Skip navigation

Archivos diarios: julio 29th, 2010

Dirigentes espurios

El “dirigente” estatal del PRD Celso David Pulido Santiago y el secretario general de ese instituto, Juan Carlos Mezhua Campos, dieron su espaldarazo al gobernador electo Javier Duarte de Ochoa a quien pidieron audiencia en los próximos días. Pulido Santiago dijo que pese a que aún siguen vigentes las impugnaciones ante el Tribunal Electoral Federal, aseguró que el Tribunal Estatal Electoral ya decidió y aseguró que la constancia de mayoría a Javier Duarte se dio “con apego a derecho”.

¡Desvergonzados!

¿Qué más pruebas necesita la militancia para mandar al diablo a la dirigencia espuria que vendió al partido?

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

¿Usted entiende, estimado lector, qué está pasando con la elección de gobernador? Yo, para serle franco, tampoco. Para mí que de tanto pensarle se les pasó la mano y el arroz se les batió. Javier Duarte, es y no es quien afirma ser. Por disposición del Tribunal Electoral de Veracruz, es ya gobernador electo y así lo asume el joven priísta y su cauda de seguidores busca chambas, en tanto que, de conformidad con lo dispuesto por la legislación vigente, lo será hasta que el Tribunal Federal Electoral emita la última palabra tras haber sido impugnada su elección. Vaya enredo.

Pero no somos los únicos que estamos en ascuas. Los mismos priístas dudan frente a la incertidumbre, en tanto que los panistas tiemblan ante la nada lejana posibilidad de que sus argumentos legales no sirvan para nada, si la última palabra es inducida por la mano negra de una negociación cupular  en lo oscurito. Unos y otros al parecer tienen razón. Nadie sabe ni sabrá a ciencia cierta como habrá de concluir el atípico cochinero en que se transformara el proceso inconcluso de la elección de gobernador en Veracruz.

Lo único que queda claro, por obvio, es que el Tribunal Electoral veracruzano se excedió en sus facultades, anteponiendo el cumplimiento de consigna dictada a las formas a que obliga la alta investidura de los señores magistrados.

Si las cifras definitivas que arrojara el cómputo preliminar del IEV nunca cuadraran, los pasos dados por los señores magistrados para la dictaminación y emisión de la constancia expedida a favor de Javier Duarte de Ochoa, nunca fueron congruentes en tiempo y forma, como lo denunciara ya en comunicado de prensa el panismo veracruzano. En su prisa por dar cumplimiento a la orden superior de ungir cuanto antes como gobernador electo al delfín del Maestro Fidel Herrera Beltrán, se les cuatrapearon los tiempos y dictaminaron a posteriori de la entrega de la constancia de mayoría a favor de Javier Duarte de Ochoa. No lo digo yo. Lo afirma el equipo de Miguel Ángel Yunes Linares y da cuenta de lo anterior el consejero del Panal ante el IEV, Emilio Cárdenas Escobosa, quien de ninguna manera se traga el que los señores magistrados, aún sin recibir la totalidad de los paquetes de impugnación, en un proceso “Fast Track” calificaran como válido el triunfo del ex titular de Sefiplan.

Ya lo afirmaba en un apunte anterior, “A la par que se pierden las formas, exhibiendo el fondo, la vergüenza  pasa a segundo plano cediéndole el paso al cinismo”. Lo que hasta ahora ha filtrado la prensa sobre el comportamiento por demás irregular del Tribunal Electoral de Veracruz, es una cínica expresión de hasta donde la voluntad popular, la legislación electoral, y el prestigio del Poder Judicial, vale menos que nada, cuando está de por medio el autoritarismo y enfermizo afán de las altas esferas del poder por imponer su santa voluntad.

El arroz ya se batió y lo que debió ser un proceso transparente, apegado a derecho y, por ende, respetuoso de los tiempos y del respetable en galerías, se le revierte a la cocinera. Entre las impugnaciones se suma ahora de manera destacada la irregularidad en el comportamiento de los magistrados veracruzanos. ¡Pero que necesidad!.

Así las cosas, la espera se prolonga acompañada de un clima cada vez más ominoso, en el que la víctima no es otra a la vista que Javier Duarte de Ochoa, joven bien intencionado y hasta ahora limpio y sin cola que le pisen. Estrategas y gran parte de la prensa, le inflaron de tal manera frente a sus adversarios, que hoy el priísta está a punto de reventar. Todo exceso es malo, diría mi gastroenterólogo, por algo lo afirma. Lo cierto es que ahora la paellada se pospone hasta noviembre o, si bien le va a los que gustan de acelerar los tiempos, a mediados de septiembre para con ello celebrar las fiestas del bicentenario.

Ni usted ni yo, estimado lector, entendemos maldita la cosa de los cochupos de nuestra clase política. Llámense priístas, panistas o pedorristas, pero la mera verdad es que frente a lo que observamos y escuchamos, ya no quedan ganas de cumplir con el sagrado deber de sufragar. ¿Usted que opina?

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 418 seguidores

%d personas les gusta esto: