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Daily Archives: septiembre 2nd, 2009

José Ferrer Rivera

DOS CARAS DE LA MISMA ECUACIÓN

La causa de fondo de las más acentuadas debilidades del país son los bajos salarios. El ingreso raquítico de la mayoría de la población no sólo explica la pobreza, sino también el lamentable desempeño de la economía. Los bajos salarios son el incentivo más poderoso del trabajo informal y de la migración; y, sin duda, están en la raíz del problema de inseguridad y del aumento explosivo de la delincuencia. Los bajos salarios de la población son la otra cara de la crisis fiscal.


Por eso México es uno de los estados más vulnerables del mundo ante la crisis financiera y ante la delincuencia organizada, por la desmedida desigualdad económica y su diminuta carga tributaria.


Aunque deberían ser evidentes las consecuencias destructivas de la precariedad salarial del país, nunca está de más insistir en ello y volver a poner el tema sobre la mesa, sobre todo ahora que el Congreso inaugura una nueva legislatura y nuevas expectativas nacionales en torno a la capacidad de los flamantes legisladores para inventar la forma de enfrentar la grave situación económica nacional y la estrategia de una recaudación fiscal que frene y revierta la peligrosa contracción del ingreso público.


Hasta ahora sólo han trascendido esbozos de las agendas de los diferentes partidos y fuerzas políticas; y, como siempre, como sucede desde hace por lo menos tres décadas, con mayor o menor volumen, con diferencias de grado, pero cada uno diciendo esencialmente lo mismo, gobierno, partidos políticos de todo signo y las organizaciones empresariales, sindicales y académicas vuelven a desgarrarse las vestiduras consternadas por el desempleo y el bajo nivel de la inversión; a clamar justicia por los pobres, a quienes prometen –o por quienes exigen– más recursos en programas sociales; y a paralizarse una vez más, con argumentos idénticos, en el mismo punto de siempre: el IVA en alimentos y medicinas.


Para unos, gravar el consumo sin excepciones –y ello implica que los alimentos, las medicinas y otros bienes y servicios exentos paguen el IVA– es la panacea para elevar la recaudación y acabar, de una vez por todas, con la evasión fiscal. Ése es, ha dicho Claudio X. González, el método de las sociedades modernas y la condición sine qua non para que México sea competitivo.


Por supuesto que el presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios se cuida de hablar y nada dice del carácter regresivo de ese impuesto, que pega más severamente a los bajos ingresos y de que, a la larga, la captación a secas sería en el mejor de los casos de apenas 1.2 por ciento del PIB en promedio, según cálculos del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (o de 0.6 por ciento, si nos atenemos a lo dicho por el coordinador del Centro de Estudios Hacendarios de la Facultad de Economía).


Para otros –léase PRI, PRD y, ahora, como novedad, también el PAN en su lastimero papel de partido gobernante sin mayoría–, en eso de gravar el consumo y cobrar el IVA en alimentos y medicinas, ni un paso atrás. Ello sin que alguno aclare qué implica dejar de hacerlo y menos si acaso existen alternativas que inviertan la carga fiscal y graven más en proporción, progresivamente, al de mayor capital.


Mientras para unos la fórmula es la de elevar las tarifas de los servicios públicos –gasolinas, energía eléctrica, agua, peaje, predial, transporte público–, para Hacienda no hay más camino, además, que el de elevar impuestos. En otros ronda la tentación de atacar el déficit por la vía del endeudamiento; y otros más, alimentan la idea de echar mano hasta de los fondos de pensiones para financiar la recuperación. Para todos no hay de otra que recurrir al recorte del gasto público, sea la nómina como clama la mayoría; los programas de inversión y las participaciones, con lo que también amenaza Hacienda; o los regímenes especiales y privilegios, como advierte desde el ala izquierda la oposición. En el ambiente flota, además, la idea de la bursatilización que, como los pidiregas, no es otra cosa que la privatización de los ingresos públicos futuros. Habrá qué ver cuál es el fallo de la Suprema Corte sobre la constitucionalidad de la medida.


El hecho es que, como siempre, las opciones a lo largo y ancho del espectro político, oscilan entre cuánto afectar a la sociedad en sus bolsillos o hasta dónde hincarle el diente al erario: más pobreza o más sacrificio fiscal, ésa es la disyuntiva; o ambos, claro, si, por la vía de la deuda, se decide salvarnos hoy, a cambio de heredar la bronca a las generaciones siguientes, hipotecando el futuro.


En distintas ocasiones, incluyendo mi entrega anterior, donde reproduje un texto hasta ese momento inédito, escrito hace casi cinco años, he planteado una vía alterna, esencialmente distinta: la de la reforma salarial como fórmula para ponerle piso a la economía hoy desfondada y reemplazar, de manera progresiva, el subsidio fiscal a los salarios por incrementos netos al salario. Es decir, que las empresas paguen salarios justos y, a través del trabajo, se trasladen los recursos fiscales que correspondan al erario.


De las respuestas y comentarios que he recibido, en más de uno he adivinado gestos de extrañeza, de discrepancia, cuando no de rechazo explícito: ¿cómo pensar en aumentar salarios –me ha dicho uno de mis más críticos lectores– cuando las empresas están en el límite y más en este momento cuando la prioridad es salvar las fuentes de trabajo? Eso las llevaría a la quiebra y detonaría la inflación. Sin duda, ese sería un argumento demoledor, si no fuera porque a cada sobresalto es el mismo que, desde hace décadas, esgrimen a coro empresarios y la parte más ortodoxa del sector financiero; además de que, en épocas de relativa bonanza o de franca recuperación, la estabilidad macroeconómica se ha ocupado de todo, menos de resarcir las pérdidas sufridas por los salarios.


Por eso, gracias a esa lógica, un salario mínimo de hoy equivale a 0.28 por ciento de uno de 1980. Y, como tampoco en ese entonces el salario mínimo valía, para compensar la pérdida de poder adquisitivo, antes de exigir a las empresas que paguen salarios justos, en razón directa a la inflación del año transcurrido y al índice de productividad o de crecimiento económico, siempre se ha optado por el sacrificio fiscal.


Por ello, luego de que año tras año, por casi 30 años, se ha cargado al fisco el rezago de los salarios, resulta que ahora hasta casi cinco salarios mínimos no pagan el impuesto sobre la renta. Es decir, poco más de 39 millones 700 mil personas (¡81 por ciento de la población económicamente activa!) están exentos. Ahí está el origen real de la pobreza y de la desigualdad económica abismal entre los altos y los bajos ingresos de la población. Ese es el boquete fiscal crónico que se ha venido ensanchando.


Si no se quiere obtener el mismo resultado, entonces para crecer y salir de la crisis fiscal, la prioridad es cambiar la ecuación: debe frenarse y revertirse el deterioro de los salarios, empezando por los mínimos, no como medida de emergencia, como suele recomendar la izquierda o demandar los sindicatos, sino como condición estructural de la economía a largo plazo. No se trata de aumentos voluntariosos como decisión impuesta a las empresas, sino de una disposición legal, irreductible, de la política económica, para dar condiciones mínimas de ingreso decoroso a los trabajadores, pero también para que todo trabajador, como cualquier ciudadano, sin excepción, pueda cumplir además sus responsabilidades fiscales.


De lo que se trata es de hacer que el salario mínimo cumpla el papel original para el que fue concebido. No me refiero al estado imaginario, absolutamente irreal, que define la Constitución, con el que podría vivir –comer, vestir, educarse y gozar de diversiones– una familia obrera, comúnmente más numerosa que la familia promedio; sino al salario legal, fruto de un consenso político, diseñado para el trabajador novato, sin experiencia, no sindicalizado y que no goza de más protección que la que le brinda el Estado; un salario dotado de prestaciones mínimas de seguridad social y de condiciones de trabajo decente, como las define la Organización Internacional del Trabajo (OIT); suficiente para que el trabajador y su familia vivan por encima de la franja de la pobreza, debajo del cual ninguna empresa pueda retribuir una jornada laboral de ocho horas; y que, como piso de la economía, opere como instrumento de la política salarial. Nada más, pero tampoco menos.


(En un ejercicio de comparación salarial realizado por la OIT en 1995, resultó que el salario mínimo en México alcanzaba, apenas, para adquirir 1.3 canastas básicas por trabajador. Desde entonces, el salario mínimo ha sufrido una pérdida adicional de casi 25 por ciento. En contraste, en Chile una economía que ejemplifica el buen desempeño continental, en palabras pronunciadas en 2006 por el ministro del trabajo de ese país, Osvaldo Andrade, “en un periodo total de 15 años –o sea, cuando en Chile se instituyó la política salarial activa–, el salario mínimo se incrementó, en términos reales, en un significativo 93 por ciento, con un fuerte impacto positivo sobre la satisfacción de necesidades básicas de las familias más pobres. Si en 1993 se necesitaban 4.03 salarios mínimos para cubrir una canasta básica familiar, en el año 2003 sólo se requerían 2.1 salarios mínimos para hacer la misma adquisición. Es decir, la capacidad de cubrir necesidades básicas con referencia al salario mínimo, prácticamente se duplicó. No parece casual que esa trayectoria coincida con el periodo en que se ha realizado uno de los procesos de reducción de pobreza más radicales que registra la historia de América Latina”).


La contención y pulverización del salario mínimo en México no sólo ha obedecido al control de la inflación, como suele creerse. También ha sido deliberadamente inducida desde hace tres décadas por Hacienda, con fines fiscales, para evitar el gasto que implica dotar a cada salario de la seguridad social correspondiente. Eso no sólo minó la economía de los trabajadores y ahondó la pobreza, sin duda también desfondó la economía, detonó la economía informal, descapitalizó a los sistemas de seguridad social, pervirtió la política laboral y, a la larga, es causa fundamental de la más grave crisis fiscal del país de la que se tenga memoria.


Por eso, ahora que el Congreso habrá de discutir las nuevas opciones de la reforma fiscal, es claro –o debería ser evidente– que nada de lo que haga será suficiente si no ataca también de raíz la otra cara del mismo problema: la cuestión salarial.

jrferrer2@yahoo.com.mx

La Jornada Veracruz 01/09/09

La orfandad de la estrategia

América Latina, un continente de revoluciones y contrarrevoluciones, carece de pensamientos estratégicos que orienten procesos políticos ricos y diversificados que estén a la altura de los desafíos que enfrenta. A pesar de contar con una fuerte capacidad analítica, importantes procesos de transformación y dirigentes revolucionarios emblemáticos, el continente no produjo la teoría de su propia práctica.

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Las frases del Informe de Calderón

Durante su discurso, Calderón pidió fijar una agenda para aprobar 10 reformas en el país.

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) El presidente mexicano, Felipe Calderón dio un mensaje alusivo a su tercer Informe de Gobierno, en el Palacio Nacional, en la Ciudad de México. Se refirió a varios temas como la lucha contra el crimen organizado, a la situación económica del país y a los proyectos del Gobierno federal en materia de infraestructura, educación y salud, entre otros temas.


Conoce las frases más destacadas del mensaje

Crimen organizado


“El objeto medular del Gobierno es lograr la seguridad pública de la ciudadanos y no única ni principalmente combatir al narcotráfico”

“Combatimos con determinación al crimen organizado porque es nuestra obligación constitucional y ética, porque es el ámbito delictivo que compete al ámbito federal y porque el crimen organizado ha alterado de manera significativa la paz de los ciudadanos”.

“La droga que hemos decomisado alcanzaría para proveer con más de 80 dosis a cada joven mexicano entre los 15 y los 30 años de edad”.

“Golpeamos con firmeza, y subrayo, sin distingos, a todas las organizaciones criminales”.

“Tan sólo en este año capturamos a 70 lugartenientes de todos los carteles, es decir, más capturas de capos regionales que todas las que solían hacerse en un sexenio completo”.

“Desde el inicio del sexenio hemos triplicado los el presupuesto destinado a la seguridad pública”.


Crisis económica


“Era, pues imposible evitar la crisis económica mundial pero si podíamos actuar para evitar un grave deterioro en el empleo, en el ingreso disponible de las familias, y a eso nos avocamos.

“Impulsamos una serie de medidas contracíclicas, la mayoría contenidas en el Acuerdo a favor el empleo y la economía familiar. De no haberlas puesto en práctica, los efectos de la caída de 10% que tuvo nuestra economía en el primer semestre hubieran sido devastadores”.

En efecto, esta ha sido la peor crisis económica en décadas, pero gracias al esfuerzo de todos, logramos que su impacto en el empleo y en el ingreso de los mexicanos fuese considerablemente menos a lo que se registró en crisis anteriores.


Cambio


“Para que México cambie, y cambie de fondo, tenemos que cambiar nosotros, quienes tenemos algún tipo de responsabilidad encomendada por los electores”.

“Tenemos una oportunidad, ahora que se ha renovado la Cámara de diputados y se han renovado sus liderazgos, porque en todo cambio hay siempre la oportunidad de replantear prioridades y estrategias”.

“En esencia, lo que propongo es pasar de la lógica de los cambios posibles, siempre limitados por los cálculos posibles de los actores, a la lógica de los cambios de fondo que nos permitirán romper las inercias y construir nuestro futuro.

“Es hora de dejar la percepción de que en México las cosas no sólo no suceden sino que no pueden suceder”.

“No pienso ni provocar ni convocar a la división del país, por el contrario convoco a la unidad para transformar a México en el país que queremos”.

Infraestructura


“Estamos decididos a que este sea el sexenio de la infraestructura”.

“En menos de tres años, hemos invertido más de 100,000 millones de pesos en proyectos carreteros”.

“En síntesis, en infraestructura seguimos trabajando muy fuerte, como nunca, a pesar de la crisis”.

Relaciones internacionales

“Con Estados Unidos tenemos una renovada relación bilateral, basada en la confianza, en la responsabilidad compartida y en la cooperación”.

“Hemos reforzado los lazos con los pueblos hermanos de América Latina, asumiendo el liderazgo que a México le corresponde”.

Educación


“En el marco de la alianza por la calidad de la educación, impulsamos la actualización permanente de nuestro profesores y por primera vez en la historia hemos sometido a concurso nacional público 25 plazas docentes para que los más capacitados y con verdadera vocación docente sean los que eduquen a nuestros hijos”.

“El Gobierno federal está otorgando a los niños y jóvenes 6 millones de becas para apoyarles en la compra de útiles, libros y su transporte”.

“Hemos emprendido una transformación del sistema educativo con el compromiso conjunto de maestros y autoridades”.

Los 10 puntos para impulsar la transformación de México

Para alcanzar el cambio profundo que requiere el país el presidente Felipe Calderón convocó a todos los sectores a conformar una agenda que incluya reformas legislativas y transformaciones a estructuras de gobierno. El Universal 02/09/09


1. Destinar toda la fuerza y recursos de Estado para frenar el crecimiento de la pobreza, por ello propondré un presupuesto que no reduzca el gasto en el combate a la pobreza y que lo blinde para evitar desvíos en cualquier orden de gobierno.


2. Alcanzar la cobertura universal de salud


3. Alcanzar una educación de calidad y superar el marasmo de intereses a fin de que la educación sea la puerta grande para salir de la pobreza.


4. Una reforma profunda a las finanzas públicas para hacer más con menos. El gobierno será el primero en poner el ejemplo en la racionalidad del gasto. El gobierno no pedirá un esfuerzo que él mismo antes no haya hecho. Además lograr reformas para reducir la evasión fiscal, tener una mayor recaudación aumentando la base gravable.


5. Una reforma económica de fondo para lograr una economía más competitiva, lo que implica una nueva generación de reformas al sector energético. El objetivo es una transformación de raíz en contra de los privilegios y a favor de la transparencia. Una segunda generación de reformas en la industria petrolera.


6. Una reforma al sector de telecomunicaciones para lograr la competencia y la convergencia.


7. Una reforma laboral que fortalezca los derechos de los trabajadores.


8. Una reforma regulatoria de fondo que permita contar con una regulación con base cero que facilite la vida de los ciudadanos.


9. Profundizar y ampliar la lucha frontal contra el crimen organizado y enfocar principalmente el fortalecimiento de acciones contra delitos como el robo, la extorsión y el secuestro.


10. Emprender una reforma política de fondo que incluye a la electoral en donde se dejaron algunos pendientes. El objetivo es plantearnos si el actual sistema político permite procesar los conflictos. Pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva. Un sistema político que haga de manera correcta la corresponsabilidad entre los tres poderes y los tres ordenes de gobierno.

En la sesión inaugural de la 61 Legislatura, el diputado del PT Porfirio Muñoz Ledo demandó la dimisión formal del presidente Felipe Calderón y, como establece la Constitución, formar un gobierno de mayoría, con capacidad suficiente de convocatoria.

Porfirio Muñoz Ledo

Porfirio Muñoz Ledo

Ello permitirá sortear la catástrofe, enderezar el rumbo y garantizar, mediante elecciones libres y pacíficas, la devolución del poder a su legítimo titular: el pueblo de México, afirmó.


Al fijar la postura del PT, resaltó que se debe cancelar la esquizofrenia política, ya que el Estado carece de poder, el Ejecutivo de liderazgo, el Congreso de competencias y el ciudadano de representación eficaz. Vivimos un parlamentarismo de hecho que no acabamos de plantear en la ley. Para reparar los entuertos, comencemos por la dimisión formal de quien ostenta la investidura presidencial, insistió.


Muñoz Ledo recalcó asimismo que ello permitirá conjurar la explosión social y abrir un tiempo nuevo en la historia, por el entierro de la simulación y el rescate del orgullo, la identidad y la grandeza nacionales.


En otra parte de su discurso ante el pleno advirtió que el grupo parlamentario del PT responde al mandato de un vasto movimiento social, al que no defraudará, y en ese sentido adelantó una propuesta alternativa en materia financiera y presupuestal, ya que la caída de la economía es vertiginosa e irrefrenable.


No se trata, advirtió, de un agujero fiscal, sino de un hoyo negro en la producción y la moral pública. Insistió en que el reto es la clausura del ciclo neoliberal y la instauración de un nuevo modelo de desarrollo.


Añadió que el dinero hay que tomarlo de donde abunda, no arrebatarlo a los desposeídos y negarlo a los braceros, sino a las grandes empresas que eluden los impuestos, a la banca nacionalizada, a la alta burocracia que ofende a la sociedad y a los fondos ociosos de las arcas públicas.


Muñoz Ledo demandó a los legisladores empezar por su propia casa: reduzcamos sus concupiscencias y votemos con transparencia nuestras prerrogativas.


Para el PT, recalcó, la reforma hacendaria debe ser integral, vía el reparto equitativo de fuentes tributarias entre los componentes de la Federación.


Detalló que el salvamento económico comprende la reordenación del sistema bancario y financiero, la reinversión de la infraestructura, el impulso a la agricultura y la industria, el combate a los monopolios y la defensa de los hidrocarburos y recursos primarios.


Demandó: perdamos el miedo al lobo feroz; establezcamos en la Constitución una entidad autónoma que democratice las concesiones de radio y televisión y regule sus contenidos conforme a los valores e intereses del país.


En su discurso, aludió asimismo al naufragio del orden jurídico, y sostuvo que Acteal somos todos, y los niños calcinados son nuestros, y que el gobierno reproduce la delincuencia para compensar vacios de legitimidad y se empeña en una guerra perdida, corrompe la función del Ejército y condona los delitos cometidos desde las altas esferas del poder.


La Jornada/ Víctor Ballinas y Andrea Becerril.  02/09/09

Calderón: La Crisis ya tocó fondo

Ayer, el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, entregó al Congreso el tercer Informe de Gobierno de Felipe Calderón.El documento —que por recientes reformas de ley ya no debe presentar el titular del Ejecutivo ante el Congreso— fue entregado en las manos de los presidentes de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Francisco Ramírez Acuña, y del Senado, Carlos Navarrete.

En un acto protocolario, que duró dos minutos y 35 segundos (según la transmisión del Canal del Congreso), Ramírez Acuña le pidió al secretario de Gobernación avisar al Presidente de la República sobre la revisión del informe en los próximos días, como un ejercicio de rendición de cuentas.

En el salón de plenos, los diputados y senadores instalados en sesión de Congreso General iniciaron la nueva Legislatura con posicionamientos llenos de críticas y reproches a la administración de Calderón, principalmente en el tema económico y emitieron un abierto rechazo a la imposición de mayores tributos a los ciudadanos, en especial el Impuesto al Valor Agregado en alimentos y medicinas. La Jornada 02/09/09

En el Informe de Gobierno el presidente Calderón le dio mayor relevancia a dos rubros por encima del resto que componen la administración pública federal: economía y seguridad pública. En el primero de ellos, el Jefe del Ejecutivo manifestó la disposición del gobierno federal para mantener finanzas públicas sanas y ordenadas, y aseguró: “Habremos de retomar la senda del crecimiento.”

El presidente Felipe Calderón aseguró que “la peor crisis financiera, económica y de confianza que ha afectado a la economía global en varias décadas ha tocado fondo” e hizo un nuevo llamado a la aprobación de reformas que permitan al gobierno obtener mayores recursos fiscales y financieros.

En cuanto al tema de la seguridad, el presidente Felipe Calderón afirmó que su gobierno “ha dado un combate decidido y frontal al narcotráfico y a la delincuencia organizada jamás visto en nuestro país”. Indicando que gracias al esfuerzo nacional para el combate contra la delincuencia organizada se han logrado resultados que se han traducido en golpes importantes a las estructuras del crimen organizado y en “récords mundiales” en cuanto a decomisos y aseguramientos. La Crónica 02/09/09

El PRI pinta su raya


El PRI como primera minoría en la Cámara de Diputados, con observaciones al gobierno de Felipe Calderón, “que reacciona con tardanza y medidas titubeantes e ineficaces”, frente a los golpes de la crisis económica. criticó que ante la crisis económica el gobierno de Felipe Calderón reaccione con tardanza y con medidas titubeantes e ineficaces, lo que hace crecer la inconformidad social . Además, le advirtió al Ejecutivo que los priístas no permitirán la creación o el incremento de impuestos lesivos a los que menos tienen.


Desde ahora le decimos al Presidente de la República, con la consideración debida a su investidura, pero con la firmeza de nuestro compromiso con el pueblo, que apoyaremos todo aquello que beneficie a los mexicanos y nos opondremos a gravar con IVA los alimentos y las medicinas, recalcó la diputada veracruzana  Carolina Gudiño Corro, la más joven de la bancada que coordina Francisco Rojas. Al hablar ayer en nombre del PRI, en la sesión de apertura del primer periodo de sesiones ordinarias de la 61 Legislatura, Gudiño Corro demandó también “menos salarios y prestaciones a los altos funcionarios públicos de los tres poderes y mejores condiciones a los trabajadores de base. Asimismo, advirtió que para lograr crecimiento económico y creación de riqueza hay que impulsar proyectos de desarrollo regional que erradiquen los caprichos del Ejecutivo y vayan más allá del sexenio. La Jornada 02/09/09


PT: Cambio de modelo


El diputado del Partido del Trabajo (PT) Porfirio Muñoz Ledo aseguró que en tres años del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, el Estado naufragó en el orden jurídico.


“El gobierno reproduce la delincuencia para compensar vacíos de legitimidad, se empeña en una guerra perdida (…) mal haríamos en mercadear nuevos impuestos a cambio de baratijas presupuestales”, al tiempo que propuso terminar con el ciclo neoliberal e instaurar un nuevo modelo de desarrollo.


A nombre de sus bancadas en las cámaras de Senadores y de Diputados, Muñoz Ledo propuso un viraje en el ejercicio político del gobierno federal y en su estrategia económica. “El dinero hay que tomarlo donde abunda, no arrebatarlo a los desposeídos, sino a las grandes empresas que eluden los impuestos, a la banca desnacionalizada, a la alta burocracia que ofende a la sociedad y a los fondos ociosos de las arcas públicas”, pidió al tiempo que sugirió empezar desde el Palacio Legislativo de San Lázaro con la reducción y transparencia de las prerrogativas.


PRD: Riesgo de inestabilidad


A nombre de las bancadas del PRD en la Cámara de Diputados y Senadores, el diputado Alejandro Encinas dijo que “el deterioro social y político, y los riesgos de inestabilidad social aumentan por el desmantelamiento de los esquemas solidarios de seguridad social y por la fallida estrategia del combate a la delincuencia organizada, que no resuelve el problema y violenta las garantías de los mexicanos”.


Encinas advirtió que la economía en México se debilita y las instituciones también, “y la inseguridad crece. La militarización avanza, el Ejército asume responsabilidades que competen a la autoridad civil. Este es el saldo de la administración pública”.


El también ex jefe de Gobierno del Distrito Federal recordó que en medio de la crisis económica que enfrenta el país, las empresas eluden miles de millones de pesos de impuestos, a lo que se suman las devoluciones que le hace el Estado y que le garantizar ganancias a la iniciativa privada.


Encinas advirtió que a pesar de que la conformación de la 61 Legislatura no favorece a su partido, buscarán espacios de negociación y diálogo, pero sin intercambio de favores, prebendas o transas.


“La crisis obliga, más allá de la inevitable confrontación ideológica y de las acciones que desde el movimiento social surjan para frenar las medidas antipopulares que se pretenda imponer, a asumir la iniciativa política e impulsar cambios que permitan transformar el modelo económico y retomar el camino de la transición a la democracia”, dijo.


Sostuvo que la alternancia en México no significó un cambio de régimen ni permitió consolidar un pacto social. “Se desaprovechó la oportunidad, los gobiernos del PAN se han sustentado en el mismo andamiaje autoritario del priísmo”. La Jornada 02/09/09

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