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Daily Archives: julio 3rd, 2013

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“La ciudadanía de Brasil debe pagar 35 mil millones de dólares para que el futbolista  Neymar siga cobrando sus 22 millones de euros al año, para que las corporaciones hagan su publicidad, y para que los habitantes de Río sigan viviendo como viven.” Claudio Lomnitz

Los procesos cuantitativos en la sociedad son por naturaleza lentos y no exentos de estancamiento y retroceso, hasta que se derrama el vaso.

Los últimos acontecimientos en Brasil son un ejemplo de ello. La cantidad cedió el paso a la calidad y, lo que para muchos fueran actos vandálicos de una multitud inconforme, se transformó en un movimiento ciudadano pacífico en el que el descontento y el hartazgo social puso a gobierno, partidos políticos y poderes fácticos contra la pared. Hecho que el politólogo Massimo Modonesi califica como El fin de la revolución pasiva en Brasil (La Jornada 22/06/2013).

Todo empezó por una manifestación de protesta ante el incremento del precio del pasaje del transporte público en perjuicio de los sectores más vulnerables de la población. La protesta en unos cuantos días subió de tono en cantidad y calidad, las demandas populares se elevaron cualitativamente exigiendose reformas políticas y económicas en contra de la exclusión, pobreza, desigualdad y corrupción.

Para el pasado miércoles 26 de junio la fuerza de la movilización popular en las principales ciudades del país  -tras obtener que el gobierno frenara el alza del transporte-, bajo las banderas de “Passe Livre” y con el respaldo de los sindicatos logró que a instancias de la presidente Dilma Rousseff,  los diputados aprobaran una ley que obliga a que las regalías petroleras se destinaran a educación y salud, al mismo tiempo que los senadores por su lado aprobaran una reforma legal que equiparara  penalmente los actos de corrupción con crímenes “hediondos”, como el homicidio calificado, así como la iniciativa de la propia mandataria para la realización de una amplia consulta popular sobre una urgente reforma política.

Si aceptamos que en política no hay coincidencias, no podemos dejar de considerar que lo que acontece en la superpotencia económica latinoamericana, es continuidad de las movilizaciones de protesta en Egipto, España, Portugal, Grecia, Turquía, de los “indignados” en la Unión Europea y Wall Street en los Estados Unidos de Norteamérica, no estaríamos equivocados al afirmar que los llamados  efecto dominóefecto mariposa, toman presencia e impactan ya en  todo el mundo globalizado.

Los estertores del modelo neoliberal impulsado por el Tatcherismo” y el Consenso de Washington se expresan en su abierto rechazo de los pueblos. Los sectores más avanzados y progresistas del orbe están diciendo ¡Ya basta!, no más de lo mismo. La resistencia popular en el mundo frente a la globalización neoliberal en crisis,  está llegando a su punto más álgido. El vaso medio vacío o medio lleno se está derramando con consecuencias aún impredecibles.

Las barbas en remojo

Frente a este fenómeno, cabe entonces preguntarnos si en México se le está previendo o, en su defecto, ni se le ve ni se le escucha cuando deberíamos estar preparados para evitarlo o cuando menos paliar el temporal.

El malestar y descontento de los mexicanos frente a una economía que no crece y cuyos efectos sociales ya están a la vista, va en crescendo. La respuesta del gobierno del Sr. Peña parece ser la de tundir con palos de ciego a una realidad inobjetable que le rebasa. Persistir en mantener a cualquier precio el modelo neoliberal de desarrollo a instancias del gobierno de Washington, organismos financieros internacionales como el FMI, el Banco Mundial y la OCDE, no ofrece buenos augurios.

Las reformas estructurales, panacea paradigmática de la estrategia peñista para el crecimiento y desarrollo, además de que no resuelven problemas en lo inmediato de la coyuntura, no ofrecen expectativas de éxito para el mediano y largo plazo, en tanto no atacan frontalmente deformaciones estructurales históricas de fondo en lo social, como la desigualdad, pobreza extrema, exclusión, precarización del empleo y seguridad social, así como la petrolización de las finanzas públicas, limitada productividad y competividad de la fábrica nacional en lo económico.

Tampoco resuelven efecto y consecuencias de la crisis globalizada, como la vulnerabilidad del mercado externo, la volatilidad financiera y una galopante contracción del mercado interno acompañada del deterioro de ingreso y consumo en la mayoría de la población,  que exigen respuesta inmediata.

La corrupción rampante, se cuece aparte. En tanto no se resuelva esta lacra histórica, todo lo demás es por demás.

Los cortos y limitados alcances de las reformas planteadas, a partir de su imposición extralógica y origen cupular, se observan ya como contraproducentes y son objeto de rechazo por amplias capas de la población jalonadas por una clase media en proceso de pauperización. No es nada circunstancial que al diputado Manlio Fabio Beltrones su experiencia de dicte proponer institucionalizar el llamado “Pacto por México”,  para legitimar lo que de facto impone la cúpula de la dupla presidencia-partidocracia.

El problema de fondo es que el modelo adoptado de desarrollo y todo lo que este arrastra, está agotado y no se quiere reconocer tal status, mientras el descontento y el hartazgo social crece y se manifiesta ya en todo el territorio nacional,  como evidente rechazo al actual régimen político, al que se identifica como el artífice del deterioro del todo nacional.

La amenaza del desborde está latente y no hay indicios en nuestro país de que las barbas se pongan en remojo.

¿Cuánto tiempo tardará en impactar a México el efecto dominó de la indignación movilizada?  Seguramente más pronto que tarde, el horno no está ya para bollos. Sacar avante las reformas fiscal y energética en un proceso transparente y terso es el reto, si antes no se derrama el vaso con llevar adelante la pretensión de privatizar el suministro de agua por parte de la CONAGUA (La Jornada 28/06/2013).

Por lo pronto en nuestra bucólica aldea del son y la salsa, gobierno y sociedad caminan por sendas diferentes, en medio del avance de la corrupción y deterioro creciente de la gobernabilidad. De espaldas a la realidad y a las necesidades reales de los veracruzanos, nos aprestamos para elegir diputados locales y autoridades edilicias, sin parar mientes en que ya las elecciones locales no son garantía para frenar corrupción, impunidad, estancamiento y retroceso.

Mientras los partidos y candidatos salpiquen a lo largo de campaña tras campaña electoral, Don Javier Duarte puede dormir tranquilo, seguro de que el Veracruz próspero no es Brasil.

Como diría el clásico,  “que sea lo que Dios diga”.

Hojas que se lleva el viento

Confirmando su posicionamiento como organismo serio y comprometido, “Otero Ciudadano” bajo la entusiasta conducción de Leonor de la Millar Huerdo dio un marco de apertura, diálogo constructivo y respeto, a la presentación de propuestas de los candidatos de Movimiento Ciudadano, PAN, PRD y PRI tanto a la diputación local de los distrito urbano y rural de Xalapa, como a quienes aspiran a gobernar la capital veracruzana.

A este escenario cívico se sumó la Red de Comunicadores Independientes de la entidad, cuyos integrantes reconocen en Otero Ciudadano punta de lanza como una vía válida de participación en la tarea de construir democracia y ciudadanía. A lo largo de las intervenciones de los candidatos invitados, destacó como “un garbanzo de a libra”, el ex alcalde de Xalapa y ex diputado federal,  Ricardo Ahued, quien invitado por la Alianza Veracruz para adelante, busca la diputación por Xalapa urbano.

Don Ricardo no perdió el tiempo en rollos estériles o desplantes demagógicos. Con la congruencia que le caracteriza, sin tapujos, y con la cruda franqueza de quien conoce el paño, mostró un retrato hablado de Veracruz, del deterioro de la política y los políticos, de la corrupción e impunidad, de la inseguridad en aumento que sufre la población, de las limitaciones y potencial del distrito que pretende representar, así como de Xalapa y su problemática presente y futura.

Impactando las aseveraciones de quien en su momento fungiera como vicepresidente fundador de Otero Ciudadano, sobre la creciente deuda pública que ahoga a la administración estatal, servicios públicos de salud colapsados en la entidad, sin faltar el lastimoso tema de los más de 60 mil xalapeños sin servicios públicos básicos y sin expectativas de mejorar en el corto plazo.

No presentó propuestas y promesas, reconociendo que quienes resulten electos simplemente deberán desempeñar fielmente el trabajo para el que estarán obligados. Habló el ciudadano con los pelos de la burra en la mano y no el candidato priísta, reconociendo con respeto calidad y carácter plural de sus anfitriones.- Xalapa, Ver., junio 30 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Pese a la opinión generalizada de que el proceso electoral en Veracruz que desembocará en la elección de diputados locales y autoridades edilicias, está viciado de origen careciendo de legitimidad democrática, el siete de julio próximo la ciudadanía tendrá la oportunidad de decidir si desea más de lo mismo o está por un cambio substancial en la vida económica, social y política para su ciudad, su distrito, su región, o para Veracruz.

De cómo se comporte ante las urnas dependerá el si da un paso adelante en el largo camino de la construcción de la democracia, ciudadanía y bienestar para todos, o deja hacer, deja pasar, para que las cosas sigan igual o, lo más probable, peor que el día anterior a la elección.

En cada quien estará el tomar libremente la decisión de no concurrir a la fiesta cívica, votar por los candidatos de su preferencia, o por ninguno sufragando por el candigato Morris o cantinflas, nulificando su voto. Y, dado el caso, hasta optar por la opción ignominiosa pero económicamente pragmática para un sector desclasado, de vender el voto,  a sabiendas de que se beneficiará a los mapaches de siempre.

No obstante, lo trascendente es entender que la democracia no es una dádiva graciosa del poder, se conquista en un largo proceso de aproximaciones sucesivas. Teniendo esto claro, no cabe ni el desanimo ni la frustración y, mucho menos la indiferencia. Frente a un derecho conquistado no cabe la renuncia, hay que defenderlo y enriquecerlo, ejerciéndolo con plena conciencia de que el valor del sufragio reside en lo que individual o colectivamente  esperamos de la participación ciudadana

Sin esta, la clase política se va por la libre, sin obstáculo popular que se le oponga. Condenando a la sociedad al ostracismo, atraso y retroceso, caldo de cultivo propicio para que siga prevaleciendo corrupción e impunidad en las esferas gubernamentales. Lacras sobre las que no cabe la menor duda, constituyen el más destacado elemento estructural de oposición al crecimiento económico y desarrollo humano en México.

Se sabe que es por demás intentar acabar de golpe con la descomposición moral de la clase política; está en su naturaleza la proclividad al saqueo de las arcas públicas, como se pone de manifiesto en el número creciente de casos en los que políticos y gobernantes se despachan con la cuchara grande, en medio de una absoluta impunidad.

Pero también está en la naturaleza de un pueblo responder a un mínimo de principios y valores éticos en los que sustentar una armónica y sana convivencia. Si no aceptamos esto, dando por sentado que cinismo y descaro es patrimonio vital de todos, sin distingo del rol social y político que se juegue en la sociedad estaríamos acabados. Quien esto escribe, se niega a la aceptación plena de tal situación. Los pueblos suelen equivocarse, pero no son suicidas.

Sabemos bien que propuestas y promesas de campaña, son sólo eso, promesas que no se cumplen y propuestas que se quedan en el papel. Ni hay voluntad política para concretarlas, ni conocimiento, racionalidad y visión de futuro para encauzarlas en beneficio de las mayorías. Luego no cifremos falsas esperanzas ni nos empalaguemos con expectativas irrealizables.

Esto es lo que hay y así hay que entenderlo para ir tomando conciencia de la necesidad de un cambio que nos libere de una partidocracia que hoy por hoy nos tiene secuestrados.

Insisto, la construcción de una sociedad democrática es un proceso de largo aliento que se materializa paso a paso. No tengamos temor de dar uno más hacia delante ni de retroceder otro cuando ello es necesario para recuperar fuerzas para un nuevo impulso. La historia está del lado de las mayorías, en ello radica la fuerza de estas y de ahí debe desprenderse paciencia y confianza en el futuro. Todo a su tiempo.

Concluida la elección y con los resultados en la mano, la tarea siguiente es demostrar que somos los electores los que definimos el triunfo o derrota de tal o cual candidato, exigiendo cumplimiento, transparencia y rendición de cuentas. Si no es así, seremos cómplices obligados a guardar silencio frente a la corrupción e impunidad.  

Faltan 10 días escasos para la elección. Tiempo suficiente para reflexionar sobre la decisión a tomar frente a las urnas. Actuemos en consecuencia dispuestos a ejercer lo mismo  el derecho a expresarnos que a votar en libertad; a los que no debemos renunciar. Está en nosotros los electores el legitimar no a partidos y candidatos sino a nuestra voluntad de participar. 

Hojas que se lleva el viento 

El secretario de energía Pedro Joaquín Coldwell afirma que no se venderá ni un solo tornillo de PEMEX. Juego de palabras con el que el PRI pretende convencer de la bondad de la reforma energética que impulsa el Sr. Peña, pero que no aclara si constitucionalmente se aprobará la participación de otras empresas, nacionales o extranjeras en la industria petrolera dejando a la paraestatal al margen hasta su paulatina extinción.

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Cuando elegimos a nuestros senadores, esperábamos que éstos representaran el interés de todos los veracruzanos sin tomar partido a favor de unos en detrimento de otros. Lo que no es así no obstante que para ello les pagamos y estamos obligados a exigir. Tanto José Francisco Yunes Zorrilla como Héctor Yunes Landa trabajan electoralmente a favor del PRI, uno en Veracruz y el otro en Baja California, construyendo su plataforma de despegue para el salto siguiente, la sucesión del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, mientras la entidad marcha a la deriva.  No se vale.- Xalapa, Ver., 26 de junio de 2013.

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