Salte la navegación

En Perspectiva

J. Enrique Olivera Arce

Poco efecto tuvo en Veracruz el que por “decreto” Felipe Calderón Hinojosa diera por concluida la recesión económica en México. Destacando por ello que el ex gobernador Miguel Alemán, desde Monterrey, declarara que la percepción del titular del ejecutivo federal no se corresponde con la realidad, coincidiendo tanto con Carlos Slim como con diversos politólogos y expertos que le siguen el pulso a la crisis sistémica y sus efectos en la vida económica y social del país.

El limitado efecto, sin duda se debe a que en Veracruz la crisis y su componente recesivo de la economía no es algo que preocupe o inquiete a una mayoría de la población que confía en la atinada estrategia del gobernador que, como afirmara el secretario de desarrollo social  el sábado pasado ante los miembros de la naciente Asociación Veracruzana de Periodistas Democráticos, se ha sustentado en la promoción de la inversión pública y privada así como en la protección e incremento del empleo. Nada de que preocuparse, en tanto que la administración pública de la entidad se ocupa con eficiencia y eficacia en proveer liquidez a empresas y consumidores para mantener el ritmo de crecimiento económico y desarrollo.

Afirmación de Ranulfo Márquez que fuera confirmada por el secretario de trabajo y productividad, Américo Zúñiga, quien diera a conocer a la opinión pública que Veracruz ocupa el tercer lugar nacional en la generación de empleos, coincidiendo con su homólogo de desarrollo económico y portuario que en días pasados, divulgara que la entidad registra un alto número de nuevas empresas generadoras de riqueza y empleo. Luego la afirmación de Calderón Hinojosa, pese al desmentido de Miguel Alemán y el llamado del empresario Carlos Slim a corregir rumbo privilegiando fortalecimiento del Estado y mercado interno, por lo que respecta a nuestra entidad debe considerarse como correcta. Se remontó la situación de recesión económica y todo indica que México retoma el camino del crecimiento.

Percepción esta última que se sustenta en cifras duras del INEGI que indican alivio en la inflación y reactivación del aparato productivo, así como en el índice de confianza del consumidor que registra un alentador repunte.

A contracorriente del resto del mundo y de la percepción del hombre común, México sale paulatinamente de una  crisis que en Veracruz no alcanzó a sentirse. Hasta aquí la visión optimista que sin duda habrá de ratificar el Maestro Fidel Herrera Beltrán al rendir ante el Congreso local su quinto y penúltimo informe de gobierno, trasmitiendo confianza en la ciudadanía con vías al proceso electoral que desembocará en la elección de quien habrá de sucederle. Optimismo y confianza que a su vez trasmite en su cotidiano “pueblear” el diputado federal Javier Duarte de Ochoa, afirmando que la diputación federal veracruzana habrá de encargarse de que cuando menos en lo que respecta a las finanzas públicas, Veracruz esté bien proveído a lo largo del 2010 para así asegurar la continuidad del actual ritmo de crecimiento y desarrollo.

Dios le oiga, dicen la mayoría de los alcaldes veracruzanos, pues si la crisis y recesión económica no les ha afectado, si la creciente deuda presente y futura que les agobia. De ahí que masivamente entreguen al diputado federal y vocero de la bancada priísta en la Cámara de Diputados, largos y enjundiosos listados de necesidades reales y sentidas de sus respectivos municipios, incluyendo apoyos extraordinarios para cubrir prestaciones laborales a su cargo en lo que resta del presente año.

La visión pesimista de los “detractores” es otra cosa muy poco de tomarse en cuenta. O están alejados de la aldea y hablan de oídas, o aviesa intención les anima para no confiar en la cifras duras del INEGI y el IMSS, haciéndole el juego al “innombrable” que no para de hablar en contra de los veracruzanos a los que aspira a gobernar. Para estos lo afirmado por Calderón Hinojosa es un “decreto a modo” y lo que presume la administración pública estatal es simple falacia. La crisis y la recesión económica que le acompaña sigue dañando a todo el país y  Veracruz no es la excepción pese a las cifras que afirman lo contrario.

Y mientras todo esto es tema recurrente en las cúpulas, abajo, en los hogares de las mayorías en los que los vaivenes de la bolsa de valores o las cifras del INEGI no guardan relación con la economía familiar, la inflación sigue su curso ascendente, el cierre de empresas, desempleo y salarios congelados es asunto cotidiano de supervivencia.

12/11/09

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: