a 8.5 por ciento anual, de acuerdo con datos del Banco de México.


Para el próximo año, según los cálculos de Scotiabank ofrecidos ayer por Francisco Gutiérrez, la economía formal apenas creará 54 mil empleos, una situación que también tendrá un efecto en la capacidad de consumo de las familias.


El menor ingreso disponible de las familias afecta el consumo, como también lo inhibe el crecimiento de la tasa de interés, expuso Gutiérrez.


Los datos presentados ayer por el analista indican que en 2000 el nivel de endeudamiento de las familias era equivalente a 8.7 por ciento del producto interno bruto. Creció a 10 por ciento del PIB en 2003, justo cuando las instituciones del sistema financiero comenzaron a liberar créditos para hipotecas y consumo, luego de que el financiamiento había estado limitado desde la crisis de 1995.


Antes de llegar al nivel actual, el endeudamiento de las familias con el sistema bancario fue equivalente a 12.5 y 13 puntos porcentuales del PIB en 2006 y 2007, respectivamente.


“Aunque el nivel de endeudamiento de las familias es hoy el más alto de la historia, el riesgo de esa deuda es menor al que existía, por ejemplo, durante la crisis de 1995 y 1996”, añadió el especialista.


La Jornada. 27/11/08

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