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Category Archives: Libertad de prensa

Pulso crítico

Enrique Olivera Arce

 Día Internacional de la mujer: Nada que celebrar, sin distingo de género millones de seres humanos son excluidos negándoseles respeto, bienestar y libertad.

Si de algo deberíamos estar seguros es de que nadie en el exterior va a sacar a México del bache. El recuperar aliento y rumbo es tarea de los mexicanos y de nadie más. El primero que debería reconocerlo es sin duda el presidente Peña, si la obcecación por imponer con calzador sus presuntas reformas estructurales se lo permitiera, más no es así, a pesar ya no sólo de señales ominosas que colocan al país en un escenario nada optimista. El horno no está para bollos, siendo más que obvio que el complejo problema por el que atravesamos es de orden interno y no de política exterior.

El Sr. Peña lo reconoció en Londres: “México está plagado de incredulidad y desconfianza”. No es de gratis tal afirmación, sabe y lo sabe bien de cuál es el nivel de la crisis de confianza por el que traviesa el régimen político, las instituciones republicanas y su propia administración, pesando más el desprestigio que todas las bondades que como panacea neoliberal pueda ofrecer su gobierno.

El acabose sería si el mandatario no estuviera ampliamente informado de causas y consecuencias de una crisis que, tocando fondo, no genera escenario y clima de credibilidad y aceptación requerido para profundizar en la conformación de un modelo de país que no se corresponde con la dialéctica del subdesarrollo de un México que, históricamente dependiente de su vecino del norte y con finanzas públicas petrolizadas, a mayor esfuerzo por alcanzar niveles aceptables de crecimiento económico, educación y formación de recursos humanos acorde con los avances científico técnicos, inclusión y bienestar para su gente, mayor es la brecha de desigualdad y pobreza.

López Portillo lo intentó, tratando de convencer que la tarea para México era administrar la abundancia. El resultado de su gestión fue mayor pobreza, desigualdad y despilfarro del potencial nacional. Carlos Salinas, con la firma del TLC, aseguró que pisábamos ya los umbrales del primer mundo, debiendo tragarse sus optimistas palabras frente a los pésimos resultados de una política equívoca que sólo dejó mayor corrupción, saqueo, impunidad, pobreza, desigualdad y mayor dependencia del exterior comprometiendo soberanía y riqueza nacional.

La transición política, con Vicente Fox y Felipe Calderón no fue la excepción, profundizándose y agudizándose las contradicciones internas, con el agravante de una mayor presencia de un no tan nuevo pero tolerado fenómeno, el de la violencia criminal y la penetración de la delincuencia organizada en las esferas del poder y la seguridad.

Y ni qué decir de Miguel de la Madrid, instaurador del modelo neoliberal impuesto desde Washington, cuyo discurso de combate a la corrupción quedó en eso, palabras que el viento se llevó, propiciando incredulidad y desconfianza en el régimen.

El pueblo tiene memoria. Sabe bien que el discurso sin hechos concretos que le avalen, no merece confianza y credibilidad. ¿Por qué debe creer y confiar cuando ya no sólo es percepción en el imaginario social, sino realidad concreta el deterioro de la vida pública y el empobrecimiento de las magras economías de las mayorías?

Como recientemente expresara el diputado federal veracruzano Alejandro Montano en un diálogo sostenido con los integrantes de la Asociación Otero Ciudadano en la capital veracruzana, el sano equilibrio entre percepción y realidad está roto. Y no precisamente como el político veracruzano lo sugiere, cargándole la responsabilidad a una llamada sociedad civil poco informada y manipulada que se resiste a creer en la bondad de su gobierno. El peso específico de una percepción que se sustenta en hechos concretos de la realidad cotidiana, es mayor que todas las promesas incumplidas y optimistas panaceas, sobre un futuro próspero basado en reformas que, a más de no tocar lo sustantivo, fortalece una histórica e injusta estructura económica y social que socializa las pérdidas pagando el pueblo los platos rotos, y privatiza las ganancias en beneficio , legal o extra legal, de unos cuantos entre los que figura el número dos entre los hombres y mujeres más ricos del planeta.

Al presidente norteamericano Bill Clinton sus críticos no se mordieron la lengua con la ya clásica frase: ¡Es la economía estúpido! Marcándole en donde debería ponerse el énfasis en tiempos de crisis.

Al Sr. Peña Nieto habría que señalarle que no es la economía o sus reformas presuntamente estructurales lo determinante para intentar salir del subdesarrollo, sino entender la historia de México y del régimen político que deviene de esta, para actuar en consecuencia.

Insisto en que, a mi juicio, es la política política la que debería ponerse en primer plano. Sin el rescate de ésta, bien poco o casi nada puede lograrse si de reconstruir tejido social, confianza y credibilidad se trata. Aceptar que “México está plagado de incredulidad y confianza”, queda en el discurso, si tras reconocer este fenómeno político y social el sector público no genera hechos concretos que abatiendo desigualdad, pobreza y corrupción impune, modifiquen percepción y realidad.

La confianza en un gobierno se construye y se gana, no se impone por decreto.

La burra no era arisca… reza la conseja popular aplicándose en cada retomar memoria histórica frente a crisis recurrentes. Hoy día la crisis multidimensional ha sentado sus reales en México, el pueblo lo percibe, el gobierno lo niega y la realidad lo confirma. Nada ni nadie puede hablar de recuperar confianza y credibilidad, sin que se le voltee el chirrión por el palito. Más que buscar dinero para endeudar más a PEMEX así como recuperar el prestigio perdido, en Gran Bretaña el Sr. Peña debería haber volteado la mirada a descontento, reclamos, protesta, hartazgo y resistencia de su pueblo. A este es al que hay que atender y convencer, no a la realeza europea o a un volátil capital extranjero que por principio y atendiendo a sus propias contradicciones e intereses, desconfía del México bronco y violento cuya negativa imagen le da una y otra vez la vuelta al mundo.

Mientras esto no suceda, el régimen político vigente en su obsolescencia, sin el pueblo de México está perdido, arrastrando consigo al país entero.

Hojas que se lleva el viento

¿Qué obtuvo Peña Nieto de su visita de Estado a Gran Bretaña? Más desprestigio, más desconfianza, más incredulidad, más endeudamiento para el país y, sin duda, descalificación por parte de los poderes fácticos norteamericanos que no ven con buenos ojos se incremente presencia europea o china en su traspatio.

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Investigadores de la Universidad Veracruzana, con base en estadísticas oficiales, ofrecen una radiografía puntual del desempeño económico de la entidad, diagnosticando ya no sólo la enfermedad terminal de una administración pública quebrada que se debate entre corrupción simulación e impotencia, sino que también ponen el dedo en la llaga exhibiendo a un Veracruz que está muy pero muy lejos de ser un estado medianamente próspero como así se cacaraquea en el boletín de prensa oficial que alimenta cotidianamente a los medios informativos.

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Colmando el plato, el gobernador de Veracruz anuncia a bombo y platillo que el despido masivo en PEMEX no afectará a la entidad, ya que los desempleados encontrarán ocupación en las nuevas fuentes de trabajo que con inversiones multimillonarias de capital extranjero, aterrizarán en la entidad gracias a la reforma energética.

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La enfermedad crónica de la grilla electoral que padece el pueblo veracruzano, no logra ocultar o acallar descontento, hartazgo y resistencia frente a un estado de cosas que bien merece el calificativo de desastre. Paradójicamente, entre más se pone el énfasis mediático en el proceso electoral en curso mayor es el rechazo al gobierno, a los partidos políticos contendientes y a los candidatos espurios designados desde la cúpula partidocrática.

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La frase del día: “Mientras Duarte de Ochoa no salpique a empresarios destinando recursos frescos a obra pública, e insista en cancelarle convenios de propaganda a la prensa oficialista, tendrá que enfrentarse a la radicalización de la “crítica”.

Si para la prensa oficialista no pasaba nada, coreando al que dicen gobierna en Veracruz, esto se acabó. “No hay dinero”, la suspensión de convenios de propaganda, de prebendas y canonjías para los propietarios de los medios y el borrón y cuenta nueva en la política de pagos del gobierno estatal a la prensa, se reflejará en un unos cuantos días en la líneas editoriales. Círculos rojos, azules y tornasoles se multiplicarán a lo largo y ancho de la entidad, con consecuencias electorales poco gratas para el PRI, sus aliados y sus espurios candidatos que quedarán exhibidos como lo que realmente son. No hay enemigo mayor que un hijo ingrato o un empresariado periodístico al que se le aleja la batea. Al tiempo.-

Xalapa, Ver., marzo 8 de 2015.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Teniéndose en alta estima al que paga, y entre mejor pague mayor mérito, diversos medios informativos descuidando a sus lectores no dudan en faltarles a éstos el respeto que se merecen, subestimando la inteligencia de aquellos a los que, en teoría, deberían servir. Cosas de un moderno periodismo-empresa en el que la censura y la autocensura tienen valor de cambio.

En este marco, es explicable, aunque en lo personal no justifico, el que con motivo del I Informe de gobierno del alcalde xalapeño, se oculten ineficiencias y carencias, destacándose la imagen de un Américo Zúñiga que, afirman, estando haciendo bien las cosas merece reconocimiento público y aceptación de los xalapeños. “A mí me trata bien, cosa que le agradezco, afirma el diputado federal perredista Uriel Flores Aguayo, haciendo eco de lo que la mayoría de la prensa oficialista difunde.

Lo que bien se guarda y se esconde tras la autocensura, es que la añeja problemática de la ciudad capital, desde tiempos de Reynaldo Escobar Pérez, seguido de David Velasco Chedrahui, Ricardo Ahued y Elizabeth Morales, no ha pasado de un simple manoseo mediático en el que un superficial maquillaje no basta para solucionar lo sustantivo de una ciudad que languidece en medio del atraso económico, carencias de infraestructura urbana, asentamientos irregulares, caótica vialidad y comercio informal, así como un palpable abandono oficial.

En el primer año de cuatro, con Américo Zúñiga al frente de la comuna, la tónica del gobierno municipal no ha cambiado. La pavimentación e introducción de drenaje en algunas calles o la “manita de gato” en parques y jardines, no es respuesta a una problemática que se incrementa con el desordenado crecimiento de la mancha urbana.

Lo más evidente en las “cuatro Xalapas” que conforman la capital veracruzana, es el problema de la seguridad pública, seguido de la basura, el comercio informal y la cada vez más complicada vialidad en la que toda calle es estacionamiento vehicular. Temas recurrentes a los que hace alusión la población en referencia a su vida cotidiana. Minimizándose la ausencia de un crecimiento urbano ordenado, así como la existencia de cientos de colonias periféricas cuyas calles siendo lodazales intransitables, en ellas se asientan humildes viviendas que careciendo de servicios básicos, hacen de sus moradores clientela electoral segura siempre dispuesta a entregar su voto a cambio de migajas.

No todo es responsabilidad única del alcalde en turno. Para el gobierno estatal Xalapa es el patito feo de Veracruz. Lo malo es que los dos órdenes de gobierno se tapan con la misma sábana, priorizando la proyección de imagen y no la búsqueda de soluciones reales a una problemática que rebasa su capacidad de gestión. Es más útil, para el gobernador y el alcalde, pagar por el silencio a modo, censura y autocensura mediática, que sentar las bases para un crecimiento y desarrollo sostenido. Nada extraordinario, siendo esto último el pan de todos los días, generó ya conformismo en una sociedad que exigiendo poco, muy poco recibe.

Hojas que se lleva el viento

El “buen fin” conspiró contra la tradicional alegría de las fiestas decembrinas. De la clase media “media” para abajo, el aguinaldo, cuando lo hay, apenas alcanza para pagar deudas contraídas en el jolgorio consumista pre navideño. Ya en pleno puente “Guadalupe Reyes”, ha caído como balde de agua fría la noticia de que el incremento al salario será más que insignificante, por lo que el inicio del 2015, es difícil, muy difícil, que a las mayorías les ofrezca torta bajo el brazo. Y en esas estamos, cuando el gobernador de Veracruz turna al Congreso local una iniciativa tendiente a eliminar la tenencia vehicular. Medida pensada para calmar las malas vibras de una clase media que haciendo verdaderos malabarismos para sostenerse en el alambre, ha retirado su simpatía, apoyo y aceptación al régimen duartista. No se pagará tenencia pero el impuesto predial para el año venidero se incrementa, así están las cosas y ni para donde hacerse.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Ace

Sin pena ni gloria, entre opacidad e indiferencia el Gobernador de Veracruz rindió su IV Informe de Gobierno.

Encubierto por la euforia oficial y rechifla a Peña Nieto en los tendidos durante la inauguración de los  Juegos Centroamericanos y del Caribe, la inquietud social por el crimen de Iguala, el empantanamiento del diálogo SEP-politécnicos, la irrupción de policías en la UNAM, la inocua participación de México en la cumbre del G20 en Australia, la amenaza presidencial de recurrir a la represión como recurso de Estado,  y las últimas paladas a la tumba del PRD vertidas por su líder moral, el mensaje a los veracruzanos del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa con motivo de su IV Informe de Gobierno pasó desapercibido.

¿Así lo planeo el gobernante, o la realidad le tomó con los dedos tras la puerta?

En días anteriores ya un columnista había advertido que con informe o sin éste, la opinión sobre el anodino desempeño del gobernante veracruzano no sufriría cambio alguno. Y así está sucediendo, nadie quiere saber ya de más mensajes triunfalistas, textos amañados, cifras maquilladas y promesas de lo que debiendo ser no será. Con o sin el ominoso escenario de un país en crisis, con cortinas de humo o sin éstas, el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa y su gestión al frente de la administración pública estatal, ya está etiquetado en el imaginario colectivo como el peor gobernador que Veracruz ha padecido en los últimos tiempos, superando a su antecesor, padrino  y hacedor.

La realidad que vive la entidad veracruzana de ello se ha encargado. El oneroso dispendio de recursos públicos en la proyección mediática de la imagen del gobernante, y el ya clásico aquí no pasa nada reflejado en su mensaje a la ciudadanía, no ha sido suficiente para borrar lo que ya anida en la opinión pública veracruzana desde endenantes,  como imagen de un gobierno fallido.

Antes al contrario, entre más se hace gala de triunfalismo sin sustento, mayor es la indignación y rechazo a la palabra oficial.  No es pues de extrañarse que el mensaje y el mamotreto entregado al Congreso local, no alcancen ni siquiera para cubrir las apariencias.

La glosa del IV Informe que tendrá lugar en los próximos días, será pretexto para una nueva andanada mediática onerosa y a  modo, con los mismos resultados. Dimes y diretes de diputados rojos, azules y tornasoles magnificados por la prensa oficialista no cambiarán cosa juzgada.  

A falta de pan con sustancia, el circo deportivo y el deterioro creciente del clima nacional  seguirán ocupando el primer plano en el interés de una población harta de simulación de un gobernador que, rodeado de su séquito de saqueadores, prósperamente navega  en la cresta del arco iris.

Lo grave es que se inicia un período de más de lo mismo o de algo peor  a soportar a lo largo de los 24 meses que restan para el cambio de estafeta. Y este relevo, de seguir las cosas como van, no augura nada positivo para la entidad.

Hojas que se lleva el viento

Como estaba previsto, con Juegos Centroamericanos o sin estos, la capital veracruzana, ignorada y ninguneada no mejora en lo más mínimo. Xalapa, patito feo de los gobiernos priístas seguirá padeciendo atraso económico, desempleo, pobreza extrema, pésima imagen urbana y el caos vial de todos los días. Menos mal que al alcalde Américo Zúñiga ya se le prendió el foco y pugna por recomponer el tejido social nadando de a muertito, bajo el cobijo de su inversión con recursos públicos en proyección mediática de imagen.

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Ya hay suficientes señales de que a nuestra aldeana clase política se le ha hecho grumos el engrudo frente a lo que viene con la elección federal del 2015. Habiéndose cooptado a la oposición, sin esta todo se reduce a fuego amigo al interior del PRI. La conducción programática y operativa a cargo de dos damas de dudosa reputación  en el tricolor local y el anteponer la sucesión del Sr. Dr. Duarte de Ochoa a los buenos propósitos por lograr en el 2015, ha dado al traste con la brújula. Nada extraordinario en una entidad federativa en el que la mediocridad y afán de saqueo sin límite, es la constante de quienes dicen gobernar.

Y a propósito de tal afán, ya es público y sabido del incremento de enriquecimiento más que explicable de los que tuvieran vela en el entierro con motivo de la inauguración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Está en la naturaleza del nuevo PRI el no dar paso sin huarache. Para eso están y para eso los ponen donde hay.

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Mal augurio el  que con base en la sospechosa actuación de provocadores infiltrados en la protesta social se pretenda el que los justos paguen pecados ajenos. Más sospechoso resulta el que identificados los vándalos,  la autoridad deje hacer, deje pasar de la mano de medios de comunicación que agarrando parejo juzgan y condenan por igual al justo que al pecador. Cuidado, esta consabida estrategia del viejo régimen para administrar conflictos no es nada recomendable en un horno que hoy por hoy no está para bollos.

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Censura y autocensura en el ámbito de los medios de comunicación, pretendiendo acallar la voz de un pueblo ofendido, no es el mejor camino si lo que se busca es tapar el sol con un dedo. Más temprano que tarde la realidad se impone y tanto el que censura coartando la libertad de expresión como el que se hace cómplice  guardando conveniente silencio en resguardo a su participación en el pastel, pesos más pesos menos terminan por ser exhibidos.  El pueblo perdona pero no olvida.-

Xalapa, Ver., noviembre 19 de 2014.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Más tarda la Secretaría de Desarrollo Social en medio rescatar pobres extremos que Hacienda y el gabinete económico en producir nuevos”. Víctor M. Quintana S.

Inaudita la prisa del gobierno de Peña Nieto no sólo por profundizar la crisis económica, también por auspiciar el caos social en un país que se sostiene con pincitas bajo la tónica de propósitos neoliberales de un proyecto empobrecedor impuesto desde las cúpulas de los poderes fácticos y formales.

La partidocracia pastoreada por los legisladores priístas, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, aún no termina de procesar los dictámenes de las leyes secundarias en materia energética que en “fast track” serán aprobadas por el Congreso de la Unión, y ya el gobierno federal inicia el censo catastral de tierras nacionales, privadas, ejidales y comunales, en las zonas susceptibles de extracción de gas shale mediante la innovación tecnológica conocida como fracking o fracturación hidráulica. (Vanguardia 05/06/2014)

Siendo este el primer paso de la Reforma para la Transformación del Campo del Sr. Peña, encaminada al despojo y posterior entrega del suelo a las grandes empresas petroleras y gaseras. Con lo que se augura profundización de pobreza y desigualdad en el agro nacional.

Otra señal ominosa de lo que viene, es el proyecto de desviar las aguas del Río Pánuco, canalizándolas a los estados norteños en los que la extracción de gas demanda cuantiosos volúmenes del vital líquido.

Para Peña Nieto primero lo primero, el mercado energético, que al fin y al cabo las leyes secundarias en la materia ya están cocinadas y planchadas, sin visos de que con la panacea reformista México salga del atolladero en que a lo largo de más de 30 años le han venido sumiendo gobiernos del PRIAN en complicidad con el PRD y la morralla.

Poniéndose en evidencia el autoritarismo del titular del ejecutivo federal que hace suya aquella conseja porfirista de mátalos en caliente y luego averiguas, pasándose por el arco del triunfo lo que queda de democracia representativa y voluntad ciudadana en un tema de la mayor relevancia para México.

Impaciencia es impotencia.

Al fin aprendiz de brujo, el presidente Peña apuntalando a su ineficaz secretario de hacienda previamente al auto adorno de que hiciera gala en Lisboa, anuncia seis medidas para impulsar el ansiado crecimiento económico (Alto Nivel 02/06/2014); la misma gata en un mismo proyecto revolcado y fallido, olvidándose de que el Talón de Aquiles de la economía nacional en crisis, reside en un mercado interno marcado por desempleo, salarios de hambre, capacidad instalada ociosa y restringido consumo familiar, en el marco de una inobjetable realidad que en la que pobreza y hambre son denominador común en más del 50% de los mexicanos.

Como todo lo que viene de la presidencia, las cúpulas empresariales aplauden la estrategia anunciada. No obstante, se reservan el beneficio de la duda en tanto las medidas de impulso no aterricen y rindan frutos expresados en ganancias reales contantes y sonantes.

En el inter la presunta fortaleza macroeconómica no se refleja en una microeconomía en crisis que a su vez incide en los niveles negativos de aceptación del modelo y políticas públicas impulsadas por la SHCP a cargo de Luís Videgaray.

Como tampoco se refleja en expresiones sustentadas de optimismo y confianza respecto a una evolución positiva de la economía en su conjunto, persistiendo la percepción de estancamiento y recesión que se confirma con números duros (La Jornada 07/06/2014), difundidos por el propio aparato gubernamental.

Incapaz de entender que el en mundo globalizado la crisis generalizada del modelo neoliberal no encuentra salida, al régimen peñista le gana la impotencia, de esta deviene la impaciencia improvisando e imponiendo. En esas andamos mientras la punta del iceberg del caos social ya sobresale en las turbulentas aguas de un país sin rumbo y con expectativas de progreso canceladas.

Hojas que se lleva el viento

La celebración oficial, la oficiosa, y la independiente, del “Día de la Libertad de Expresión”, transcurrió sin pena ni gloria para un periodismo veracruzano que se niega a aceptar que por sobre la simulación, la crítica light así como la censura, autocensura y represión, el derecho humano inalienable al ejercicio de la libre expresión es conquista y patrimonio universal y no concesión graciosa del poder en turno para la prensa-empresa.

Lo destacable de esta festividad para mi gusto fue la presentación en las instalaciones del Congreso del estado del libro “El gran solitario de palacio” de René Avilés Fabila, por el escritor orizabeño Rafael Junquera Maldonado, quien con crudeza a punto estuvo de aguarle la fiesta a la selecta y concurrida audiencia de comunicadores.

Rescato el colofón del mensaje con el que Junquera Maldonado cerrara su intervención, cito:

“Ayer como ahora, la impunidad sigue imperando como un símbolo que nos es muy propio. México es el país de la impunidad. Hace ya muchas décadas que la amnesia parece dominarnos y nada nos perturba, como si también estuviéramos muriendo en vida. El crimen vinculado a la democracia y a las libertades, quizá tenga su arranque en la masacre de Hizilac, Morelos, adonde encontrara la muerta el General Serrano y sus más cercanos partidarios, por oponerse a la reelección de Alvaro Obregón. Crimen que hubiera quedado en el olvido, de no haber sido por Martín Luís Guzmán quien en su novela La sombra del caudillo dio cuenta de esos hechos. No menos conocidas son la masacre de Topilejo de 1930, donde se diera muerte a un centenar de vasconcelistas o el asesinato de más de mil almazanistas en los años cuarenta para acallar a quienes ponían en duda el triunfo electoral de Ávila Camacho, así como los incontables crímenes para acallar a los seguidores del General Enríquez Guzmán en la década de los cincuenta, quienes de igual modo, ponían en duda el resultado electoral.

Nuestro olvido no sólo se remonta al pasado, sino a hechos recientes. El crimen de la guardería de Hermosillo, ocasionado por un incendio para borrar evidencias, el de los mineros sepultados en vida en Pasta de Conchos. La masacre de Aguas Blancas en Guerrero en 1995. El crimen de Acteal de 1997, en Chemalho, nos muestra al mundo como una nación de cínicos e inmorales, de asesinos despiadados que no se detienen ante nada cuando se trata de preservar los privilegios, borrar huellas o cobrar venganzas.

Seguimos con las mismas falacias, los mismos patrones de adulación a quien gobierna. Estamos ante un grave proceso de desintegración nacional. Nuestro cuerpo, el cuerpo de la república carcomido por la corrupción y la gangrena de la inmoralidad muere minuto a minuto ante nuestro propio aplauso. Estos días Arturo González de Aragón, señaló que las principales plagas que infectan a México, son: la mala educación, impunidad, inseguridad, partidos políticos, monopolios y el mal gobierno. No dejó títere sin cabeza. Debe saber de qué habla. No es ningún guerrillero verbal. Durante muchos años fue el titular de la Auditoría Superior de la Federación.

Sé que este día es un día de alegría, por ser el día de la libertad de prensa. Celebren, siéntanse felices, pero no olviden. El 2 de octubre no se olvida, no debe olvidarse”.

Entre tantos premios, reconocimientos, discursos, halago mutuo, desayunos y banquetes, el aleccionador mensaje del escritor orizabeño quedó en el olvido; no quedando registrado en la memoria, prensa-empresa y comunicadores simplemente lo ignoraron. Fue día de fiesta, acercamiento cómplice entre el poder y la prensa, no celebración mortuoria con crespones negros.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Alcalde de Xalapa

Américo Zúñiga Martínez

Descubriendo el hilo negro, en la etapa preliminar del diagnóstico y prospección que aportará el BID al Ayuntamiento de la capital veracruzana, se señalan por lo pronto tres focos rojos que requieren de atención prioritaria a corto y mediano plazo:

Manejo y aprovechamiento del agua, movilidad urbana y transporte, así como manejo de residuos sólidos. (Abriendo Brecha 30/05/14).

Estas prioridades parece tenerlas claro el Alcalde Américo Zúñiga, cuando menos en lo que se refiere al suministro de agua en Xalapa, como lo ha venido expresando en diversos foros. No obstante, por lo que implica técnica y financieramente el reponer la red de distribución del vital líquido sólo en el centro histórico, el atender dicha prioridad no figura entre las tareas inmediatas para el corto plazo, como también el resolver el problema de la movilidad urbana que para las cuatro ciudades en una enclavadas entre cerros y barrancos, está en moderno mandarín.

Así que lo único viable para su atención en el corto plazo, sería el manejo de residuos sólidos que además de la exigencia de la ciudadanía, es compromiso ineludible del alcalde para ofrecer una imagen urbana digna a quienes nos visiten con motivo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Lo que a juicio de quien esto escribe es prácticamente inviable tanto por la complejidad de la tarea como por el tiempo que ya prácticamente le pisa los talones al joven munícipe.

A escasos cinco meses del evento internacional de marras, el Ayuntamiento no encuentra la mejor fórmula para resolver el problema del basurero en que se ha convertido la capital veracruzana. Tentándole el agua a los camotes, contra reloj el Ayuntamiento explora una solución viable, cuando menos para las exigencias derivadas del evento deportivo, sin decidirse por las diversas opciones que, entre otras cosas, implican participación ciudadana y negociación con el sindicato de trabajadores de limpia pública.

Implicaciones estas últimas ni fáciles ni gratuitas en términos políticos y finanzas municipales. Como ya señalábamos en maquinazo anterior, ni el alcalde le tiene confianza a la ciudadanía ni esta le tiene confianza al Ayuntamiento; si se paga anualmente por un servicio que se delega a la comuna, que esta cumpla, dicen los xalapeños, en tanto que el sindicato, -uno entre once de trabajadores al servicio del Ayuntamiento-, no está dispuesto a dar su brazo a torcer perdiendo canonjías, prebendas y negocios poco claros en el manejo de los desechos sólidos del municipio.

Adicionalmente, el gobierno del estado delega en el alcalde la tarea sin aportar dinero e ideas innovadoras, mientras el tiempo transcurre y el hartazgo ciudadano crece en proporción directa a los muladares en la vía pública.

¿Cómo saldrá el alcalde de este brete? Efectivamente está en mandarín, pero de lo que estamos ciertos es de que el problema no se resolverá con promoción de imagen y compra de voluntades en la prensa. Antes al contrario, la irritación social va en aumento y más se incrementa con la difusión mediática de los baños de pueblo de un alcalde que se niega a reconocer que el problema de la basura ya rebasó la capacidad real del Ayuntamiento para resolverlo.

El tiempo se agota y también el beneficio de la duda que los xalapeños han otorgado al munícipe. Si este no puede que lo diga, la ciudadanía seguramente encontrara las respuestas.

Y por esas andamos también en materia de educación, seguridad pública y control del tránsito vehicular; lavándose las manos el alcalde, eludiendo su responsabilidad aduciendo que estos temas son competencia del gobierno estatal mientras sus gobernados ya no ven lo duro sino lo tupido.

Hojas que se lleva el viento.

Sólo en Veracruz sucede. Ya tenemos encima la elección federal del 2015 y el proceso electoral del 2013 aún no concluye. No cabe duda de que la partidocracia es problema y no solución en la búsqueda de democratización de la vida política, económica y social en la entidad.

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El derecho a la libertad de expresión es letra muerta en tanto no se ejerza por las mayorías. De ahí que con motivo de la celebración del Día de la Libertad de Expresión, a quien se le debe reconocer y felicitar por ejercerlo a plenitud y en libertad es a una ciudadanía cada vez más participativa, independiente y crítica, que está encontrando gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC´s), los mejores caminos para intentar hacerse escuchar. Si la prensa-empresa se adjudicaba tal celebración en provecho propio arrogándose la representación de la opinión pública, eso ya es historia; frente al poder autoritario la voz que surge desde abajo construyendo ciudadanía, llegó para quedarse.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Los autodidactas suelen ser ávidos y rápidos, y los de aquellos tiempos lo fuimos de sobra para seguir abriéndole paso en la vida al mejor oficio del mundo…” Gabriel García Márquez

En la jungla política veracruzana el periodismo no sólo es espectador, cronista o mensajero, también juega papeles protagónicos invalidando aquello de que en el oficio “perro no come perro”. Todos contra todos en la búsqueda no sólo de la cotidiana chuleta.

La mayor o menor cercanía con los primeros círculos de la administración pública estatal y municipal hace de la audacia el juego, haciendo nugatorio todo intento por lograr la unidad gremial frente al poder.

Ante la ausencia de expectativas viables de dignificación de la prensa veracruzana y de quienes directa o indirectamente participamos en esta actividad, el periodismo empresa fabrica también sus propias cortinas de humo para ocultar autocensura y proclividad probada de sometimiento a las reglas del juego del poder y de un mercado en el que el único consumidor de la letra impresa que paga, y paga bien, es la llamada clase política en sus diversos niveles y estamentos. Y en este escenario las infanterías del periodismo se van con la finta, prestándose a dicho juego, ahora con falsos debates como el que ocupa a los que auto etiquetándose como “periodistas críticos”, rompen lanzas bien en contra del periodismo ciudadano, bien en contra de los colegas “empíricos” o improvisados que sin contar con título profesional expedido por una institución de educación superior, incursionan en el oficio “sin estar técnicamente capacitados para ejercer”.

No podría afirmar si por soberbia, protagonismo o por sentirse desplazados o rebasados no obstante sus años de formación universitaria ante los alcances de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC´s) que modifican la relación entre emisor y receptor del mensaje, o simplemente por descalificar el trabajo de otros, lo cierto es que con su actitud exhiben el cobre sobre su muy cuestionado desempeño profesional, ignorando lecciones de vida dictadas desde las redacciones por periodistas del tamaño de Gabriel García Márquez o Ryszard Kapuscinski, cuya reconocido valor como paradigmas internacionales del oficio se sustenta en una fructífera práctica y no en su paso por las aulas universitarias.

Aunque cabe reconocer que hoy día, las redacciones dejaron de ser escuela en tanto que el boletín oficial se impone por sobre el trabajo del reportero por muy capacitado que este sea. La rentabilidad para el periodismo empresa, es mayor cuando se privilegia el chisme cortesano, la filtración a modo o la propaganda política y no el mejor de los trabajos de reportaje, crónica o investigación periodística socialmente trascendentes.

A mi juicio, el destacar tal “debate” entre sordos resultaría irrelevante, pérdida de tiempo, si no fuera porque refleja el estado que guarda el ejercicio del periodismo crítico en la entidad y, con ello, el mediocre papel de la prensa veracruzana en la vida social y política de la entidad. Lo importante se oculta tras la superfluo y baladí, destacando las formas y no el fondo de la crisis que en todos los órdenes afecta a Veracruz.

Todo en torno al pequeño mundo de Don Javier, su sucesión, el mayor o menor grado de corrupción de funcionarios menores o las aspiraciones de aquellos que se sienten con tamaño y padrinazgo para ser nominados candidatos a diputados federales. Nada que enriquezca construcción de ciudadanía y democracia; mucho menos aporte significativo a la búsqueda de soluciones a la quiebra moral, económica y social de una entidad federativa al borde del colapso.

Para eso no se necesita estudiar periodismo en la universidad, cualquier hijo de vecino lo percibe en su vida cotidiana, lo difunde entre sus cercanos, o lo hace evidente en las redes sociales hoy instrumento comunicacional con un alto grado de desperdicio en el ejercicio de la libertad de expresión y fortalecimiento de la vida en democracia.

Lo lamentable, siempre a mi juicio, es que se ponga más énfasis en dividir que en auspiciar unidad gremial, en un oficio en el que se denuncia lo externo y se tolera la vida interna de la prensa empresa, como la ausencia de ética periodística, el mal trato, acoso, bajos salarios, o el escamoteo de prestaciones laborales, capacitación y reconocimiento a la entrega del periodista para con su centro de trabajo.

Perro si come perro para satisfacción y conveniencia de quienes desde las esferas del poder sostienen la correa.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Entre quienes ayer comían  de la mano de la señora que hasta mediados de la semana pasada  se desempeñara como Coordinadora de Comunicación Social en el gobierno de Veracruz, no faltan los ingratos. Muerto el rey viva el rey. Los asiduos lectores de las columnas políticas en medios impresos o en portales de la Internet, por su pluma los identificarán.

Otros, sin haber sido beneficiarios directos de las políticas equívocas de pago por servicios prestados, simplemente hacen leña del árbol caído, responsabilizando más de oídas que por conocimiento de causa, a la Sra. Gina Domínguez. Ingratos y no ingratos, pero también un buen número de afectados por su exclusión de la nómina gubernamental, se cuidan eso sí, de no mencionar que como empleada del gobernador o bien recibía órdenes o las interpretaba a su real entender, que para el caso es lo mismo en la medida en que contara con carta blanca para el ejercicio de su función.

El que ahora se autonombra “pavo Real”, es el bueno, el llamado a limar asperezas con los empresarios de la prensa y  a salvar con ello  la deteriorada imagen del gobernante. Alberto Silva, ex alcalde de Tuxpan, ex secretario de Desarrollo Social y hoy flamante Coordinador de Comunicación Social, merece no sólo el beneficio de la duda, sino que se hace acreedor al tendido de alfombra y quema de incienso de los aduladores que van tras la chuleta. Muerto el rey, viva el rey mientras el billete fácil fluya y las infanterías reporteriles no se le suban a las barbas a sus empleadores, como ya está ocurriendo.

Unos comen en bandeja de plata, otros, los más disfrutan de las migajas aún a costa de su integridad física, y así lo están entendiendo las infanterías del periodismo oficial u oficioso hoy al margen de un régimen salarial digno y de prestaciones sociales que hagan más llevadera tanto su tarea como el bienestar de la familia. La amenaza de despido no es impedimento para que se manifiesten en protesta.

Gina Domínguez deja el cargo para ocupar otro de menor valía. Cosa nada rara en la actual administración duartista, si suben o bajan lo que menos cuenta es dignidad. Para sus cercanos, la renuncia al cargo responde a fatiga y desencanto; el aceptar un nuevo encargo de escritorio, liberación oportuna de una carga ya insoportable para la salud física y mental de la señora.

Para sus críticos más amables, la oportunidad de servir más de cerca a su empleador,  hablándole al oído sobre espinosos temas, como una asesora más entre penumbras y entretelones.

Para el Sr. Dr. Duarte de Ochoa, el relevo responde a su personal interpretación de una realidad y una actividad periodística profesional que no entiende; el ubicarle en otro puesto creado ad hoc, como es la secretaría técnica de la oficina del gobernador, salida lo menos traumática para quien le sirviera con relativa lealtad.

Sean cual fueren  las razones, la eficacia de su desempeño queda en duda; su presunto enriquecimiento a costa tanto del erario público como de su participación en lo oscurito en negocios poco claros, voz populi. Liberada de la carga no escapa al escarnio y la maledicencia; quedó señalada y marcada, por salud mental difícilmente podrá sin sobresaltos por las tardes compartir un café con quienes en el ejercicio periodístico fueran sus amigos y colegas.

El 19 de septiembre del año pasado, en el artículo de mi autoría publicado bajo el título “Vida útil y caducidad”, consideré: Gina Domínguez Colío alcanzó su más alto nivel de eficiencia y con ello su condición de obsolescencia. No porque dejara de ser inteligente, capaz o por perder la confianza de su empleador, como se rumora. Alcanzó su tiempo de vida útil como Coordinadora de Comunicación Social, simplemente porque así lo está determinando el mercado de medios de comunicación masiva en la entidad lo que obliga a su vez al gobierno del estado, consumidor del producto ofertado, a poner en práctica una nueva estrategia de consumo, orientada a obtener el mayor impacto comunicacional en la población con el menor costo político y financiero.

Si ella hubiera tenido clara esta situación, renuncia en la cúspide de su desempeño. No fue así como tampoco la nueva estrategia comunicacional cuajó, sin alcanzarse mayor impacto ni mucho menos el menor costo político, económico y financiero. Antes al contrario, socialmente se revertió en perjuicio de credibilidad e imagen de un gobernador confrontado con el periodismo.  Hoy Gina deja el cargo con la cola entre las piernas y a otra cosa mariposa. Ni hablar, el poder marea y así se escribe la historia en la política jarocha.

Hojas que se lleva el viento

Para Ripley.  En un santiamén el alcalde Américo Zúñiga exentó al cuerpo de bomberos de la capital veracruzana del pago de agua que le cobraban sus antecesores. Ojalá y tome la misma medida exentando del pago de saneamiento  a las decenas de colonias populares que carecen de drenaje.

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Ya trascendió. Ambición mata razón. Con los cambios en el gabinete duartista se hizo pública la contienda de perros y gatos que se traen en el seno del primer círculo de la administración pública veracruzana. Todos contra todos en el mismo costal, fuego amigo y patadas bajo la mesa es el escenario en el que el Sr. Dr. Duarte de Ochoa inútilmente clama por la concordia y unidad.

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Muchos se preguntan el por qué Alberto Silva se autonombró “Pavo Real”, al tomar posesión de su encargo como Coordinador de Comunicación Social, cuando cómodamente el mote de “Cisne” le quedaba a la medida. Ya salió el peine, se considera plumífero de ornato que distinguiéndose  por una amplia y colorida cola, ni perjudica ni beneficia en los floridos jardines de palacio.

-ooo-

Este miércoles Carlos Luna Escudero presentó en sociedad al nuevo portal informativo “Sociedad 3.0” que,  bajo la conducción de Jaime Ríos Otero y Alfredo Bielma Villanueva, pretende ser un medio de comunicación que interactúe con sus lectores en un esfuerzo por sumar su grano de arena en el rescate del periodismo veracruzano,  hoy en crisis. Desde estas líneas expresamos nuestros mejores deseos para el buen éxito de esta iniciativa, haciendo votos por que cumpla a cabalidad su propósito de dar espacio a los sin voz en una entidad federativa en la que hombres y mujeres de a pie ni se ven ni se escuchan.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Haiga sido como haiga sido”, de motu propio o por “recomendación” externa, el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa en el conflicto de intereses entre prensa y gobierno, para la opinión pública capituló, dando por su lado a los medios de comunicación sobre la actuación tanto de su Procurador de justicia como de su vocera y Coordinadora de Comunicación Social.

Pese a que los texto servidores oficialistas de siempre afirman que el gobernante con el “manotazo”  aplicando los tan necesarios como urgentes cambios en el primer círculo del gabinete, así como advirtiendo que “… son tiempos de entrega , no de  mezquindades, y que en este gobierno no hay espacio para la división, que no caben los personalismos e intereses ajenos a los de los veracruzanos, ni proyectos personales y tampoco ineficiencias en los resultados”, el gobernador sale fortalecido de la crisis que derramara el vaso en materia de seguridad, lo que a mi juicio se percibe es todo lo contrario.

En lo que va del sexenio del Sr. Dr. Duarte de Ochoa, con la misma cantaleta se han celebrado los cambios, enroques y “manotazos”, sin que nada cambiara en la conducción de la administración pública veracruzana. Todo lo contrario, las cosas han transitado de malo a peor. En esta ocasión, no hay elementos que permitan estimar que sea diferente.

El gobernador acusa  los índices más  bajos de aceptación en amplios sectores de la población y lo menos que se dice y no precisamente en voz baja,  es que sus empleados a más de ineficientes, únicamente cumplen con lo que de arriba se les ordena, dando pésimos resultados en el desempeño de su gestión.

De ahí que no es de extrañarse que para la opinión pública todo cambio o ajuste en el gabinete duartista es para seguir igual, o peor. Una  nueva dosis de gatopardismo de un gobierno fallido que considera a los veracruzanos como menores de edad.

Lo que de entrada se confirma es que con el cambio de estafetas lo mismo en la Procuraduría que en Desarrollo Social que en Comunicación Social, la iglesia sigue en manos de Lutero; corrupción e ineficacia seguirá siendo la constante  en el pequeño mundo de Don Javier. ¿O acaso se cuenta con elementos de juicio que aseguren lo contrario?

En tanto no se dé un cambio a profundidad en las estrategias fallidas de gobierno y este se ponga al servicio de las mayorías con honestidad, transparencia, eficiencia y eficacia, hombres y mujeres lo mismo surgidas del fidelismo que de reducido círculo de amigos de Don. Javier Duarte, por muy talentosos que estos sean son irrelevantes si de mejorar se trata. Estos y estas seguirán la misma tónica de mezquindad, atención a intereses  personales o de grupo a los que se refiere el gobernador  con su presunto “manotazo”. Para unos estas conductas son resultado de la condición humana, para mi gusto es fruto indeseable de un caldo social de cultivo en el que la descomposición política y la ausencia de participación democrática y responsable de una endeble ciudadanía, auspician y hacen permisible el fenómeno.

En artículo anterior consideraba que es de suma gravedad el que con la débil respuesta del gobernador al conflicto de intereses entre gobierno y medios de comunicación, lo que es de esperarse es no otra cosa que el reacomodo con fines electorales de las escasas piezas con las que cuenta el gobernante,  para así asegurar que su sucesor le cubra las espaldas. Priorizándose en la agenda del Sr. Dr. Duarte el tema de la sucesión por sobre la atención a los graves problemas económicos y sociales que aquejan a la entidad. Y ni que decir de la problemática financiera que tiene postrada de rodillas a la administración pública veracruzana.

Cambiar para seguir igual, o peor, por donde se le quiera ver. Salvo la mejor opinión de aquellos empresarios de medios de comunicación que, dándose por satisfechos con “el manotazo”, hoy ven en el  cuestionado ex alcalde tuxpeño, ex titular de desarrollo social y hoy flamante Coordinador de Comunicación Social al enderezador de entuertos, que les brinde la oportunidad tanto de resarcirse de sus pérdidas como de reconciliarse con las políticas públicas emanadas del régimen duartista.

Para las mayorías ofendidas, no queda más que apechugar o construirse como ciudadanía responsable,  para intentar paliar la tormenta de  fracaso anunciado de una administración pública que, en candoroso gatopardismo, ni les ve ni escucha.-

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

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Peña Nieto y Javier Duarte

Puede más el glamour y la proyección de imagen que la sensibilidad política. Razón esta por la que el World Trade Center de Boca del Río,  se ha constituido de facto en la capital de Veracruz. Como centro neurálgico de la vida política y social veracruzana, ha desplazado de los reflectores a Xalapa que hoy por hoy, se le reconoce como la ciudad capital más atrasada y con mayores índices de abandono del Sur-Sureste de México. Tan es así que el presidente Peña, envuelto por el falso oropel de la parafernalia política de los veracruzanos, se tomó la libertad de identificar a la conurbación Veracruz-Boca del Río como la capital de la entidad jarocha, ignorando a la otrora conocida como “La Atenas Veracruzana”.

Lo que ya se tiene en la picaresca nacional como una pifia más del Sr. peña, a mi juicio no es otra cosa que una sutil y deliberada manifestación de ninguneo a quien conduce los destinos de Veracruz. Se trataba de una visita presidencial del más alto nivel para un gobierno necesitado de recursos y apapacho del gobierno federal y, como respuesta, el gobernador obtuvo un presunto desconocimiento de la geografía política de Veracruz por parte del presidente de la república.

El Presidente Peña vino a lo que vino como parte de su agenda de promoción e impulso a su reforma educativa, y no para manifestar su respaldo a un gobierno local con el que no se tiene química. Y así lo manifestó con su “pifia”, ignorando a  Xalapa, ciudad que le diera la espalda en la reciente elección.  No hay otra lectura, para el Sr. Peña el gobierno de Veracruz y la capital de la entidad  no están en su ánimo.

Como tampoco está en el ánimo de los xalapeños el que su ciudad no figure para el presidente Peña como la capital de una de las entidades federativas de mayor peso en el concierto nacional, a decir del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa. Y, peor aún, que el gobernante se avergüence de la capital veracruzana siguiendo la misma tónica que sus antecesores, Miguel Alemán Velasco y Fidel Herrera Beltrán, dándole la espalda a nuestra ciudad.

Lo que queda como un pasaje anecdótico más de las pifias culturales del Sr. Peña, para Xalapa es medida del grado de deterioro y abandono en que hoy se encuentra tras una década de fallidos gobiernos municipales priístas. Nuestra ciudad no es merecedora a ser exhibida ante propios y extraños como la digna capital de Veracruz.

Y con sobrada razón. Ninguna otra ciudad capital en el centro y sur sureste de México ha recibido tan mal trato de los gobiernos priístas. Abandono e indiferencia por parte de las autoridades es lo que hemos recibido a cambio de la demanda ciudadana y eso tiene un costo político como ya se observa en relación a otra pifia, no del Sr. Peña sino del Dr. Javier Duarte de Ochoa.

No hay peor sordo que el que no quiere escuchar. El horno no está para bollos con una actitud crítica de los xalapeños que se extiende y profundiza, como para que el gobernante hubiera aceptado un nada desinteresado reconocimiento por parte de la  Asociación Mexicana de Editores de Periódicos (AME), “por su papel en garantizar la libertad de expresión”, a sabiendas de que el tema siendo una asignatura pendiente de su gestión no resuelta a satisfacción de la opinión pública estatal y nacional y, de paso, anuncia un relanzamiento de la recién creada Comisión Estatal de atención y protección a periodistas, aceptando de hecho que esta y nada ha sido lo mismo.

La indignación del gremio periodístico, pese al control ejercido por la Coordinación de Comunicación Social sobre los medios informativos, ante lo que se considera simulación y provocación por parte del gobernador, ha sido mayúscula y, precisamente coincidiendo con la visita presidencial y presencia en la entidad de la prensa nacional.

Tal ha sido el ruido, que lo tratado en el foro sobre educación que presidiera el presidente Peña, en todo Veracruz quedó en segundo término. Lo airado de la crítica en las redes sociales y notas informativas en medios independientes de comunicación, deja mucho que decir del nivel de aceptación que para los veracruzanos tiene el Sr. Dr. Duarte de Ochoa y su administración.

La expresión de indignación y rechazo ya le dio la vuelta al mundo y,  sin embargo, el gobernador no ve, no escucha, resbalándole sin más el tono de una  crítica que no le es favorable. Insistiendo en su negativa estrategia mediática de anuncios triunfalistas que ya no hacen mella en una opinión pública que no cree más en cuentos chinos. Lo que nos lleva a preguntar: ¿El Sr. Peña y la administración pública federal a su cargo, si se tragan el anzuelo?

Más temprano que tarde el tiempo nos dará la respuesta. Por lo pronto, en el terreno electoral el PRI, pese a ir prácticamente sólo a la elección de julio próximo, ya encendió los focos rojos. La descalificación del gobierno estatal priísta se hace extensiva al reciclaje de candidatos chapulines.

Hojas que se lleva el viento

Mucho ruido y pocas nueces. En los tiempos que corren, en Veracruz hasta un corrupto papanatas puede ser “premio nacional de periodismo”, luego no deberíamos sorprendernos de que un gobernador compre un reconocimiento y lo festine.  Si, indignarnos, preocuparnos y ocuparnos de la no solución de los grandes problemas que aquejan a la entidad. Estancamiento económico, desempleo, pérdida del valor adquisitivo del salario, economía informal, atraso social, baja calidad educativa, prensa entregada al mejor postor y deuda pública impagable, entre otros, debería tener mayor jerarquía en el orden de prioridades que el alimentar a una farándula política ávida de chismes, escándalos y bacinicazos. Xalapa, Ver., abril 7 de 2013

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Protesta de jóvenes universitarios en la Estela de Luz


Si alguien aún duda de que la elección presidencial del 2012 sería un proceso atípico, vale la pena eche a andar la memoria en reversa y tratar de recordar si en los últimos cincuenta años, el zócalo de la Cd. De México se llenara en repulsa a un candidato considerado por medios de comunicación y casas encuestadoras como el puntero favorito. Podría consultar también en su memoria si recuerda que después del genocidio del 2 de octubre de 68, se abarrotara la Plaza de Las Tres Culturas en Tlatelolco con jóvenes estudiantes provenientes de todo el país participando en un proceso electoral.

Piénsele estimado lector. Como comentara en mi artículo anterior bajo el titulo “Parafernalia electoral y participación social”, el México de hoy es cualitativamente otro. El régimen político caduco de nuestro país le queda chico a una sociedad con más de 110 millones de habitantes, habilitados hoy con nuevas y avanzadas tecnologías de la información y la comunicación (TIC´s); los partidos políticos existentes que conforman la partidocracia nacional, han sido rebasados ideológica, programáticamente y como instrumentos de control por el “espontáneo” de la tarde en el redondel: la juventud de México hábida de participar en la construcción de su futuro. Si me equivoco, ruego me lo hagan saber.

Para el candidato repudiado, su partido y el periodismo orgánico, un estimado de 40 mil jóvenes en pie de lucha marchando del Zócalo al Monumento de la Independencia en el centro neurálgico de este país, no significan nada frente a millones que confían en el cumplimiento de sus compromisos ante notario público. Esta bueno saberlo, con ello confirma su carencia de visión de Estado y conocimiento de lo que en política representa una vanguardia juvenil movilizada. Las últimas experiencias en el mundo globalizado, no le iluminan el camino a la par que se  niegan a la posibilidad de autocrítica y corrección de rumbo y estrategia.

Pero también ignoran el efecto multiplicador que en el seno de la sociedad tiene un ejército emergente de jóvenes desencantados, cuyas expectativas de inclusión y de futuro perciben está cancelado de continuar el actual estado de cosas que predomina a lo largo y ancho del país.

Flaca memoria del candidato repudiado. Otro, su oponente desde las izquierdas, en Tlatelolco le recuerda el papel de la juventud movilizada y masacrada del 68 en la transformación de la vida política de un país cuya Revolución fuera traicionada e interrumpida por un régimen autoritario que, secuestrando la voluntad popular diera al traste con la democracia representativa que México se diera como forma de vida.

México cualitativamente es otro. Se necesitó de la participación activa y consecuente de una vanguardia juvenil, en su mayoría sin partido, para que el ahora llamado “viernes negro” desatara el ascenso de un nuevo movimiento de masas, al que no tardarán en sumarse  los desposeídos de siempre y una clase media empobrecida. Nueva ola que no por pacífica y bien intencionada dejará de ser determinante, tanto en los resultados de la elección presidencial en puerta como en la búsqueda de caminos más amplios para avanzar con paso firme en la recuperación y reconstrucción del país.

Los mismos que descalifican a López Obrador minimizándole y cuestionando su liderazgo indiscutible, son ahora quienes le acusan valerse de los jóvenes inexpertos y desinformados manipulando a estos con fines electorales. ¿Quién los entiende?, ¿Andrés Manuel tiene la suficiente capacidad para ello ó es el político bronco y auto descalificado venido a menos tras seis años de necio desgaste?. Golpeando al candidato de las izquierdas, al que daban por muerto en el proceso electoral en marcha, descalifican capacidad, talento e iniciativa de una juventud que invita a la sociedad toda a abrir los ojos. “Motor del cambio verdadero” llama López Obrador a una nueva generación que habrá de relevar a las precedentes que no supimos dar rumbo cierto a un país hoy en descrédito.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. A este le está vedado otear el horizonte. El tiempo se agoto para el autoritarismo y el neoliberal proyecto de desarrollo que empobreciera a la Nación. Un nuevo régimen político, incluyente y democrático amenaza a una partidocracia incapaz de reconocer su crisis y actuar en consecuencia. La elección presidencial anunciará un nuevo despertar, que ya no será el renacer cual Ave Fénix de los partidos políticos caducos, el pueblo y la memoria historia a su tiempo se encargarán de sepultarlos.

Sea bienvenido el viento fresco de una juventud rebelde que desde las entrañas del México profundo, anuncia el amanecer de un nuevo día.

Hojas que se lleva el viento

Elba Esther Gordillo enseña las uñas y muestra el cobre, amenazando por interpósita persona a Josefina Vázquez Mota y López Obrador con sacar a la calle a sus porros sindicales si estos siguen insistiendo en el discurso que intervendrán en la vida interna del SNTE. Si Josefina va en picada habiendo descendiendo al tercer lugar en la contienda, no se necesita ser sabio para entender que la amenaza va dirigida al candidato de las llamadas izquierdas y, por ende, forma parte de la estrategia de “desagravio” emprendida por el PRI en respuesta a la repulsa de los jóvenes a su candidato. Ya se veía venir, Peña Nieto se jugará su última carta con la intervención abierta de la maestra, confrontando a mentores con educandos.

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Calderón muestra su juego. Primero exhibe una presunta relación de militares de alto rango (en retiro) con la delincuencia organizada y declarando que la aplicación de la ley es pareja para todos y habiéndole tentado el agua a los tamales, ahora se lanza a la yugular de los ex gobernadores priístas empezando por el de Tamaulipas, Tomás Yarrington. Sería ingenuo pensar que el Departamento de Justicia de nuestros vecinos del norte no consultara a Calderón antes de acusar al ex gobernador de recibir millones de dólares del narcotráfico, existiendo una estrecha coordinación entre autoridades de ambos países. ¿Quién sigue en la lista para levantar de la lona a Josefina?.-  Xalapa, Ver., mayo 23 de 2012

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