Salte la navegación

Monthly Archives: marzo 2013

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Inaceptable coctel en el que con la mezcla de demagogia y confusión se pretende embaucar o, lo que es peor aún, manipular la conciencia social para ocultar los verdaderos propósitos y objetivos buscados por el  PRI, en su intento de recuperar hegemonía por la vía del autoritarismo antidemocrático.  

La construcción de un Estado moderno, sustentado en un pensamiento único impuesto desde la presidencia de la República, con el respaldo como base social de apoyo en un PRI que no escapa a la crisis de credibilidad de todos los partidos políticos en México, no es el camino y por tanto, a mi juicio debe ser rechazado.

 Así concluyo frente al discurso del senador veracruzano Héctor Yunes Landa, quién olvidándose o a propósito pasándolo por alto, de que en la conformación del Estado en su acepción más general, confluyen la autoridad, la población y el territorio en el que esta se asienta, en su artículo semanal argumenta que “es impostergable y de la mayor prioridad lograr la unidad de todas las fuerzas que conforman el Estado mexicano, y, posteriormente, lograr la participación de la sociedad al lado de su Estado, para lograr la transformación que le urge a México”.

 Los estudiosos del paño, con toda autoridad podrían abundar al respecto. Por lo que a mi toca, ignorante de la teoría del Estado, me queda el entender de manera muy elemental que el Sr. senador confunde Estado con Gobierno, democracia con absolutismo, y unidad con sometimiento. Y a ello me remito.  

El Sr. Yunes Landa parte de la idea equívoca de que la correlación de fuerzas políticas está determinada por el peso específico de las cúpulas de los tres partidos más importantes del espectro, y no por la expresión plural de la ciudadanía en las urnas. Ignorando que el pacto cupular por México no substituye al pacto social que históricamente los mexicanos nos hemos dado.  

Como el Sr. senador lo señala, México vive bajo un régimen presidencialista.  En este  en teoría el poder emana y reside en el pueblo. No se trata de un Estado-Nación con una monarquía absolutista en el que Enrique Peña Nieto pudiera, emulando a Luis XIV, afirmar  “El Estado soy yo”, para que en torno a el se sumara “su sociedad” en una estrecha e indisoluble unidad.  

El presidente Peña en nuestro régimen republicano, se debe al pueblo que le eligió y como mandatario está obligado y condicionado a la voluntad soberana de sus mandantes. Si es que aún tiene algún valor nuestra Carta Magna. 

No se puede confundir Estado con el gobierno encargado de llevar a cabo las funciones que el propio Estado le delega, subordinado a la voluntad y conciencia del bien común de las mayorías de una sociedad plural que, para una armónica y pacífica convivencia en todo el territorio, se da y sujeta  a si misma a la normatividad jurídica que conocemos como estado de derecho. 

Luego a mi modesto entender, tal discurso de quien representa a Veracruz en el Senado de la República -que por cierto comparten muchos en el tricolor-, refleja una actitud soberbia de quien cree a pie juntillas que el PRI, por el solo hecho de haber ganado la elección presidencial, está en condiciones de unificar al pueblo de México en torno al cuestionado proyecto de gobierno del presidente Peña. Esto al margen de toda consideración del pluralismo ideológico, diversidad y peso de los actores económicos y de la profunda brecha social entre los que teniendo todo no tienen llenadera, y los millones de mexicanos cuyo único proyecto válido de vida es asegurar el pan de cada día.  

El PRI ganó la elección presidencial no por contar con una fuerza social propia, mayoritariamente determinante. Fue la incapacidad organizativa de sus antagonistas para trascender las reglas del juego impuestas desde la cúpula de la partidocracia;  la ignorancia o valemadrismo de un segmento importante de los votantes, y la capitalización de la pobreza.

La mayoría obtenida en las urnas por el Sr. Peña es relativa y no alcanzó para legitimar el proyecto de gobierno propuesto del ahora presidente de la República. 

Así las cosas, para nuestro senador la unidad nacional y consenso mayoritario, es un asunto de acrítica voluntad y paciente comprensión y sometimiento de la sociedad para con su “Estado” y no un conflicto político entre diferentes por resolver.  

Flaco favor del Sr. Yunes Landa para un partido político que pretende renovarse reencontrándose con la población y, sin duda, para el presidente Peña en sus esfuerzos por limar aquellas asperezas que le impiden legitimarse a plenitud.

Sin participación de la sociedad en aquellos temas que le competen, entre otros, el fortalecimiento y modernización del Estado mexicano y la renovación del pacto social que ello implica, la unidad nacional es simple entelequia, por muy prioritaria que esta sea para el PRI-gobierno en su intento de sacar avante el proyecto de gobierno con el que se pretende abatir rezago y atraso. 

La democracia representativa lleva implícito, así sea en teoría, el componente de democracia participativa. Sin esta última la democracia a secas en México es simple ficción, como se desprende de lo dicho por un senador de la República que aspira a gobernar a su estado natal. 

Hojas que se lleva el viento 

El gobernador de Veracruz se comprometió a reducir en un 50% los índices de pobreza en Veracruz. Ya veremos si su administración, con una disponibilidad de recursos de más de 18 mil millones en el presente año, es capaz de cuando menos abatir hambre y sed de justicia en la entidad.

-ooo-

El PAN no apoyó a los pueblos indígenas en Veracruz, ahora es diferente, afirmó el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa. Expresión proselitista en tiempo de elecciones que descalifica a un gobernador que está obligado a gobernar para todos. 

-ooo-

Al calor del comal electoral ya inició el brincadero de los políticos chapulines. Vaya falta de respeto para sus votantes y al cargo para el cual fueran electos… Y sin embargo, el masoquismo entre los veracruzanos se impone depositando confianza y respaldo una vez más en quienes les traicionaran. Así es la farándula política jarocha, con o sin el ave negra de Nopaltepec. Xalapa, Ver., marzo 27 de 2013

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

En el pedestre juego de intereses y pasiones electorales, la crítica se radicaliza. Habiéndosele concedido el beneficio de la duda, a casi tres años y medio este se ha perdido; el Sr. Dr. Javier Duarte y su administración es hoy el blanco.

La abrupta irrupción en los terrenos de la normalidad democrática de un ex gobernador que nunca se fue, destapó la Caja de Pandora; poniéndose al descubierto limitaciones, ineficiencias, corrupción e impunidad de un gobierno que ni es lo que se esperaba ni da para más. Es el tema ahora recurrente, lo mismo en un sector de los medios de comunicación y  redes sociales,  que en tertulias y corrillos palaciegos.

Ya se veía venir. Un proceso electoral que por principio iniciara desaseado, apuntaba al bacinicazo, el rumor y las patadas bajo la mesa, sin distingo de color o insignia partidista. El fuego amigo y la publicación pagada bajo el agua no es la excepción.

Los esfuerzos desde la Coordinación de Comunicación social de quien se conoce con sorna como la “vicegobernadora”, por contrarrestar una andanada que se profundiza y crece, son infructuosos. El chocholeo pagado es insuficiente para ocultar lo obvio que recogen las voces críticas.

Nadie es monedita de oro y esta, tiene dos caras, reflejándose en una abierta polarización en la confrontación de fuerzas políticas e intereses, personales y de grupo. Nadie quiere dar su brazo a torcer, lo que por muchos se considera una pésima actuación del gobernador y sus empleados, lo mismo en la administración que en el partido que le da cobijo, tiene para bien o para mal suficiente tela de donde cortar.

Entre lo deseable y lo posible siempre existe una prudente distancia. ¿Qué tanto? La que se percibe en el imaginario colectivo. Percepción es política, y esta arroja números rojos para la actual administración pública estatal y sus correlativas edilicias.

El Dr. Javier Duarte pudo haber sido mejor gobernador si, de entrada, hubiese comprendido a fondo aquella vieja máxima que reza que el poder no se comparte. El no haber cortado a tiempo el cordón umbilical que le vincula a su padrino, mentor y amigo, lo perdió. Hoy paga las consecuencias, Fidel Herrera se montó en el gobierno duartista como estratega electoral y como factor de poder real, en tales términos corre de bote en bote el rumor sobre una percepción que retroalimenta a un imaginario popular que a falta de transparencia y rendición de cuentas en la administración, ve en el gobierno el origen de todos los males.

Paradójicamente, a mayor uniformidad y abundancia con la que machaconamente se divulga lo que hace, piensa o deja de hacer el gobernador, mayor es el malestar que genera en amplios sectores de la opinión pública que, a las portadas y primeras planas de la prensa han dado en llamar “tablero de anuncios de ocasión”.

En su oportunidad, desde hace más de un año, se señaló en esta columna. La estrategia comunicacional del gobierno que encabeza el Dr. Duarte, sirve para dos cosas: para nada y para engrosar el bolsillo” de un selecto grupo de dueños de medios informativos y texto servidores acurrucados a la sombra de la Sra.  Gina Domínguez. El exceso de imagen, el chocholeo desmedido, la lambisconería a ultranza no construyen positiva opinión, irritan y operan en contra de los buenos propósitos gubernamentales.

Tanto se abusó en el pasado reciente del color rojo y la demagogia, como hoy de las medias verdades y medias mentiras, del discurso y letra de molde del estado prospero y del “adelante” para todo, que el slogan electoral del bloque partidista que encabeza el PRI de antemano ha perdido encanto, aceptación e impacto. Si hay que ir para adelante, que no sea con el PRI, propala la oposición en abierta referencia al programa insignia del duartismo y bandera proselitista de la alianza electoral  gobiernista.

Como suele suceder, todo mundo calla, todo mundo cuchichea en voz baja. Nadie se atreve a pagar el precio de hablar en voz alta, salvo en el medio de un proceso electoral en el que todo lo que se dice se inscribe en el marco del libre juego democrático partidista. El propio gobernador se refiere a la crítica como parte del folklore electoral, sin sopesar sustento y argumentación que esta conlleva, mientras se deja envolver y llevar por el elogio cortesano que se paga con recursos públicos.

Sin embargo, en las actuales circunstancias que viven políticamente el país y la entidad, el recurrir a la salida fácil del discurso triunfalista sin atender con eficacia aquello que el rumor popular cuestiona, tiene un costo político sobre el que el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa debería preguntarse: ¿valdrá la pena?.- Xalapa, Ver., marzo 24 de 2013

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Gobernador de Veracruz refrenda alianza con el SNTE

Gobernador de Veracruz refrenda alianza con el SNTE

Uriel Flores Aguayo, diputado federal, por fin reconoció que el PRD en Veracruz está muerto. “Es un cascarón vacío”, dijo y, con ello cancela su aspiración a la candidatura por la alcaldía de la capital veracruzana. Pero también, con su tácita aceptación, reconoce que la alianza de su partido con el PAN ya es historia fallida. 

Con todos sus claro oscuros, incongruencias y una absurda necedad por ver lo que no es, sin embargo al diputado por Xalapa urbano debe reconocérsele lealtad a su partido así como fortaleza y confianza en sus muy personales convicciones. Mismas que le llevaran a enfrentar de manera decidida –juez y parte para algunos- a la ola de corrupción, traición y pedestre oportunismo de las mafias tribales que, en los últimos tiempos,  borraran del mapa a la izquierda electoral en Veracruz. 

Lo poco que queda del PRD en la entidad, se quedó huérfana de ideas propuesta y de dirigencia aceptable. Como he venido afirmando, es un cadáver insepulto, que hoy día sus propias contradicciones internas arrojaran a la tumba. Reflejo del canibalismo que predomina en la estructura partidista nacional, solo resta la desbandada. de aquellos que hasta el final se sintieran cobijados bajo la sombra de un árbol cuyo corazón ya no retoña. Los militantes honestos y bien intencionados, que los hay y que nos merecen respeto y consideración, tendrán que buscar nuevos senderos para continuar en una lucha que siendo perenne, siempre demanda sabia nueva. 

La historia de la izquierda internacional y nacional así está escrita. La sociedad aún no está madura para que la sangre de sus hijos abone el camino hacia un mundo mejor. La serpiente se devora a sí misma, la muerte más que anunciada del PRD en Veracruz es apenas un capítulo más del largo camino por recorrer para una izquierda consecuente, honesta, preparada, capaz y con la suficiente humildad para entender que la historia la escriben los pueblos, no las copulares capillas que se levantan sobre las espaldas de aquellos a quien dicen representar. 

El interés mezquino de la vida cotidiana  hace perder de vista el objetivo trascendente para el largo plazo. Sin visión de futuro respaldada por la teoría y la práctica revolucionaria, un partido de izquierda no es nada. El PRD lo confirma, expresándose en uno de sus eslabones más débiles, como es el caso del perredismo veracruzano. 

Para infortunio de aquellos que en la entidad contemplaran en la alianza PRD-PAN un resquicio para avanzar en democracia, confiando en un posible triunfo electoral, con el PRD en la tumba, poco o nada les queda por hacer. El PRI gobierno orquestadamente viene por todo, la elección de diputados locales y alcaldes en Veracruz no es la excepción. “Lástima Margarito”, diría el clásico. Ya habrá otra oportunidad cuando la ciudadanía tome conciencia de tal. 

Por ahora, a sujetarse a la “Ley de Herodes”. No hay de otra y se necesita estar ciego para no entenderlo y aceptarlo. El carro completo será para el PRI-gobierno, que sólo tuvo que aplicar un ligero empujón para disolver toda presunción de alianza entre “el agua y el aceite”. Así se reescribe la historia de siempre en este país corrompido hasta la médula y conducido por poderes fácticos con una partidocracia convenenciera y pragmática a su servicio. 

Se critica a López Obrador por llamar a los seguidores de Morena a no aliarse con el PRD. Considerándose le hace el juego a quienes están contra la “Gran alianza por ti”. Yo no coincido con los enemigos de siempre de Andrés Manuel, puesto que para quien esto escribe, su llamado es un acto más de congruencia. ¿Aliarse con un cadáver, para qué? 

Si pragmáticamente la izquierda tuviera que tragar sapos, aliándose en la coyuntura con el panismo como una medida táctica inscrita en una estrategia de mediano y largo plazo, se entendería. La estrecha visión del PRD no da para tanto. Primero está el inmediatismo, los intereses copulares, las prebendas y canonjías de las tribus, después todo lo demás. Ahí están a la vista de todos los dolientes las consecuencias. Ya lo señalaba en artículo anterior, López Obrador sabe del plumaje de la clase política veracruzana, para que perder tiempo y recursos en un camino que no conduce a nada. 

Al muerto, las coronas. Lo que resta es entender que el PRI va sólo hacia un triunfo pírrico. Sin oponentes a la vista se levantará con el carro completo. De ahí dos preguntas obligadas:  

¿El PRI aceptara que no siendo la mejor opción ni contar con las mayorías, ganará por default?; 

Los votantes aceptarán sin chistar una nueva etapa de partido hegemónico?

La respuesta está en las urnas. Ahí nos vemos.

Hojas que se lleva el viento

¿Quién pagó la comida de 36 mil profesores de la Secc. 32 del SNTE en Ursulo Galván? ¿La “maestra”? ¿O llevaron lonche? Yo nomás pregunto, usted sabe estimado lector, estamos en tiempos de austeridad, transparencia y endeudado el gobierno hasta las cachas, el tirar la casa por la ventana con una comilona así ,es de llamar la atención..- Xalapa, Ver., marzo  de 2013 

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Veracruz a la vanguardia en derechos…”, los zurdos son minoría

Rozando peligrosamente la barrera de las libertades políticas y el conflicto, el presidente Peña va desplegando una a una sus estrategias de legitimación ante el pueblo al que pretende gobernar. No se le puede escatimar sin incurrir en mezquinidad, el reconocimiento a sus esfuerzos por hacer de la negociación política y el manejo mediático su principal instrumento. Las cúpulas de los tres principales partidos políticos ya comen de su mano; sin ambages apoyan cada una de sus iniciativas haciendo del llamado “pacto por México” eficaz escenario para, de facto,  substituir en lo sustantivo tanto al Congreso de la Unión como a las Legislaturas locales y, de paso, a los mirones de palo que somos todos, hombres y mujeres de a pie.

Todo lo está llegando previamente cocinado al Poder Legislativo federal y estatal. Basta que se apruebe cualquier iniciativa o disposición en el seno del “pacto”, para que diputados y senadores por mayoriteo, le den curso sin mayor estudio y análisis a profundidad. Validando  en nombre de los ciudadanos que dicen representar cualquier cosa. Quién cuestiona lo cocinado en el pacto está en contra del presidente de la república y los intereses de la nación. Todo en la cúpula del poder formal, a espaldas de la mayoría de la población.

Así, en el escaso lapso de cien días, las llamadas reformas estructurales en materia laboral, educativa, organización gubernamental, fuero de los servidores públicos y telecomunicaciones, previamente aprobadas por el democrático de facto “pacto”, han transitado o transitan sin obstáculo alguno en los cuerpos colegiados de representación popular.

Para los conocedores del paño, a eso le llaman “eficaz oficio político” para negociar, tras más de una década de desencuentros, dimes y diretes entre las diversas fuerzas políticas partidistas representadas en el Congreso de la Unión. Para hombres y mujeres de a pie, desinformados o indiferentes, ni les va ni les viene, en tanto no afecten sus particulares intereses (bolsillo) o la relativa tranquilidad y seguridad en su vida cotidiana.

Lo más destacable es que en manos de un puñado de notables, en su mayoría añejos personajes distinguidos de la partidocracia y alta burocracia gubernamental, descansa el reformar a su antojo lo dispuesto en la Constitución General de la República, sin previa consulta y consenso de la ciudadanía. Vulnerándose tanto los principios de representación popular en que descansa la democracia representativa, como el de soberanía del pueblo que teóricamente se gobierna a sí mismo.

Lo que uno se pregunta es para qué el Congreso de la Unión. Para qué los Congresos estatales y la Asamblea del Distrito Federal. Para qué elecciones de senadores y diputados en una simulada democracia representativa, si desde la presidencia de la república y el llamado pacto por México, de facto se legisla y se impone lo acordado, lo que a juicio del presidente Peña conviene a su gobierno y al pueblo de México.

Lo grave, a mi juicio, es que se deja hacer, se deja pasar, antes que contrariar al presidente. La amenaza represiva surte efecto en un peligroso tobogán cuyo fin es “envenenar el pozo” con el pensamiento único. O estás conmigo o estás en contra buscando alinear a la opinión pública en uno de los dos extremos de la perversa y falsa dicotomía. Bajo este supuesto, por conveniencia más que por convicción, a las mayorías de este país ajenas a la telaraña del poder sólo  les queda acatar lo que la “ley de Herodes” dispone. Lo que pone en juego tanto a las libertades políticas como al equilibrio y administración del conflicto. Terreno pantanoso del cual los gobiernos no siempre salen airosos como lo registra la historia.

Más vale paso que dure que trote que canse, señalaba en artículo anterior. Si bien el presidente Peña va saliendo adelante con su agenda de legitimización, no tiene todas consigo. Su pacto es con la cúpula partidista, falta que aterrice en la convulsa realidad en el que no solamente pesan e influyen los poderes fácticos, también cuenta el desencanto y hartazgo de una gran número de mexicanos que cotidianamente hacen lo hasta lo inimaginable para comer tres veces al día.

Hojas que se lleva el viento

Para quienes gustan de espulgar la intrincada telaraña de la deuda pública veracruzana, mucho ojo con la autorización por parte de de una Legislatura legal pero ilegítima,al Poder Ejecutivo de la entidad, para contratar prestación de servicios integrales para el autoabastecimiento de energía renovable en el estado de Veracruz. Mucho ojo. Por cierto, en los reportes de la SHCP nuevamente aparece Veracruz junto con Nuevo León como las entidades federativas que más se han endeudado. ¿No será una vacilada?

-ooo-

Porque Elizabeth Morales ya salió con otra vacilada parecida a su muy cacareado corredor turístico: la “Ciclopista para Xalapa”, en la cual se invertirán 929 mil 300 pesos, como parte del nuevo plan de vialidad para el municipio anunciado por el Sr. Dr. Duarte de Ochoa. ¡Cuidado, que al gobernador no le gustan nadita, pero nadita las vaciladas! Si insiste, le van a castigar con la candidatura del PRI para diputada local.

-ooo-

Empezó como rumor, hoy se confirma la versión. Con funciones de supersecretaría, la secretaría particular del titular del ejecutivo estatal queda en manos de quien arrastra una pésima fama pública. En adelante el “duartista” Jorge Carballo Delfín será quién coordine y controle a los diversos secretarios, subsecretarios, directores y subdirectores de la administración pública estatal, así como a la diputación priísta local, al CDE del PRI, a los titulares de los organismos descentralizados y hasta al Poder Judicial de la entidad. La iglesia en manos de Fidel Herrera Beltrán, ni hablar, sin fuerzas políticas de oposición caballo de hacienda, así se combate simulación, corrupción e impunidad en el próspero Veracruz de fantasía.

-ooo-

Afecto a las bebidas etílicas, al director del Inverbio y ex diputado panista, Osiel Castro de la Rosa, se le pasaron las cucharadas y fue remitido por la policía del D.F. al Centro de detenciones administrativas conocido como “El Torito”. Cosas de la biodiversidad, no es lo mismo promover el negocio de etanol de caña, que ingerir tequila de agave. – Xalapa, Ver., 15 de marzo de 2013

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

En toda reunión familiar o entre amigos, nunca se deja de tocar el tema de la corrupción y su inseparable compañera, una evidente impunidad. Lo mismo se hace referencia al gobierno en general, a un partido político o bien, a un servidor público en lo específico. Todo mundo opina, ilustra la platica con ejemplos, la mayoría por todos conocidos y, a continuación viene todo un rosario de lamentaciones, concluyéndose que no se puede hacer nada para frenar tal fenómeno antisocial, “la corrupción somos todos” y, con ello se da por concluido el tema para pasar a hablar de futbol o de la estrellita de moda de la tele su vida privada y sus escándalos públicos.  

Nada que indique una acción propositiva que mueva y conmueva, todo queda en el terreno de la crítica estéril. Nada que abone a tomar conciencia de la necesidad de participar responsablemente, coadyuvando en el combate a la corrupción y su negativa secuela de enriquecimiento más que explicable e ilícito de tal o cual servidor público o particular involucrado. Las cosas son como son y es la condición humana la culpable. Hasta ahí llega el deshoje de la margarita. 

El proceso electoral en marcha, da para eso y más entre la gran familia veracruzana. Trátese de aspirantes a diputados o alcaldes, o de quien o quienes desde la cúpula del poder, mueven la cuna para que los momios cuadren y se de sin sobresaltos el relevo en la Legislatura local o en las autoridades edilicias. 

Nadi habla de virtudes, capacidades y buenos propósitos. La cola es demasiado larga como para que cualquier candidato corra el riesgo de que se la pisen. Nadie se salva del escarnio público y los medios informativos poniendo más leña al fuego, se encargan de darle sabor al caldo con estudiadas denuncias que no conducen a nada, salvo para restarle presión a la inconformidad y el hartazgo social.  

Ah, pero eso, sí, a toro pasado todo mundo se encarga de justificar la caída en desgracia de tal o cual fulano o fulana, atribuyéndole causas y razones que a lo largo de su desempeño público nadie tocó, salvo en los terrenos del rumor y la especulación. Muerto el rey viva el rey… el que sale se constituye en enemigo público en tanto no vuelva a ser premiado y,  el que entra, si sabe aceitar bien la maquinaria, “corregirá entuertos y limpiará la casa”.  “Si da, es amigo”, o todo lo contrario. 

Nadie objeta, todo se acepta sin chistar para, a soto voce, escudriñar vida y milagros del favorecido, desatando nueva andanada de rumores y maledicencias. Y así es y será todos los días en la tertulia jarocha. 

Los recientes cambios en el gabinete duartista se inscriben en este nefasto escenario, mientras la simulación, la corrupción y su correlativa dosis de impunidad permanecen intocados. “La culpa es de todos por no exigir”, se concluye en la tertulia y vuelta a lo mismo, cerrándose el círculo.  

Igual fenómeno se da en torno a la alcaldesa de la capital veracruzana. Teniéndose los pelos en la mano se le señala corrupción e ineficiencia y todo queda en simple rumor. Nadie se atreve a intentar siquiera el recurrir a la vía legal para ponerle en su lugar. Mucho menos la prensa, que para silenciar la crítica ciudadana recibe parte de los más de cuarenta millones que Elizabeth Morales destina anualmente para proyectar su imagen y pretendidos logros que a nadie satisfacen. 

Ciudadanía veracruzana sin ciudadanos. En este escenario, de manera acrítica e irresponsable se premia o se castiga en las urnas a los candidatos impuestos desde la cúpula del poder. 

El proceso electoral en curso no escapa a esta situación. El escrutinio público a que se somete a los aspirantes a un cargo de elección popular, se reduce a una simple especulación en torno a si es bien o mal visto por el gobernador, atendiendo a si supo o no brillar entre el montón a ojos e intereses del gobernante. La ciudadanía no participa en la selección de candidatos, nos los imponen, luego el desquite por su condición de mirón de palo en una democracia simulada, transita por el torcido camino del rumor y la maledicencia. Nadie exige sus derechos, nadie está dispuesto a cumplir con su deber cívico.  

Es más cómodo pontificar a salvo en la tertulia,  especulando en torno a si los candidatos han sido palomeados por el gobernante en turno o por su antecesor, de quien se dice que ya armó todo el tinglado colocando a sus alfiles en lugares clave para asegurar  la sucesión al Dr. Javier Duarte, una que responda a los intereses de la púrpura “fidelidad”. 

“El gobernador ya abdicó en beneficio de Fidel”, se dice, corriendo de boca en boca el rumor.

El Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, gobernador de Veracruz, se ufana de que la entidad se cuenta con   “una sociedad con una gran estatura cívica, con una cultura democrática de primer nivel”. Desconozco cuales sean los parámetros de medición para arribar a tal conclusión pero, la verdad a mi juicio es que el señor está muy lejos de percibir nuestra realidad o bien, adula al pueblo con no muy claros propósitos. La muy baja estatura moral de la clase política veracruzana se hace acompañar de ciudadanos siempre dispuestos a dejar hacer dejar pasar, enanos que, en el estira y afloja de la vida cotidiana, se abstienen de crecer participando en su propia formación ciudadana. Quizá esto explique el por qué la clase política vea en el pueblo a una muchedumbre de menores de edad a los que hay que hablarles y tratarles como tales. 

No es que así sea nuestra condición de seres humanos. Nada nos impide crecer, salvo la carencia de una mejor y más amplia educación que lleve implícito el alimento vital de la cultura. Lo que no nos proporcionará ninguna reforma oficial por más que se le llame “estructural”. La educación se mama, decía mi abuela. Empieza en casa y se fortalece en la escuela, en el trabajo y con la participación consecuente en la comunidad. Así pensaban nuestros ancestros, hoy eso se ha olvidado.  

Cada quien para su santo, rascándose con sus propias uñas, dando la espalda a la sociedad que le cobija. No basta la suma aritmética de individualidades, la calidad de ciudadano se adquiere y se construye participando colectivamente en la también construcción del bien común. 

¿Cómo y cuando crecer para alcanzar tal calidad de ciudadanos? No hay recetas, depende de cada uno de nosotros. Pero de lo que si estoy seguro es que en el camino de la participación conciente y consecuente, con aciertos y errores, en un proceso colectivo permanente de aproximaciones sucesivas en la búsqueda de una auténtica democracia, encontraremos la mejor escuela para lograrlo. Respetuosamente propongo dejemos de ser los enanos de siempre y atrevámonos a ser ciudadanos.   

Hojas que se lleva el viento

Por razones ajenas a nuestra la voluntad, el semanario en línea  “Pulso crítico” nuevamente aparece en la Internet como “sitio suspendido”. Desde estas líneas pedimos disculpas a nuestra estimable audiencia. Xalapa, Ver., a 13 de marzo de 2013.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Si los opulentos siguen reclamando una porción tan inmensa de nuestra riqueza que el crecimiento desaparece para todo el mundo, salvo para ellos — entonces el único camino que podría adoptar el 99% para mejorar su suerte sería explícitamente redistributivo“.  Harold Meyerson: “La guerra de clases en un futuro sin crecimiento”

 Mientras los reflectores están puestos en uno de tantos casos de corrupción e impunidad que tienen de rodillas al país, los medios informativos rinden tributo al “hombre más rico de México”, que todo lo que toca lo transforma en oro. Elba Esther Gordillo está en la cárcel, Carlos Slim festeja ser poseedor de una fortuna estimada en 73 mil millones de dólares.

No hay parangón. Cada chango en su mecate, en la calle o en la cárcel cada uno tiene lo que sembró en los fértiles campos de un sistema económico, político y social que se sustenta en la permisibilidad,  lisa y llana de todo aquello que contribuya a su reproducción sin límite.

Sin embargo, esto apenas es un pálido reflejo de lo que es hoy el México que desde la presidencia de la república se pretende transformar. Corrupción tolerada e impune y una inequitativa distribución de la riqueza producida sustentada en políticas públicas propiciatorias de pobreza y desigualdad, es el lastre acumulado por décadas al que se pretende combatir. Quedará en eso: ambiciosa presunción de impacto mediático, pero imposible de aterrizar con resultados más o menos satisfactorios.

Es mayor el peso específico de la corrupción y la desigualdad a lo largo y ancho del país, que todos los pactos y reformas legislativas diseñadas e inscritas en leyes anodinas, en el vértice de la pirámide de una sociedad que se mueve entre el hartazgo y el miedo. Por sobre las presuntos buenos deseos, la realidad terminara por imponerse.

Sin políticas públicas redistributivas que vean por el bienestar de las mayorías, la corrupción e impunidad florece y los enormes capitales en manos de unos cuantos se multiplican. A menor número de inmensas fortunas familiares, mayor el número de pobres, caldo de cultivo inagotable de la desigualdad.

¿No acaso el asalariado, contribuyente cautivo, paga al gobierno por el derecho al trabajo en tanto que a las grandes y poderosas empresas el fisco les devuelve enormes fortunas?

Hasta hoy, el “nuevo PRI” paradigma histórico de simulación, y el presidente emanado de éste, han hablado de combate a la corrupción y abatimiento de la pobreza. Crecimiento económico al costo que sea, pero en ningún discurso o propuesta alguna se toca a la desigualdad como fenómeno estructural de la mayor jerarquía e impacto en la vida nacional.

Desigualdad, pobreza, hambre, inseguridad, crecimiento económico y tasa de ganancia del gran capital van de la mano. Sin una auténtica reforma integral que modifique la actual estructura económica y social del país, todo se reduce al gatopardismo de siempre en el que se sustenta corrupción e impunidad. Cerrándose el círculo perverso en el que se debate México al amparo de la política que, secuestrada por una  partidocracia rampante, lo avala desde el Congreso de la Unión.

A la luz de estas reflexiones, me llama la atención lo acontecido en Italia, país en crisis cuyos ciudadanos en la última elección optaran en las urnas por darle la espalda a todos los partidos políticos tradicionales, otorgándole el triunfo con 8 millones de votos, 109 diputados y 54 senadores, al Movimiento Cinco Estrellas (M5E) del cómico Beppe Grillo.

“Un no partido con no estatutos ni estructura burocrática  que funciona por la red electrónica y, en vez de sedes, tiene meetups locales, que son centros electrónicos abiertos donde se informa sobre la realidad local y toda la actividad del M5E. Sus parlamentarios no se consideran tales, sino ciudadanos”. (Guillermo Almeyra, La Jornada 03/03/2013)

Una sociedad harta de la política tradicional en manos de la partidocracia italiana, se armó de valor e inteligencia para recuperar lo que en principio les pertenece: la democracia participativa.

Pueden estar equivocados los “ciudadanos” italianos en confiar en un movimiento que lidera un cómico. Sin embargo nadie puede negarles su derecho a ello. La historia de los pueblos avanza por aproximaciones sucesivas en las que el acierto y el error se retroalimentan. Con esta insólita experiencia gana la democracia, y el manejo de la crisis económica de la Península Itálica desde la representación popular, se espera esté en manos de las mayorías. No más socializar las pérdidas, es el mensaje del 99% empobrecido al opulento 1 %.

En la aldea global nada es ajeno para nadie, esta decisión ciudadana propone nuevos paradigmas políticos para el Siglo XXI. No más partidocracia, no más política al servicio de las minorías opulentas. La democracia participativa abriéndose paso. La lección que deja es que si se puede. Corresponderá a cada pueblo encontrar los mejores caminos para la victoria.

Hojas que se lleva el viento

Contratación de deuda pública de los estados no debe ser ventilada en el Senado: CONAGO. Los gobernadores prefieren seguir la tradición de negociar en lo oscurito con la Secretaría de Hacienda, ¡cual debe de ser!

-ooo-

Declarada muerta la alianza electoral PAN-PRD, tras ser victimada por el oportunismo y la corrupción tribal, a los veracruzanos no nos queda otra que acogernos a la “Ley de Herodes”, el PRI, ahora gobierno nuevamente al ungir al presidente como jefe máximo del partido, va prácticamente solo a la elección de alcaldes y diputados locales. La fantasía del Veracruz próspero se impuso y se quedará para rato.-  Xalapa, Ver., a 6 de marzo de 2013.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

A manera de introducción:

Comentando con mi vecina sobre la detención de Elba Esther Gordillo, le pregunte:  ¿Cree usted que el gobierno del presidente Peña ahora si va en serio contra todos los corruptos?

Elba-Esther_días-de-gloria

Elba Esther Gordillo; días de gloria

La respuesta fue inmediata: “Al gobierno le pasa lo que al que buscando el burro perdido, andaba  trepado en él.  La percepción de una mayoría silenciosa coincide con la de mi vecina.

Tras la tormenta, la calma en torno al “affaire Elbista”. Más sin embargo, a mi juicio, las turbulentas aguas bajo la superficie se mueven amenazadoras, anunciando un ·sunami” en el entorno de la vida política nacional. La polarización entre los no alineados y los que agachan la cabeza dándose por bien servidos con el “Elbazo” para no ser identificados como non gratos por el régimen peñista, va más allá de los comederos del SNTE, la SEP y de la recién decretada reforma educativa.

El mensaje aparentemente va para todos en un escenario en el que la corrupción y la impunidad tolerada, es generalizada. Tan nociva resulta ser para la vida de la Nación una Elba Esther Gordillo,  como lo es la democracia simulada tanto en la vida interna de sindicatos como de partidos políticos y, por ende en la totalidad del régimen político mexicano.

La cauda de opiniones de lo más diverso que siguiera al anuncio de la detención de “la maestra” como presunta responsable de una media docena de delitos, entre los que destaca el lavado de dinero  e involucramiento en la delincuencia organizada, agitó a la sociedad en su conjunto. Opiniones que fluctuaran entre serios y sesudos análisis sobre el origen y prospectiva del insólito acontecimiento, como aquellas pedestres que rayan en la majadería, alimentaron  al chismorreo y especulación soterrada en una ciudadanía que carece de instrumentos propios para expresar abiertamente su hartazgo.

Lo relevante es que un asunto de la mayor trascendencia política para la sociedad mexicana, termina en las páginas de la nota roja de los medios informativos.

Pero lo que a mi toca, el golpe de mano fue oportuno, eficaz y necesario en un esfuerzo por sanear la vida política y social de la Nación. Aunque no me pasa desapercibido que bien puede ser una medida oportuna para acallar disidencias en previsión a lo que se viene con la propuesta de reformas energética y fiscal.

Por cuanto a lo más destacable de la jornada fue tanto el desgarre de vestiduras como la cura en salud entre los más connotados personajes de la llamada clase política, cuyas opiniones recogidas por los medios de comunicación, aplaudiendo acríticamente el manotazo peñista sobre la mesa, coincidieran unánimemente en gritar: ¡Al ladrón, al ladrón…!

Cual blancas palomas, los notables entrevistados pusieron en la picota a la indiciada, condenándole a priori por hechos que, aunque del dominio público, jurídicamente aún no han sido sancionados por el Poder Judicial de la Federación. Todo mundo es inocente, en tanto no se demuestre lo contrario, salvo Elba Esther Gordillo, ya señalada,  juzgada y condenada por los simuladores de siempre. Aunque, claro está, aún no por los más conspicuos seguidores y socios de la “Maestra” que, o guardaron silencio ó de dientes para afuera manifestaron tibiamente su apoyo a la lidereza en desgracia. El miedo paralizante a la mano dura presidencial, colocó a todos en los terrenos de lo políticamente correcto.

Eso sí, en nombre del imperio de la ley y la justicia, condenan a la lidereza vitalicia por sus excesos, malos oficios, corrupción evidente y hasta de su ligereza moral en su vida personal, pero bien se cuidó la clase política, del presidente Peña para abajo, en refrendar apoyo y alianza con el magisterio representado por el SNTE. Como si la estructura sindical, presuntos “asociados” y beneficiados de la corrupción incrustados en el sistema educativo, distribuidos estratégicamente a lo largo y ancho del país, no tuviera vela en el asunto. Olvidándose de que tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata, puesto que todos los mentores de este país por comisión u omisión son cómplices de aquella a la que designaran su líder vitalicio, en uno de los más grandes crímenes perpetrados en contra de la democracia sindical, la educación y la vida política de México.

Pero no sólo eso. También en sus aspavientos ignoraron que igual, por comisión u omisión, desde la presidencia de la República, Congreso de la Unión, gobernadores, alcaldes y funcionarios de medio pelo, se toleró el libertinaje y presuntos delitos en que incurriera la que en múltiples ocasiones les tendiera la mano para el logro de sus intereses, prebendas y canonjías personales o de grupo.

La clase política haciéndose justicia -¿o venganza?- por propia mano, curándose en salud ante el pueblo al que dicen proteger y gobernar.

¡Al ladrón, al ladrón…! Gritaron un buen de ladrones amenazados por la mano justiciera, cuando públicamente son señalados, casi sin excepción, de prevaricadores.

Es de destacarse también el comentario descontextualizado de aquellos que comparan linealmente al “Elbazo” con el “Quinazo” o la renuncia forzada  del líder magisterial Carlos Jongitud Barrios, sin parar mientes en que las circunstancias presentes son muy diferentes a las que prevalecían en los tiempos de Carlos Salinas. Hoy el Estado mexicano se encuentra en franco deterioro, el estado de derecho es cuestionado y la sociedad ha avanzado en su proceso de maduración democrática. Ya no es tan fácil como en los tiempos de partido hegemónico y PRI gobierno, dorarle la píldora a una población más perspicaz, informada y participativa. Nos guste o no, la detención de Elba Esther Gordillo se percibe como una burda maniobra autoritaria del Sr. Peña en su afán por legitimarse, y eso tiene su costo: O barre parejo la casa aplicando la ley sin distingos, o el manotazo sobre la mesa aplicado al SNTE que no únicamente a Elba Esther, se le revierte.

Pocos aún recuerdan que la represión autoritaria y focalizada del PRI-gobierno en contra del movimiento de los médicos, huelga ferrocarrilera, del movimiento revolucionario del magisterio , de la tendencia democrática de los electricistas, de los telefonistas por la independencia sindical, y de los militantes de izquierda en la clandestinidad, entre otros movimientos contestatarios a lo largo de la llamada “guerra sucia” orquestada desde Washington, abrieron el paso a los trágicos sucesos del 68 y a la transformación cualitativa de la sociedad que, entre otras cosas, echó al PRI de los Pinos en el 2000.

Un poco de memoria histórica hace falta aún para ubicar en su exacta dimensión el porqué recién iniciada la tercera alternancia, a escaso un día de promulgada la cuestionada “reforma educativa” y dos días antes de  presentar el Plan Energético 2013-2017 que va contra PEMEX y la CFE, el presidente Peña se “faja los pantalones” poniendo tras las rejas a la nefasta “guerrera” que preconizó su propio epitafio. En política no hay coincidencias, atrás de un acto presuntamente justiciero que por más positivo que sea, a ojos vistas no contribuye a la democratización sindical, hay más. ¿Qué sigue? Imaginémosle, el PRI-gobierno una vez más viene por todo.

Con o sin Elba Esther Gordillo, la vida sigue. Más de lo mismo, el SNTE seguirá siendo alfil del poder presidencial y operador político al servicio del PRI, cuando menos por ahora en Veracruz.

Hojas que se lleva el viento

Si fuéramos una país, seríamos una de las 20 economías más importantes del mundo”: Javier Duarte de Ochoa. Pero da la casualidad que no lo somos y sí, una de las más destacadas entidades federativas por sus índices de desigualdad y pobreza relativa, en un país en el que el magro crecimiento económico no es suficiente para salpicar a las mayorías. Cosas de las estadísticas que dan cuenta del estado económico que guarda la Nación, que en algo se parecen a las encuestas, cada quién las acomoda e interpreta a su modo y conveniencia.

-ooo-

En la muestra escatológica electoral jarocha del 2013, se da un fenómeno muy raro: El gobierno estatal y el PRI quieren las diputaciones y la ciudadanía las alcaldías. ¿Por qué será?  .-Xalapa, Ver., marzo 3 de 2013.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

http://pulsocritico.wordpress

En Perspectiva

J. Enrique Olivera Arce

El mundo está patas arriba,  bombardeado lo mismo por meteoritos venidos del cosmos que por una red de corrupción, egoísmo e irracionalidad  de una sociedad que ha perdido rumbo y destino. Como dice Melitón Morales, Director propietario de la revista “Análisis Político”, “Todo está descomponido, en el  árbol que daba moras ahora se cosechan guayabas,  hasta el lenguaje con el que nos comunicamos va de mal en peor”.

Basta una mirada a las múltiples ventanas de la  Torre de Babel que cobija a los medios de comunicación para perder toda perspectiva de futuro. En la cotidianidad  de la noticia no hay nada alentador que en cualquier rincón del planeta llame a confirmar que la raza humana en su animal evolución, alcanzara ya la madurez que le exige su prestado inquilinato en la tierra.

Todos contra todos y contra todo, en un absurdo individualismo en el que la competencia es norma de conducta a asumir por todos, y la acumulación de riqueza religión impuesta por quienes entre más tienen más quieren.

Pesimista panorama en el que hasta el faro de luz que iluminara el camino espiritual de millones de seres humanos, se apaga entre corrupción e impunidad. La renuncia y sus motivos del Papa Benedicto XVI,  a su papel de pastor del rebaño humano e intérprete de la verdad divina, da la medida de la pérdida de principios y valores éticos y morales sustento de humana y solidaria convivencia de la especie animal, autocalificada como superior. Pero también confirma que la medida de todas las cosas es la condición humana que fiel a sus orígenes, frente  a una realidad abrumadora que no comprendiéndola, atribuye el alfa y el omega a unos dioses que hoy pareciendo negársele, dan pie al sálvese quien pueda.

La supervivencia del yo frente a la tragedia de los otros en un cíclico retorno a la adoración del “Becerro de oro”; Dios terrenal que todo lo puede, esperanza viva de una felicidad que se recrea en la ambición egoísta lo mismo de quien nada tiene que de aquel que lo tiene todo. El fin justifica los medios, la felicidad ilusoria al costo que sea, por sobre lo que sea. El ser, domeñado por el tener como expresión material del querer y el poder ser,  habla de la derrota espiritual de la raza humana. Víctima y victimario de su propio destino.

Frente a la incertidumbre, nada es creíble, nadie cree más allá de su fortaleza individual para sobrevivir en un mundo que es arrastrado al desastre. El nosotros solidario no existe o no sabe encontrar el camino para expresarse. Iglesias, Estados-Nación, gobiernos, partidos políticos, perdidos en esa vorágine de egoísmo, corrupción e impunidad, no son más paradigma de unidad y de cohesión social. La ley de la selva pareciera ser presente y futuro.

Todo está mal. Las piezas del rompecabezas no encajan en su sitio, sin que nadie pueda señalar a ciencia cierta donde la humanidad perdió el camino. Las manecillas del reloj de la dialéctica del desarrollo caminan en sentido contrario. El hambre de miles de millones anuncia el retorno a los primeros tiempos. Nada es más caro que lo que no se tiene, de un bocado depende el vivir o morir, obtenerlo a cualquier costo es el precio a pagar en un mundo en el que el hombre contra lo humano se vuelca en contra del planeta que transitoriamente nos cobija. ¿Será este el principio del fin de la civilización que anunciaran las profecías? ¿O acaso el anuncio de un nuevo amanecer?

Xalapa, Ver., 27 de febrero de 2013

Pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

La economía de México, reflejada en la medición del  Producto Interno Bruto, registró un crecimiento de 3.9% en 2012, nivel igual al del año anterior y menor al reportado en 2010, que fue de 5.3%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).  Por su parte, la Secretaría de Economía, con base en el comportamiento de los flujos de inversión extranjera, habla de estancamiento. En este marco, no es nada sorprendente que la tasa de desocupación esté por arriba del 5 % de la población económicamente activa y que casi 29 millones de mexicanos se ubiquen en la economía informal.

Atendiendo a al informe del INEGI, es de destacarse que el magro crecimiento registrado por el PIB en el 2012 se sustentó en el desempeño de las actividades primarias -con énfasis en la extracción petrolera-, frente a  un raquítico 3.6 %  del sector manufacturero. Lo cual da razón del porqué no se avanza en el abatimiento de la desigualdad, pobreza y desempleo, justificando de alguna manera la preocupación del Secretario de Hacienda, Luís Videgaray, respaldada ahora por el PRI, por acelerar la puesta en marcha de reformas legislativas llamadas estructurales, bajo la miope óptica de una sociedad y su gobierno, reacios a cambiar de modelo de comportamiento y desarrollo.

Legislación y desarrollo

Independientemente de que partido político esté al frente del gobierno, los últimos treinta años en la vida nacional dan amplia cuenta de la inutilidad de la legislación como motor del desarrollo, si esta está sometida al egoísmo de los poderes fácticos.

El neoliberalismo impuesto a México por el llamado Consenso de Washington, como modelo económico y social apuntalado por políticas públicas regresivas, condujo al país al estancamiento en todos los órdenes. Hoy, con el gobierno del Sr. peña, no tiene porque ser diferente. Es el modelo extralógico impuesto el que alimenta al proyecto peñanietista y no la voluntad racional de cambio de rumbo que exige una gran mayoría de de mexicanos castigados con desigualdad y pobreza.

Las leyes, por más progresistas que pudieran ser, y así lo confirma la historia de México, por sí mismas no generan estabilidad, fortalecen la fábrica nacional, o generan empleo, ni dan de comer. Es la voluntad permanente de cambio de pueblo y gobierno la que, respondiendo a su circunstancia, impulsa crecimiento económico y desarrollo. Sin esta, las reformas estructurales que propone el Sr. Peña, frente a una realidad ignorada,  no siendo panacea quedarán en el papel, operando en contra del interés vital de las mayorías.

Economía y política

Lo que obliga a preguntarse si en los tiempos que corren es la política la que impulsa a la economía, o es esta última la que determina el quehacer político. No se observa congruencia entre política y economía. No se siente una complementariedad y retroalimentación entre ambos quehaceres, pareciendo a mi juicio que marchan por caminos paralelos sin punto de encuentro.

El pacto signado entre las cúpulas partidistas y el gobierno federal, es insuficiente. Queda enmarcado en el juego de intereses político partidistas ajenos a la sociedad en su conjunto. Sin la participación conciente, comprometida y consecuente de todos los sectores de la población, lo pactado está muy lejos de tener viabilidad.

No se puede seguir por el mismo camino, sin un punto de encuentro entre economía y política; entre crecimiento económico y desarrollo, entre lo que nos une y lo que nos divide, entre lo que dice la estadística y el bienestar deseable de la población. Con reformas legislativas o sin estas, sin la concurrencia puntual de pueblo y gobierno en torno a propósitos y objetivos comunes que responda a necesidades reales y sentidas de la sociedad, valga la manida frase, nos enfrentamos a un desastre anunciado.

Engañosa propaganda

En este escenario, llama a risa que en Veracruz se destaque a bombo y platillo que estadísticamente la entidad registre un crecimiento económico superior al nacional, ocupando el sitio de “tercera economía estatal”, cuando viajando en el mismo tren, es parte consustancial del estancamiento y pérdida de vigor del país en su conjunto. Lo que declara el gobernador de Veracruz como marco para el inicio de un proceso electoral, no se corresponde con lo que las mismas estadísticas señalan en torno a una creciente pobreza y desigualdad en la entidad. La numeralia triunfalista no lo es todo, por encima de esta pesa una realidad que nos dice que pueblo y gobierno en Veracruz marchan también por caminos diferentes, sin un punto de encuentro entre política y economía que responda a los requerimientos presentes.

Hojas que se lleva el viento

Merecido aplauso de la ciudadanía se lleva el presidente Peña al poner un hasta aquí a Elba Esther Gordillo. Un acto de congruencia más que de justicia le honra. Ojala y esta medida burda y autoritaria pero necesaria, sea el inicio de una auténtica cruzada contra la corrupción en todos los sectores y niveles de la vida pública nacional. No sólo es un reclamo generalizado, también condición sine qua non para sanear a un país cuyo atraso descansa en la simulación, la corrupción en todas sus expresiones, así como en el saqueo sin límite protegido por la impunidad.

-ooo-

A propósito de la detención de Elba Esther Gordillo, en “Tabasco hoy” Leobardo Pérez Marín escribe: “Peña Nieto no montó ningún escándalo mediático, sabía dónde estaba la debilidad de ‘la maestra’ y le cayeron en la jugada; por lo tanto si las autoridades locales saben dónde están las huellas que han dejado líderes sindicales, ex gobernadores y sus funcionarios, es necesario que actúen, de lo contrario, si no pueden con el paquete, es tiempo que le pasen la papa caliente a la Secretaría de Hacienda, así como a la Procuraduría General de la República”. Atinada opinión, si el combate a la corrupción en el sector educativo va en serio, o todos coludos o todos rabones, los gobernadores en turno no pueden ni deben aplaudir al presidente y al mismo tiempo, ocultar bajo la alfombra  la basura acumulada durante decenios de contubernio entre el SNTE y la administración pública estatal. Veracruz no es la excepción, ya veremos si el Dr. Duarte de Ochoa es capaz de enfrentarse a su partido y a las mafias incrustadas en la SEV, acabando de una vez por todas con las múltiples anomalías y oscuros enjuagues en el entorno educativo.

-ooo-

“La condonación el Congreso permite que los gobiernos locales se queden con algo que no es suyo”, expresó la politóloga Denise Dresser, en referencia al amparo que fue presentado por 19 contribuyentes el 12 de febrero y que este lunes fue admitido por el Juez Onceavo de Distrito en la Ciudad de México,  en contra del Artículo 9 de la Ley de Ingresos de la Federación 2013 que en su último párrafo exime a estados y municipios del cumplimiento de sus obligaciones tributarias en el pago del ISR que descuentan a sus empleados. La investigadora del Departamento de Estudios Políticos del CIDE, María Amparo Casar, precisó que ganen o pierdan no se sabrá nada hasta dentro de año y medio, pero esta acción “tiene un valor pedagógico”. Ojala y así sea pues ya viene siendo la hora de que los ciudadanos entendamos que la democracia representativa se construye desde abajo, participando y exigiendo honestidad y transparencia en la administración pública, así como la oportuna y puntual rendición de cuentas por parte de los servidores públicos.- Xalapa, Ver., a 27 de febrero de 2013.

pulsocritico.@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Se afirma que más que criticar hay que construir. Quien esto escribe, disiente de tal afirmación en tanto esta se da de manera descontextualizada. Hay lugares y tiempos para reír y tiempos para llorar, como hay lugar y momento para construir y otros, aciagos, en los que hay que derribar muros, dejando en pie lo que nos es útil para en tiempos y espacios concretos, levantar piedra sobre piedra nuevas edificaciones que respondan a necesidades reales y sentidas de la sociedad,. Valorar y destacar lo que está bien y señalar lo que está mal, es el papel de la crítica y no necesariamente la que ejercen los medios informativos.

Hoy vivimos en un mundo en el que la pérdida de principios y valores éticos y morales toca fondo. El único camino viable para salir de esta crisis de una civilización que ha perdido rumbo y destino trascendente, es la voz crítica de los pueblos, víctimas y victimarios de su ensombrecida y apabullante realidad.

Frente a todo lo positivo en todos los órdenes de la estancia de la especie humana en este sufrido planeta, no puede ignorarse la presencia de la mala hierba, hay que señalarla como un  mal que habiendo echado profundas raíces, debe ser erradicado para asegurar la supervivencia de lo que generosamente se nos ha dado. Acallar la crítica, ignorar las voces de alerta, es contribuir a que la cizaña prospere en el trigal, hasta matarlo.

Ya vendrán tiempos mejores y, aún así, se tendrá que reconocer que nada es perfecto pero todo es perfectible. Quienes claman transformación y cambio para avanzar, tendrán su lugar. Malo sería un silencioso conformismo que diera lugar al estancamiento y retroceso. Peor aún, el que en las altas esferas del poder, por interés y conveniencia, la voz crítica ni se vea ni se oiga, como afirmara un ex presidente de México.

Lo paradójico es que quienes elevan la voz en contra del pensamiento crítico, a su vez ejercen su derecho a disentir, condenando críticas a su juicio destructivas. Contradicción con la que se confirma que la crítica es en principio una invitación al diálogo entre diferentes.

Y a propósito de paradojas, tal cual en esta tesitura se encuentra el Partido Revolucionario Institucional, que ni es revolucionario ni tampoco es ya garante válido de las instituciones republicanas. En la reunión convocada para actualizar su estructura y  estatutos, por un lado pugna por definir su orientación ideológica, inclinándose por ser el partido de centro izquierda que reclama México y, por el otro, confirma su estatus de derecha en el escenario de la vida política, económica y social, optando por generalizar la aplicación generalizada del Impuesto al Valor Agregado a los alimentos y medicinas, castigando al consumo y atentando contra la economía familiar de un pueblo que mayoritariamente carece de lo mínimo indispensable para vivir en una sana y deseable  medianía.

Contradicción que se hace acompañar con otra que cierra el círculo perverso de un partido político que diciéndose renovado, aspira a recuperar el carácter hegemónico de antaño. Como expresión de “centro izquierda” en la correlación de fuerzas político-electorales, acuerda dejar en libertad a sus legisladores para votar la reforma energética del presidente Peña, “…capaz de crear un entorno de competencia en los procesos económicos de “refinación, petroquímica y transporte de hidrocarburos”, declaró su dirigente nacional. Es decir, votar a favor de la privatización de lo poco que queda como propiedad de la nación en la explotación del petróleo y sus derivados.

Ni de izquierda ni de centro izquierda. Simplemente se coloca en la derecha del espectro político, desbancando al partido de la reacción, hoy venido a menos tras una pésima alternancia.

Pero no sólo eso. Ante la incapacidad real de pugnar por una reforma fiscal integral y equitativa, opta por generalizar la aplicación del IVA para hacerse de recursos fiscales frescos, a la par que mata a la gallina de los huevos de oro, privándose de los ingresos contemplados en un régimen fiscal que tiene a PEMEX contra la pared. El entorno de competencia entre particulares a que se refieren, daría lugar a un nuevo régimen fiscal para la industria petrolera que, ni por asomo, compensaría la contribución que esta aporta actualmente a las arcas públicas. El partido tricolor de “centro izquierda” pragmáticamente sirviendo al interés privado, doméstico y externo, en contra de los más caros intereses de la nación propone conducir al país a una situación de quiebra técnica, vaya contrasentido.

No se puede ignorar que el IVA generalizado a los alimentos y medicinas, no compensa la pérdida de ingresos fiscales resultado del desempleo y la informalidad. Ni mucho menos que históricamente el gobierno vive de una economía petrolizada en la que PEMEX aporta al fisco entre el 50 y el 55 % de sus ingresos. Y aún así, en este nocivo entorno, el gobierno federal se da el lujo de devolver el 21% de impuestos a los más destacados contribuyentes privados.

Lejos de proponer el fortalecimiento del mercado interno, estimulando empleo y formalidad económico-fiscal, así como el incremento del salario de quienes gozan del privilegio de tener trabajo remunerado, se inclinan a favor de írsele al cuello a un consumo ya de sí deteriorado y a la baja con el IVA generalizado, frenando a su vez al aparato productivo.

Si esto es ser un partido de centro izquierda, que con el PAN lo compartan. En las urnas el pueblo de México se encargará de ponerles en su lugar, antes de que propongan incendiar la pradera.

Hojas que se lleva el viento

El ruido mediático sube de tono en torno al proceso electoral en puerta. Si percepción es política, la que se anida entre la población es que el PRI tiene miedo de que la oposición le recete la misma medicina del 2012. Tanto, que habiendo incurrido el gobernante veracruzano en el error de asumirse de facto como “garante” de la limpieza en el proceso electoral, substituyendo en sus funciones al Instituto Electoral Veracruzano, hoy tiene que meter las manos ensuciando desde sus inicios a la contienda en puerta oponiéndose oficiosamente a la “mezcla del agua y el aceite”. Tal percepción no la borran ya ni los más enjundiosos boletines de prensa cuya publicación en los medios paga la Sra. Gina Domínguez, vocera de la administración duartista. Como cereza del pastel, la acampada en el centro histórico de Xalapa de los rufianes del llamado movimiento de “los 400 pueblos”, ya se percibe como una aviesa maniobra gubernamental en contra de las manifestaciones de protesta callejera anunciadas por el PRD y el PAN exigiendo “fuera manos” del gobernador en el proceso electoral. “Con toda oportunidad Cesar del Ángel acudió al llamado de Fidel Herrera”, se dice.

Y mientras el rumor crece alimentando a la percepción ciudadana, el teatral cochinero del PRD en Veracruz presenta al público nuevos capítulos que recrean su desgarriate interno y su incapacidad para sustentar una propuesta electoral creíble y aceptable. Xalapa, Ver., 20 de febrero de 2013.

 

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

A %d blogueros les gusta esto: