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Monthly Archives: abril 2009

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce


A ciencia cierta no se quien le cree y quien no le cree al gobernador Herrera Beltrán. Las opiniones están muy divididas gracias a los excesos mediáticos de la actual administración estatal.

En lo personal y en referencia al tema de la influenza porcina, más allá de mi opinión personal sobre la política veracruzana, me inclino por creerle. No puede ser de otra manera. Frente a la gravedad de la amenaza epidemiológica todos los ciudadanos estamos obligados, por razones más que obvias, a confiar en nuestras autoridades, creer a pie juntillas en lo que estas informan sobre la evolución de la enfermedad, así como atender puntualmente todas y cada una de las medidas y recomendaciones que, con carácter preventivo, se han puesto a disposición de la ciudadanía. La vida va de por medio.


No creer, no confiar, dejándonos llevar por el rumor, la especulación o la maledicencia, a más de propiciar el miedo irracional, rompe con la necesaria unidad de los veracruzanos y da paso a la anarquía frente a un problema grave que no respeta condición social o económica. La amenaza es general y su atención atañe a todos por igual.


Pero si los ciudadanos estamos obligados a actuar con responsabilidad, con mayor razón debe prevalecer la cordura y la responsabilidad en el liderazgo que frente a la crisis de salud pública asume el gobierno de la entidad. No es correcto ni social ni políticamente, que desde el mismo poder público se atente contra unidad y credibilidad, politizando el manejo del fenómeno epidemiológico como ya está sucediendo.


Bastó una simple hipótesis atribuyéndosele a Veracruz el punto de partida de la infección para que el tema, por demás grave,  adquiriera tinte electoral al negarse desde el poder ejecutivo tal posibilidad. De inmediato la maquinaria mediática entró en acción, respondiendo sin duda a consigna dictada, medios de comunicación y texto servidores al servicio del régimen procedieron al desgarre de vestiduras, ubicando al epicentro de la epidemia en el Distrito Federal, gobernador por Marcelo Ebrard, y en el estado de México, cuya titularidad del ejecutivo estatal recae en Enrique Peña Nieto. Sin faltar señalamientos infundados de una conspiración panista en contra del gobernador Herrera Beltrán, orquestada desde la oficina de Calderón Hinojosa.


Los mismos que en el tema de la refinería pedían una decisión técnica y no política, hoy, frente a la crisis epidemiológica, anteponen a criterios científicos el interés político de un futurismo fuera de lugar. No se vale. Si los veracruzanos estamos obligados a confiar en las autoridades estatales, en congruencia estas, a su vez, están obligadas a confiar en los estudios científico-técnicos de expertos y responsables del sector salud a nivel nacional que, por su parte, confían en las autoridades internacionales del ramo. Y estas, hasta este momento, no tienen elementos para afirmar donde, como, cuando, y bajo que condiciones hizo acto de presencia en territorio nacional el amenazante virus trasmisor de la influenza porcina.


Tampoco en este momento debería interesarnos generar polémica al respecto. La Organización Mundial de la Salud (OMS),  ya declaró el nivel cinco de la alerta general y es mucho lo que está en juego; acompañando a la incertidumbre generada por la epidemia, la economía, ya de si deteriorada por los efectos de la crisis sistémica global, indirectamente paga un alto costo  por la contingencia. Si la economía cae, lo sufrimos todos. De ahí que lo determinante sea el  frenar la amenaza, evitar que se propague el mal  y conducirle por los mejores cauces.


Por encima de intereses partidistas o pugnas electorales,  está el privilegiar el interés más general de la vida, salud y economía de los mexicanos. No hay que perderlo de vista. Actuemos todos con responsabilidad observando tranquilidad, mesura y buen juicio, que con ello contribuiremos a que los veracruzanos crean en su gobernador, en su liderazgo, en un asunto que es de vida o muerte.

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Ángel Guerra Cabrera


La aplastante victoria de Rafael Correa y de las fuerzas populares de su país en las elecciones generales del domingo pasado proporciona un enorme estímulo al ascenso y consolidación de los procesos revolucionarios constituyentes en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Estos pueblos de vigorosas raíces indígenas o africanas, liberados por la espada de Bolívar, cuyo legado veneran, son hoy, en la América austral, las tres principales fuentes inspiradoras del cambio social, el rescate de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos y la unidad e integración regional.

Venezuela, Bolivia y Ecuador realizan una valiosísima contribución teórica y práctica a la transformación radical de las repúblicas oligárquicas enseñoreadas en el siglo XIX en América Latina, criticadas a fondo por José Martí, quien advirtiera tempranamente su incidencia en la división de los pueblos de nuestra América y como facilitadoras del expansionismo del naciente imperialismo estadunidense. No es casual que Chávez, Evo y Correa se cuenten entre las voces más lúcidas y dignas que, junto a la del veterano revolucionario Daniel Ortega, se alzaran en Puerto España en irrestricta solidaridad con Cuba, en contra del capitalismo y en defensa de la soberanía de América Latina y el Caribe.


En trance de profundos cambios desde abajo por la rica diversidad cultural y popular de sus sociedades, estos tres procesos revolucionarios han surgido de grandes movilizaciones de masas, legales o extralegales, que operando dentro, o en los márgenes, de la legalidad liberal oligárquica, lograron hacerse gobierno y desde allí iniciar radicales procesos constituyentes. Esto les permitió elaborar y aprobar, con gran participación popular, nuevas y avanzadas constituciones con postulados auténticamente revolucionarios, que constituyen la base de una nueva legalidad antioligárquica, antimperialista, anticapitalista y de orientación socialista, que les franquea el paso hacia sus objetivos liberadores.


En Venezuela (caracazo), Bolivia (guerras del agua y del gas) y Ecuador (derrocamiento insurreccional de presidentes neoliberales) se gestó el parlamentarismo de calle en la misma lucha por desalojar a la oligarquía del gobierno y se ha continuado desarrollando desde aquél, que, llegado el caso, logra el cambio en la correlación en favor de las fuerzas populares.


Estas fuerzas actúan eficazmente a la vez dentro del marco legal liberal en retroceso y el revolucionario en ascenso. Maniobran, con tacto e inteligencia, combinando un genuino respeto por las formas democráticas con creativas e ingeniosas formas de lucha, como la reciente huelga de hambre de Evo, que, unida al desbordante apoyo popular, dobló hace días el brazo a la oligarquía.


Entre sus aportes fundamentales está la redefinición y reconstitución, ajustada a la realidad latinoamericana, del nuevo sujeto histórico de los cambios sociales en nuestro continente y la creciente construcción de poder popular desde las bases, complemento indispensable del primero.


Las generalizaciones corren el riesgo de pasar por alto las particularidades de los procesos. En Bolivia y Ecuador, donde los pueblos indígenas son mayoritarios, ellos han llevado casi siempre el mayor peso de las trasformaciones, antes desde la oposición y luego desde el gobierno, aunque no excluyan la acción destacada de otras fuerzas populares, como el caso de los forajidos en Ecuador. En Venezuela, donde los indígenas son chavistas militantes pero minoritarios, aquel papel les ha correspondido principalmente a otros sectores excluidos o explotados: desempleados, trabajadores, negros y mestizos, militares, amas de casa. Fue allí donde se sentó en 1999 el precedente del pueblo como único poder constituyente.


El quebradero de cabeza mayor de estos procesos para las oligarquías y el imperialismo es su sorprendente capacidad para recuperar, mediante audaces proyectos constituyentes con gran apoyo popular, el poder político, económico, cultural y militar que les fuera enajenado por las clases explotadoras nativas y foráneas; su eficacia en la demolición de las viejas estructuras, instituciones e ideas en que se parapeta la contrarrevolución, a la vez que derrotan sus feroces campañas mediáticas y desmantelan sus planes subversivos.


(Aldabonazo desde Cuba: Raúl responde a Washington que al agredido y bloqueado no le toca hacer ningún gesto.)

aguerra_123@yahoo.com.mx

La Jornada 30/04/09

La nueva epidemia de influenza porcina que día a día amenaza con expandirse a más regiones del mundo, no es un fenómeno aislado. Es parte de la crisis generalizada, y tiene sus raíces en el sistema de cría industrial de animales, dominado por grandes empresas trasnacionales.


En México, las grandes empresas avícolas y porcícolas han proliferado ampliamente en las aguas (sucias) del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Un ejemplo es Granjas Carroll, en Veracruz, propiedad de Smithfield Foods, la mayor empresa de cría de cerdos y procesamiento de productos porcinos en el mundo, con filiales en Norteamérica, Europa y China. En su sede de Perote comenzó hace algunas semanas una virulenta epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a 60 por ciento de la población de La Gloria, hecho informado por La Jornada en varias oportunidades, a partir de las denuncias de los habitantes del lugar.


Artículo completo en Our Words in Resistance

El hacinamiento y el afán de rentabilidad rápida han conducido a uno de los criaderos de agentes patógenos más peligrosos del mundo.

El capital siempre ha codiciado someter la producción agrícola y pecuaria a su lógica de valorización. En la industria pecuaria, los grandes rastros y mataderos de ganado son un ejemplo de una línea de ensamble, pero al revés. En lugar de ir armando un producto final, a la res sacrificada se le va desensamblando por etapas. Pero la mejor imitación de procesos industriales en la producción pecuaria se da en los lotes de producción de ganado pecuario en condiciones estabulares y en las llamadas granjas porcícolas y avícolas. El hacinamiento y el afán de rentabilidad rápida han conducido a uno de los criaderos de agentes patógenos más peligrosos del mundo.


Ahora que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro de Prevención y Control de Enfermedades estadunidense declaran que al virus A(H1N1) no se le puede contener, y que lo único que queda es mitigar los daños, habría que preguntarles por qué toleraron durante décadas la creación de este tipo de establecimientos. Su fallida estrategia anti-epidemia ha quedado al descubierto. Y tiene la palabra complicidad escrita por todas partes.


Surgen dos preguntas clave. Primero, ¿qué hace tan virulento al A(H1N1)? Segundo, ¿por qué es especialmente mortífero entre adultos jóvenes? Las respuestas apuntan a las industrias porcícola y avícola.


La historia comienza con la confirmación por parte del gobierno mexicano de que un niño estuvo infectado con el virus A(H1N1) que ya provocó 150 muertes en México. El niño se infectó en marzo durante un brote de enfermedades respiratorias que afectó a 400 personas en el poblado La Gloria, cercano a Perote, Veracruz.


Dos criaturas perecieron durante el episodio e inicialmente el gobierno estatal indicó que se trató de infecciones bacterianas. Para el 6 de abril ya se había dado la alerta de una extraña enfermedad respiratoria y se registraron niveles muy altos de infección en La Gloria. Se estableció un cordón sanitario, pero no se dio la alerta sobre un posible brote de influenza. La responsabilidad penal de las más altas autoridades sanitarias está comprometida en este asunto. ¿Será que no se quería poner en riesgo la visita de Obama a México el 16 de abril? Revisen las fechas. Es sólo una hipótesis.


Más allá del engaño y la lenta reacción de las autoridades (siempre incompetentes y corruptas), surge la pregunta de por qué en esa zona. Veamos algunos indicios que apuntan en dirección de las instalaciones de la empresa Granjas Carroll, subsidiaria de Smithfield, la principal productora porcícola del mundo.


El virus A(H1N1) parece ser más virulento en adultos sanos de entre 20-40 años. Una vieja hipótesis entre los epidemiólogos es que, en estos casos, un sistema inmunológico sano y fuerte se convierte en desventaja. Una explicación es que cuando hay infección por influenza patógena, los vasos sanguíneos en los pulmones se hacen porosos y una proteína vinculada a la coagulación de la sangre se introduce en los alvéolos pulmonares. La respuesta desesperada del sistema inmunológico conduce a un edema pulmonar y acelera el desenlace fatal. Así, los pacientes con el sistema inmunológico más fuerte son los primeros en sucumbir.


Un virus patógeno utiliza al organismo anfitrión para transmitirse a otro organismo. Si lo mata antes de tiempo, queda aislado y no puede reproducirse. En la evolución de una cepa viral, se mantiene un equilibrio entre nivel de virulencia y la tasa de transmisión (de un anfitrión a otro). Cuando la transmisión es más rápida, la cepa aumenta su virulencia, matando al anfitrión más rápidamente.


Los mecanismos que promueven las mutaciones virales que conducen a mayor virulencia y rapidez de transmisión están presentes en la producción pecuaria, porcina y avícola en concentraciones industriales. El hacinamiento, la alimentación industrializada e inyecciones masivas de antibióticos y suplementos hormonales (para el rápido crecimiento), son excelentes promotores de una evolución que conduce a cepas patógenas virulentas. El hacinamiento y los débiles sistemas inmunológicos de cerdos y aves producidos en estas condiciones son propicios para generar tasas de transmisión muy rápidas. La acumulación de desechos es desde luego un foco de contaminación con graves riesgos para la salud humana y la integridad de los ecosistemas. La crueldad con los animales en estos centros productivos no es un problema menor. La cereza del pastel es la débil variabilidad genética en la población concentrada en estas granjas.


Bajo estas condiciones, el reemplazo periódico de la población de cerdos y aves provee nuevos lotes de anfitriones y favorece la evolución de cepas patógenas. Y si el reemplazo se acelera para aumentar rentabilidad (por ejemplo, pollos antes procesados en dos meses hoy lo son en 40 días), el ciclo viral se acelera porque aumenta la presión para que el virus alcance más rápido la fase de transmisión a otro organismo. La intensidad de virulencia aumenta proporcionalmente.


Al buscar cerrar lo que Marx llama los poros del proceso de valorización del capital, la gran industria porcícola y aviaria ha puesto en pie un sistema generador de cepas patógenas de fiebre porcina y avícola. Esto es lo que explica la aparición de una red filogenética de influenzas que afectan al ser humano precisamente cuando se globaliza el modelo industrial de producción avícola. Esta epidemia es prueba del fracaso de un modelo de producción y consumo que debemos reemplazar antes de que sea tarde.


La Jornada/Opinión 29/04/09

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce


“Se siente uno tan asediado las 24 horas del día por una información tan apremiante, insidiosa y reiterativa, que casi no hay tiempo para la reflexión”.

Premio Cervantes de Literatura 2008, Juan Marsé


Concentradas todas las baterías mediáticas en contra de la candidatura del futbolista y promotor deportivo Carlos Hermosillo, con la clara intención de hacer de Javier Duarte de Ochoa el candidato precoz a suceder e Fidel Herrera Beltrán en el 2010, cualquiera diría que este último estaría dispuesto a romper con Calderón Hinojosa, con tal de concretar lo que ha llegado a considerarse como un capricho más de la estrategia futurista que se acuna en el slogan “Fidelidad”.  Lo cual sin duda no es así, pese a la “guerra sucia” que en materia electoral en Veracruz se despliega en contra del propio Calderón.


El maestro Fidel Herrera Beltrán indudablemente tiene defectos como cualquiera que se precie de ser político. Incluso se considera que su afán por eliminar del panorama electoral a Miguel Ángel Yunes Linares, tiene ya tintes enfermizos. Pero de ninguna manera es suicida; antes que romper con Calderón Hinojosa echará mano de mil y un triquiñuelas para intentar lograr su propósito último. Entre otras, desviar la atención de los veracruzanos alumbrando con exceso a quien todavía algunos consideran como “el delfín”. Todos los reflectores, todos los recursos, todos los medios disponibles, al costo que sea, para convencer que el poner toda la carne en el asador a favor del candidato priísta a diputado federal, no tiene más propósito que allanarle el camino al joven Duarte para llegado el momento,  tenga este el tamaño suficiente para contender por la gubernatura.


El combate a cielo abierto y en las catacumbas en contra del candidato del PAN, así lo sugiere. Pero si Herrera Beltrán no es suicida, tampoco es ingenuo. Conforme pasan los días tiende a generalizarse la opinión, primero, de que pese al apoyo de su guía y protector,  Javier Duarte no crece; engalanado en su camisa roja, icono del régimen priísta,  confía en el “efecto Fidel”, sin demostrar luz propia.  Y en segundo lugar, se dice que dado el caso de que Javier triunfara en las urnas, entre los 500 diputados que integran la Cámara Baja del Congreso de la Unión el diputado por el distrito con cabecera en Córdoba sería uno más del montón; acotado por Beatriz paredes y la gente de Manlio Fabio Beltrones su posibilidad de destacar para hacerse merecedor de la candidatura al gobierno de Veracruz, sería prácticamente nula. El gobernador, experto en el manejo de la coyuntura, lo sabe, sin necesidad de echar mano de estas opiniones.


Y si lo sabe seguramente lo valora. Estimándose como lo más probable el que para Fidel Herrera la candidatura de Javier Duarte de Ochoa, acotada por un panismo también dispuesto a jugarse el todo por el todo, incluido el apoyo presidencial, sea un simple señuelo. Ganando tiempo para sacarse de la manga un candidato a gobernador con tamaños suficientes para enfrentar a Miguel Ángel Yunes Linares y/o  Dante Delgado y, en su momento, ya como titular del ejecutivo estatal si así se decidiera en las urnas, sea éste quien se encargue de cubrirle las espaldas en la misma forma en que él ha protegido a la administración alemanista.


Especulación fundada en rumores, filtraciones y buscapiés, pero que no carece de cierta lógica. Como también no carecería de lógica el que hubiera un segundo señuelo que bien podría ser Héctor Yunes Landa (¿delfín de Manlio Fabio Beltrones?),  al que se ve, con la venia del señor,  muy activo a lo largo y ancho del estado, carabaneando con sombrero ajeno con el reparto de tractores, trascabos, autobuses, patrullas y promesas.


Pero si el delfín de a de veras no es ni Javier Duarte ni el diputado Yunes Landa, ¿quién sería el beneficiario de la compleja estrategia futurista de la fidelidad? Sólo el maestro Fidel Herrera sabe bien lo que contiene su faltriquera. Lo demás, parafernalia mediática, rumores y aspiraciones, sobre todo esto último, simples aspiraciones, seguirán siendo tema para las tertulias de café.


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El Financiero en línea 25/04/09


Round celestial

México, 25 de abril.- La guerra contra el narcotráfico empieza a costarle al presidente Calderón más de lo que él mismo hubiera podido pensar. Además del desgaste ya notorio, de la imagen de las fuerzas armadas y la poca credibilidad de la sociedad en los resultados que se reportan, su gobierno ahora enfrenta fuertes cuestionamientos por parte de jerarcas católicos, un sector tradicionalmente identificado con el partido de la derecha.

Tras el dislate de la Procuraduría General de la República con su afirmación de que el obispo de Durango tendría que presentar denuncia formal para que la policía pueda ir tras el “Chapo” Guzmán, presumiblemente avecindado “más adelante de Guanaceví”, el clero mexicano criticó fuerte y claramente la estrategia anticrimen del gobierno.

La Conferencia del Episcopado en pleno apoyó la declaración del arzobispo de Durango señalando que no fue irresponsable y luego, en voz del obispo de Saltillo, Raúl Vera, cuestionó severamente los resultados de la guerra del gobierno contra el crimen organizado.

Vera dijo que en esta lucha contra las mafias no se ha tocado a los políticos coludidos con la “estructura que soporta al narcotráfico”.

Lo que nunca se hubiera esperado que dijera un prelado, el obispo de Saltillo lo expresó en señalamientos que revelan desencuentros entre la cúpula de la iglesia y el actual gobierno. El país vive ya un “terrorismo puro” y una “ausencia de autoridad” que le permite a las organizaciones del narcotráfico actuar con total impunidad, denunció quien hace unos años fuera obispo coadjutor de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, cuyo titular era ni más ni menos, Samuel Ruiz García.

Vera, quien se ha caracterizado desde aquella época; y ahora más, como obispo titular de la Diócesis de Saltillo; salió a la palestra, o mejor dicho, a la calle, después de un pleno del Episcopado Mexicano, para irse prácticamente a la yugular del gobierno calderonista con esta afirmación: “la corrupción dentro del Estado mexicano es algo que no se está tocando”

Qué casualidad -exclamó el obispo Vera, respaldando a su homólogo de Durango- que las únicas que no saben (dónde está El Chapo) son las autoridades; “o sea la impunidad nos viene de la ausencia de autoridad”.

Más claro, ni el agua bendita.

Pero si todavía quedara alguna duda, el obispo Vera, quien desde luego no hablaba a título personal, sino por la organización episcopal, fue más a fondo al afirmar categóricamente que el presidente tiene que darse cuenta de que su famosa guerra contra el narcotráfico es un fracaso.

Sobre la exigencia de la PGR al obispo de Durango, de presentar formal denuncia sobre el paradero de el “Chapo”, Vera precisó que los sacerdotes guardan el secreto de confesión y agregó que no es papel de la iglesia andar denunciando a criminales. Para eso, los ciudadanos pagan sus impuestos, para que el gobierno persiga y detenga a los delincuentes y así garantice seguridad a la población, sentenció.

Mientras, la secretaría de Gobernación envió un documento a los diputados del PAN en el que se les informa que de diciembre de 2006 al 24 de febrero de 2009 han sido detenidos 43 mil 609 personas vinculadas con el narcotráfico, de los cuales 5 son capos.

Seguramente, con este documento la SEGOB quiso ponderar el éxito de la lucha contra el crimen organizado, para que los diputados de Acción Nacional hagan lo propio en el Congreso, pero sin querer queriendo, les da la razón a los prelados, porque ¿solamente 5 capos?

¿O sea, que los 43 mil 604 restantes son narquitos o carne de cañón?

Rosaura Cruz de Gante

Periodista, consultora en comunicación. Becaria de la OEA en el diplomado “Ética Periodística en las Américas”. Comentarista en Radio Fórmula, 1470 AM. Ex presidenta del Club Primera Plana

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce


No hay oficio político, memoria histórica,  ni sensibilidad social en amplios segmentos de la clase política. Empezando con Calderón Hinojosa, se desentienden de los problemas torales de la Nación, concentrando ocupación y preocupación en los procesos electorales del 2009 y la sucesión presidencial del 2012.

Mientras el país se desmorona, inmerso en la improvisación, ineficacia, corrupción e impunidad, nuestros políticos prestan oídos sordos a lo que de ellos piensa la llamada sociedad civil,  que ya ha puesto a debate la idea, que cobra cada día mayor fuerza, de castigarles con el  abstencionismo y el voto nulo.


Si para Calderón Hinojosa y su partido la elección del 2009 es vital y en ello concentran su mayor esfuerzo, en sus adversarios políticos prevalece igual tesitura. Todos contra todos en un escenario generalizado de “guerra sucia” (diseñada desde las entrañas del Partido Popular de España) que,  lejos de atraer a los votantes potenciales, les vacuna contra la sola idea de participar en la contienda electoral en puerta; para el ciudadano común ya no escapa a su comprensión que el sufragio tiene como finalidad última,  el legitimar el gatopardismo y la simulación de una partidocracia que, soportada en una nada gratuita parafernalia mediática,  día con día se descalifica a sí misma.


En tanto que para una gran mayoría del pueblo de México, la versión del gobierno fallido cala en la realidad cotidiana, para la clase política y el poder fáctico que mueve la cuna, el país bien puede hundirse a condición de que sus intereses queden a salvo. La Nación va a la deriva y, pese a respetables advertencias que llaman a corregir el rumbo, nuestros políticos festinan con triunfalismos sin sustento el desastre anunciado.


Si en el pasado el guardar las formas satisfacía el ocultar el fondo comprometedor, hoy, con el mayor descaro, el fondo de inconfesables y oscuros intereses se exhibe con cinismo inaudito. Se le toque donde se le toque,  la purulencia de una  clase política enferma salta a la vista, sin que en esta medie el menor esfuerzo por reconocer y aceptar la profundidad de su crisis. Siendo, por tanto, creíble la tesis norteamericana del México fallido y, en consecuencia, la necesidad estratégica del vecino del norte de intervenir en el patio trasero para salvaguardar su propio interés. No resultando ocioso el que el gobierno de Barack Obama le imponga a México un embajador experto en tales menesteres.


El tiempo se agota. La crisis sistémica global impacta en todos los sectores y todas las regiones de un país estructuralmente indefenso. El Estado-Nación  se venció a sí mismo transitando bajo los cánones del neoliberalismo salvaje, sin atender rezagos y demandas históricas; dilapidando valiosos recursos estratégicos y abriendo cauce a la violencia y al deterioro del tejido social. Hoy, sin que la partidocracia se de por enterada, con más del 40 por ciento de la población en condiciones de pobreza y pobreza extrema, desempleo en ascenso y caída del aparato productivo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la CEPAL prenden focos rojos para México.


Nadie escucha. El país puede esperar. Frente al lastre de la  sublime obsesión electorera de una clase política que medra contemplándose el ombligo, en solitario Andrés Manuel López Obrador tiende la mano a los mineros de Cananea.


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El Universal en línea 23/04/09


La secretaria de Estado del gobierno de Barack Obama, Hillary Clinton, advirtió que en el combate bilateral a los narcotraficantes mexicanos “los tenemos que derrotar, desarmar, capturar o matar”.


Al comparecer ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, defendió el apoyo y la ayuda que el gobierno estadounidense ha comprometido a la administración de Felipe Calderón.


Pidió a demócratas y republicanos aprobar ayuda adicional para la lucha antidrogas en México. “Tenemos que hacer que fluya el dinero”, dijo al reconocer la frustración por la lentitud en la asignación de recursos previstos en la Iniciativa Mérida.


“Tenemos que conseguir un equilibrio frente al poder de fuego de los cárteles” y “para librar al pueblo de México de este flagelo”, expresó.

¿Por qué Hugo Chávez escogió Las venas abiertas de América Latina para regalarlo al nuevo presidente de Estados Unidos?


Porque es uno de los libros esenciales para entender a América Latina y al propio Estados Unidos. La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta.


Un libro que asienta la comprensión de nuestra América en los dos pilares que articulan nuestra violenta inserción subordinada al mercado capitalista internacional: el colonialismo y las dos más grandes masacres de la historia de la humanidad: la aniquilación de los pueblos indígenas y la esclavitud. El capitalismo llegó a estas tierras chorreando sangre, demostrando a lo que venía. No a traer civilización fundada en las armas y el crucifijo, sino opresión, discriminación, explotación de los recursos naturales y los seres humanos.


El proceso de colonización, que cambió de forma con el paso a la explotación imperial, es el fundamento del tema central y el nombre de la obra: Es América Latina la región de las venas abiertas. Desde el descubrimiento hasta nuestros días, todo se ha trasmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos. El modo de producción y la estructura de clases de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo.


Las venas demuestra fehacientemente cómo “… el subdesarrollo latinoamericano es una consecuencia del desarrollo ajeno, que los latinoamericanos somos pobres porque es rico el suelo que pisamos y que los lugares privilegiados por la naturaleza han sido malditos por la historia. En este mundo nuestro, mundo de centros poderosos y suburbios sometidos, no hay riqueza que no resulte, por lo menos, sospechosa”.


“Con el paso del tiempo, se van perfeccionando los métodos de exportación de las crisis. El capital monopolista alcanza su más alto grado de concentración y su dominio internacional de los mercados, los créditos y las inversiones hace posible el sistemático y creciente traslado de las contradicciones: los suburbios pagan el precio de la prosperidad, sin mayores sobresaltos, de los centros (…) Ya se sabe quiénes son los condenados a pagar las crisis de reajuste del sistema. Los precios de la mayoría de los productos que América Latina vende bajan implacablemente en relación a los precios de los productos que compra a los países que monopolizan la tecnología, el comercio, la inversión y el crédito.”


El presidente de Estados Unidos dijo, con razón, que la reunión de Trinidad y Tobago demostrará su significado por los efectos concretos que tenga. Ningún efecto será más importante que las consecuencias que él – y tantos otros mandatarios latinoamericanos – saquen de la lectura de Las venas abiertas de América Latina, de nuestro mejor escritor, Eduardo Galeano.


Las verdades de sus páginas se han confirmado al transformarse el libro en prueba irrefutable del carácter subversivo del que fuera agarrado con un ejemplar en su casa, durante las dictaduras militares latinoamericanas.


Por la fuerza de sus verdades es por lo que este libro latinoamericano merece estar en cualquier lista de lecturas indispensables, hechas o por hacer. Es el mejor regalo que un latinoamericano puede dar al presidente de Estados Unidos, a todos y a cualquier estadunidense, a todos los latinoamericanos, por lo que descifra de nuestra historia y de nuestra identidad, de nuestro pasado y de nuestro presente.


Tomado de: La Jornada 23/04/09

La Jornada On Line. 22/04/2009 20:17


Cananea, Son. Andrés Manuel López Obrador informó que se creará un Comité Nacional de Defensa y Solidaridad con los Trabajadores Mineros de Cananea para apoyar con víveres y medicinas a los aproximadamente mil 200 mineros y sus familias.


El “presidente legítimo” hizo una convocatoria general para participar en dicho comité, el cual también buscará la solidaridad internacional con otras organizaciones obreras, sociales y de derechos humanos.


Junto con los 17 senadores del PRD, PT y Convergencia que lo acompañaron de visita a la mina, el político tabasqueño aclaró que brindará su apoyo a los trabajadores en huelga, “sin ninguna condición de tipo partidista o electoral”.


Agregó que viajará hasta esta ciudad las veces que sean necesarias para respaldar al gremio minero.


López Obrador confió en que la intervención de los senadores del Frente Amplio Progresista contribuirá a hallar una solución definitiva a las demandas de los mineros en huelga desde hace 21 meses. “En tanto eso sucede, el Comité Nacional en Defensa y Solidaridad trabajará con empeño para ayudarles a seguir resistiendo”, enfatizó.


Y añadió: “Esta lucha significa defender las conquistas laborales que se han alcanzado con mucho sacrificio a lo largo de nuestra historia”.


López Obrador estuvo acompañado por los senadores Arturo Núñez Jiménez, Arturo Herviz, Dante Delgado, Francisco Xavier Berganza Escorza, Francisco Javier Castellón Fonseca, Jesús Garibay García, José Guadarrama, José Luis Lobato Campos, José Luis Máximo García Zalvidea, Lázaro Mazón, Luis Maldonado Venegas, María Rojo e Inchaustegui, Ricardo Monreal Ávila, Rosalinda López Hernández, Rosario Ibarra de Piedra, Salomón Jara Cruz y Yeidckol Polevnsky.

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