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Tag Archives: José Yunes

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Como si en efecto nada alterara la buena marcha del país, la llamada clase política nacional profundiza su distanciamiento con el resto de la sociedad, aferrándose al “aquí no pasa nada” cuando todo indica que si pasa y pasa con extrema gravedad.

Quién no reconoce estar enfermo se niega a sí mismo la oportunidad de encontrar alivio y cura a su padecimiento, verdad de Perogrullo que no viaja en las alforjas de políticos y funcionarios públicos a todos los niveles que, en el no pasa nada, justifican lo mismo gris desempeño que la más absoluta indiferencia ante lo crítico de la situación que aqueja a un país cuyo deterioro económico y social es más que evidente.

La autocomplacencia les ciega a la par que fortalece su optimismo en un triunfalismo sin sustento, convencidos del poder de una mentira que, de tanto repetirse, consideran verdad inobjetable, ajenos a la metástasis que erosiona la salud de la nación.

En éstos descansa la vida política de México; a ellos nos debemos cual mirón de palo en la construcción de un edificio de oropel, soportado por falsos cimientos hundidos en el lodo de la corrupción impune.

Las voces de alerta y manifestaciones de descontento, hartazgo y rechazo de las mayorías de un pueblo ofendido y lastimado, para ellos, políticos y funcionarios públicos en la cúspide de la pirámide, es irrelevante; lo que resiste apoya, dicen y, bajo esta falsa premisa, más se empecinan en proclamar a los cuatro vientos, con tambores y fanfarrias que aquí no pasa nada, el enfermo es el de enfrente que no cuenta con reformas estructurales panacea.

Ciegos y sordos ante el clamor popular, criminalizan la protesta disidente. Su verdad es la de todos, salvo para aquellos que confunden prosperidad con el desastre. A estos últimos, desprecio por orates o ignorantes.

Compañeras de camino que no de destino, minorías que entienden por buen gobierno al salpique generoso, dejando hacer dejando pasar, con la cabeza oculta bajo la arena se suman al estruendo del discurso de las élites; tampoco ven, no escuchan, salvo el tintinear en el bolsillo de las 30 monedas pago del silencio compartido. Con estas y para estas se gobierna, su voto en calidad y cantidad es suficiente como base social de apoyo, para “legitimar” más saqueo, más corrupción y más impunidad en el tobogán del ignominioso aquí no pasa nada.

Políticos y funcionarios públicos, en la cima del “pinche poder”, parafraseando al delincuente impune, autocomplacientes en estas minorías sustentan su perpetuidad, ajenos al clamor de un pueblo para el que nada es eterno, salvo la incesante búsqueda de libertad para todos.

Hojas que se lleva el viento

Ni uno ni dos, ya son los tres senadores veracruzanos, José Yunes, Héctor Yunes y Fernando Yunes, los que están desbarrancando el proyecto transexenal “Herrera-Burunda” que impulsa el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa en nuestra próspera aldea. El tema no es sólo electoral, el gobernador de Veracruz al ser descalificado por lo más representativo de la llamada clase política veracruzana, está a un pie de tirar el arpa. Perdió la escasa autoridad moral y política, así como el control sobre las diversas fuerzas político-electorales con que contaba en su afán de imponer el proyecto fraguado por Fidel Herrera Beltrán. De paso, medios informativos oficialistas y texto servidores se encuentran más que descobijados ante la evolución de la “rebelión en la granja”; habiendo perdido credibilidad y prestigio ya no encuentran la manera de enmendar la plana.

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Si percepción es política, en esta debería sustentarse el quehacer partidista encaminado a la elección de junio próximo. Más no es así, todos los partidos políticos confiados en que nada ha cambiado, construyen candidaturas a su real entender y conveniencia. Todo es permisible en tanto se respeten las reglas del juego que ellos mismos se han dado. Es el acceso al poder por el poder mismo lo que les mueve, ajenos a lo que la gente piensa y califica ya no sólo de su actuación y desempeño, también de un proceso electoral amañado en el que los propios partidos, sin nada que les distinga entre sí, son juez y parte en el reparto del pastel.

Y en esas andamos… Hombres y mujeres de a pie en la disyuntiva ya no de sufragar a favor del menos peor, sino de votar o no votar, confiando más que ingenuamente en que el castigo justificado y merecido está en las urnas y no en el día a día participando, exigiendo y construyendo ciudadanía como primer paso en el rescate de la democracia secuestrada. Organización desde abajo es la tarea; paciencia virtuosa confiando en el nosotros sin olvidar que sufragar es un derecho que se consolida en su ejercicio.

Si para la clase política se nos tiene tomada la medida y en ello confía, voltear la tortilla es el camino. No permitamos más simulación y engaño, ni compra de votos y conciencias ni confianza en más promesas incumplidas. Que en las urnas quede constancia del desencanto y hartazgo, saliendo todos a votar con plena conciencia de que en la participación responsable queda inscrito el ya basta que nos mueve a resistir.- Cd. Caucel, Yuic., enero 18 de 2015.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

 “La política de las componendas se desliza inevitablemente hasta el último grado de la felonía…” León Trotsky (Literatura y revolución)

Apotegmas

En Argentina, Juan Domingo Perón creó el apotegma que describe al peronismo: “Los peronistas somos como los gatos, cuando parece que nos estamos peleando es que nos estamos reproduciendo” Lo cual es aplicable en todo tiempo a la clase política en México, el pleito simulado entre las diversas fuerzas electorales, es un proceso permanente e ininterrumpido de gestación de corrupción, impunidad y miseria moral, cuya máxima expresión en el presente,  es el llamado “pacto por México” suscrito de espaldas a la democracia por la cúpula de una partidocracia corrupta y voraz.

Y en este marco paradigmático, Cesar Camacho Quiroz, dirigente nacional del PRI, pontifica a favor del pacto sosteniendo que este mecanismo de diálogo y concertación al más alto nivel partidista, está dando calidad a la democracia. ¡Vaya paradoja!

Como también resulta paradójico el que el gobierno de México, hoy en la alternancia a manos del PRI, se desgarre las vestiduras por el rumbo que viene tomando el movimiento magisterial en lucha, cuando el partido tricolor y nadie más, engendrara al monstruo que hoy le tiene contra la pared.

La prensa oficialista se hace eco: Aplicar la ley a los profesores movilizados. ¿Cuál ley, la de Herodes o la del embudo?

A lo largo de varias décadas, el pueblo de México más que atender al apotegma liberal juarista, que todo mundo conoce pero que nadie valora en sus alcances, generó uno propio: “El PRI nunca pierde y cuando pierde, arrebata”. Y en este singular apotegma nacido de las entrañas populares, así como el dinosaurio en el poder sustentara el proceso de educación  y aculturación afín a sus intereses hegemónicos, las mayorías subordinadas educadas en la sumisión, aprendiendo que los derechos humanos, económicos y sociales que se les niega, sólo serán alcanzables mediante la lucha y la conquista en la calle… arrebatando.

Las generaciones adultas de nuestros días, siendo engendro de más de 70 años de autoritarismo presidencialista, formadas ideológicamente en el seno del poder hegemónico, así deberíamos entender esta paradoja y aceptarla antes que escandalizarnos y satanizar a los movimientos sociales que toman la calle.

Somos lo que mamamos del PRI y a su imagen y semejanza en consecuencia actuamos como actuamos en el largo camino del proceso de democracia simulada… ¿Hasta hoy?

Todo principio tiene un final para acceder a otro principio con renovados y superiores propósitos. El vaso está medio lleno o medio vacío, hasta que se derrama; la escuela social, política y cultural impuesta por el autoritarismo antidemocrático del presidencialismo priísta está agotada. Nuevas generaciones arriban con estruendo, exigiendo no más democracia simulada. No más escuela priísta que castrando somete, y que, parafraseando a José Carlos Mariátegui, no redime moral, económica y socialmente  a las masas subordinadas.

Frente a la dominación absolutista, “… el único camino que conduce al renacimiento es la escuela de la vida pública por sí misma, es la democracia ilimitada y lo más ancha posible”. Expresara en su momento Rosa Luxemburgo.

Es la escuela de la vida que en la calle participando solidariamente, golpe a golpe enseña el camino colectivo de la abolición del sometimiento y servidumbre así como el de construcción de ciudadanía y democracia. A eso estamos arribando; las campanas doblan anunciando el fin del Ancien Régime;  el paso a la basura de la historia del viejo  apotegma que nos sometía mentalmente a los arrebatos del PRI.

Paradójico, contrahechos a imagen y semejanza del dinosaurio redivivo, los hijos devorándole las entrañas en busca de nuevos horizontes.

No es culpa de Peña Nieto y sus presuntas reformas estructurales neoliberales y socialmente retrógradas, es el viejo árbol del hartazgo que fructifica. Proceso dialéctico de acumulación de agravios e injusticias en una sociedad cuyas mayorías subordinadas,  habiendo crecido cuantitativamente a la sombra del PRI y su perversa versión paternalista de la Revolución Mexicana, cualitativamente marchan ya en busca de  luz propia.

Bienvenida sea la movilización del magisterio.

Hojas que se lleva el viento

La zarandeada al tapanco está poniendo a temblar a los enanos. José Yunes Zorrilla, senador de la República, más que lograr convencer de las bondades de las reformas presuntamente estructurales del “presidente valiente”, está dejando claro con sus encuentros con diversos sectores de la vida social y económica de la entidad  que como candidato del PRI a la gubernatura de Veracruz en el 2016, no cantaría mal las rancheras. Va en caballo de hacienda y salvo circunstancias en contra ajenas a su voluntad y sí sujetas al futuro electoral de su partido hoy cuestionado, deja ya muy mal parados en sus aspiraciones a los enanos del establo duartista.

¡Aguas! No hay que perder de vista que la del sector salud es una más de las reformas regresivas puestas en el tintero del Sr. Peña por los poderes fácticos. Las aseguradoras van tras el IMSS y el ISSSTE.- Xalapa, Ver., octubre 12 de 2013

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