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Tag Archives: Carlos Slim

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Si los opulentos siguen reclamando una porción tan inmensa de nuestra riqueza que el crecimiento desaparece para todo el mundo, salvo para ellos — entonces el único camino que podría adoptar el 99% para mejorar su suerte sería explícitamente redistributivo“.  Harold Meyerson: “La guerra de clases en un futuro sin crecimiento”

 Mientras los reflectores están puestos en uno de tantos casos de corrupción e impunidad que tienen de rodillas al país, los medios informativos rinden tributo al “hombre más rico de México”, que todo lo que toca lo transforma en oro. Elba Esther Gordillo está en la cárcel, Carlos Slim festeja ser poseedor de una fortuna estimada en 73 mil millones de dólares.

No hay parangón. Cada chango en su mecate, en la calle o en la cárcel cada uno tiene lo que sembró en los fértiles campos de un sistema económico, político y social que se sustenta en la permisibilidad,  lisa y llana de todo aquello que contribuya a su reproducción sin límite.

Sin embargo, esto apenas es un pálido reflejo de lo que es hoy el México que desde la presidencia de la república se pretende transformar. Corrupción tolerada e impune y una inequitativa distribución de la riqueza producida sustentada en políticas públicas propiciatorias de pobreza y desigualdad, es el lastre acumulado por décadas al que se pretende combatir. Quedará en eso: ambiciosa presunción de impacto mediático, pero imposible de aterrizar con resultados más o menos satisfactorios.

Es mayor el peso específico de la corrupción y la desigualdad a lo largo y ancho del país, que todos los pactos y reformas legislativas diseñadas e inscritas en leyes anodinas, en el vértice de la pirámide de una sociedad que se mueve entre el hartazgo y el miedo. Por sobre las presuntos buenos deseos, la realidad terminara por imponerse.

Sin políticas públicas redistributivas que vean por el bienestar de las mayorías, la corrupción e impunidad florece y los enormes capitales en manos de unos cuantos se multiplican. A menor número de inmensas fortunas familiares, mayor el número de pobres, caldo de cultivo inagotable de la desigualdad.

¿No acaso el asalariado, contribuyente cautivo, paga al gobierno por el derecho al trabajo en tanto que a las grandes y poderosas empresas el fisco les devuelve enormes fortunas?

Hasta hoy, el “nuevo PRI” paradigma histórico de simulación, y el presidente emanado de éste, han hablado de combate a la corrupción y abatimiento de la pobreza. Crecimiento económico al costo que sea, pero en ningún discurso o propuesta alguna se toca a la desigualdad como fenómeno estructural de la mayor jerarquía e impacto en la vida nacional.

Desigualdad, pobreza, hambre, inseguridad, crecimiento económico y tasa de ganancia del gran capital van de la mano. Sin una auténtica reforma integral que modifique la actual estructura económica y social del país, todo se reduce al gatopardismo de siempre en el que se sustenta corrupción e impunidad. Cerrándose el círculo perverso en el que se debate México al amparo de la política que, secuestrada por una  partidocracia rampante, lo avala desde el Congreso de la Unión.

A la luz de estas reflexiones, me llama la atención lo acontecido en Italia, país en crisis cuyos ciudadanos en la última elección optaran en las urnas por darle la espalda a todos los partidos políticos tradicionales, otorgándole el triunfo con 8 millones de votos, 109 diputados y 54 senadores, al Movimiento Cinco Estrellas (M5E) del cómico Beppe Grillo.

“Un no partido con no estatutos ni estructura burocrática  que funciona por la red electrónica y, en vez de sedes, tiene meetups locales, que son centros electrónicos abiertos donde se informa sobre la realidad local y toda la actividad del M5E. Sus parlamentarios no se consideran tales, sino ciudadanos”. (Guillermo Almeyra, La Jornada 03/03/2013)

Una sociedad harta de la política tradicional en manos de la partidocracia italiana, se armó de valor e inteligencia para recuperar lo que en principio les pertenece: la democracia participativa.

Pueden estar equivocados los “ciudadanos” italianos en confiar en un movimiento que lidera un cómico. Sin embargo nadie puede negarles su derecho a ello. La historia de los pueblos avanza por aproximaciones sucesivas en las que el acierto y el error se retroalimentan. Con esta insólita experiencia gana la democracia, y el manejo de la crisis económica de la Península Itálica desde la representación popular, se espera esté en manos de las mayorías. No más socializar las pérdidas, es el mensaje del 99% empobrecido al opulento 1 %.

En la aldea global nada es ajeno para nadie, esta decisión ciudadana propone nuevos paradigmas políticos para el Siglo XXI. No más partidocracia, no más política al servicio de las minorías opulentas. La democracia participativa abriéndose paso. La lección que deja es que si se puede. Corresponderá a cada pueblo encontrar los mejores caminos para la victoria.

Hojas que se lleva el viento

Contratación de deuda pública de los estados no debe ser ventilada en el Senado: CONAGO. Los gobernadores prefieren seguir la tradición de negociar en lo oscurito con la Secretaría de Hacienda, ¡cual debe de ser!

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Declarada muerta la alianza electoral PAN-PRD, tras ser victimada por el oportunismo y la corrupción tribal, a los veracruzanos no nos queda otra que acogernos a la “Ley de Herodes”, el PRI, ahora gobierno nuevamente al ungir al presidente como jefe máximo del partido, va prácticamente solo a la elección de alcaldes y diputados locales. La fantasía del Veracruz próspero se impuso y se quedará para rato.-  Xalapa, Ver., a 6 de marzo de 2013.

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Ciudad cotidiana

Alejandro Hernández / Pulso crítico

Mi ciudad, Xalapa,  para garantizar una buena calidad de vida a quienes la habitamos, depende de todos los ecosistemas que la rodean, tanto de la alta montaña al norte como del bosque de niebla al este, de las cuencas hidrológicas de la cañada de Actopan como del clima cálido que arrastra la brisa de la costa. De esto poca cuenta nos damos la mayoría de los que aquí vivimos; será por eso que a muy pocos les ha interesado la consulta ciudadana, convocada por la SEMARNAT, que se lleva a cabo desde el día 19 de enero de este año, para ver si se aprueba o no la explotación aurífera en la mina Caballo Blanco, en el vecino municipio de Actopan, Veracruz, y cuyo principal inversionista es el hombre más rico del mundo, Carlos Slim.

La apatía ecológica que la población xalapeña demuestra, debe obedecer a que muchos desconocen lo que una mina de las características de la que nos ocupa le puede hacer a la naturaleza. La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental, social y cultural. Es también una actividad industrial insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento. Es decir, en un principio se destruyen todos los ecosistemas circundantes, se contaminan sus aguas con cianuro o con mercurio —elementos indispensables para recuperar el oro—; luego, las comunidades aledañas a la mina se llenan de técnicos, gambusinos y obreros, mismos que establecen una sociedad de alto consumo de bienes y servicios que encarecen la economía local, además de atraer todo tipo de vicios, tales como el alcoholismo, la drogadicción, la prostitución, robos, etcétera; para que al final, una vez agotado el mineral, dejar la región totalmente devastada, contaminada en tierra, agua y aire, y con un nivel de vida para la población de muy baja calidad y pocas veces recuperable a los niveles que tenía antes de la mina.

La explotación del oro requiere, de manera intensiva, grandes cantidades de cianuro y/o cromo, sustancias altamente tóxicas que permiten recuperar el mineral del resto del material removido. Para desarrollar todo este proceso, se requiere que el yacimiento abarque grandes extensiones y que se encuentre cerca de la superficie, dando como resultado cráteres gigantescos, que pueden llegar a tener más de 150 hectáreas de extensión y más de 500 metros de profundidad. Las consecuencias son: La producción de grandes cantidades de desechos sólidos y líquidos, los impactos sobre las poblaciones aledañas, y la transformación completa del entorno junto a una severa modificación de la morfología del terreno; obviamente también desaparece la agricultura, la ganadería y la pesca. Hoy cientos de hectáreas de cultivos de caña de azúcar, papaya, naranja, limón, maíz y frijol dependen del riego que les proporciona el río Actopan, amén del turismo que visita los lugares por los que éste pasa, si la contaminación que produzca la mina alcanza los veneros que surten su cauce, el impacto será de proporciones catastróficas, tanto al medio ambiente como a la economía de la región.

Bernardita Bielsa, de la Asociación Ornitológica Cuenca Del Puelo, Lago Puelo, Chubut, sitio amenazado por la minería en Argentina, escribió esto: “El oro ha significado muchas cosas a lo largo de la historia del hombre. El afán por encontrar oro hizo colapsar civilizaciones enteras; esto es miles y miles de hombres, mujeres y niños muertos por enfermedades, enfrentamientos, desnutrición, hambre. La codicia del hombre no tiene límites, y los nuevos conquistadores han aprendido la lección, y saben utilizar del diccionario todas estas palabras: mentir, engatusar, engañar, embaucar, fingir, aparentar, disfrazar, falsificar, prometer. El provecho, las ganancias, los réditos, son siempre para ellos y sus empresas.” Lo cual se aplica perfectamente a los inversionistas que pretenden destruir, por un puñado de oro, ecosistemas valiosos para la vida.

Urge, tal como lo han estado pidiendo grupos ambientalistas, que la SEMARNAT realice una asamblea de información para que la gente conozca en voz de los paneles de expertos, los pros y los contras de la mina, para que así pueda decidir dar su voto a favor o en contra.Hoy la humanidad, por poseer oro y riquezas, es capaz de morirse de hambre, justamente como le ocurrió al legendario rey Midas. No esperemos a que eso ocurra cerca de nuestra ciudad, informémonos y participemos, nuestro futuro y el de la región —y no es lugar común esto que les digo— está en juego.

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