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Monthly Archives: agosto 2012

Fabiola Martínez y Alonso Urrutia / La Jornada

Coincidentes de forma unánime en desechar todos y cada uno de los argumentos del Movimiento Progresista en su demanda de invalidar la elección presidencial, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) censuraron a la coalición demandante por la aportación de pruebas calificadas, con matices, de insuficientes, infundadas, inoperantes, genéricas e imprecisas.

Aunque la sesión sólo fue para resolver el último juicio de inconformidad contra los comicios presidenciales, el magistrado Salvador Nava Gomar se adelantó a los plazos y enfatizó que  de aprobarse el proyecto México tiene ya un presidente electo, Enrique Peña Nieto.

De manera unánime condenaron los alegatos de la coalición de izquierdas; sus diferencias radicaron en los énfasis. Las pruebas no hacen prueba, soltó Flavio Galván; son pruebas secundarias, periféricas, sin relación con la demanda, secundó Pedro Penagos. Partieron de premisas equivocadas, coincidieron Alejandro Luna Ramos y María del Carmen Alanís.

 

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Cuanto más corrompido es el Estado, más numerosas las leyes, decía, y sabía por qué lo decía, Tácito (Publius Cornelius Tacitus), historiador, senador, cónsul y gobernador del imperio romano.  José Blanco

La evidente derrota de Peña Nieto en Veracruz tiene muchas lecturas, tela de donde cortar sobra, sin embargo no puede hacerse de lado que el voto anti priísta ha estado y sigue siendo alimentado por el propio gobernador emanado de las filas del tricolor. Aunado a la parálisis gubernamental resultante de los cuantiosos adeudos heredados de la administración fidelista, como de manera reiterada se ha estado señalando a lo largo de más de 18 meses, el gastado discurso triunfalista con el que mediáticamente el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa adorna su precario paso por la titularidad del poder ejecutivo estatal, más que convencer lastima, ofende la inteligencia de los veracruzanos y genera rechazo más que aceptación, reflejándose ello en las urnas.

Carente de sustento, el triunfalismo de saliva, onerosamente soportado con propaganda política pagada (¿o fiada? Inserta cotidianamente en los medios de comunicación, choca lo mismo con la realidad que con la percepción ciudadana, deslegitimando el quehacer de la administración pública y poniendo en duda el manido slogan publicitario que afirma que “el PRI si sabe gobernar”. Los hechos, frente al palabrerío hueco, desmienten tiro por viaje al gobernador Duarte de Ochoa. Lo mismo trátese de seguridad pública, procuración e impartición de justicia, que de crecimiento económico, generación de empleos ó bienestar de la gran familia veracruzana.

No hay día que mediáticamente no se destaque el primerísimo lugar que ocupa la entidad en el camino del progreso y la prosperidad. Cuando simplemente se trata de tapar el sol con un dedo para tratar de ocultar lo que la realidad ofrece a la gran mayoría del sufrido pueblo gobernado por el Sr. Dr. Duarte de Ochoa, que en más del cincuenta por ciento rasguña los umbrales de la pobreza, el abandono y la desesperanza.

El discurso triunfalista si desde el inicio de la actual administración como continuidad de la precedente, fuera desmentido por la realidad misma, a estas alturas, actúa en contrario de los propósitos de legitimación de una administración pública calificada por la ciudadanía como inepta, proclive a la corrupción y ajena a las necesidades reales y sentidas de la población.

Paradójicamente, cuando el gobierno estatal se declara satisfecho por encontrarse a la vanguardia en materia legislativa frente al cambio climático, la Secretaría de la Función Pública exhibe a Veracruz como un pésimo administrador de los recursos que por conducto del FONDEN, se destinan a paliar los efectos de fenómenos climatológicos que en los últimos años afectaran social y económicamente a miles de familias veracruzanas. Improvisación, simulación y corrupción frente al desastre y no previsión, racionalidad y honestidad, arrojan las estimaciones del gobierno federal respecto a la atención de regiones enteras afectadas.

Lo que apenas se calificara como tormenta tropical puso al desnudo el nivel de previsión, políticas públicas y eficacia operativa del gobierno estatal. “Ernesto” exhibió lo mismo la indefensión de Veracruz frente a fenómenos naturales como la ineficacia de una legislación a modo en materia de prevención frente al cambio climático. La ley no controla a la naturaleza ni esta respeta esfuerzos legislativos que buscan taparle el ojo al macho. Sin la acción consecuente de autoridades y población, la ley es letra muerta. Veracruz en materia de prevención, si que es un desastre, como lo señala la Secretaría de la Función Pública.

Y así como se señala tal contradicción, lo mismo se podría destacar otras de igual o mayor envergadura. Lo mismo en turismo, educación, salud, generación de empleo, seguridad pública, agricultura y ganadería, desarrollo urbano, comunicaciones y transporte, obra pública, que en gobernabilidad y transparencia, Veracruz a los ojos de sus habitantes es un desastre que no se corresponde con la tónica del discurso oficial preñado de triunfalismo y buenos deseos.

Las preferencias electorales expresadas el pasado primero de julio lo confirman. El voto en contra del PRI y de su candidato presidencial, fue voto de castigo. Nadie en su sano juicio calificaría con nota de excelencia a la administración que preside el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa.

Se dice que el Sr. Peña llamará a cuentas al gobernador veracruzano. Lo deseable es que sean los propios veracruzanos los que juzguen, califiquen y exijan cuentas claras, en un esfuerzo por corregir y enderezar el rumbo de la administración pública que hoy padecemos. Los votos perdidos por el PRI son palo dado, lo que cuenta en adelante es saber si Duarte de Ochoa está dispuesto a corregir.

Tal para cual

Lo mismo podría decirse de la administración pública que a nivel municipal preside la alcaldesa Elizabeth Morales en la capital del estado. Mucha saliva, mucha paja verbal y excesivo y oneroso apoyo brindado por los medios de comunicación, pero el ruido no se hace acompañar de ls nueces esperadas, como no se puede esperar cosechar peras de frondoso olmo. Son más las voces que descalifican la labor de la Sra. y su cuerpo edilicio que las que le aplauden y queman incienso a su paso. Xalapa y sus cientos de colonias colgadas de los cerros, abandonadas a su suerte o asentadas en zonas de alto riesgo, es pálido reflejo de una realidad veracruzana que no va de la mano del discurso triunfalista.

Hojas que se lleva el viento

Estamos a escasas horas del que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación califique la elección presidencial. Tirios y troyanos en espera de una decisión sobre un tema que se percibe ya como cosa juzgada. El resultado previsto deberá poner a prueba lo mismo a Calderón Hinojosa que al Sr. Peña. Ya veremos si a una voz desde Los Pinos, parafraseando a Alfredo V. Bonfil, “este país se incendia o se apacigua”.

En el ínter, la acometida en contra de la exigua canasta básica de la mayoría de los mexicanos va que vuela a la confirmación de que un estómago vacío ni toca buen son ni mucho menos, lo baila al ritmo que le imponen.

En la prolífica inventiva de los mexicanos ya se acuñó la frase que dice que lo mismo hay escasez de huevos en el mercado que en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Ni hablar. Mérida, Yuc., agosto 28 de 2012

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Las redes sociales ni por asomo son una panacea en materia de comunicación de masas. Son simplemente, por un lado, instrumento reflejo de la realidad percibida de quienes acceden a éstas y, por otro, expresión virtual del libre juego de intereses económicos y políticos de todo tipo que valiéndose de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, (TIC´s) inciden con información o desinformación, medias verdades, medias mentiras o, de plano, mentiras que contribuyen al mantenimiento sistémico del control de las clases dominantes sobre las subordinadas.

Queda a criterio de cada quién aceptar, rechazar o ponderar los mensajes que en las redes se generan, ignorándolos, enriqueciéndolos o reproduciéndolos para conocimiento de otros.

Lo único que les diferencian de los medios impresos o televisivos es su socialización; todo mundo con acceso a Internet puede ser lo mismo emisor que receptor del mensaje, interactuando en un proceso de multiplicación  geométrica de la información tan amplio como relevante para un grupo en específico o para la sociedad en su conjunto, pueda ser el mensaje emitido y el interés por difundirlo.

Así que no procede sobrevalorar el papel de las redes en los procesos políticos y, mucho menos satanizarles, antes de entender su dinámica como herramental al servicio de la sociedad. Lo mismo podría decirse de los mensajes emitidos, si no los ponemos en contexto y entendemos que si hoy destacan libertinaje y procacidad en mucho del contenido de los textos ampliamente difundidos en las redes sociales, no es otra cosa que parte de un proceso de apertura de libre expresión por siglos reprimido. Parte de un proceso liberador que nos permite distanciarnos del propósito sustantivo de los medios de comunicación impresos o electrónicos tradicionales al servicio de los círculos de poder de las clases dominantes, cuya función social es de inducción y control de la opinión pública bajo el supuesto de que hablan en nombre de ésta.

No es circunstancial, entonces, que sea a través de las redes sociales en donde sea concretado por la sociedad el derecho a la libre expresión y, de ahí, el interés de gobiernos, partidos políticos y poderes fácticos por controlar, reglamentar o satanizar un herramental que consideran pernicioso para sus fines.

Llegará el día en que contenido y lenguaje tomen por sí mismos sus mejores cauces, elevando y enriqueciendo el nivel de la información y la comunicación, atendiendo a un legítimo interés por democratizarle en el mejor sentido de la palabra. En tanto ese día no llegue, hoy por hoy a mi juicio es el mejor instrumento del que se vale la población para informarse a sí misma. Luego no cabe escandalizarse y mucho menos condenar a priori lo que en última instancia es reflejo del nivel cultural de masas que nos ha sido impuesto.

Antes que el desgarre de vestiduras, medios impresos, televisivos, periodistas, educadores y políticos, tendrán que preguntarse que tipo y de que calidad son los contenidos de los mensajes que unilateralmente emiten, como para que estos sean rechazados por una población receptora que desconfiando de los medios tradicionales, desafiándolos opta por caminos alternativos de información y comunicación por ahora ya en manos del  “nosotros”.

Es el “nosotros” socializante y democratizador que se expresa en las redes sociales ó el “ellos” con su talante unilateral, impositivo, autoritario y enajenador, como de manera destacada lo han puesto sobre la mesa los jóvenes universitarios en México y su movimiento #yosoy132.

En este marco de referencia fruto de mi reflexión personal, me llama la atención que no pocos personajes de la prensa y la política se escandalicen porque a través de las redes sociales se pretenda por algunos “perniciosamente” imbuidos por un odio malsano, “dividir a México”. Sin parar mientes en que lo que observamos en la Internet es simple reflejo de una realidad ya inaceptable de un México dividido en mil pedazos.

Dividido en lo económico, en lo social, en lo educativo y cultural, en lo político, es hoy un vitral digno del mejor artífice renacentista hecho añicos. Nada nos une, la política como expresión democrática de la búsqueda del bien común y, por tanto, elemento aglutinador en pensamiento y acción para hacer de la suma plural de las partes el todo nacional, no sólo ha fracasado en el intento, es el principal y sustantivo elemento de ruptura que ha hecho de la obra de arte un sin fin de tepalcates dispersos que en nada nos enorgullecen.

En la realidad virtual del ciberespacio ó en la realidad concreta pie a tierra, hombres y mujeres de carne y hueso lo perciben y lo viven como propio. No es ocioso el que el aún candidato del PRI a la presidencia de la república, sabedor de su precariedad social, salga a decir, entre otras barbaridades muy propias de su también precariedad cultural y política, que: “Lo que menos podemos permitir es que se haga de la democracia una forma que divida y genere enconos entre la sociedad; por el contrario, debemos reconocer que en la competencia es válido que la gente tenga preferencias, pero también debe existir la civilidad para saber reconocer la preferencia mayoritaria”.

Afirmación de Peña Nieto en la que reconoce la diversidad que divide, entre otras de preferencias en lo electoral pero, a su vez, miente, promoviendo más del encono que condena y no la deseable unidad nacional que desea como aceptación a su aun presunto mandato. Llegaría a la presidencia de México como candidato de la primera minoría triunfante en los comicios y no como el electo por la preferencia mayoritaria. Somos los mismos mexicanos por acción u omisión y no la democracia, abstracción utópica de un voluntarioso deseo, los que dividimos y polarizamos, en un escenario de encono que enfrenta  inconformidad y protesta por  un estado de cosas dado, a simulación, continuidad e imposición de quienes se resisten al cambio.

Es el viejo régimen que ni termina de morirse ni da paso a una vida nueva que imprima renovados cauces a la vida nacional, quien divide, genera odios y propicia el encono, impidiendo el recoger los tepalcates hoy dispersos en todo el territorio nacional. Más no, por favor, el contenido y lenguaje procaz que se expresa en libertad en las redes sociales. Mérida, Yuc., agosto 26 de 2012

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Andanada de críticas vertidas en torno a las vacaciones que se tomara el Sr. Dr. Duarte de Ochoa impidiéndole estar presente en la entidad para enfrentar la amenaza anunciada de la tormenta tropical “Ernesto”, como si su presencia pudiera contrarrestar los efectos del meteoro en suelo veracruzano. Fuego amigo, inquietud social y escándalo mediático a modo, como ingredientes para preparar la puesta en escena de un escándalo mayor, el rumor del próximo abandono del juego del titular del poder ejecutivo estatal  y el nombramiento de un gobernador interino, cargo que bien pudiera recaer en el senador electo Héctor Yunes Landa, dicen sus panegiristas. Esto en respuesta  a las medidas adoptadas por el equipo de transición del aún candidato priísta a la presidencia de la república para fortalecer al joven Duarte de Ochoa que, como se sabe, no quedó bien parado tras los resultados que en Veracruz arrojara la elección federal.

Al priísmo estatal no le gustó que desde el CEN del PRI se enviara  un refuerzo  con la encomienda de auxiliar al gobernador en el rescate de orden y gobernabilidad, como es el caso de Enrique Ampudia, experimentado operador político de todas las confianzas del equipo de transición de Peña Nieto que, de facto, se asume por encima del Comité Directivo Estatal del tricolor, apuntalando a la administración duartista

Hasta aquí las implicaciones políticas de “Ernesto” y la ausencia del gobernador. Lo que debería ser motivo de verdadera preocupación para los veracruzanos es la falta evidente de previsión frente a la amenaza del cambio climático y la recurrencia de impactos ciclónicos en la entidad. Las medidas adoptadas hasta ahora y ampliamente difundidas por los medios de comunicación, están referidas a lo estrictamente coyuntural, ante, durante y después de ahogado el niño. Todo el énfasis se pone en el escenario político de atención oportuna y eficaz a las víctimas del desastre y, poco o nada se hace por tomar medidas eficaces para minimizar daños más que anunciados.

Se dice que Veracruz cuenta con un mapeo completo de zonas y localidades susceptibles de afectación; se mantiene una estrecha observación del comportamiento de los caudales de ríos y lagunas interiores; se advierte a la población de posibles amenazas ante la proximidad de un fenómeno natural no controlable ¿Y? 

Lo cierto es que tiro por viaje el daño es mayor que lo previsto; viento y lluvia se ceban sobre regiones y localidades consideradas de alto riesgo. Desborde de cuerpos de agua, derrumbes, vías de comunicación deteriorados por la fuerza de las aguas y comunidades enteras afectadas en viviendas, enseres domésticos, animales de crianza y sustento económico-productivo. Afortunadamente la pérdida de vidas es mínimo, más no así el estrés social resultante de la impotencia y pérdida de bienes materiales difícilmente reemplazables.

La inmediatez como respuesta gubernamental. El Fondo Nacional de Desastres Naturales (FONDEN) siempre a la mano para auxiliar a supuestas  o reales víctimas del desastre. Recorrido obligado de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, cobijas, despensas y la presencia siempre responsable de las fuerzas armadas en apoyo a la población civil. Una vez tomada la foto evaluado los daños y declarada oficialmente la magnitud del siniestro, a esperar una nueva acometida. Hasta ahí las cosas.

Mapeo de zonas de alto riesgo y políticas públicas de prevención sirvieron para maldita la cosa. El auxilio a la población en el mejor de los casos tarda meses ¿o años? en aterrizar y, a los damnificados les vuelve a llover sobre mojado sin que se tomen medidas de fondo de respuesta a los efectos de los desastres naturales, hoy magnificados por un cambio climático que ya no está a discusión.

Que se sepa, ni reubicación de localidades, población, cultivos y ganado están a la orden del día. Antes al contrario, gracias a la corrupción se siguen tolerando asentamientos irregulares, fraccionamientos residenciales costeros, ganadería extensiva en zonas inundables y cultivos agrícolas año con años siniestrados. El FONDEN y el Seguro Agropecuario Catastrófico (SAC), cubre la mayor parte de los daños, dicen las autoridades sin que se establezca una auténtica política integral de prevención que apunte a la solución de esta problemática para el mediano y largo plazo.

Así las cosas, con la presencia del gobernador o sin ésta, el daño está hecho. “No es bombero”, como dijera el gobernador Alemán Velasco. Cómo políticamente se quiera interpretar el papel asumido por el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa  ante la presencia de “Ernesto”, lo que debería estar en la agenda de prioridades en materia de prevención brilla por su ausencia. El cambio climático ya tomó carta de naturalización a nivel global, ya está entre nosotros, su nefasta presencia es ignorada y eso sí debería ser motivo de verdadera preocupación. Lo demás es grilla y así deberíamos asumirlo.

Hojas que se lleva el viento

Mucho ruido y pocas nueces sobre el tema del organismo fiscalizador del Congreso local. Para nadie es un secreto que el Sr. Audirac es un pillo de siete suelas al que se le atribuyen múltiples irregularidades en el desempeño de su función. Unas de motu propio a través de las empresas contables de su propiedad y otras inducidas por intereses políticos concretos que le son impuestas. Sin embargo a mi juicio su posible reelección o substitución no es el problema de fondo del ORFIS. Corrupción, simulación, valores entendidos y dependencia del poder ejecutivo estatal son vicios de origen del organismo que van de la mano con otros de igual calibre de las Legislaturas en turno. ¿Quién le pone el cascabel al gato?

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

No hay vuelta de hoja. La ciudad capital de Veracruz para salir de su marasmo y atraso requiere de un gobernador con visión y compromiso que con hechos demuestre su amor por Xalapa; de un alcalde con experiencia, honestidad, cercanía con sus gobernados e indudablemente, con la capacidad suficiente para afrontar los retos de cambio y transformación de lo que hoy no pasa de ser un rancho grande que vive de pasadas glorias. Más eso no basta, modernizar la ciudad adecuándola a las necesidades presentes y futuras de una población en expansión permanente, por sobre todas las cosas requiere de una ciudadanía concientes responsable y participativa. Sin estos tres pilares de sustento nuestra ciudad seguirá siendo lo que hoy nos merecemos y lamentamos.

Los xalapeños no contamos con  tal plataforma de despegue. Los gobernadores en turno son los primeros en desentenderse de su obligación para con la capital veracruzana; el glamour de lo que consideran el ombligo del mundo en materia turística les gana, Boca del Río es hoy el centro neurálgico del gobierno estatal; el Ayuntamiento xalapeño destaca por corrupción, opacidad, ausencia de visión y una absoluta carencia de capacidad para atender necesidades reales y sentidas de la población.

Por cuanto a una ciudadanía conciente y responsable, la carencia es aún mayor. Xalapa cuenta con cerca de 600 mil habitantes pero no cuenta con ciudadanos que participen como tales frente a la problemática de la capital veracruzana. El dejar hacer, dejar pasar, cuchicheando quejas y lamentos, no substituye participación comprometida y responsable que nos otorgue calidad de ciudadanos.

Lo anterior viene a cuento ante la inminente elección del próximo Ayuntamiento xalapeño que, como es sabido, durará cuatro años en su gestión edilicia. De espaldas a la población en las esferas del poder ya se barajan nombres de posibles candidatos a la alcaldía, más por así convenir a  intereses personales, de grupo ó de los partidos políticos vigentes y los que surjan, que por atender a lo que Xalapa requiere. De los personajes que ocupan la atención en los círculos políticos, ninguno parece contar con merecimiento alguno para hacerse cargo del gobierno de la ciudad.

Abierto el refuego por la sucesión de la alcaldesa Elizabeth Morales, lo que está a debate en los círculos políticos y medios de comunicación no tiene nada que ver con las urgencias de la ciudad capital. La población, desinformada y al margen ni suda ni se acongoja frente a los nombres que se barajan. Está en lo suyo y en espera de que llegado el momento en las urnas de mala gana premie o castigue a los candidatos de ocasión.

Los medios de comunicación, no obstante contarse con más de diez diarios que se publican en la capital veracruzana  y que profusamente destinan cotidianamente páginas y titulares a proyectar la imagen tanto del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa como de la alcaldesa, no inciden positivamente en la población generando sinergias que contribuyan a fortalecer lazos de identidad entre la población y el gobierno La pasada elección federal dio cuenta de ello.

Y mientras la atención y prioridades están puestas en el proceso electoral en puerta, la ciudad capital duerme el sueño de los justos entre abandono, atraso, inseguridad, basura por doquier e indiferencia de sus habitantes. Crecimiento anárquico y desorden mantienen su curso sin respuestas viables para modificar una  tendencia que ya se considera círculo perverso.

En el ínter, el gobernador del estado, más preocupado por lo que se murmura sobre un anticipado  retiro de sus obligaciones constitucionales, se ocupa de aplicar pinceladas al mediático maquillaje de eficiencia de su administración. Xalapa ni le va ni le viene, sabe a ciencia cierta que la vida cotidiana de la capital no viste políticamente a los ojos de los gobernados.

Construir ciudadanía debería ser el primer paso de todo esfuerzo encaminado a la búsqueda de soluciones viables para la problemática de Xalapa y la región en la que esta se asienta. Tal prioridad brilla por su ausencia y, si acaso, se observa balbuceante intento por parte de algunas de las llamadas organizaciones no gubernamentales  que, de manera aislada, se preocupan y ocupan en darle vueltas a la noria más con criterio asistencialista que con la eficacia que se reclama. Entre estas, “Otero Ciudadano” que pretendiendo imprimir integralidad y juicio técnico a un intento de participación ciudadana, se pierde en un elitismo de clase media que le hace vulnerable a la politización y partidización que, como bien sabemos, en Veracruz todo lo que toca pudre.

El PRD ensoberbecido por su pírrico triunfo en la elección de diputado federal por el distrito de “Xalapa urbano”, sin autoridad moral y política pontifica en torno a la problemática del municipio y ciudad capital y sus posibles soluciones a partir de un gobierno de “izquierda” más generador de clientelismo que de políticas públicas a tono con las necesidades de la ciudad capital. Borda en el vacío, soslayando el carácter integral de la conurbación y la existencia de cuatro Xalapas en una. Sin visión de conjunto anclada en la realidad, ningún partido político está en condiciones de ofrecer electoralmente nada que contribuya a deshacer el nudo gordiano que condena a la capital al estancamiento y atraso; sin democracia participativa sustentada en ciudadanos conscientes y responsables, la elección no es solución.

La respuesta es de la población, la clase política es accesoria.

Xalapa, Ver., agosto 19 de 2012

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Coincidiendo con quienes afirman que el México de hoy es otro muy distinto al que contempláramos en la etapa previa al proceso electoral que desembocará en la sucesión presidencial, a mi juicio no puede ignorarse la composición de la nueva correlación de fuerzas políticas. De ésta dependerá estabilidad y  gobernabilidad cuando más del cincuenta por ciento de la población, encontrándose en condiciones de pobreza ó pobreza extrema, no tiene nada que perder.

Si bien la correlación de fuerzas entre las diversas expresiones políticas del país sufrieron modificación y ajuste a lo largo de los procesos electorales del año en curso, observándose en el electorado una creciente polarización entre tendencias de centro izquierda y la derecha en todas sus tonalidades, el reacomodo de éstas también incidió al interior de todos y cada uno de los partidos políticos nacionales. Las elecciones federales, y locales en su caso, no sólo pusieron a prueba en menor o mayor grado las respectivas estructuras partidistas y su llamado “voto duro”,  también hicieron aflorar las profundas contradicciones que, al interior de cada instituto político, reflejan la ausencia de consenso programático, operativo y estratégico, así como la cada vez mayor carencia de control cupular sobre sus bases sociales de apoyo. Lo que hoy se observa nítidamente al interior de Acción Nacional lo confirma y, más temprano que tarde se hará evidente en el resto de los partidos políticos. El PRI no es excepción, los intereses personales y de grupo tanto en la coyuntura como para el mediano plazo, apuntan en tal sentido.

Guste o no, pese a la descalificación y satanización tanto de López Obrador como del movimiento estudiantil #yosoy132, estos han influido de manera notoria sobre la correlación de fuerzas en México, abriendo espacios de participación a una juventud antes excluida de la vida política y agudizando las contradicciones al interior de los partidos políticos nacionales.

La irrupción no esperada en pleno proceso electoral de los jóvenes universitarios, no sólo modifica la correlación de las diversas fuerzas político electorales, también incide de manera más amplia en el seno de la sociedad en su conjunto. Forzando a los partidos a revisar estrategias, quehaceres y discurso para no perder el control de sus ya escasas bases sociales de apoyo. No siendo circunstancial el que en la cúspide cupular de la partidocracia se hable ahora de participación ciudadana, inclusión, y democratización así sea de dientes para afuera, como lo refleja la recién aprobada reforma política constitucional, la confrontación entre el panismo histórico y el neopanismo calderonista en torno a la “refundación” del partido, y el llamado del Sr. Peña a cerrar filas al interior de un anquilosado  PRI que negándose a su renovación, reafirma su carácter antidemocrático.

La nueva correlación de fuerzas en la sociedad mexicana opera ya estructuralmente en contra del statu quo, cuestionándole. La reflexión se hace acompañar de una acción que, si bien es incipiente, crece cualitativamente inclinándose a favor de un cambio sustancial en la vida política, económica y social del país.

La participación ciudadana, al margen de los partidos políticos y de la propia legislación que pretende aherrojarla reglamentándole, está en marcha; el debate está en la calle en busca de un consenso que no tiene nada que ver con las “alianzas útiles” en el seno de un Congreso de la Unión divorciado de la sociedad.

El plebiscito planteado frente al proceso electoral que aún no concluye, está vigente: O se avanza con autenticidad en el camino de un cambio legítimo, ó se opta por el gatopardismo de siempre en el que la continuidad planteada por calderón Hinojosa, parece estar asumida ya por la simbiosis estratégica del PRIAN.

Hojas que se lleva el viento

Pudo más “Ernesto” que la reunión de gobernadores y legisladores con el Sr. Peña.  El escándalo mediático por la ausencia del Sr. Dr. Duarte de Ochoa, obligó a este a suspender sus vacaciones en Europa y hacer presencia tomándose la foto. Lo curioso del tema es que con gobernador o sin gobernador “aquí no pasa nada”.

A río revuelto ganancia de pescadores. Elizabeth Morales, alcaldesa de Xalapa no podía quedarse atrás. Con una desvergüenza y un cinismo inaudito aprovecha el tono mediático de los nocivos efectos de la tormenta tropical “Ernesto” para pretender colgarse del FONDEN, argumentando que los torrenciales aguaceros dejaron calles y avenidas de la capital veracruzana como queso “gruyere”. No le importan las viviendas afectadas, la gente que dejó de ir a trabajar, los lodazales que por calles tienen cientos de colonias periféricas o el desmadre vial que se complica con la lluvia, su interés está puesto en el interminable negocio del bacheo. El saqueo es PRImero.

El mal tiempo obliga a uno que otro crucero eventualmente busque refugio en el puerto de Veracruz. Situación propicia para que el gobierno veracruzano anuncie a bombo y platillo ambiciosos acuerdos con navieras internacionales para que la entidad figure como destino turístico en la ruta de cruceros. Año con año es lo mismo sin que se concrete nada al respecto. Buenos deseos sin sustento, en eso quedan las estrategias de desarrollo de la industria sin chimeneas y, de muchas otras cosas también que colocan a Veracruz como una de las entidades federativas con mayor atraso relativo en todos los órdenes.

pulsocritico.com cumple tres años en la Red de Redes como un sitio no comercial. 156 semanas sin interrupción, en un esfuerzo personal no lucrativo de participación crítica e independiente en el periodismo veracruzano. Me he propuesto acceder a un lugar destacado en el ánimo de mis lectores, toca a estos y a los distinguidos articulistas que me permiten difundir sus valiosas aportaciones el juzgar si se está cumpliendo con tal propósito.  Gracias por la confianza que me dispensan.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

La crisis post electoral del PAN tras la derrota en la elección presidencial saca a flote las diferencias entre Calderón Hinojosa y Josefina Vázquez Mota, pero también la verdadera intención presidencial de inclinar la balanza a favor del candidato Enrique Peña Nieto como último recurso para dar continuidad al proyecto calderonista, confirmándose que el PRIAN en ningún momento le apostó a un cambio de rumbo y de brújula en la conducción del país.

Calderón fue muy claro al reconvenir a Vázquez Mota por perder dos meses de campaña en explicar por qué era “diferente” en lugar de presumir los logros de los gobiernos emanados del PAN. “Cuando el PAN gobierna ya no queda el eje del cambio, queda el eje de la continuidad…”, dijo el chaparrito pelón de lentes al reprobar ante la cúpula blanquiazul el lema de campaña de la candidata presidencial de su partido. Josefina se fue por la libre y de ahí la falta de un apoyo presidencial más contundente.

Se buscaba que el electorado refrendara el mandato de Calderón y no una propuesta “diferente” que pusiera en duda la intención presidencial de continuidad del proyecto. No se logró, antes al contrario, el electorado derroto tanto el más de lo mismo calderonista  como un presunto proyecto “diferente” impulsado por Vázquez Mota.

Así las cosas, para Calderón Hinojosa la opción de continuidad ya no está en su partido sino en el PRI y su candidato presidencial, con un proyecto de cambio “light” opuesto al de un cambio verdadero propuesto por López Obrador.

No es entonces circunstancial que tras la impugnación de la elección presidencial por parte de las llamadas izquierdas,  con la reprimenda de Calderón a Josefina se desatara un nuevo embate contra el político tabasqueño y la coalición Movimiento Progresista, por parte de las cúpulas empresariales que están por la continuidad del modelo neoliberal que ha venido impulsando el PRIAN por más de tres décadas, y no por un nuevo proyecto de nación que a decir de la dirigencia nacional del PRI, desestabilizaría al país. El fantasma del “peligro para México” vuelve a las andadas en otro momento y bajo otras circunstancias, pero al fin un riesgo percibido por los poderes fácticos.

Si para el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la presión de la protesta ciudadana es de considerarse, con mayor razón la de las cúpulas empresariales que se suben sin tapujos al ring aprovechando el regaño presidencial a Vázquez Mota. Generándose un escenario en el que todo indica que la calificación de la elección es ya un hecho consumado a favor de Peña Nieto. Confirmándose con la tregua pactada entre Jesús Zambrano del PRD y las Cámaras empresariales bajo la promesa de que las izquierdas respetarían la decisión última, inobjetable e inatacable del Tribunal Electoral.

Hasta aquí llegó López Obrador como candidato presidencial, así estaba previsto. Lo que haga en adelante será bajo su propia responsabilidad y sin el cobijo de las izquierdas electorales, colocándose en la tesitura de tener que enfrentar su circunstancia personal como un  luchador social marginal, enemigo del régimen y, por ende, atenido a las consecuencias que ello amerita frente a un régimen autoritario y de mano dura como se espera sea el que presida el Sr. Peña, al gobernar con una base social minoritaria.

Lo comentamos en su oportunidad. Andrés Manuel en su segundo intento no podía aspirar a más en el marco de la partidocracia y los intereses de los poderes fácticos que ésta representa.

De acuerdo con lo declarado por Manlio Fabio Beltrones, la impugnación a la elección se permitió hasta un límite razonable. El arroz ya se coció y antes de la fecha límite el TRIFE declarará presidente electo al ex gobernador de Edomex. El PAN así lo acepta y ya habla su dirigencia nacional de un colaboracionismo acorde con el interés nacional, que no puede ser otro que el que decida el PRIAN en cogobierno.

Si los plazos se le vencieron a López Obrador, queda en el imaginario popular la idea del fraude electoral y, a partir de ésta, la protesta ciudadana por diversos cauces y tonalidades continuará hasta donde el cuerpo aguante. Para la izquierda auténtica, la llama de la esperanza está puesta en un movimiento juvenil que crece cualitativamente en un intento más por democratizar al país desde abajo. Este tiene ahora la palabra, el tiempo dirá hasta donde llega antes de ser acallado. Xalapa, Ver., agosto 8 de 2012.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

La esgrima mediática en relación a la elección presidencial llegó a su clímax. Nada que se agregue a lo expuesto por las partes interesadas modifica el bajísimo nivel en que los partidos políticos han colocado a la incipiente y balbuceante democracia de este país. La supuesta fiesta cívica a decir de unos y el presunto fraude en la percepción de otros, devino ya en un “Thriller” de barandilla en el que la ciudadanía hace las veces de simple espectador.

El imperio de la ley está a prueba y la impartición de justicia, ya de sí cuestionada, rehén de un régimen político cuyo único asidero es la corrupción y la impunidad en un escenario en el que el chisme, dimes y diretes al interior de una humilde vecindad decimonónica, se queda corta. Principios y valores éticos brillan por su ausencia, el objetivo es la toma del poder por el poder mismo,  a cualquier costo.

El sufragio, chueco o derecho, como única instancia para que la ciudadanía se exprese en libertad, perdió su connotación democrática; es hoy el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y su puñado de magistrados, quienes de manera inobjetable decidirán el futuro de la Nación respaldados por una legislación a modo, diseñada, aprobada y avalada por todos los partidos políticos en la que se sigue contemplando a la ciudadanía como menor de edad sin derecho “legítimo” a voz y voto en los altos designios  de los jueces.

Paradójico. En tanto se promueven los juicios orales en la impartición de justicia, en materia electoral la voz del ciudadano no tiene cabida. En un país de papel como lo es México, los papeles hablan y deciden por sí, dando soporte legalista y subjetivo a la libre interpretación por parte de los juzgadores que, con orejeras que les impiden observar el contexto social en el que actúan, sustentan sus sentencias.  La ciudadanía ofendida, víctima indefensa sólo ve y escucha tras la puerta del tribunal lo que en justicia le compete.

Las más que obvias irregularidades de la que se presume democrática, limpia y transparente elección, serán desechadas en la resolución del máximo tribunal en materia electoral; la corrupción evidente quedará  impune y la presidencia de la república (con minúsculas) entregada al mejor postor. Don dinero es el amo sistémico; legal o ilegal no puede ni debe someterse a juicio, en su libre circulación reside su legitimidad. A ello debemos atenernos.La sentencia está dictada de antemano. Gana quien más dinero apuesta, lo demás es lo de menos en el ánimo de magistrados designados a modo e interés de los partidos políticos.

La mala política arrastra al resto, confirmándose cotidianamente la paulatina pero constante descomposición de la sociedad mexicana. El deterioro del tejido social deja huellas indelebles en todos los ámbitos de la vida nacional, sin visos viables de respuestas congruentes y eficaces para frenarle.

No se juzga la elección fallida. Es la democracia quien espera la picota, en nombre de un estado de derecho que tiempo ha que hace agua en este país democráticamente bananero. A tal extremo hemos llegado.

¿Es que acaso podría esperarse otra cosa?

Hojas que se lleva el viento

Aunque usted no lo crea estimado lector, pero las entidades federativas con mayor peso específico en la industria sin chimeneas son las que menos hacen ostentación mediática de su situación. Lejos de asumirse triunfalistas simplemente trabajan para hacer del renglón turístico su gallina de los huevos de oro. Naturalmente Veracruz no figura entre estas, de ahí su constante presumir de lo que no tiene.

Por cierto, si no logramos remontar el turismo de jícama y horchata, en otros renglones de la vida económica veracruzana estamos igual o peor que en la industria sin chimeneas. Leo que muchos afirman que con la reordenación de la plantilla de los altos mandos de la administración pública veracruzana se abre un nuevo ciclo de bonanza para la entidad, aplaudiendo el acierto del gobernador por el quitar y poner de funcionarios, sin parar mientes en que el problema mayúsculo de ineficiencia e ineficacia gubernamental no reside en los empleados, sino en quien les paga. El Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa desde los inicios de su administración no ha sabido dar rumbo cierto a Veracruz. Cual aprendiz de brujo todo lo que emprende sale mal, aunque con el auxilio mediático propale lo contrario.

Y espérese, Ante la proximidad de la amenaza de la quinta tormenta tropical de la temporada en el Atlántico, el gobierno del estado ya afina los instrumentos para hincarle el diente al FONDEN. Agenda obligada que se repite año con año sin que se tomen medidas eficaces para paliar con acierto el vendaval. Los jodidos de siempre pretexto para extender la mano en busca de un auxilio federal en metálico que nunca llega a las manos de quien lo necesita.  ..

¿Ya se entero estimado lector que Veracruz es potencia mundial en atletismo?

Mérida, Yuc., agosto 5 del 2012

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Con el ánimo y prisa de dejar atrás en el imaginario popular el aún inconcluso y cuestionado proceso electoral federal, gobierno y partidos políticos en Veracruz “afinaron” la iniciativa que turnada al Congreso local por el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa propone un nuevo Código Electoral

“La propuesta de ley se enriquece con el esfuerzo y talento de los legisladores del Congreso del estado, así como de diversos actores políticos y sociales de la entidad”, señaló el mandatario veracruzano tras reunirse con legisladores y dirigentes de PAN, PRI, PRD, PVEM, PT, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza, Cardenista y Alternativa Veracruzana, haciendo un reconocimiento a la “aportación y riqueza de ideas de los protagonistas de los procesos electorales”, según reza el boletín oficial.

Considerando que por principio la iniciativa del gobernador fuera todo un bodrio siendo rechazada lo mismo por los partidos políticos que por diversos estudiosos y analistas en tanto atentaba contra la libertad de expresión y coartaba  derechos democráticos de la ciudadanía, se considera un avance el que previa modificación de 118 artículos y la supresión de 4, se lograra el consenso necesario para que un día después la Legislatura local aprobara en “Fast track” las reformas de marras. Hasta ahí lo positivo del encuentro del gobernante con las diversas expresiones políticas representadas en el Congreso.

 No obstante queda en el aire la idea de que si bien el consenso se diera entre la clase política veracruzana, facilitando el que sin mayor discusión se aprobara al vapor y por unanimidad el nuevo ordenamiento, el electorado como protagonista sustantivo cual mirón de palo no fue consultado.

Como ya es costumbre, la diputación local respondió a los intereses de sus respectivos partidos políticos y estos a conveniencia de sus dirigencias. Así, un instrumento de vital importancia en la construcción de ciudadanía y democracia en la entidad, queda inscrito en la  telaraña de intereses copulares de espaldas al electorado.

Lo que ya no es extraño es que los partidos de la llamada izquierda,  que a nivel nacional dicen secundar el Programa de Defensa de la Democracia y Dignidad propuesto por Andrés Manuel López Obrador, se presten de buen grado tanto a la cortina de humo auspiciada por el gobierno priísta de Veracruz como sin pudor alguno den su aval al ahora prácticamente nuevo Código Electoral veracruzano,  aprobado con el desconocimiento pleno de su contenido por una ciudadanía no consultada.

Aunque esto último responde a la lógica del maiceo tan común en la relación entre el gobierno estatal y los partidos políticos, en forma y contenido peca de una desvergonzada incongruencia que, ni tardo ni perezoso, el gobernador Duarte de Ochoa capitaliza en provecho propio y, de paso, pone en bandeja de plata al PRI la oportunidad de asumirse como un instituto político democrático de avanzada, cuando en todo el país  se le juzga por autoritario, antidemocrático y falaz.

Llegará el momento en que las reformas al Código electoral veracruzano operen en contra de los intereses de los partidos opositores. Entonces estos  habrán de desgarrarse las vestiduras y llamar al pueblo a clamar justicia electoral, arando en el desierto. Sin autoridad moral y política que esgrimir, el electorado les dará la espalda.

Palo dado ni Dios lo quita, las reformas al Código Electoral están aprobadas y no obstante carecer de legitimidad de inmediato serán promulgadas para su aplicación n el 2013. Ojala y más que fuere a posteriori, la clase política veracruzana se tome la molestia de difundir ampliamente el articulado aprobado para que, cuando menos, el electorado sepa a que atenerse en los próximos comicios locales.

Una raya antidemocrática más en el lomo de la partidocracia. Ni hablar.

Lo que queda aún en duda, es si el artificio de una unidad política comprada será suficiente para que el Sr. Dr. Duarte de Ochoa logre remontar en el corto plazo los efectos colaterales de su reciente derrota electoral, logrando darle rumbo certero a su cuestionada administración. Mérida, Yuc. Agosto 1 de 2012.

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