Salte la navegación

Daily Archives: diciembre 8th, 2008

Por Bernard Cassen, para Le Monde Diplomatique.


La enorme cobertura mediática de la que disfrutó la Cumbre del G20 del 15 de noviembre en Washington, que no desembocó en nada concreto, ha sido directamente proporcional al silencio que han guardado los medios de comunicación de todo el mundo con respecto a una reunión que, sin embargo, va a desembocar en un acontecimiento histórico: el establecimiento de una estructura monetaria regional que rompe totalmente con la lógica de las instituciones de Bretton Woods y que destruirá el monopolio del Fondo monetario internacional (FMI).



Recordemos que para frenar la gran crisis financiera de 1997, parte de Asia oriental, Japón, propuso la creación de un Fondo monetario asiático que, inyectando liquidez en los circuitos financieros de los países afectados, habría permitido limitar la amplitud del «tsunami» y evitar su propagación a Rusia y después a Brasil. El gobierno estadounidense y el FMI cortaron de raíz aquella iniciativa.



Lo que Tokio no pudo llevar a cabo en aquella época, un pequeño grupo de países lo está haciendo en América Latina y además va mucho más lejos: reunidos en Caracas el 26 de noviembre, los dirigentes de los seis países (1) miembros de la Alternativa bolivariana para los pueblos de nuestra América (Alba), a los que se unió Ecuador, decidieron no sólo crear un Fondo de estabilización y reserva que los protegerá colectivamente (2), sino, además, para todas las transacciones comerciales, tanto en el ámbito regional como fuera de la zona, dotarse de una unidad de cuenta común combinada con una cámara de compensación de pagos. La unidad de cuenta común y la cámara llevarán el nombre de «Sistema unitario de compensación regional», el «Sucre» (3).



En este dispositivo también se reconocen tanto los mecanismos de la Unión Europea de los pagos que, de 1950 a 1958, aseguraron una total estabilidad de los intercambios entre sus 18 países miembros, como los del Sistema monetario europeo y su elemento central: el ECU (European Currency Unit), antecesor del euro. Como el ECU, el sucre será únicamente, al menos de momento, una unidad de cuenta y valor. No una moneda con su organismo emisor y sus piezas o billetes.



Esta iniciativa, que deberá concretarse a principios de 2009, es un pedrusco en el jardín del FMI. Efectivamente, la declaración final de la reunión de Caracas critica agriamente: «Un sistema financiero internacional que promovió la libre circulación de los capitales y la dominación de la lógica de la especulación financiera en detrimiento de la satisfacción de las necesidades de los pueblos». Sin que se le haya nombrado expresamente, el G20 también ha recibido lo suyo: los firmantes denunciaron «la ausencia de propuestas creíbles y firmes para hacer frente a los efectos devastadores de la crisis financiera».



La creación del Sucre se inscribe en una lógica geopolítica: poner fin a la hegemonía del FMI -el presidente venezolano, Hugo Chávez, incluso ha exigido su disolución- y por lo tanto de Estados Unidos y el billete verde, para encaminarse a un mundo multipolar. La declaración hace constar «la firme convicción de que el ámbito regional es el espacio privilegiado para dar respuestas inmediatas y efectivas» a la crisis, con vistas a crear un «espacio liberado de ineficaces instituciones financieras globales y del monopolio del dólar como moneda de cambio y reserva» y «para avanzar hacia la creación de una moneda común, el sucre».



El Sucre no plantea ningún problema de financiación: por hablar sólo de Venezuela, este país dispone de reservas de cambio de 100.000 millones de dólares. Por otra parte, su simple existencia tendrá un efecto disuasorio sobre la especulación. El Sistema está abierto a todos los países del hemisferio y, tras una nueva reunión de sus miembros el 14 de diciembre en Caracas, se presentará en la Cumbre de Latinoamérica y Caribe, prevista en Salvador (Brasil) el 16 de diciembre. Presentado pero no negociado, para evitar los avatares del Banco del Sur, cuya creación ciertamente está decidida, pero su puesta en marcha se hace esperar, especialmente debido a las prórrogas de Brasil.



Durante la visita a Caracas del Presidente ruso Dmitri Medvedev el 27 de noviembre, al día siguiente de la reunión del Alba más Ecuador, se planteó la eventual entrada de Rusia en el Alba en calidad de observadora, como se hizo anteriormente con Irán. Rusia también sueña con crear una «zona rublo» que podría dotarse de mecanismos de cooperación con la zona Alba ampliada. En Asia, el proyecto frustrado de 1997 podría volver a tomar forma. Parece que la multipolaridad monetaria está en marcha…


Fuente: Noticias del Sur

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Bueno, ya salió el peine. En desacuerdo con las reformas a diversas leyes del sistema financiero nacional, aprobadas el pasado martes 4, el Presidente de la Asociación de Bancos de México, Enrique Castillo Sánchez Mejorada, reconoció que si bien las reformas recogen la inquietud de la sociedad, los altos intereses aplicados a las tarjetas de crédito tienen por objeto el cubrir a la banca de pérdidas ocasionadas por el no pago en que incurren los usuarios.

Desmenuzando la composición del costo financiero del plástico a pagar por los tarjeta habientes, el representante de los banqueros señaló al ser entrevistado por los medios, que la expedición de la tarjeta tiene un costo para el banco del 9.0 por ciento, a  la que se le suman diversos componentes, como la utilización de las terminales en los puntos de venta, y el comportamiento de la cartera (pérdida en que incurre el portafolio de tarjetas de crédito), al que se le denomina “factor de riesgo”. Siendo este componente el que ha venido subiendo en la medida en que los usuarios dejan de pagar y se incrementa la cartera vencida. Agregándosele, señaló, un componente adicional de reservas con lo cual castigamos la cartera, de ahí que todos estos factores son los que definen el precio final del producto.

En pocas palabras y hasta donde puedo interpretar las palabras del líder de los banqueros,  la banca nunca pierde y cuando pierde arrebata. No sólo en lo que se refiere a la aplicación del “factor de riesgo”, que se cobra a quien está al corriente en sus pagos para cubrir el no pago de deudores morosos, pagando justos por pecadores; también en lo referente al renglón de comisiones por el uso del plástico y al diferencial entre lo que la banca paga a los ahorradores y el interés que cobra a los usuarios del crédito, que se estima como de los más altos del mundo.

Así se explica el porqué en tanto se incrementa la cartera vencida, al mismo tiempo las utilidades que registran los bancos en México, en su gran mayoría extranjeros, son escandalosamente cuantiosas y pasan a engrosar los activos de las casas matrices en el extranjero.

No nos volverán a saquear, expresó con lágrimas en los ojos el presidente López Portillo, al anunciar la fallida estatización de la banca, tras el fracaso de la administración de la abundancia. Se equivocó; no sólo se reintegraron los bancos a la iniciativa privada para que estos los entregaran al capital extranjero, se les rescató con recursos públicos de todos los mexicanos y, como corolario, nos siguen saqueando a mansalva con la complicidad de las autoridades.

¡Que bonito México!

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

A %d blogueros les gusta esto: