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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Habida cuenta del enorme potencial de México, el que estadísticamente 53 millones de sus habitantes transiten por el camino de la pobreza, marginación y desigualdad, debería ser motivo de vergüenza nacional.

En tal contexto es indignante que se echen las campanas al vuelo para vanagloriarse de un presunto avance en la erradicación de tales lastres que, por ahora, en tanto los 327 mil veracruzanos que se dice salieran de la condición de pobreza extrema no lo reflejen en una mejor calidad de vida, sólo existe en el papel.

El  secretario de desarrollo social del gobierno de Veracruz y responsable operativo del programa “Adelante”, ufano a los cuatro vientos anuncia que las cifras difundidas por la CONEVAL indican que con un avance del 22.5 por ciento en el combate a la pobreza extrema, la entidad deja de figurar entre las primeras cinco con mayores índices de abandono y exclusión gracias a la estrategia diseñada e impulsada por el Sr. Dr. Duarte de Ochoa.

El Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, lo avala y lo anota como uno más de sus mediáticos logros, sin tomarse la molestia de leer el informe completo de la CONEVAL que deja mal parado a Veracruz.

Siendo del dominio público que si el avance cacareado fuera real, sería gracias a los programas sociales federales. Sin este auxilio para un gobierno estatal en quiebra, ni el simple asistencialismo en contadas poblaciones, fuera viable.

Ahora que, sin regateos, aceptando sin conceder que fuera posible que con el programa electorero “Adelante” se estén abatiendo algunos de los indicadores de pobreza extrema en los municipios de mayor atraso relativo considerados en la medición de este flagelo, ello no quiere decir necesariamente que tantos más cuantos veracruzanos hayan dejado de encontrarse en tal situación.

¿Quiénes, donde habitan, en que medida y como dejaran atrás su estatus de pobres en extremo 327 mil veracruzanos? Es lo mínimo a preguntarse, así como obligado estaría el gobierno del estado el dar puntual respuesta para así sustentar su desmedido triunfalismo.

Estoy seguro de que nadie lo sabe. Es un simple juego de cifras estadísticas, 22.5 de cien por ciento, si es que se conoce realmente el total, arroja tantos miles menos de veracruzanos en condiciones de pobreza extrema. Números y no personas de carne y hueso sujetos de un proceso de crecimiento económico y desarrollo humano, es de lo que se habla. El papel aguanta todo.

Ya lo señalamos en maquinazo anterior: “…con el asistencialismo marginal para marginados como eje de la cruzada contra el hambre, en la mayoría de las entidades federativas se pretende dar respuesta con indicadores a los indicadores de pobreza del CONEVAL; atendiendo más al abatimiento estadístico de éstos, que a un combate real y frontal contra los escollos estructurales que históricamente nos ubican en los terrenos del subdesarrollo.

El cacareo desmedido parece indicarlo así. Se abaten porcentajes estadísticos pero  la pobreza en sus diversos grados de incidencia,  persiste y no sólo en los contados municipios en los que interesa generar indicadores positivos para cubrir las apariencias.

Ninguno de los indicadores que dan lugar a una más de tales expresiones triunfalistas de un gobierno ineficaz, da cuenta y razón de que los niveles de pobreza extrema superados estén sustentados en un proceso de autogestión en el que los pobladores objeto de medición, se basten económicamente a sí mismos; contando con empleo seguro y permanente, así como con un ingreso remunerativo que les permita acceder sin tropiezos a la canasta básica alimentaria y ejercer su derecho a la salud y la educación.

Hoy, gracias al asistencialismo gubernamental, los presuntos beneficiarios medio comen.  Ya mañana Dios dirá, sin que eso borre las secuelas históricas de marginación  crónica y de exclusión del bienestar.

Si no es autosostenible dicho proceso, no hay avance que festinar. Antes al contrario, es más que sabido que una vez retirado el subsidio en obras y servicios asistencialistas, los destinatarios de estos quedan a merced del desempleo y la marginación. Igual o peor que en el momento de ser incorporados a los programas gubernamentales de erradicación de la pobreza. La historia de fracaso tras fracaso de los programas sociales asistencialistas a cargo de los tres órdenes de gobierno, da cuenta ampliamente de ello.

Lo destacable es que lo que el gobierno de Veracruz celebra, se contradice con lo afirmado por el propio Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo de la CONEVAL.y por Rosario Robles, Secretaria de Desarrollo Social del gobierno federal, en torno al asistencialismo y sus resultados.

Sin empleos permanentes y remunerativos, no se avanza en el combate a la pobreza. Sin crecimiento económico regional y local e inclusión social de los veracruzanos menos favorecidos y vulnerables, todo queda en pedestre simulación.

Hojas que se lleva el viento

Con la desincorporación y venta a la IP del Complejo Pajaritos en el sur de Veracruz, el gobierno federal ya nos está dando una probadita anticipada de cómo viene la antipopular reforma energética del Sr. Peña… Y para lo que sirve el antidemocrático Congreso de la Unión. No se venderá ni un tornillo, dicen cuando demuestran lo contrario atentando contra la soberanía nacional.-

Cd. Caucel, Yuc., agosto 4 de 2013

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Pese al aumento del número de programas sociales, que en 2011 llegó a más de 2,500 tanto federales como estatales, éstos no contribuyeron a la reducción de la pobreza en el país:” Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo de la CONEVAL.

Concluidos por procesos electorales que tuvieran lugar en 14 entidades federativas, el presidente Peña hace un llamado a dejar atrás la pugna electoral y retomar la cruzada contra el hambre con la que está empeñado su gobierno.

Independientemente de lo absurdo de hacer depender los programas sociales de combate a la pobreza de los vaivenes político electorales, confirmando la tendencia inercial no superada de hacer de estos instrumentos de control y manipulación clientelar botín político,  el Sr. Peña insiste en llevar adelante una estrategia asistencialista que se aparta de la ortodoxia económica, sin atender las causas estructurales que dan origen a la desigualdad y  pobreza.

Ya en su oportunidad la CONEVAL advirtió que los programas sociales son un complemento en el combate de la pobreza, pero los motores más importantes para su reducción son el crecimiento económico, creación de empleos, e incremento de los salarios reales fortaleciendo el mercado interno y atemperando la desigualdad del ingreso con políticas públicas redistributivas.

Lo que no se da en la coyuntura ni se avanza en un acceso efectivo de las mayorías a los derechos sociales, antes al contrario, se restringen cada vez en mayor medida.

El derecho a la alimentación, salud y educación, plasmado en la Carta Magna, queda en el papel frente a una realidad que lo niega. Ni se sale del bache en que se encuentra la economía ni por lo consiguiente, crece el empleo e inclusión en los sectores más desprotegidos y vulnerables de la población, lo mismo en los centros urbanos que en el medio rural con énfasis en las comunidades indígenas.

Paradójicamente, con el asistencialismo marginal para marginados como eje de la cruzada contra el hambre, en la mayoría de las entidades federativas se pretende dar respuesta con indicadores a los indicadores de pobreza del CONEVAL; atendiendo más al abatimiento estadístico de éstos, que a un combate real y frontal contra los escollos estructurales que históricamente nos ubican en los terrenos del subdesarrollo.

Cotos de poder político y caciquil persisten, oponiéndose intereses creados tanto al crecimiento económico nacional y regional como a la generación de empleos remunerativos y, por ende, a una inclusión real del  mayor número de mexicanos a una vida digna con futuro.

Sin crecimiento económico no hay empleo, sin empleo no hay demanda efectiva de bienes y servicios y, por lo consiguiente, no se fortalece mercado interno y fábrica nacional, cerrándose un círculo vicioso que el asistencialismo no logra revertir.

 De acuerdo con los últimos anuncios del gobierno federal, se pretende contrarrestar estancamiento y desaceleración de la economía con cuantiosas inversiones en infraestructura, impulsando efectos multiplicadores y empleo, sin embargo estas fructificarían en el mediano y largo plazo, mientras en la coyuntura la lumbre amenaza con llegar a los aparejos.

País de pobres

El Banco de México confirma la desaceleración de la actividad económica; crecen la economía informal, la evasión fiscal y la fuga de capitales; disminuye la recepción de remesas provenientes de mexicanos en el extranjero, a la par que las instituciones de seguridad social acusan déficits alarmantes por disminución de aportaciones. En tanto que las entidades federativas incrementan deuda pública, sin avances significativos en obras y servicios relevantes, ampliación de la base gravable y control de la evasión fiscal, constituyéndose en carga onerosa para el gobierno federal que ya contempla su rescate.

No mejoran las condiciones de vida de más de 50 millones de mexicanos y sí, la pobreza y desigualdad manifiestan un crecimiento galopante. En la microeconomía, la que se refleja en el bolsillo de los mexicanos, los precios suben y salario y pensiones se encogen.

Este problemático escenario no se subsana con las reformas estructurales del peñismo que se circunscriben a maquillajes legislativos súper estructurales, sin ir a fondo modificando la estructura social y económica para hacer frente a los efectos de la crisis sistémica global que pone freno a una mayor inserción y presencia de México en el mercado mundial, limita disponibilidades de capital productivo externo y sujeta a la economía nacional a la volatilidad financiera determinada desde el exterior.

México ya es un país de pobres; revertir esta situación supera en mucho la capacidad real del Estado para afrontarla. Por sobre el discurso optimista y alentador, las necesidades crecientes de la población hacen nugatoria la cruzada contra el hambre, el asistencialismo opera a favor de la desigualdad, pérdida de productividad y de expectativas de futuro.

Política e incertidumbre

Hasta donde el gobierno federal permite acceder a información confiable, la disponible hace que los expertos duden de las posibilidades reales de un repunte económico, en tanto que la población paulatinamente duda también de la capacidad de las instituciones para frenar deterioro y salir del atolladero. Incertidumbre y desconfianza son la constante.

En otra ocasión afirmamos que la inercia política y corrupción oficial rampante e impune, limitan la capacidad de maniobra y respuesta del presidente Peña frente a problemas cada vez más agudos y complejos. La elección en 14 entidades federativas el pasado 7 de julio, lo confirma.

La cruzada contra el hambre tuvo que ser temporalmente suspendida por razones de política interna. El virreinato aún dominante en las 14 entidades federativas en que tuvieran lugar elecciones, hizo caso omiso al llamado presidencial y al llamado Adéndum del Pacto por México. El resultado: unidad nacional desquebrajada, población polarizada, acuerdo cupular cuestionado por sus propios artífices y actores, y una aceptación a la baja de Enrique Peña Nieto ante la opinión pública nacional.

Algo anda mal y va de mal en peor, no se sabe a donde conduce la estrategia de gobierno del Sr. Peña; el abucheo interrumpiendo el discurso del titular del poder ejecutivo federal en el  relanzamiento de la cruzada en Guerrero, es sintomática. Lo cierto es que sin unidad nacional y objetiva carencia de solidaridad entre todos los mexicanos, el camino es cada vez más incierto.

Reformas hacendaria, fiscal y energética

En este marco de incertidumbre, se dará el debate en el Congreso de la Unión -o imposición cupular en su caso-, en torno a las reformas energética, hacendaria y fiscal que, de antemano, ya anuncia el fin del Pacto por México confrontando a la dirigencia nacional del PRD y PAN con sus bases

El tema de PEMEX, su apertura al capital privado y su actual tratamiento fiscal por parte del gobierno federal,  estarán en el centro. Si se privatiza la industria energética estatal y con ello la renta petrolera, el gobierno federal pierde su principal fuente de ingresos fiscales, si se le deja como está, entre corrupción y saqueo gubernamental la paraestal estará condenada al fallecimiento por inanición, con las mismas consecuencias fiscales.

Ni para donde hacerse y, aún así, el Sr. peña insiste en todos los foros sobre su propósito aperturista.

Menudo reto para la cúpula gobernante, nadando contra la corriente entre la turbulencia de las aguas agitadas sin encontrar rumbo cierto, se enfrentará a sus propios demonios profundizando una  crisis que ya toca fondo.

Hojas que se lleva el viento

Mucho ojo. En el debate sobre el futuro de la industria energética debe tomarse en cuenta que el precio al consumidor final de los combustibles y energía eléctrica, no lo fijan PEMEX y la CFE. Es el gobierno federal por conducto de las Secretarías de Hacienda y Economía.

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En nuestra patria chica, concluyó el proceso de elección de diputados locales y autoridades edilicias, abriéndose otro igual o peor de ofensivo y pedestre, el de la sucesión del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa en el gobierno de Veracruz. En el ínter, la economía del próspero cuerno jarocho de la abundancia  duerme el sueño de los justos entre anuncios y más anuncios triunfalistas sin sustento.

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El autor de estas líneas recargando las pilas en la costa yucateca, comprueba una vez más que el progreso y la paz, así como el diálogo fructífero entre adversarios, concordia y respeto entre diferentes, es posible cuando con sus aciertos y desaciertos  la política se ejerce con civilidad y altura de miras.- Chelem Pto., Yuc., julio 21 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

En un clima político por demás turbulento, no ha habido necesidad de esperar que el presidente Peña Nieto cumpla los primeros 100 días de su mandato para juzgar, a bote pronto, propuestas de gobierno y resultados. Tanto se ha propuesto llevar a cabo en el primer año de su gobierno sin antes consolidar su legitimación, que nada le sale bien, como ya empiezan a señalarlo expertos y analistas en diversos medios de comunicación.

Hasta ahora, ninguna de sus iniciativas, anunciadas a bombo y platillo, ha cuajado. Trátese de reformas a la legislación que medidas concretas para adecuar a la administración pública a los retos que impone una nueva manera de gobernar, o bien, el llamado “Pacto por México” y la “Cruzada contra el hambre”, todo ha topado con pared. La apertura simultánea de varios frentes, ha resultado negativa; los dispersos intereses creados de la sociedad mexicana brincan por doquier, cuestionando una por una y todas a la vez las iniciativas presidenciales.

Son tantos y de tan diferente peso económico, político o social, los callos que pisa en su acelerado transitar por imponer su personal estilo de gobernar, que son más los que se sienten lastimados que los que aplauden la presunta bondad de esta la segunda alternancia en el ejercicio del poder presidencial. Dividiendo, más que sumando en una sociedad que no encuentra luz al final del túnel.

A ello habría que agregar la serie de eventos negativos, domésticos y externos, que circunstancialmente ha debido enfrentar en esta su primera coyuntura en el largo camino por recorrer, respondiendo discursivamente con improvisaciones que no convencen y si, contribuyen  a una creciente pérdida de credibilidad en sus presuntos buenos deseos y propósitos para los mexicanos todos.

Todo se resuelve con dinero, pareciera ser la salida. Dinero que no hay  con la suficiencia que la respuesta reactiva amerita.

Y por si fuera poco, como era de esperarse, los gobiernos estatales no caminan al parejo del titular del Poder Ejecutivo Federal. Los gobernadores, acostumbrados a un virreinato de facto, no asimilan aún la idea de que circunstancias y escenarios ya no son los mismos. El presidencialismo centralista y autoritario regresa por sus fueros, acotando el omnímodo poder de los que se dice mandan en sus respectivos feudos. Reflejándose coyunturalmente en la dinámica de jaloneos en el diseño y aplicación de estrategias encaminadas al control y administración de los procesos electorales en puerta. Configurándose un vacío de poder en el que no se sabe, cuando menos en el caso de las entidades federativas gobernadas por el PRI, quién manda a quién.

Las expresiones de respaldo y apoyo al presidente de la República por parte de los gobernadores,  o son de dientes para afuera ó de plano se quedan en un infantilismo político que llama a risa, por no tenerse ni la más mínima idea de que es lo que respaldan, apoyan o torpedean bajo la mesa. La incongruencia entre el discurso de los gobernadores y su actuación en los hechos, lo confirman, como bien se observa en Veracruz.

¿O va en serio el propósito de cambiarle el rostro al país ó todo es cortina de humo para ocultar el verdadero objetivo electorero de las iniciativas presidenciales?  Parece ser la interrogante a que se enfrentan los hasta ahora virreyes en vías de dejar de serlo. Obligándose a tirar golpes de ciego en uno u otro sentido de la dicotomía planteada. La falta de una clara ubicación de los gobernadores frente al poder presidencial es evidente. ¿Cual es la prioridad? ¿O es todo a la vez?, se preguntan, manifestándolo de facto en su actuación.

En el pasado, refiriéndonos al peculiar y perverso estilo personal de gobernar de Fidel Herrera Beltrán, afirmamos que no era posible una buena interpretación de una clásica sinfonía si el director ignoraba a los integrantes de la orquesta, y viceversa. Como fue,  sin una clara definición de donde iniciaba ó terminaba el papel del director y donde el de la orquesta, el resultado fue un pésimo son cuenqueño que hoy todo Veracruz lamenta. Y eso se observa en el concierto nacional cuando aún no arribamos a las primeros cien días del gobierno peñista. No hay aún la química necesaria entre el que agita la batuta, la partitura, y los virtuosos ejecutantes que no terminan de afinar los instrumentos.

Demasiada prisa. Mucho ruido y pocas nueces sin pausas que permitan asimilar el que, como y con que de la estrategia presidencial para cambiar lo que a juicio del Sr. Peña se deba cambiar para seguir igual.

Hojas que se lleva el viento

Once mil familias en extrema pobreza en Veracruz le dirán “Adiós a la pobreza”, informó la presidenta del Patronato del DIF Estatal, en referencia a las acciones del programa “Adelante” que se llevan a cabo en Mixtla de Altamirano y  Tehuipango. Por ahora ya se llevan tres mil familias de esas once mil, a las que se está apoyando con este programa de combate a la pobreza, indicó la Sra. Karime Macías de Duarte, agregando que “solo falta que la Coneval realice la medición” para confirmar los excelentes resultados obtenidos.

Magnífico logro en apenas dos años de ardua labor, faltaría saber si los habitantes de esas marginadas comunidades estarán de acuerdo en que ya salieron de pobres, como en su momento lo refleje la evaluación del Coneval.

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Como era de esperarse, en Veracruz la recién creada comisión para la atención y protección de los periodistas, burocracia al fin, está más preocupada por repartirse el presupuesto de 15 millones asignado que por cumplir con la misión encomendada. Y mientras esto sucede, a varios cientos de reporteros se les sigue negando un salario digno y prestaciones de ley a que tienen derecho, como también se les niega el expresarse con verdad bajo el pretexto de que no pueden ni deben dar de patadas al pesebre atentando contra los intereses de sus empleadores. Xalapa, Ver., 13 de febrero de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“La consolidación financiera sólo puede ser sostenible si va de la mano de una responsabilidad social y un reparto justo de las cargas” Guy Ryder Director Gral. De la OIT

 “Berlín, 11 oct (EFE).- El presidente electo mexicano, Enrique Peña Nieto, expresó hoy su interés en que la crisis que afecta a la eurozona “pueda encontrar una solución pronta y que ello favorezca a la relación que México guarda con toda la Unión Europea”. Asimismo, expresó su deseo de impulsar el libre comercio entre países para “generar una arquitectura financiera que sobre todo permita la estabilidad económica y la estabilidad financiera” y haga posible “una mayor apertura y presencia” de productos mexicanos en otras partes del mundo.” Así reza, entre en lo sustantivo la nota que sobre la visita de Enrique Peña Nieto a Alemania  difundiera la agencia de noticias EFE y publicada en Google.com

Para el hombre de a pie medianamente informado, lo expresado por el presidente electo en Alemania obliga a la reflexión.

A mi juicio refleja dos cosas que por su trascendencia no se pueden pasar por alto. Una, sus asesores no leen la prensa, no están enterados de los últimos anuncios tanto del Banco Mundial como del Fondo Monetario Internacional sobre los alcances globales de la crisis europea y, en segundo término, el que el próximo titular del ejecutivo federal exhiba su trivialidad verbal e ignorancia nada menos que ante Ángela Merkel, sobre un tema que ocupa el mayor interés para Alemania,  la eurozona, Los Estados Unidos de Norteamérica y, el mundo entero. Amén de la falta de tacto diplomático al ir a hablar de la soga a casa del ahorcado, representando a un país que si de algo carece, es de liderazgo económico y político en América Latina.

Para el Banco Mundial “La economía mundial se mueve a un ritmo menor al previsto, que afecta a regiones que hasta hace unos meses tenían buen ritmo de crecimiento, mientras que el desempleo global llegó a un punto que es aterrador y no aceptable”, afirmó Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) el pasado lunes en Tokio. En tanto que para el Banco Mundial, su presidente Jim Yong Kim, “advirtió sobre la necesidad de acciones para que el crecimiento económico de los últimos cinco años en Latinoamérica, África y Asia no se destruya por el empeoramiento de la situación”.

Luego no estando así el horno para bollos en el escenario económico internacional con sus daños sociales colaterales, en México debería preocuparnos más como afrontar la compleja dinámica recesiva de la crisis mundial, que ir al epicentro del mega sismo global para  externar buenos deseos y proponer fórmulas caducas, como la del libre mercado para impulsar estabilidad económico financiera en un mundo en el que ya no se quiere queso sino salir de la ratonera.

Peor aún, cuando se va con las manos vacías, pretendiendo ser farol de la calle, cuando en casa reina la oscuridad con más del 52 millones de mexicanos en condiciones de pobreza como consecuencia de un modelo neoliberal de desarrollo, en el que las políticas públicas asistencialistas a lo largo de tres décadas han fracasado al no dar sustento para crecimiento y consolidación del aparato productivo, como lo señala el último informe del CONEVAL.

Recordemos que con los mismos objetivos, propósitos y argumentos neoliberales, Carlos Salinas impulsó reformas a la legislación agraria, desmantelando al campo mexicano para obtener todo lo contrario a crecimiento económico, empleo y soberanía alimentaria.

No se puede hablar de México como atractivo para la inversión y generación de nuevas fuentes de trabajo, cuando el deterioro en la capacidad real de compra y consumo, es evidente en el país. Tampoco de apertura de nichos de mercado en Europa para productos nacionales, cuando en la Eurozona el desempleo galopante obliga a políticas proteccionistas y no a esquemas de libre mercado como las que propala el Sr. Peña como vocero oficioso de Washington.

Si para las personas medianamente informadas, Peña Nieto peca de inoportuno, por decir lo menos, en el ámbito internacional, que pensarán expertos y estudiosos de la economía mundial. Y ni que decir de Ángela Merkel, ahora en el ojo del huracán como juez y parte en la búsqueda infructuosa de soluciones a una crisis que amenaza con balcanizar a la Unión Europea.

En este contexto, llama a risa el que el Sr. Peña presuma de reformas estructurales para impulsar inversión y generación de empleos  a partir de la actualización del marco legal como si las leyes, por sí mismas,  modificaran la dinámica económica de un país en el que se carece de voluntad política para aceptar que en el escenario de crisis globalizada, lo que no funciona es un ya rebasado modelo de desarrollo que auspicia más desigualdad, desempleo, pobreza, violencia criminal e ingobernabilidad.

En nuestra próspera aldea, el gobernador Duarte de Ochoa, Doctor en economía, sin empacho alguno como suele hacerlo cotidianamente, sin mayor análisis dice compartir la visión del Sr. Peña: “Veracruz consolidará su desarrollo “porque si hemos avanzado como lo hemos hecho hasta ahora, con el nuevo Presidente todo mejorará para Veracruz y los veracruzanos”. Afirmación inconsecuente y al margen de toda consideración racional de nuestra pueblerina realidad que el señor se niega a observar y aceptar. Si en Veracruz se avanza en crecimiento económico y se combate desigualdad y pobreza con saliva, con el nuevo presidente a los veracruzanos nos espera más de lo mismo en medio de “un aterrador desempleo” que no respetará fronteras ni siglas ideológicas y partidistas.

Hojas que se lleva el viento

La Asociación Civil “Otero Ciudadano” cobra cada día mayor presencia en la vida pública veracruzana, aglutinando a un buen número de personas de lo más representativo de de la llamada sociedad civil. El pasado viernes en asamblea ordinaria tanto el senador Héctor Yunes Landa como el diputado federal Uriel Flores Aguayo, intercambiaron con los integrantes de la organización  puntos de vista sobre las iniciativas preferentes que Calderón Hinojosa turnara al Congreso de la Unión.

Por lo expuesto por el senador veracruzano, el PRI insiste en contemplar en las reformas y adiciones a la Ley Federal del Trabajo mecanismos relevantes para la generación de los millones de empleos que requiere México. Eso sí, siempre y cuando se respete una autonomía sindical a modo, tema este último que contradice los presuntos esfuerzos por la modernización del tricolor, exhibiendo su apego vital histórico a la simulación, corrupción e impunidad en un país que ya no se conforma con el gatopardismo de siempre.

Con pobreza no hay democracia, afirma el priísta Rolando Zapata Bello, recién ungido como gobernador de Yucatán. Para el gobernante veracruzano, Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa la democracia se impulsa con diálogo, apertura y respeto entre el gobierno estatal y los 212 ayuntamientos de la entidad. Compartiendo indigencia financiera y, mucho pero mucho rollo para taparle el ojo a un macho cansado ya de tantas vueltas a la noria. Xalapa, Ver., octubre 14 de 2012

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