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Category Archives: Elecciones 2013

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

La terca realidad no nos desmiente. La crisis de un  régimen presuntamente democrático sustentado en un racimo de partidos que conforman lo que ya se etiquetó como partidocracia, tiempo ha que tocó fondo, exhibiendo públicamente sus miserias ante una ciudadanía que ya no se da por sorprendida.

La pugna facciosa al interior del PRI está al desnudo, el ignominioso ejemplo del príncipe de la basura en el D.F.,  es apenas la punta del iceberg de lo que a nivel nacional se vive en la estructura del tricolor; Veracruz no es la excepción como ha quedado ampliamente demostrado con la imposición -contra la opinión generalizada de la militancia- de Elizabeth Morales al frente del Comité Directivo Estatal.

Éste ejemplo no es privativo del PRI, en todo el sistema partidista se da, ningún instituto político con registro vigente se salva de la descomposición moral y política, corrupción, tráfico de influencias y simulación que hoy exhibe el PRI, con la diferencia de éste último que bien se ha venido guardando de exhibir sus trapitos al sol presumiendo de unidad al interior de sus filas, hasta ahora.

Lo cual no obsta para que conste ante la opinión pública que la descomposición del partido gobernante responde a un proceso permanente de corrupción, impunidad y gatopardismo. Ejemplos de ello sobran lo mismo entre dirigencias que entre presidentes de la república, gobernadores y legisladores.

Quien esto escribe se sumó oportunamente a la percepción de la profundidad de la crisis del régimen caduco que hoy la realidad pone al descubierto:

Septiembre 7 de 2010.- ¿Partidos políticos en crisis?

“Corrupción, impunidad, enriquecimiento más que explicable, demagogia y más de lo mismo, es la respuesta de los partidos políticos al cumplimiento del deber cívico y obligación ciudadana frente a las urnas. La voluntad popular  es desechada pasada la elección y el mandato ciudadano toma la forma de cheque en blanco, a disponibilidad arbitraria de los elegidos que habrán de actuar atendiendo a los intereses del partido político que les postulara.”

Octubre 25 de 2011.- México. El sistema político nacional toca fondo

“Los partidos políticos dejaron de ser funcionales a la par que el estado de derecho es letra muerta en México. El imperio de la ley no aplica para el sistema político vigente; prevaleciendo la “ley del embudo” que se maneja sin excepción al libre albedrío en todas las instancias partidistas…”

Enero 15 de 2013.- ¿Qué fuerzas políticas moverán a México?

“Aparentemente todo cambia con el PRI nuevamente en el gobierno de la república, la verdad es que todo sigue igual en un régimen de partidos políticos parchado que, en su carácter de partidocracia de hecho, se asume como  rector de la vida nacional. Ni vencedores ni vencidos, todos son iguales, todos se tapan con la misma sábana.”

Abril 4 de 2013.- Peña Nieto y la crisis partidaria

“La crisis partidista no es solo de credibilidad. Puede observarse, sin temor a equivocarse, que también es orgánica y de racionalidad instrumental. Tres lustros de inmovilidad en los procesos de alternancia y transición democrática, desarmaron fines y razón de ser del sistema de partidos en México…”

Abril 29 de 2013.- El ocaso de los partidos políticos en México

“Ayuno de credibilidad y si identificado como una partidocracia parasitaria, el sistema de partidos para la ciudadanía es hoy más un estorbo que vía para el diálogo y concertación entre gobierno y sociedad…”

No estábamos del todo equivocados.

Hay muertos que no hacen ruido…

El tricolor a lo largo de su historia supo más o menos guardar la basura bajo la alfombra, cuidando las formas exigidas por su carácter hegemónico apareciendo en público como  un partido monolítico, sin fisuras ni rupturas. En eventos previos a la elección presidencial de 1988, quedó demostrado  lo contrario, la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas lo puso al descubierto auspicio desbandada y pérdida del control clientelar, iniciando una debacle de la que el PRI aún no se repone.

Hoy día, en un México diferente con una sociedad plural mejor informada y con mayores condiciones para la participación ciudadana, está demostrado que el PRI ni es monolítico ni es ya referente hegemónico de la vida política nacional, sobreviviendo de la simulación y la corrupción político- electoral.

Para el pueblo todos son iguales

Si en su momento por su carácter tribal el PRD mostrara ser el eslabón más débil entre los tres partidos mayoritarios de la cadena de un régimen caduco, exhibiendo división, guerra fraticida, encono y vulgar telaraña de intereses particulares y de grupo, en el presente con el ilegítimo mandato de Enrique Peña Nieto, el llamado pacto por México y la aprobación de presuntas reformas estructurales, tanto el PAN como el PRI ponen de manifiesto que no hay diferencia entre unos y otros, contribuyendo los tres a la profunda descomposición política del régimen que deviene en crisis y que, por su peso específico en la conducción de los destinos del país, arrastra consigo a toda la sociedad.

No teniendo cara para pretender seguir secuestrando a la democracia representativa y voluntad popular, los tres partidos mayoritarios divididos y polarizados a su interior, se desgarran las vestiduras ofreciendo el compromiso de cambiar para bien. Vano esfuerzo mediático, si como el Ave Fénix aspiran a renacer de entre las cenizas, su naturaleza lo impide. Así como nacieron entre corrupción y simulación democrática, así los mexicanos esperan pasen a mejor vida cediendo el espacio a una auténtica representación de la voluntad ciudadana.

Hojas que se lleva el viento

“El influyente diario The Washington Post se refirió a la drástica caída en los niveles de aceptación del gobierno del priista Peña Nieto. La clase media en México, expuso el periódico de la capital estadounidense, ha visto cómo los impuestos se elevan, la gasolina es más cara y también las bebidas gaseosas, casi la mitad del país se mantiene en la pobreza y la confianza del consumidor va en picada, junto con otros indicadores que muestran que a los más pobres les está yendo peor que nunca con el actual Presidente. El mayor problema es el crecimiento débil de México. El año pasado, la economía del país creció a sólo 1.1 por ciento, muy por debajo de la meta de crecimiento del 5 por ciento que Peña Nieto estableció cuando se postuló para Presidente”  ( ADN sureste 15/04/2014).

Apreciación del Washington Post que anida desde endenantes en el imaginario colectivo de los mexicanos. Alguien no está haciendo bien la tarea y este podría ser el súper secretario de hacienda Luís Videragaray Caso, que la mayor parte del tiempo se la pasa en campaña nacional e internacional promoviendo las inciertas bondades de las reformas peñistas y descuidando el apuntalar un mercado interno en constante deterioro. Sin consumo efectivo de los mexicanos no hay condiciones para la inversión, nuevos empleos, ahorro y crecimiento y esto, el flamante economista mexiquense parece ignorarlo ocupado como está en justificar lo injustificable de la alquimia neoliberal del Sr. Peña.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

México es un país de leyes. Son tantas, tan variadas, unas absurdas otras contradictorias que entre ellas, como dicta la conseja popular, el que no cae resbala…En ellas descansa nuestro surrealista e inverosímil  Estado de derecho…

Confundidos, entre otear el futuro y renovarse ó  retornar al  pasado maniqueo, los priístas se pierden entre sus propias contradicciones mientras el país se les escurre entre las manos.

Ya nada será igual para el PRI

 La historia no se repite, nadie se baña dos veces en el mismo río y, sin embargo, insisten en tropezarse con la misma piedra con el manido pretexto de modernizar al país.

Con Peña Nieto a la cabeza, tras un pírrico triunfo en la elección presidencial del  2012 y no obstante que los resultados de esta se fueran a tercios, confiaron en una tersa restauración del presidencialismo de antaño. Ignoraron la composición real de las fuerzas políticas y el clima de descontento y hartazgo de importantes segmentos de la sociedad mexicana que, en la alternancia, heredaban de dos sexenios panistas. Así como minimizaron un movimiento social convergente que diera a López Obrador más de 16 millones de votos.

Les fallaron los cálculos. México ya no es el que pensaran tanto en el diseño de la campaña presidencial de Peña Nieto como en la de arranque del sexenio.

 Peña Nieto hoy

 Los mexicanos de hoy no le dieron vuelta a la página para iniciarse confiados en nuevas lecturas de la realidad bajo la restauración del viejo régimen priísta por sus epígonos.

Antes al contrario, reafirmando tanto su percepción subjetiva como objetivamente viviendo en carne propia las condiciones de deterioro del país en todos los órdenes de la vida nacional, con resistente suspicacia antes que borrón y cuenta nueva el mexicano de hoy asume que la alternancia no enriquece por si democracia política y bienestar social. Dicen que la burra no era arisca…

En los inicios de la actual administración a cargo del Sr. Peña, quien estas líneas escribe señalaba la valía y plena vigencia de la conseja popular que nos dice: “Más vale paso que dure que trote que canse…”, en referencia a un ímpetu desbocado por diferenciarse de la administración calderonista, sin atender a la realidad real de un México que al margen del gobierno se construye y reconstruye día a día.

 El arrancar el sexenio queriéndose comer todo el pastel de un solo bocado, trae hoy a cuento lo que para muchos representa el fracaso del primer año de gobierno del Sr. Peña. Mucho ruido y pocas nueces sin resultados dignos de apuntarse como materialización de promesas de campaña.

 Peña Nieto y las mayorías

 Sustentado en un falso diagnóstico, se consideró que con tener bajo control a las dirigencias del PAN y el PRD a través de un acuerdo cupular mal llamado “Pacto por México”, con ello en automático cooptarían a las militancias opositoras para respaldar mayoritariamente tanto la legitimización del Sr. Peña como al ramillete de reformas presuntamente estructurales que, a su particular modo de ver las cosas, se requieren para encarrilar al país por el camino de la modernización, abundancia y el bienestar.

Fallaron los cálculos. La militancia de los tres principales partidos en que se sustenta el régimen político, no ha respondido de manera homogénea y consensuada a lo pactado por sus dirigencias con el presidente Peña; tampoco ha quedado demostrado fehacientemente que sumadas,  constituyan la mayoría de las fuerzas políticas que se requiere para legitimar el mandato del Sr. Peña y avalar sus reformas empobrecedoras y privatizadoras.

Más de dos tercios de la población en edad de votar, se mueven por la libre, aceptando, cuestionando o rechazando; no se sienten incluidos en los acuerdos cupulares del llamado “Pacto por México” y el control de este segmento mayoritario de la sociedad no está a cargo de los partidos políticos. En ello reside la debilidad del intento de restauración del viejo régimen y sus afanes por conducir al país por la vía del autoritarismo gatopardista.

Hoy a nueve meses de distancia de haber tomado las riendas de la administración pública, el Sr. Peña ni ha obtenido la legitimización por parte de sus gobernados ni mucho menos, el aval mayoritario a sus reformas.

Aplaudido por unos y denostado por otros, el único logro a la vista es la continuidad de la polarización social y política en un clima de incertidumbre, descontento y hartazgo. Cuestionándose lo mismo desde la confusa y fragmentada izquierda que en los bastiones empresariales de derecha, a un régimen que no está cumpliéndole a las mayorías.

 Democracia representativa y división de poderes en duda

 La unidad consensuada en torno a una visión presuntamente modernizadora a la que aspiran Peña Nieto, su partido y los poderes fácticos, queda en el tintero mientras la  división entre los mexicanos se agudiza en un escenario económico adverso y socialmente deteriorado que auspicia mayor desigualdad, pobreza y exclusión.

Que mejor prueba de que se viene arando en el desierto, que frente al rechazo popular el Primer Informe de Gobierno del presidente Peña se entregue al Congreso de la Unión por la puerta de atrás del el recinto de la Cámara de Diputados, convertido este de facto en bunker blindado con cercos metálicos y bajo la custodia de la fuerza pública al que el mexicano de a pie no tiene acceso. Nada mejor para ilustrar el divorcio entre un régimen caduco y un pueblo que no es escuchado.

Y ahí, en el rincón del bunker, el mismo día por la noche, se fraguaba la traición a México. Bajo el asedio de unos cuantos miles de profesores, al amparo de la Bandera Nacional  los diputados protagonizaban  un ignominioso y vergonzoso espectáculo seguido paso a paso por las cámaras del Canal del Congreso; unos aprobando por consigna y mayoriteo sin mayor análisis y discusión y otros simulando férrea oposición, para en el pleno entre eufóricos alaridos y de espaldas a la Nación, aprobar una ley más de las muchas con las que en el papel, solo en el papel, se soporta al Estado de Derecho, la inconsulta ley general de profesionalización docente.

Más allá de lo que en sí representa esta ley secundaria para la educación y para el magisterio y sus derechos constitucionales, más allá de su aceptación o rechazo, lo que queda en evidencia para la historia es la confirmación cínica, premeditada y servil, de una tácita renuncia a la democracia representativa en México, por parte de quienes el pueblo eligiera como sus representantes.

Con toda propiedad y certeza, el diario La Jornada en su edición del lunes 2 de los corrientes, destaca en primera plana tan vergonzoso sainete con el titular: “El pacto por México aplasta al Congreso”. El acuerdo cupular, ilegítimo y antidemocrático colocado por encima de la soberanía en que se sustenta la democracia representativa.

Peña Nieto y su partido se anotan un triunfo pírrico más; el vergonzante ensayo para lo que viene con la iniciativa de reforma energética les es exitoso. Para el señor Peña ha quedado  plenamente demostrado que el mayoriteo por consigna en el Congreso de la Unión, sin mayor trámite  es el camino. “Las reformas van”, afirma sin el menor rubor.

En el inter, las mayorías de un pueblo ofendido aprenden la lección y se preparan por su lado para lo que sigue en un ejercicio más del juego del gato y el ratón.  

A partir del pasado lunes en su cambiante devenir México y su realidad real, es otro. Frente a la burla legislativa y la simulación plasmada en el primer informe de gobierno del Sr. Peña, la correlación real de fuerzas políticas y sociales se enriqueció en toma de conciencia. La percepción de una democracia representativa secuestrada por la partidocracia se objetiviza,  el descontento, hartazgo y rechazo disperso, toman forma coherente y organizada en el imaginario colectivo.

Lo que no entraba en los fallidos cálculos de los restauradores del viejo régimen.

Peña Nieto gana al imponer sus reformas, perdiendo de entrada su oportunidad de trascender como el gran reformador, así como la partidocracia su viabilidad como opción política para impulsar por el sendero democrático las tareas del desarrollo. Inmersos en la simulación se están quedando solos,  y en ello reside hoy la fuerza de la protesta social.

Con reformas o sin estas, con más leyes o sin estas, la democracia representativa y división de poderes, están en duda. El Congreso de la Unión se descalifica a sí mismo. Será la correlación real de las fuerzas políticas internas en México la que hablará por sí sin falsos intermediarios.- Xalapa, Ver., 3 de septiembre de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

A la cargada. Todos a una, recomienda la agachona y acrítica disciplina partidista de un viejo PRI que nunca se fue. “Lo que usted mande señor”, respuesta unánime del priísmo al llamado de Cesar Camacho Quiroz de salir a la calle a defender la iniciativa de reforma energética del presidente Peña. 

Exacerbado por los pírricos y democráticamente ilegítimos resultados de los dos últimos años, el PRI de hoy y de siempre, asume engallado desde ya  la defensa de una iniciativa cuyo contenido, fuera de la cúpula gobernante, nadie conoce.

A defender en la calle lo indefendible. Lo que la gente percibe es el propósito modernizador del PRIAN que lleva implícita la entrega de la industria petrolera y eléctrica a un capital privado voraz, doméstico y extranjero, sobre todo este último, cuyo único objetivo es quedarse con la mayor parte del pastel incluida la cereza.  ¿Podrá el dinosaurio convencer de lo contrario?

El interés nacional no cuenta, la mayoría del pueblo de México así lo percibe y resiste.

¿Acaso el PRI va a defender lo contrario?

¿Va a oponerse a los propósitos privatizadores que vulneran soberanía e independencia nacionales?

Si más allá del descaro y cinismo a ultranza, se tuviera la sana intención de respaldar un proceso de modernización empresarial, tecnológica y financieramente viable que fortaleciendo a la industria petrolera nacional redundara en beneficio de los mexicanos todos, el PRI ya hubiera sacrificado a Carlos Romero Deschamps, antes de pensar en entregar el patrimonio de todos al capital extranjero.

Y aún así, si este fuera el caso ¿Con qué autoridad moral y política un partido político contaminado hasta el tuétano de corrupción e impunidad, va a defender  la entrega del patrimonio nacional a particulares? ¿No acaso siempre se ha echo de la vista gorda ante el impune e infame saqueo de que es objeto PEMEX?  

Lo que pretende la dirigencia nacional del PRI es defender en la calle una iniciativa presidencial que bien pudiera ser cualquier otra. Lo que cuenta sin mayor análisis y compromiso con el país  es respaldar lo que el señor desde Los Pinos disponga.

La iniciativa del Sr. peña no contempla la privatización del petróleo y la electricidad; ni un tornillo de PEMEX se venderá. Es el argumento a defender en la calle. Tardía defensa, en la calle se piensa lo contrario. La soberanía nacional es primero.

Partiendo de la premisa de que lo que se acuerda en el pacto por México, es expresión del sentir mayoritario de las fuerzas políticas y no decisión cupular inconsulta, el priísmo considera tener todas las de ganar en la calle, tapándole el ojo al macho en un acto más de simulación para vía Congreso de la Unión y Legislaturas locales, cumplirle al presidente.

¿Defensa en la calle para legitimar una iniciativa que de entrada es rechazada?  ¿Desde cuando en este país las grandes decisiones se toman escuchando a la gente?

No es lo mismo ganar o arrebatar elecciones que callar a una opinión pública que de antemano descalifica al PRIAN y sus pretensiones “modernizadoras”. Una cosa es contar con una representación espuria en el Legislativo y otra, muy distinta, convencer al ciudadano medianamente informado de que la voluntad popular no está secuestrada por una partidocracia rampante en la que el PRI lleva la mano.  

“Lo que usted mande señor”. A la cargada, cartucheras al cañón quepan o no quepan, y en ese entorno ignominioso, el próspero gobernador de Veracruz, siempre a la caza de oportunidades que le permitan elevar mediáticamente su pequeñez, a la vanguardia siempre, se anota como el primero de los virreyes pueblerinos, expresando su total y absoluto respaldo a una iniciativa presidencial que no conoce. “La reforma energética del Sr. Presidente traerá empleos y desarrollo”, afirmó en el seno de la Comisión para el Desarrollo Integral de la Región Sur-Sureste de la Conferencia Nacional de Gobernadores instalada en Villahermosa, Tabasco. 

Y, de paso, celebra la desincorporación y enajenación de los activos del Complejo petroquímico “Pajaritos”, argumentando “…que la enajenación de activos del Complejo “Pajaritos” por parte de Pemex a Mexichem, con la consecuente reactivación de la planta será una acción benéfica para la región sur de Veracruz, donde se están generando muchas fuentes de empleos”. 

Defensa mediática de la iniciativa peñista con vías a convencer en una calle que no le pertenece. Javier Duarte de Ochoa, primer priísta en la entidad, habla por sí y por su partido, olvidando que gobierna para todos. La mayoría de los veracruzanos en el trabajo, en el hogar, en la escuela, saben y lo saben bien, que desmantelar a PEMEX y entregar la renta petrolera al capital privado, sólo acarreará desempleo y precariedad, así como incertidumbre en las finanzas públicas nacionales. La privatización de Telmex y la entrega de la banca al capital trasnacional, no se olvidan.  

La calle ya tiene voz propia. No está representada en el pacto cupular y mucho menos confía en lo que ahí se cocina. Vano intento del priísmo, para la gente PEMEX no se vende, se defiende.

Hojas que se lleva el viento

Debate sobre la legalización de la marihuana, distractor morboso y a modo para desviar la atención. Cortina de humo que pretende evitar que la opinión pública se concentre en lo verdaderamente trascendente para la Nación.

-ooo-

Cambios en el gabinete del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, irrelevantes. Más de lo mismo con los mismos. A casi tres años de distancia el gobernante no ha logrado construir un equipo propio que le auxilie en el constante darle vueltas a la noria.- Cd. Caucel, Yuc., agosto 7 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“No votar, es un cómodo desinterés de los débiles en inteligencia…”  Claudia Guerrero, periodista

Frente al aparato del gobierno, la mayoría decide no votar 

El triunfalismo sin sustento ofende a los ciudadanos. A casi tres años al frente del ejecutivo estatal la estrategia mediática del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, es ejemplo de ello. El festejo anticipado de la dirigencia estatal del PRI cuando el PREP apenas computaba el 4 por ciento de las actas de casilla, es la puntilla. Con el Programa de Resultados preliminares en el ojo del huracán por sus inconsistencias y sospechosa caída del sistema por casi once horas, se carece de credibilidad y certeza sobre la información difundida. El que éste cerrara anticipando triunfos y derrotas, no es la última palabra, el cochinero 2013 a nuestro pesar no termina hasta que termina y aún hay más.  

En artículo anterior estimamos que la elección de diputados locales y autoridades edilicias, confrontaría al voto duro con el voto nulo. Y no ha sido así. Pese a que el voto nulo sumado al que favoreciera a candidatos no registrados llegó a niveles insospechados, el verdadero oponente al voto duro en el que se incluye el voto comprado, de partidos y candidatos, fue el abstencionismo que, en esta ocasión,  si la numeralia del PREP se acerca a la realidad, derrotó no solo a partidos, candidatos, IEV y prensa oficialista, también al proceso electoral y estrategias de quien mece la cuna. 

En Xalapa, al cierre del PREP y con el 72.71 % de actas capturadas, Américo Zúñiga, candidato de la coalición Adelante por Veracruz contaba a su favor con 35,274 votos, contra 25,336 de Abel Cuevas del PAN y 19,856 de Dulce María Dauzón de Movimiento Ciudadano. Sumando los votos a favor de los tres punteros, tenemos 80,446 sufragios, lo que nos da una idea del peso del abstencionismo en la capital y asiento de los poderes del estado cuya  población se estima como cercana a los 700 mil habitantes. 

Quién entre partidos y candidatos de manera anticipada se asuma como triunfador, de antemano miente engañándose a sí mismo. Independientemente de que aún no se conocen los resultados numéricos de la elección del pasado domingo, inconsistencias y presuntas impugnaciones, en una contienda en la que la ciudadanía se enfrentara electoralmente al aparato del gobierno estatal, el triunfo por donde se le quiera ver  corresponde a los ciudadanos. 

El burlador, burlado

Ni diputados locales o autoridades edilicias que resulten legalmente electos, podrán ocultar el hecho inobjetable de que la minoría se impuso sobre la mayoría. Y aunque se dice como justificación que en la democracia electoral se gana por un voto, es la voluntad ciudadana la que dando la espalda a partidos y candidatos se guarda para sí la legitimidad democrática.  

Frente al cochinero auspiciado desde las esferas del poder, la ciudadanía actuó con mesura. La jornada electoral se desenvolvió en general con tranquilidad y paz social. Si este clima se enturbiara por momentos,  no es atribuible a ésta, se sabe bien quien tira la piedra y esconde la mano. 

Claudia Guerrero nos dice en sus textos que “No votar, es un cómodo desinterés de los débiles en inteligencia…”. Me permito respetuosamente diferir de tan aventurada afirmación de la aguerrida periodista.  El seguirle la corriente a partidos y candidatos o darles la espalda en un juego cuyas reglas se imponen desde el poder por la clase dirigente, no es un asunto de mayor o menor coeficiente intelectual. Si así fuera, frente a un cochinero en el que precisamente se ofendiera hasta el cansancio a la inteligencia de los veracruzanos, la lógica más elemental indicaría que frente al voto duro tanto el abstencionismo, voto nulo o el dispensado a candidatos no registrados debiera haber sido unánime y no simplemente expresión política de una mayoría conciente del agravio.

En un proceso político electoral la ciudadanía se expresa políticamente, con mayor o menor conciencia de sus actos. Si se tratara de poner a prueba la inteligencia o coeficiente intelectual en una elección, seguramente que en la Universidad Veracruzana se elegiría rector mediante un proceso comicial abierto entre  académicos, administrativos y estudiantes y no por imposición de una espuria junta de gobierno en época de vacaciones. 

En la elección del pasado domingo los ciudadanos expresaron a su modo y posibilidades,  su conformidad con el actual estado de cosas, o su descontento y hartazgo frente al cinismo y la desvergüenza, la corrupción e impunidad del régimen político imperante, frente a la pobreza, desigualdad, desempleo, pérdida del poder adquisitivo del salario o falta de expectativas de futuro promisorio para las nuevas generaciones. La ciudadanía se expresó políticamente en las urnas o al margen de estas, a sabiendas de que su voluntad está secuestrada, y eso es lo que cuenta. 

Una vez dados a conocer los resultados definitivos de la elección, individual y colectivamente tenemos que tener conciencia de que se ha avanzado en la construcción de ciudadanía y participación democrática. El sólo saber que la numeralia electoral favorece a la minoría, y que la legalidad de los comicios no implica legitimidad en quien resulte electo, así como tener claro que la elección en nada modifica un estado de cosas que clase política y gobierno se niegan a cambiar, abona a favor de un proceso liberador de la voluntad política de cambio de los ciudadanos. 

En congruencia, lo que sigue es fortalecer ciudadanía y participación y unidad, exigiendo que el mediocre racimo de candidatos electos que nos recetaran gobierno y partidos políticos  una vez en funciones cumplan a cabalidad con su encargo.

Hojas que se lleva el viento 

Congruente actitud de texto servidores y cómplices del cochinero en que devino el proceso electoral, al afirmar en sus columnas sin aún contarse con información oficial, que fue exitosa la estrategia de quien mece la cuna para hundir a la oposición y quedarse con la mayoría en el Congreso local y el gobierno de los principales centros urbanos de la entidad, consolidando al gobierno de Javier Duarte de Ochoa. Ni hablar, para eso les pagan y la gente así lo entiende. Si su afirmación se sustenta en las tendencias que arrojara el PREP, tendrían que aceptar que la elección pone en evidencia que estamos ante un Veracruz social y políticamente dividido, que en nada abona a favor del desempeño del gobernador.- Xalapa, Ver., julio 10 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Tras concurrir a nuestra respectiva casilla y votar, la obligada tertulia en el café con los amigos para comentar nuestra primera impresión de la elección en la capital veracruzana. La lluvia de las primeras horas de la mañana no era buena señal para una copiosa votación, sin embargo, el clima mejoró y este no fue impedimento para que quienes quisieran hacerlo, cumplieran como muchos dicen, con su deber y obligación cívica.

Ya inmersos en la charla, se comentó sobre las posibilidades de triunfo de los candidatos a las diputaciones por Xalapa urbano y rural, su desempeño en campaña y su mayor o menor empatía con la población, así como aquellos que contendieran por la alcaldía de nuestra ciudad capital.

A las once de la mañana era demasiado temprano para adelantar vísperas. Era de esperarse que los primeros avances por parte de los partidos contendientes se dieran ya entrada la tarde. Habría que esperar para vislumbrar una tendencia sobre las preferencias de los votantes. No obstante, a partir de experiencias históricas, se opinó sobre lo que podríamos considerar como el  mapa electoral de Xalapa y sus dos distritos cuyos límites son desconocidos para la mayoría de los xalapeños.

La elección presidencial del 2012 metió ruido al tema, rompiendo con el esquema. En Xalapa y el distrito urbano el PRI y sus satélites fueron  derrotados por el PAN y el PRD, pasando a ocupar el tercer sitio en el espectro político.

Sin embargo, haciendo de lado tan negativa experiencia para el partido que gobierna en Veracruz, un buen amigo, priísta de muchos años y en múltiples ocasiones operador político-electoral, comentó que está comprobado que es en las colonias periféricas  donde se gana o se pierde una elección.

“En Las Ánimas por lo regular la votación favorece al PAN y o, en su caso a Convergencia, partido hoy denominado Movimiento Ciudadano, no así en las colonias marginadas en las que la gente humilde inclina su preferencia a favor del PRI y sus candidatos”. Cuanti más ahora, agregó, “que esa noble gente percibe que si los tres órdenes de gobierno están a cargo de gobernantes emanados del tricolor, las cosas marcharán mejor”.

“Lo del gato Morris ha sido una jalada mediática que no trascendió los terrenos del Internet, casi estoy seguro que no tuvo mayor impacto en la gente de a pié, enfatizó, aseverando que el llamado al abstencionismo y al voto en blanco promovidos por resentidos, no alcanzarán porcentajes representativos que pongan en duda el triunfo indiscutible de su partido y, por ende, de la coalición “Veracruz para adelante” y sus candidatos.”

En torno a esta opinión de alguien que sabe del paño giro la discusión, más que charla de café, os ánimos se caldearon saliendo a relucir el carácter plural del grupo de amigos y, si en algo se coincidió, fue en que habría que esperar que el IEV a través del PREP diera a conocer por la noche los resultados preliminares de la elección.

No hubo que esperar mucho, la encuesta de salida a cargo de Mitofsky al redactar estas líneas ya daba como ganadores a los candidatos de la coalición Veracruz para adelante, en los siguientes términos:

Xalapa, Ver.-Los abanderados de la alianza Veracruz para Adelante de Xalapa,  Veracruz, Córdoba y Boca del Río obtuvieron el triunfo, de acuerdo a los resultados de la encuesta de salida aplicada por Mitofsky.

En Boca del Río, la estimación de la encuestadora es que el candidato del PRI, Sergio Pazos Navarrete, obtuvo un 44.6 por ciento de los votos, mientras que el abanderado del PAN se quedaría con un 43.3 por ciento de los sufragios y el del PRD con un 7.6.

En Veracruz, el candidato de la alianza que integran PRI, PVEM y Panal, Ramón Poo, habría obtenido un 42 por ciento de los votos, mientras que el abanderado panista, Rafael Acosta Croda, un 35, seguido de Julio Saldaña del PRD con 17.4.

La encuesta de salida de Mitofsky también revela que en Xalapa el candidato ganador a la alcaldía sería el priista Américo Zúñiga Martínez con el 47.6 por ciento de los votos, seguido de Abel Cuevas Melo (PAN) con el 25.1 por ciento y Marcos Salas (PRD) con el 9.1.

En Córdoba, Salvador Abella García ganaría la alcaldía con el 44.3 por ciento de los votos sobre Tomás Ríos Bernal del PAN con el 38.1 por ciento de las preferencias.

Tendencia con la que coinciden otras encuestadoras dio pie para que el dirigente estatal asegurara que la coalición “Veracruz para adelante” se alza con el triunfo en la mayoría de los 212 municipios veracruzanos.

En tanto que diversos medios de comunicación hacían la observación de que se registró una muy baja afluencia de votantes en las principales ciudades del estado.

PREP: resultados preliminares.

Por cuanto al PREP, al parecer el IEV volvió a fallar. A las 10.30 de la noche no había forma de consultarle en la Internet.

Hojas que se lleva el viento

Como estaba previsto, el PRI prácticamente se alza con carro completo en la capital del estado y principales ciudades de la entidad. Lo cual era de suponerse al ir de hecho sólo en esta elección,  al no tener oponentes fuertes a la vista como resultado de la maniobra mediante la cual la mano que mueve la cuna fragmentara y descabezara tanto al PRD como al PAN y dividiera el voto, lanzando a la contienda a pequeños partidos satélite que, una vez conocidos a partir del próximo miércoles los resultados definitivos, darán por perdido su registro y desaparecerán del  tapete electoral.

Una elección como pocas en la entidad, viciado de inicio el proceso, cooptado el árbitro de la contienda, guerra sucia al por mayor, excesos de gastos de campaña consentidos y una franca confrontación entre ciudadanía y un gobierno estatal que nunca estuvo dispuesto a acatar los acuerdos emanados del Pacto por México en materia electoral. No lo asevera quien esto escribe, a prensa nacional dio amplia cuenta de ello  y la mayoría de los veracruzanos somos testigos de cargo.

Los votantes cumplieron con su parte,  ratificando en paz y en libertad  la plena vigencia de un derecho  conquistado e  irrenunciable. No así las autoridades que burlaran una vez más la voluntad ciudadana.

A reserva de conocer las cifras definitivas, el abstencionismo jugó en estos comicios, como expresión de castigo a una partidocracia insensible y corrupta. Habría que ver con que porcentaje del total de más de 5 millones y medio de electores potenciales el PRI se declara ganador absoluto de la contienda.

En su oportunidad lo afirmé: un PRI sin oposición más que garantía de progreso es un riesgo para la democracia y la gobernabilidad. Una sociedad civil sin participación consecuente y organizada, abona el camino del autoritarismo y la involución.  El tiempo lo dirá.- Xalapa, Ver., julio 7 de 2013.

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Elección 2013 para diputados locales y alcaldes

 VERACRUZ. PROGRAMA DE RESULTADOS ELECTORALES PRELIMINARES

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Sea quien fuere el o los responsables, la agresión que sufriera Eduardo De la Torre Jaramillo, candidato del PAN a la diputación local por Xalapa urbano, da una idea del nivel de incivilidad, intolerancia y nulo respeto para los electores, que alcanzara un proceso electoral amañado, desaseado y corrompido desde sus inicios, por decir lo menos en la entidad veracruzana.

Los varios meses de intercambio de lodo, agresión de palabra y obra a la inteligencia de los veracruzanos llega su fin. La elección del próximo domingo, a su vez punto de partida para la negociación de la sucesión del inepto gobernador Duarte de Ochoa, correrá la misma suerte que las campañas de proselitismo, expresiones antidemocráticas de un régimen que se quedara anclado en un turbio pasado.

Si asumo que la irrupción de la imagen del llamado “candigato Morris”, es expresión velada del descontento y el hartazgo de un importante segmento de la población ofendida, debo asumir entonces que en  la fiesta cívica no serán pocos los que en las urnas se inclinen a favor de un castigo ejemplar a una clase política que, salvo contadas y honrosas excepciones que el pueblo tiene presentes, se le identifica como corrupta, acomodaticia, simuladora y pedestre. El voto de castigo se hará presente y los ciudadanos cumplido su deber y ejercido un derecho electoral inalienable, festinarán con gozo el triunfo de la nulidad del sufragio.

Esta sería la lógica en la construcción de un escenario electoral y post electoral viciado y repudiado de origen. Más sin embargo, en una sociedad plural, con un muy bajo nivel de cultura política, no podemos hacer de lado al voto duro legal o extralegal, aquel que respondiendo a intereses personales y de grupo, sumiso e ignominiosamente de antemano otorga su voto al partido que como priístas de abolengo dicen  no sólo les da de comer, también la oportunidad de participando en el festín del triunfo esperado les ofrece no pocas oportunidades de enriquecerse a costa del erario y bien público, o en muchos casos, acaso migajas.

En este orden de ideas, es de esperarse entonces que la contienda electoral del 2913 en Veracruz, se resuelva entre el voto duro de los partidos y candidatos participantes.  Quien o quienes ganen  en esta confrontación, arrastrarán consigo la mancha de la ilegitimidad de un proceso electoral disputado entre minorías y diseñado y operado para someter a las mayorías.

Honestamente no puede esperarse otra cosa. Del total del padrón electoral vigente que para el presente año asciende a más de cinco millones de electores potenciales, menos de la mitad del total de sufragios se distribuirá entre los candidatos triunfadores y sus oponentes. El partido que se alce con el triunfo no obtendrá posiblemente ni siquiera el 20 por ciento del total del padrón.

Y si en suerte le tocara al PRI declararse ganador, el número de votos obtenidos pondría en evidencia la limitada legitimidad del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, gobernador y primer prísta de Veracruz, frente a una base social mayoritaria descontenta y harta de simulación.

Así lo quiso Fidel Herrera Beltrán, artífice perverso de un proceso electoral como pocos en la historia política de la entidad, en la que la falta de respeto a la inteligencia y voluntad ciudadana, ha sido la constante.

Puedo estar equivocado y ojala así sea, Veracruz no se merece ser arrastrado a la ingobernabilidad  por una clase política que no ve, no escucha y mucho menos percibe la dinámica de una sociedad que ya no quiere más de lo mismo.

Hojas que se lleva el viento

Como para los Shows de televisa, el saqueo de bodegas del PRI en Catemaco, Veracruz en las que se resguardaba desde electrodomésticos hasta dinero en efectivo,  presuntamente para ser repartidos entre la población el próximo domingo. Y aún hay más, no se lo pierda.

Y seguramente más de un partido o candidato se saldrá con su domingo siete burlando las reglas establecidas de la contienda electoral defraudando a la ciudadanía y a las aspiraciones democráticas. Está en su naturaleza, pero no hay porqué alarmarse, las mismas reglas vigentes establecen que de ser sorprendidos, tras un largo litigio legal todo quedará en una multa al infractor, algo así como estacionarse en lugar prohibido deliberadamente. Todo se arregla con dinero y este en política  no es problema, como se observa en los excesos de gastos de campaña de un candidato cuya  imagen aparece hasta en el papel con el que envuelven las tortillas.

Cumplamos con nuestro deber sufragando y a otra cosa mariposa.- Xalapa, Ver., julio 3 de 2013.

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