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Tag Archives: Héctor Yunes landa

Pulso critico

J. Enrique Olivera Arce

En un país de leyes, porque si algo nos sobra son leyes, en las que éstas no constituyen ningún impedimento para que florezca por doquier la corrupción y la impunidad, no es extraño que el Maestro Fidel Herrera Beltrán considere infundada y frívola la solicitud de juicio político que en su contra promueve la bancada panista del Senado.

El argumento central en que se apoya el gobernante veracruzano para considerar como improcedente a la iniciativa panista, es el carácter ilícito del espionaje a que dieran lugar las ampliamente difundidas grabaciones de sus conversaciones privadas, asegurando  que la presenta alguien que violó el artículo 134 del Código Federal de Procedimientos Penales, que tipifica como delito las intervenciones telefónicas.

En el mismo tenor el diputado y  ex aspirante a la candidatura del PRI a la gubernatura de Veracruz, Héctor Yunes Landa, brinda a nombre de la diputación local su respaldo y apoyo irrestricto al Maestro Fidel Herrera Beltrán, expresando: “El Senador Madero, sabe de antemano que su propósito no prosperará, ya que no se puede sustentar apego ni defensa de la legalidad a través de un acto evidentemente ilícito, como lo es la intervención de conversaciones privadas, su edición, y manipulación con fines de persecución política”

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Por encima de la ley se simula pretender hacer valer la ley por parte de ambos servidores públicos. Es parte de un juego que el aún gobernador conoce a la perfección, como el mismo lo afirmara ante los medios.

El asunto de las grabaciones de marras, se hace pasar a segundo plano. El autoritarismo y arbitrariedad de un servidor público, titular del Poder Ejecutivo Estatal, no violenta la soberanía popular en tanto el espionaje está penado por la ley. Así, el carácter ilícito del origen de los audios se privilegia frente al presunto irresponsable manejo del patrimonio de los veracruzanos depositado en la administración pública estatal. La intervención del gobernador en un proceso electoral del cual debería ser garante de limpieza, equidad, transparencia y credibilidad, es pecata minuta frente a la acción de “mentes criminales” que, violentando la intimidad del mandatario, graban y divulgan sus conversaciones.

Paradójico, pero así es como de manera frívola, cínica se actúa, violentándose el estado de derecho se exige impunidad en nombre del propio estado de derecho.

En ello se fundamenta la estrategia de defensa legal seguida por el gobernante, los diputados locales y, para confirmar la regla, algunos medios de comunicación afines que le legitiman ante la opinión pública, o el mismo IEV en boca de su consejera presidente; dejándose de lado como algo meramente anecdótico, el tema sustantivo del audio escándalo que, en las actuales circunstancias que se viven en la entidad, tiene o debería tener,  preeminencia político electoral por sobre cualquier salida legaloide a dirimir en su oportunidad ante los  tribunales.

Pretender tapar el sol con un dedo, desviar la atención de lo políticamente sustantivo a un asunto de barandilla de ministerio público, cuando la opinión pública ya juzgó y condenó políticamente lo presuntamente expresado por el mandatario en conversaciones telefónicas, eso no sólo resulta frívolo e inconsecuente, constituye un insulto a la inteligencia de los veracruzanos y una afrenta a la vida democrática que con tanto esfuerzo se pretende construir.

De Fidel Herrera Beltrán no es de asombrarse, lo frívolo y cínico como político innato, lo lleva en su naturaleza. Lo verdaderamente vergonzoso es que su defensor oficioso sea Héctor Yunes Landa, quien ahora manifiesta graves síntomas de amnesia.

El legislador y presidente de la Mesa Directiva del Congreso Local, olvidó en provecho propio que apenas hace unos cuantos meses denunció el carácter antidemocrático de la vida interna de su partido político, la intervención del gobernador en la preselección y elección del candidato a la gubernatura, y el uso arbitrario del poder en apoyo a Javier Duarte de Ochoa. Denunció públicamente, en su pretensión de ser el elegido, lo que hoy defiende con tanto ardor en nombre del estado de derecho, involucrando a todos los diputados locales entre los que se cuentan algunos de sus más acres críticos que le condenaran por insubordinarse a la voluntad de Fidel Herrera Beltrán. ¡Vaya incongruencia! Esto no es frivolidad, para los ciudadanos informados tiene otro nombre.

Flaco favor por cierto, le hace Héctor Yunes Linares al Sr. Javier Duarte de Ochoa, víctima involuntaria de los arranques y proclividad de su padrino y mecenas a ofender a los miembros de su gabinete. ¿O ya se olvidó aquello del “tontín, “el borrachito” ó “el coco”. Don Héctor alza la voz en contra de un ilícito espionaje pero se guarda muy bien de no desmentir lo que presuntamente expresó telefónicamente Herrera Beltrán, quien colocara ante la opinión pública al hoy candidato del PRI a la gubernatura de Veracruz en calidad de “retepen…”, servil, y complice de malos manejos del erario público. Ya lo pagará Don Héctor Yunes Landa, caso de que el delfín triunfe en las urnas.

Lo explícito de la defensa legal, no exime de lo que implícitamente representa en términos político electorales el tenor de las grabaciones difundidas. Prospere o no la solicitud de juicio político en contra del Maestro Herrera Beltrán, para bien o para mal quizá ello pudiera reflejarse en las urnas el próximo domingo 4 de julio. Lo demás es lo de menos, en un país en el que las leyes de dictan para violarlas y los mexicanos estamos prestos para aplaudirlo, porque ya estando acostumbrados, carecemos de capacidad de discernimiento e indignación.

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J. Enrique Olivera Arce

¡Que bonito es Veracruz! ¡Y falta lo mejor!

Lo que tenía que pasar, pasó. Héctor Yunes Landa se juega su última carta en rebeldía ante el Tribunal Federal Electoral. ¿Y ahora qué? Se preguntan sus miles de seguidores en territorio veracruzano, tras considerar que hasta aquí llega la aventura del diputado local con licencia en su pretensión de ser el abanderado del PRI en la justa electoral por la gubernatura.

La moneda está en el aire y son pocos los que aún confían en que Yunes Landa pudiera por un golpe de suerte alcanzar ansiada pre candidatura, tras la advertencia del legislador de que no renunciará a su partido, dejando a sus leales en libertad de optar por el camino que mejor convenga a sus intereses políticos. ¿Cuáles intereses? ¿Sumarse a la cargada en apoyo de Duarte de Ochoa, virtual candidato? ¿Sumarse a los seguidores del neopanista Miguel Ángel Yunes Linares? ¿Incorporarse a las filas de la alianza de nunca jamás, compartiendo nuevas esperanzas en un proyecto que parece haber nacido para perder con un Dante Delgado Rannauro que no da color?

Vaya dilema para un ejército de más de 100 mil priístas que aseguran por la  vida de su madre que sus firmas, ahora desechadas por la Comisión de Asuntos Internos del PRI estatal, son auténticas.  Si bien hoy se sienten colgados de la brocha, confundidos y lastimados, lo que les mantiene con la frente en alto es saber que actuaron de buena fe, que no se les puede tachar de traidores y que le apostaron a un hombre íntegro, valiente, que no claudicó ante la incomprensión de correligionarios y amigos, ni las amenazas ni mucho menos con los intentos de soborno bajo el agua. Como el “implanchable”, le califico destacado analista político.

La carne es débil. Algunos, los más viejos quizá, seguirán siendo leales a la camiseta, por convicción, por inercia o por comodidad. Sin embargo, nadie sabe ni nadie está en capacidad de prever cuantos de ese ejército de desencantados formado en “Alianza Generacional”, negarán su voto al candidato oficialista. Mal cálculo de la cúpula priísta en la entidad en su afán de ungir al delfín, cerrándole la puerta en sus narices a Yunes Landa porque así lo decidió “quien manda en Veracruz”.

No hay fijón, dicen los fieles de la ola roja; La aventura de Héctor así como empezó, terminó, sin que su actitud en rebeldía mellara la fuerza y unidad del partido. “Las firmas auténticas recabadas por “Alianza Generacional”, son mínimas y quienes las suscribieran no tienen ningún peso”. Dando por cerrado el expediente. ¿Será esto cierto? O la borrachera de un sobredimensionado inicio de pre campaña, derroche de recursos públicos incluido, de un Javier Duarte de Ochoa que ufano acepta cabalgar a nancas en el “caballo del hacendado”, nubla la visión de quienes minimizando y desdeñando el peso electoral de “Alianza Generacional”, olvidan que en el 2004 el Maestro Fidel Herrera Beltrán obtuvo del TRIFE la victoria con una diferencia de apenas 26 mil votos sobre su más cercano oponente.

Y mientras esto sucede en los patios del PRI, en los que por cierto se rumora la pronta salida de Jorge Carballo, presidente del CDE, ante los apremios de una presunta investigación de su persona por parte de la PGR, el malestar crece entre los xalapeños ante una andanada más de los desclasados desnudos de Cesar del Angel, que exigen y esperan pronta respuesta del gobierno del estado a su propuesta de hurgar en el pasado y aplicar el peso de la ley al virtual candidato del PAN a la gubernatura. Turbio inicio del proceso electoral, ahora amenizado con la ingrata música de viento del Registro Nacional de Electores, que investiga la existencia en el padrón de cuando menos 50 mil “turistas” dispuestos a vender su voto al mejor postor.

¡Que bonito es Veracruz! ¡Y falta lo mejor!

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J. Enrique Olivera Arce

Posible fractura del PRI en Veracruz

Como se había anticipado, el órgano de Procesos Internos del Comité estatal del PRI ayer jueves a la media noche le negó el registro a Héctor Yunes Landa como precandidato a la gubernatura de Veracruz. “Luego del cotejo de la Comisión de las 105 mil 317 firmas de un millón 99 mil afiliados del Estado, presentadas por Yunes Landa, se determinó que sólo 20 mil ciudadanos son militantes priistas, el resto más de 70 mil, no lo eran”. Esta decisión, y la aprobación del registro de Javier Duarte de Ochoa, dejan a un solo precandidato a la gubernatura.

Como reguero de pólvora corrió la noticia por todo Veracruz, a la que se agregaran comentarios en pro y en contra de la decisión del Comité Directivo Estatal del PRI. Los seguidores de Yunes Landa coinciden en señalar que se cumplió lo que ya todos esperaban pues la principal trampa en contra del legislador local con licencia es que el cotejo de las firmas de apoyo recabadas tuvo lugar con un padrón de militantes y simpatizantes inexistente. “No existe padrón alguno contra el cual cotejar”, afirman.

La mañana de hoy Héctor Yunes Landa fijará públicamente su postura, previéndose que impugnará ante el Tribunal Electoral Federal la decisión de la Comisión de Procesos Internos de su partido.

Javier Duarte de Ochoa, iniciará campaña en Nopaltepec, congregación en la que naciera Fidel Herrera Beltrán, a la que el ahora virtual “candidato único” llamó “cuna de la fidelidad”.

Con el rechazo al registro de Yunes Landa, la división al interior del priísmo veracruzano se da como un hecho. Sin embargo el ex coordinador de la Junta de Coordinación Política del Congreso Local advirtió previamente a sus seguidores que quedarían en libertad de tomar el camino que mejor conviniera a sus intereses políticos.

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J. Enrique Olivera Arce

A primeras horas de mañana viernes la opinión pública sabrá si la “crónica de un registro negado” a que hiciera alusión Héctor Yunes Landa en pasado miércoles, se concretó o sólo quedo en una sospecha fundada del legislador priísta local con licencia y aspirante a candidato de su partido a la gubernatura de Veracruz. Oficialmente en rueda de prensa a las nueve de la mañana, personalmente  Yunes Landa informará sobre la determinación tomada por la Comisión de Procesos Internos del CDE del PRI en torno a la aceptación o negación de su registro como pre candidato, así como la postura que asumirá en uno u otro caso, habiendo adelantado que de serle negada su participación en el proceso de selección interna de candidato a la gubernatura, impugnará la decisión ante los órganos internos del partido y, de ser necesario, recurrirá a tribunales.

Por lo pronto, la quijotesca actitud de rebeldía asumida por Héctor Yunes Landa, así como la prolongación en la toma de la decisión a adoptar por la Comisión de Procesos internos del Comité Directivo Estatal del PRI, mantiene en ascuas tanto al priísmo veracruzano como a las fuerzas políticas opositoras para las que cualquier decisión que se tome en torno al registro de la precandidatura del diputado local con licencia, incidirá en el curso del proceso de sucesión de Fidel Herrera Beltrán.

Para los primeros, lo deseable es que haya un pre candidato único, encarnado en la figura de Javier Duarte de Ochoa, que asegure la unidad del partido. Aspiración hasta cierto punto ingenua toda vez que independientemente de la decisión que se dicte desde palacio de gobierno, el proceso de división interna es ya un hecho objetivo, sólo modificable si Héctor Yunes Landa decidiera claudicar en su lucha y declinara a favor del favorito del gobernador.

Por cuanto a las fuerzas opositoras, estas esperan una decisión en contra de Yunes Landa por dos motivos: Una, se confirmaría ante la opinión pública el talante antidemocrático de Herrera Beltrán y del PRI en la entidad y, dos, el candidato priísta a enfrentar en la justa electoral sería el menos idoneo para soportar la cargada de Miguel Ángel Yunes Linares y Dante Delgado Rannauro, a más de que éste tendría que sacar adelante una campaña con el priísmo dividido.

Así las cosas, no queda de otra que esperar el dictamen a emitir por la Comisión de Procesos Internos, partiendo siempre de la base de que de resultar positivo para Yunes Landa, éste únicamente prolongaría una aventura que culminaría en su momento con la votación en el seno de la Asamblea de Delegados, que de antemano se sabe será a favor del delfín Javier Duarte de Ochoa porque así lo quiere el gobernador.

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J. Enrique Olivera Arce

Tanto lo invocaron que el chamuco se apareció de cuerpo presente a los priístas de la fidelidad. La noche del jueves por acuerdo de la dirección nacional del PAN Miguel Ángel Yunes Linares será candidato único de los blanquiazules a la gubernatura de Veracruz. Esto en medio de una nueva arremetida en contra del aún director del ISSSTE mediante una escatológica manifestación en su contra en Xalapa, capital de la entidad, que, como cereza del pastel de estiércol, estuvo a cargo de las huestes del prostituido movimiento denominado “cuatrocientos pueblos”, que comanda Cesar del Angel.

Paradójico, tal expresión del bajísimo nivel de cultura democrática que acusa la clase política veracruzana, se le revertió al PRI y al gobierno estatal, señalándose a la manifestación de “encuerados” como obra y gracia del gobernador como un último esfuerzo por impedir que la junta de notables que a nivel nacional dirige al PAN, se inclinara a favor de la candidatura de Miguel Ángel Yunes Linares. La prensa nacional destaca que precisamente éstos acordaron por mayoría otorgarle voto de confianza al director del ISSSTE, gracias a que el PRI en Veracruz se encargó de elevar artificialmente las posibilidades de triunfo del ahora virtual candidato panista. Nadie sabe para quien trabaja y hoy la correlación de fuerzas al interior del PRI da un vuelco al tener que enfrentar en la carrera por la gubernatura a un abanderado panista que, en términos prácticos, hará pedazos al considerado “delfín” del gobernador Herrera Beltrán.

Tan es así que sorpresivamente el gobernador aceptó enmendar el contenido de la convocatoria  priísta facilitando el registro de Héctor Yunes Landa, mismo que tendrá lugar el próximo miércoles, previa presentación de 150 mil firmas de militantes y simpatizantes priístas que comulgan con las aspiraciones del diputado local con licencia. Situación esta última que cayó como balde de agua fría entre quienes conforman el primer círculo del equipo de campaña de Javier Duarte de Ochoa pero que, al mismo tiempo, frena las intenciones de Héctor Yunes Landa de impugnar con sobrada razón la convocatoria y, con ello, descarrilar al interior del PRI la elección de gobernador.

Así las cosas, una paradoja más: en tanto que el PAN ya cuenta en la persona de Miguel Ángel Yunes Linares con un virtual candidato único, el PRI a estas alturas aún no cuenta con ninguno. Confirmándose en los hechos mi aseveración de que por ahora el enemigo a vencer del priísmo veracruzano está adentro de sus propias filas y no fuera. La división es más que evidente y de aquí a la asamblea de delegados que elegirá a quien habrá de abanderar al PRI en la contienda por la gubernatura, pueden suceder imprevistos no considerados en la estrategia electoral del Maestro Fidel Herrera Beltrán y su corriente “fidelidad”.

Sea cual sea el resultado del re acomodo al interior del PRI en el estado, de algo podemos estar seguros: frente al choque de trenes entre las dos fuerzas políticas mayoritarias, en el que habrá de derramarse estiércol a granel, la ciudadanía tendrá que optar entre el menos enlodado de quienes contiendan por la gubernatura, o recurrir al voto en blanco como castigo a una clase política que se debate entre la corrupción y la inmundicia.

Febrero 19 de 2010

Pulsocritico@gmail.com

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Veracruz, Ver., 16 de febrero de 2010.- La convocatoria del PRI para gobernador de Veracruz, es evidente que lleva dedicatoria, dijo aquí el aspirante priísta a la gubernatura estatal Héctor Yunes Landa, al asegurar que para bloquear su participación como precandidato “tiene  más candados que la ferretería mejor surtida del estado”. En rueda de prensa comentó que el documento dado a conocer el pasado domingo, deja atrás los principios de transparencia y equidad que deben prevalecer al interior de los partidos políticos y en todos los procesos electorales.

El diputado con licencia señaló que “las anomalías que hoy expongo, lejos de ayudar a nuestro partido, lo debilitan, lo hieren y lo ponen en un escenario de vulnerabilidad de cara a una elección de alta competencia y  difícil pronóstico”; y a pregunta de los reporteros si declinará en su proyecto reiteró que “no hay condiciones que me hagan declinar a favor de nadie”.

Yunes Landa consideró que se trata de una elección que determinará el rumbo de Veracruz y del país entero. “Es mucho lo que está en juego”, por ello, insistió en la necesidad de impulsar un proceso democrático y exigió a la dirigencia estatal del PRI “que cumpla  su deber con imparcialidad, con respeto y con sentido visionario, a la altura de un estado como Veracruz, para lograr refrendar el triunfo del PRI en este 2010”.

Dijo además que cuando su partido parecía haber dejado atrás los esquemas obsoletos que los llevaron a la debacle en los años 2000 y 2006, “hoy, parece que esos esquemas quieren regresar a Veracruz, lo que pone en riesgo los avances que hemos logrado consolidar tanto en la entidad como en el país entero”.

Apuntó que tras analizar a conciencia la convocatoria para la elección interna de candidato a gobernador, llegó a la conclusión de que la misma tiene múltiples contradicciones e ilegalidades que violan la democracia partidista.

Enseguida presentó a los reporteros un desglose de los seis candados más destacados de la convocatoria:

Primero, no se consideró su propuesta para la aplicación de encuestas como una herramienta adicional para la selección del candidato.

En segundo lugar, en los requisitos para registrarse como precandidato se contempla la adhesión del 25% de la estructura territorial a través de los comités municipales del PRI, y/o 25% de  los sectores y organizaciones, y/o 25% de los consejeros políticos estatales, y/o 10% de los afiliados al partido, “no obstante, el último párrafo de la cláusula quinta señala que tales  adhesiones no podrán ser otorgadas a más de uno de los aspirantes. Esta condicionante no se aplicó en el reciente caso de Durango, ni en los procesos de Colima, Campeche, Nuevo León y Sonora que se efectuaron el año pasado. ¿Por qué en Veracruz sí?, se preguntó Héctor Yunes.

Manifestó que lo anterior “resulta incongruente, puesto que, por un lado, se plantea que la adhesión no condiciona el voto de quien la otorga, pero prácticamente sí lo condicionan al no permitir que, para efectos de registro, la adhesión se pueda otorgar a más de uno. Además de incongruente me parece sospechosa esta cláusula dado que si el CDE del PRI ha girado la instrucción a la estructura de nuestro partido de no asistir a los eventos que presido en el estado, nada extraño sería que esa misma prohibición ya se haya girado para no darme la adhesión”.

En tercer lugar precisó que genera desconfianza el método de votación que se propone como “libre y secreto”, mediante boletas desprendibles con talón foliado, ya que esto contraviene el espíritu del voto secreto, pues se tendría conocimiento del sentido del voto de cada delegado. “Yo lo único que demando, si no es mucho pedir, que el voto secreto sea secreto y que no contenga trampa alguna para identificar al votante”.

Como cuarto punto indicó que en ninguna de sus etapas la convocatoria contempla la realización de un debate entre los precandidatos, “lo que permitiría a la militancia contrastar las propuestas y decidirse por la mejor opción”.

En el quinto de sus argumentos comentó que llama la atención y no se justifica que las convenciones distritales se efectúen conforme a la demarcación electoral federal y no de los distritos locales, a pesar de que el carácter de esta elección es eminentemente local. Resulta sospechoso que sea la estructura distrital federal, sobre la que el CDE del PRI ejerce un mayor control dadas las recientes elecciones federales, la demarcación de la que saldrán los delegados territoriales que votarán en esta convención”.

La última consideración de Yunes Landa respecto a los puntos de la convocatoria es que se contempla que la Comisión Estatal de Procesos Internos entregue el padrón de delegados 72 horas antes de la celebración de la convención, al mismo tiempo que, de acuerdo a la convocatoria, las actividades proselitistas deberán suspenderse 5 días antes de la convención. “Tal parece que el propósito de esta cláusula es entregar un recuerdo a los precandidatos de esta “histórica” convocatoria”, precisó.

Incluso dijo que ha solicitado al partido los formatos necesarios para su registro, los que el domingo se comprometieron que a partir de ayer se los entregarían “y hasta este momento no se me han entregado”.

Informó que también ayer solicitó el padrón de afiliados, de los consejeros políticos y de la estructura territorial a fin de estar en condiciones de obtener las adhesiones requeridas, los cuales esperaba se le entregaran este martes dado que es una información que ya tienen.

“Me pregunto: Si estas irregularidades se presentan ahora,  ¿Qué podemos esperar durante el proceso interno?”, finalizó Yunes Landa.

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J. Enrique Olivera Arce

Solidaridad con los mineros de Cananea

La cacareada democratización del PRI en la entidad quedó sólo en el papel. Nunca existió la voluntad política para llevarla adelante, como tampoco la idea permeó en la esclerótica estructura conformada históricamente por la simulación y el autoritarismo. Los pocos que más por razones personales que por compromiso ideológico han alzado la voz llamando a romper los cerrojos, son hoy sometidos a la picota bajo la acusación de ingratos y traidores.

El pragmatismo de ocasión y el absurdo maniqueísmo que germinara en tierra abonada por el odio irracional entre dos destacados personajes de la política estatal, rinde los mismos frutos que corrompidos pretendieran eliminarse con la renovación de ese instituto político, con la salvedad de que en el pasado estos bien se cuidaran de mantenerlos ocultos bajo la alfombra y hoy, eliminadas las formas, se ventilan en el tendedero público sin mayor recato.

Aquí solo mis chicharrones truenan y, a esta voz superior todos inclinan la cabeza en indigna sumisión y se aprestan a aceptar sin más la grosera imposición de un candidato a gobernador que a sotto voce se impugna por inútil y despilfarrador. Ay de aquellos que se resistan a la tan vernácula como absolutista expresión, para ellos, la condena, la picota, la muerte política súbita y el desprecio a su memoria. “El Estado soy yo”, y para quien no lo entienda o se resista, el linchamiento y la clásica clausura del pesebre oficial.

Así es como debemos entender a la orquestada y vil acción en contra de Héctor Yunes Landa; el linchamiento político para quien osa pretender doblarle la mano al primer priísta de Veracruz, es la consigna, y a ella se somete un parasitario ramillete de seudo periodistas y mercachifles  al servicio de la propaganda oficial que, sin el menor rubor, trocan la amistad fingida a lo largo de los años para con el ex diputado local y aspirante a la candidatura priísta por la gubernatura, por las 30 monedas que bajo la mesa del poderoso de rodillas pepenan para satisfacer su larvaria ambición.

Son estos y no otros, los que revolviéndose en el lodo se desgarran las vestiduras clamando justicia divina: ¡Picota Para el traidor! ¡Picota para el enemigo del PRI! ¡Muerte política para el que osa morderle la mano a quien manda en Veracruz!

Héctor Yunes Landa no me debe nada, ni le debo nada. Desde mi personal trinchera, le considero un adversario político tan digno como ingenuo. El indiscutible valor civil que le anima no alcanza para someter a la cúpula de su partido a tomar el camino de la democracia, ni es suficiente para cimbrar una estructura acomodaticia, sedienta de favores y prebendas. Se equivocó de tiempo y de lugar; su mayor pecado es no haber sabido reconocer desde la cercanía del cargo de secretario particular de Fidel Herrera, el poder absoluto y enfermizo  del soberano.

Al pié del patíbulo le deseo la mejor de las suertes.

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Hector Yunes Landa

Desde mi partido, comparto el proyecto de desarrollo que en días pasados presentara el senador Dante Delgado, expresó el diputado local priísta, Héctor Yunes Landa, al rendir su II Informe de labor legislativa en Cardel, Ver.

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J. Enrique Olivera Arce

Con Fidel Herrera Beltrán, hasta la ignominia.

Así podría sacarse en conclusión de lo expresado el pasado viernes 19 de los corrientes por el coordinador de los diputados del PRI en el Congreso local, Héctor Yunes Landa, quien advirtiera que “quien habla mal del Gobernador Fidel Herrera, quien lo cuestiona, lo señala o lo denosta, tiene automáticamente el repudio de los veracruzanos”.


Es sano conocer a tiempo a aquellos que aspiran a gobernarnos. Cuando Yunes landa, que es uno de estos, afirma que “quien agrede (sic) a Fidel, “escupe para arriba”, se retrata de cuerpo entero ante la ciudadanía como simple lambiscón. A más de identificarse como un enemigo más de la libertad de pensamiento y de expresión, atribuye  de manera por demás temeraria su particular punto de vista al sentir y el pensar de todos los veracruzanos.


Para quien aspira a la gubernatura de Veracruz, no es válido cuestionar o señalar a quien en su carácter de mandatario se debe a sus mandantes, so pena de de ganarse en automático el repudio de todos. ¿Cuáles todos? ¿Los diputados del PRI que dicen representar la voluntad popular? ¿Los incondicionales que le deben obediencia a quien dicen es el que manda en Veracruz?  O una ciudadanía plural que, independientemente de la filiación política de cada quien, está en su derecho de exigir eficiencia, eficacia y transparencia a aquellos que en su nombre y representación ejercen un cargo de elección popular; así como también está en pleno derecho de calificar, cuestionar, señalar, criticar e incluso de juzgar y condenar a los mandatarios que, a su juicio, no respondan al mandato ciudadano, sin que ello implique “escupir para arriba” o ser satanizado como enemigo de la fe.


Por cuanto al hecho de denostar, injuriar,  o bien calumniar  al gobernador en turno, a sus colaboradores,  o a cualquier hijo de vecino, ello no da lugar al repudio generalizado sino simplemente a la sanción que de conformidad con la legislación vigente,  de ser ello procedente aplique en su caso el juez que corresponda. Así que mi estimado diputado, se pasa. Ignorando, por cierto, que sea cual fuere el gobernante en turno, este siempre será objeto de maledicencias y chascarrillos en las tertulias públicas o privadas, los mexicanos lo llevamos en nuestra naturaleza. Así que para que tanta alharaca y aspaviento, que no sea para tratar de agradar a quien hoy está a cargo del poder ejecutivo estatal.  Lo cual habla muy mal de quien lejos de ejercer el mandato de representante de la voluntad popular, servilmente hace el papel de sumiso cortesano del titular del ejecutivo.


Sólo se descalifica, mi estimado diputado. Su perfil expuesto, que por cierto raya en algo cercano al autoritarismo fascista,  no se corresponde con lo democráticamente deseable, eso sí, por todos los veracruzanos.

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