Skip navigation

Tag Archives: Miguel Ángel Yunes Linares

Pulso crítico

  1. Enrique Olivera Arce

El fuego que arrasara la pradera a lo largo de más de 12 años se extinguió…  pero las brasas quedan.

Cambio en la administración pública estatal, pero no de régimen ni de modelo económico. Los mismos paradigmas neoliberales, la misma confrontación entre las élites y la base de la pirámide social, en el escenario de un  cambio de época global en el que el corrimiento de la izquierda electoral y el centro hacia la derecha, deja a las mayorías sin interlocutores y en franca indefensión.

 Parafraseando a Vicente Lombardo Toledano, Miguel Ángel Yunes Linares siendo polvo de aquellos lodos, no necesariamente garantiza cambio alguno de fondo que permita bajar la guardia, luego cabe que los veracruzanos ni cierren los ojos ni caminen descalzos.

Resistir y autodefensa activa, es la tarea para las mayorías empobrecidas.

Dadas las condiciones actuales por la que atraviesa la entidad veracruzana, es sano mantener el beneficio de la duda, empero este requiere de su diario cuestionamiento y/o refrendo si así procede a lo largo de los próximos 24 meses.

No dudamos de las buenas intenciones, empero no se puede hacer de lado que signos ominosos desdicen al Sr. Lic. Yunes Linares en su primer día como gobernador constitucional: en la integración del gabinete (con respetables excepciones predomina inexperiencia y el color fresa) que le acompañara a lo largo de su mandato; los excesos en su toma de protesta ante el Congreso y para colmo, la vieja práctica de verdades a medias, del acarreo y la filtración insidiosa de rumores.

Por mucho que esté comprometido con el PRD, es un despropósito mayor el que el responsable de la delicada política interna en la entidad se haga recaer en  un camaleón, oportunista, con cuestionadas relaciones oscuras con el fidelismo y traiciones para con su partido, sin experiencia probada en el servicio público  como lo es el recién titulado licenciado en derecho, Rogelio Franco Castán. Como también juzgo como equívoco el hablar de un gobierno cercano a la gente, cuando para tomar oficialmente la protesta de ley que le obliga con los veracruzanos, convierte la casa de éstos en bunker en previsión a manifestaciones y abucheos.

 Desconfianza, amenaza velada y medidas de seguridad innecesarias, la mayoría de los habitantes de la capital veracruzana ni por enterados se dieron del cambio de estafeta. Y en los informados, la indiferencia se hizo acompañar de carencia de confianza y credibilidad suficientes como para abandonar el trajín cotidiano para concurrir a un evento que se juzga de mero trámite.

La duda queda: gobierno cercano a la gente, o gobernar con el pueblo y para el pueblo.

Los veracruzanos esperan hechos no palabras ni parafernalia a modo, así se trate de escuchar lo que a juicio del nuevo gobierno y de los medios informativos que actúan como caja de resonancia la población quiere escuchar. Lo que nos lleva a considerar como vana esperanza el rescate de Veracruz, en tanto se persista en confundir a un gobierno quebrado sin autoridad moral y política con una entidad federativa cuya crisis económica y social transita por los sótanos.

Se recuperan un mil doscientos millones de pesos en inmuebles y en especie, de otros muchos miles de pesos extraviados, dice el Sr. Yunes. Se amenaza con aplicar todo el peso de la ley a los depredadores impunes, incluido Fidel Herrera, artífice del desastre, así como enderezar entuertos para un eficaz salvataje del aparato gubernamental y las finanzas públicas. Más nada se dice sobre el qué hacer, cómo y con qué, para el rescate de una economía en franco estancamiento; con desempleo, pobreza y desigualdad, rémoras estructurales que en oposición a crecimiento y desarrollo brillan por su ausencia en el discurso.

Mucho menos de la imperiosa necesidad de afrontar las amenazas del presidente electo de los EE. UU., que de materializarse,  en la entidad  impactarán en el flujo de inversión externa, empleo, remesas de nuestros coterráneos y, de manera significativa, en las actividades con mayor índice de generación de empleos y aportación al Producto Interno Bruto Estatal, como la petrolera, la azucarera, la cafeticultura y la maquila, cuya vulnerabilidad es evidente para quien lo quiere ver con objetividad.

Veracruz tocó fondo en todos los ámbitos de la vida social, económica y política de su población, el verdadero problema de ello es que para salir solo se puede regresar y, para esto, se requiere visión de Estado, más que de gobierno, para rescatar lo rescatable del pasado, trazar nuevos rumbos y construir sobre bases nuevas el presente.

Y esto no figura en el discurso inicial, pasándose por alto  que la entidad no va sola; la recesión como realidad económica, la crisis de un régimen político caduco, un presidente con bajísima aceptación, e incertidumbre social respecto al futuro cercano, es escenario nacional común y es, en estas encrespadas aguas, que  habrá que navegarse.

Quedar atascados en el lodazal de la venganza, sin más visión que  el cortoplacismo de la oportunidad largamente esperada, impide ver con claridad para adelante. Sin dar vuelta de hoja y a otra cosa mariposa, seguiremos entrampados.

El cambio en el gobierno debe empezar por aceptar que la burra no era arisca… el rescate de credibilidad y confianza es prioridad compartida; si no se estrecha la distancia entre gobierno y gobernados el llamado a la unidad en torno a las tareas de todos para entre todos sacar al buey de la barranca, es sembrar en terreno estéril.

A Yunes Linares corresponde extender la mano, no el puño cerrado, para lograrlo. Esto implica sí, restablecer el estado de derecho con firmeza, pero entendiendo que por sobre el interés por sanear las finanzas públicas, encarcelar a los prevaricadores y enderezar la nave gubernamental, está el interés por el progreso y bienestar de los veracruzanos. Y a estos, corresponde el entender que sin la participación organizada y consecuente de la población en la toma de decisiones que a ella compete, es seguir dándole vueltas a la noria.

Gobierno y población de la mano con responsabilidades compartidas es la exigencia, sin ello, el nuevo gobierno transitará por los caminos trillados del fracaso anunciado.

Hojas que se lleva el viento

Ya ni llorar es bueno. Nos saquearon y el pueblo de Veracruz pagará los platos rotos. La corrupción en el servicio público, coludida con el sector empresarial no tuvo límites. Nos volverán a saquear si lejos de tomar medidas drásticas y radicales por parte de la población para evitarlo, se persiste en dejar hacer dejar pasar sin haber aprendido de lo lastimosamente vivido.

El sálvese el que pueda, rascándose cada quién con sus propias uñas, tan urgente como necesario es el erradicarlo. Nadie puede permanecer indiferente, salvo aquellos que aún no logran despertar.

Pretender construir y alcanzar la democracia plena sin construir ciudadanía, es utopía. Hacer política sin ciudadanos, es autoritarismo, alejándonos del bien común. Entendámoslo.

Xalapa, Ver., diciembre 6 de 2016.

pulsocritico@gmail.com

http://www.pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Anuncios

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

No cabe ya ninguna duda. Nos saquearon, esta realidad es ya del dominio público. Doce años viviendo bajo un clima de simulación, engaño e impune corrupción salpicada de violencia criminal inseguridad e indefensión, arrojan resultados que hoy no sólo son motivo de indignación, también y eh aquí lo sustantivo, de un desastre en todos los órdenes de la vida económica, política y social de Veracruz. Doce años de gobiernos priístas que dejan como legado una entidad federativa de rodillas y sin visos de recuperación en el corto plazo.

Realidad inobjetable  que obliga  a reflexionar sobre lo que el futuro inmediato depara a Veracruz con el mini gobierno de dos años. ¿Será esperanzador como machaconamente insisten quienes confían en las bondades  que traerán consigo la alternancia política con un gobernador de extracción panista, o todo lo contrario?

¿Será que a los doce años de nefasto gobierno le seguirán otros dos de más de lo mismo?

Expectativas y dudas se entrecruzan, entretejiéndose y retroalimentándose entre sí. Nada hasta ahora indica que las expectativas de cambio tengan asidero creíble; tampoco las dudas se disipan. Todo, en el amplio contexto de un país en crisis,  pareciera anunciar  mayor incertidumbre en torno al que, cómo y con qué,  el nuevo gobierno estatal afrontará una realidad a todas luces adversa,  lo mismo en los terrenos de la economía que en las empantanadas aguas de un tejido social que, pese a la resistencia de amplias capas de la población que se niegan a dejarse arrastrar,  tiende a profundizar su descomposición.

El desánimo no es poca cosa, ni disminuye en sus alcances, cuando día con día, pareciera no tener fin el atascadero en que nos metieran los peores gobernantes que Veracruz ha padecido.

No bastan las buenas intenciones, voluntad política y pretendida apertura democratizadora. El reto es mayor y el tiempo juega en contra de la alternancia en una coyuntura por demás compleja; conforme pasan los días el juego entre acreedores que exigen pago oportuno y las disponibilidades del erario estatal para cumplir en tiempo y forma, topan con pared frente a los recortes presupuestales de la federación para el 2017,  conformando una nueva y no prevista circunstancia que pone en una clara desventaja al sucesor de Duarte de Ochoa.

Esto sin considerar el hecho de que Veracruz navega entre las turbulentas aguas de un régimen político caduco que a nivel nacional hace agua. Marco referencial en cuyo contexto Miguel Ángel Yunes Linares tendrá que optar entre el someterse a la estrategia autoritaria y empobrecedora del gobierno de Peña Nieto o, en su defecto, responder a las demandas crecientes de una población cansada de un atole con el dedo que ya no le satisface, incrédula y harta de políticas públicas que anticipan más corrupción, más impunidad, saqueo y pobreza que el deseable bien común.

A lo que habría que agregar que la alianza PAN-PRD está respaldada electoralmente por una minoría, insuficiente para dar soporte a una pretendida democratización de la sociedad veracruzana, acotada, como todo proceso presuntamente democratizador que fluye de la cúpula a la base, por los intereses de antigua data o de reciente creación, que determinan el quehacer gubernamental.

La minoría gobernará a las mayorías y estas, subordinadas, bailarán al son que se les toque desde palacio de gobierno ¿o transitarán contracorriente? Es una incógnita por despejar.

Nadie en sus cabales, desea que le vaya mal a Veracruz. En el barco siniestrado vamos todos. Luego lo deseable es que el por ahora gobernador electo, frene y ponga fin a tanta corrupción impune,  ineficiencia e ineficacia de una administración pública saqueada, limpie y ordene la casa y pague lo que como gobierno se debe, creando el mínimo de condiciones para un ulterior rescate que saque a la entidad de su actual postración. Empero, si dos años son pocos para la tarea, con mayor razón si a los 24 meses del nuevo gobierno, le restamos los que obligadamente se destinan a las campañas políticas del 2017 y 2018, habida cuenta de que si algo distrae y aleja a los servidores públicos de sus responsabilidades  es la grilla electoral, la especulación futurista y el todos contra todos entre partidos políticos y candidatos. Tiempos perdidos que la voluntad política y buenas intenciones del mini gobierno no subsanaran.

Luego cabe entonces anticipar negros nubarrones más que un esperanzador amanecer. Espero, deseando mejor destino para Veracruz, estar equivocado en mi percepción. El tiempo lo dirá.

Cd. Caucel, Yuc., octubre 7 de 2016

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

Enrique Olivera Arce

Se ha convocado a los foros que en teoría son el punto de partida para la elaboración del “Plan Estatal de Desarrollo” que normará la acción del gobierno de dos años en Veracruz. Para los optimistas, dicho ejercicio es indicativo de apertura democrática de lo que se conoce como “alternancia”.  Así como también el que por primera vez el plan estatal no será puro rollo, mostrando el interés de la próxima administración pública veracruzana en el rescate de la entidad.

Para los pesimistas, tanto los foros respaldados por la Universidad Veracruzana como el documento que habrá de aprobar la Legislatura local, son más de lo mismo. En tanto que para el grueso de la población, ni siquiera está enterada a cabalidad de lo que entraña un compromiso gubernamental de tal naturaleza.

Para quien esto escribe, haciendo honor a la etiqueta de “contreras”, que se le colgara desde el momento mismo que en estas líneas se afirmara que Veracruz no podría cifrar sus esperanzas de bienestar y progreso con un gobernador como Javier Duarte de Ochoa, ni pesimismo ni optimismo en torno al ejercicio en cuestión. Mucho menos confianza en una intención pragmática y coyuntural presuntamente de buena voluntad y apertura democrática.

Hasta no ver no creer, cuando de conocer los resultados se trate.

Esto, porque como ya lo he señalado en maquinazos anteriores, ni se trata de un auténtico plan de desarrollo para Veracruz, ni el horizonte de planificación de dos,  u ocho años en su caso, es congruente con el nivel de atraso y rezago de una entidad federativa sin pies ni cabeza. Amén de que nadie puede asegurar que se contará con los recursos públicos y privados para respaldar propósitos, objetivos y metas por alcanzar, si efectivamente estamos hablando de alcanzar niveles superiores de crecimiento y desarrollo que, cuando menos, nos pongan a la altura de estados vecinos.

Ello, independientemente de que el entorno nacional e internacional no es nada propicio para el crecimiento económico y, mucho menos, para proponerse alcanzar objetivos y metas de desarrollo que incidan en el progreso y bienestar de las mayorías. Todo indica que lejos de avanzar se retrocede en el logro de mejores condiciones de vida para las poblaciones, ante una crisis globalizada que estando tocando fondo, al no encontrar salida satisfactoria hace pagar el costo de los platos rotos a los sectores más vulnerables de la sociedad. Ejemplos sobran. Como también sobran los que ni ven ni aceptan la realidad real. Pero así están las cosas.

De lo que sí podríamos hablar es de bajarnos de la nube, aceptando con honestidad y modestia, que no se trata de un “Plan Estatal de Desarrollo”, sino acaso de un plan o programa de gobierno para la administración pública estatal en un horizonte de dos años que, en la coyuntura actual permita encauzar con un mínimo de racionalidad y visión de Estado, tanto el rescate como la reordenación del aparato gubernamental con propósitos y objetivos viables de eficiencia, eficacia, austeridad y, por supuesto, con un alto grado de honestidad y buen juicio en el manejo de la cosa pública.

Desde luego, aceptando también que se gobernará con una  minoría que respalde la acción de gobierno. Quedando obligado el gobernador entrante a rescatar en primer término, credibilidad y confianza en las instituciones y servidores públicos, hoy prácticamente inexistente. Primero limpiar la casa y, si alcanza tiempo y recursos a otra cosa mariposa.

Y hasta ahí. Pretender otra cosa, a mi juicio, es demasiado ambicioso cuando el horno no está para bollos lo mismo en la entidad veracruzana que en el todo nacional. Con alternancia o sin esta en Veracruz, el gobierno de México en general está rebasado, sin visos de respuesta y corrección del rumbo neoliberal emprendido hace ya más de tres décadas,  exacerbado hoy día por un presidente que lejos de administrar y solucionar conflictos, los crea y se le salen de control. La sola presencia de Javier Duarte de Ochoa aún al frente del gobierno de Veracruz tras un larguísimo estira y afloja, es ejemplo de ello.  Reflejo de descomposición político administrativa del todo nacional.

Empero, hay que aceptar las cosas como son. Dejemos que optimistas y pesimistas jueguen sus cartas y esperemos resultados. Después de todo a Veracruz ya no le queda nada que perder. Si algo queda de positivo tras dos años de un gobierno panista será ganancia para los veracruzanos.

Xalapa, Ver., agosto 25 de 2016

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

Tiempo Argentino

La operación demoledora contra un candidato en México

Yunes Linares

Las campañas sucias no son patrimonio exclusivo de la Capital Federal. Incluso, pueden ser consideradas un bien de exportación. En las elecciones mexicanas de julio de 2010, el candidato a gobernador en el estado de Veracruz por el Partido Acción Nacional (PAN), Miguel Ángel Yunes Linares, resultó víctima de una encuesta telefónica fraudulenta que contribuyó a su derrota. Enterado a través de Tiempo Argentino de que documentos requisados lo mencionan, Yunes Linares relató a este diario cómo fue la campaña en su contra y anunció que vendrá a la Argentina para denunciar a Jaime Duran Barba.

 

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Tan está presente Miguel Ángel Yunes Linares en la mente de los veracruzanos, que no bien confirmara la Presidencia de la República el sensible fallecimiento de José Francisco Blake Mora, Secretario de Gobernación, en los círculos políticos y periodísticos de la capital veracruzana ya corría como reguero de pólvora el rumor de que el ex candidato a gobernador estaría en el ánimo de Calderón Hinojosa para hacerse cargo de la política interna de México.

Para unos fue motivo de regocijo conocer de tal posibilidad y, para otros, la mayoría por cierto, de desconcierto y temor. Lo cierto es que en ambos casos salió a relucir el nombre de Fidel Herrera Beltrán, enemigo irreconciliable del oriundo de Soledad de Doblado.

Para los primeros, lo primero que vino a la mente fue que de elevarse al rango de Secretario de Gobernación, Yunes Linares ni corto ni perezoso se iría a la yugular del ex gobernador veracruzano. Para los segundos, la sola posibilidad del encumbramiento del choleño, ubicándolo en el contexto del proceso electoral ya en marcha, más que asombro e incertidumbre ante la especie propalada, manifestaran temor de que con ello Calderón Hinojosa metería las manos en Veracruz para favorecer la candidatura de Ernesto Cordero, generándole problemas al PRI y al gobierno de la entidad.

Para quienes se regocijaran, de ser nombrado  para el cargo por el Presidente, Yunes Linares sería elemento clave tanto en la guerra contra el crimen organizado como en el rescate del orden en la vida política nacional en lo que queda del sexenio.. “Calderón necesita de una mano dura en Gobernación con la experiencia y contactos suficientes para negociar con todas las fuerzas políticas del país y, el ex candidato del pan a la gubernatura sería el hombre indicado”.

Para sus adversarios, calificándole como autoritario y corrupto, “Yunes Linares vendría a Veracruz por la venganza, causándole problemas al gobernador y alterando el orden y tranquilidad que se vive en Veracruz, operando a favor del PAN en el proceso electoral”. “Miguel Ángel es un político nefasto que terminaría por traicionar a Calderón Hinojosa así como traicionó a Elba Esther Gordillo. Sabe bien que en Veracruz no se le quiere y buscaría vengarse de Fidel por su aparatosa derrota como candidato a la gubernatura, ensuciando el proceso electoral.”

Como ya se ha expresado en éste espacio, de una u otra forma, para bien o para mal,  a Miguel Ángel Yunes Linares .se le ha sobredimensionado mediáticamente en Veracruz, dando lugar a que se le tenga siempre presente como amigo para unos y enemigo más que adversario político para otros. No pasa nada malo en Veracruz que no se atribuya negativamente a la mano oculta del “perverso” choleño. De ese tamaño es la animadversión y miedo que provoca Miguel Ángel Yunes Linares entre el priísmo veracruzano, lo que a su vez es secundado por no pocos comentaristas oficiales u oficiosos en los medios de comunicación de la entidad.

Por cuanto a la especie difundida, no es de extrañarse. En Veracruz somos buenos para el chisme, el rumor y la maledicencia. Más cuando está en juego la política electorera. Pese a que de dientes para afuera entre los políticos  veracruzanos prevaleció el desgarre de vestiduras y las expresiones de lamento y condolencia por la muerte del hasta ahora Secretario de Gobernación, la falta de respeto al personaje fallecido, sus deudos, y sus acompañantes que con él perdieran la vida en trágico accidente, pudo más, dando lugar al infundado rumor  y a la confirmación de que no sólo el fantasma de Miguel Ángel recorre de día y de noche la entidad, sino que el hombre de carne y hueso está vivo en el ánimo de la política veracruzana.

¿A qué tanto temor? Si Miguel Ángel Yunes Linares en la remota posibilidad de que fuera encumbrado asignándosele el cargo de Secretario de Gobernación, no se mandaría solo, sino que estaría sujeto a lo que Calderón Hinojosa disponga y ordene. ¿No será que a quien realmente se teme es al propio presidente, no obstante repetirse y repetirse hasta el cansancio que es aliado de los veracruzanos?

Sea lo que fuere, lo cierto es que basta que Yunes Linares agite el petate del muerto para que sus adversarios en Veracruz se mueran de miedo.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

http://www.gurupolitico.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

 Julio 2 de 2011

 El nivel de degradación ética y moral de la política en México lo ha puesto de manifiesto la Sra. Elba Esther Gordillo, con sus confidencias sobre el apoyo otorgado por el SNTE al entonces candidato a la presidencia de la República, Felipe Calderón Hinojosa, a cambio de posiciones político administrativas para su familia y allegados una vez alcanzado el triunfo del panista.

 Sin el menor rubor declara utilizar al mayor gremio sindical de América Latina, como moneda de cambio, reflejando con ello el extremo a que ha llegado la descomposición de la sociedad en México, dejando la educación pública básica en manos de siniestros mercaderes de pulgas.

 Pero también no deja de reflejar el menosprecio que para la Sra. Gordillo merece el poder presidencial, ahora en manos de Calderón Hinojosa, cuando conciente de la debilidad del michoacano en los estertores de su mandato, con sus declaraciones da por terminado el compromiso con éste, a la par que emite el mensaje: Libre del compromiso adquirido con Calderón, hoy ofrezco al mejor postor el apoyo de la organización sindical al candidato presidencial que más ofrezca, lo mismo sea del PRI, del PAN, del PRD, ó del “otro señor” que me despreció en el 2006. Las confidencias de Elba Esther Gordillo no pueden interpretarse de otra manera.

 Para rematar, rompe con Miguel Ángel Yunes Linares, exigiendo una auditoría a Fondo en el ISSSTE, como pago a la traición del político veracruzano que se atreviera a negociar por su cuenta y a sus espaldas, con Calderón Hinojosa. Como si la dirigente vitalicia del SNTE tuviera la calidad moral y política para exigir cuentas claras, cuando históricamente la camarilla dirigente que preside de por vida, no ha dado cuenta del manejo de las cuotas sindicales de más de millón y medio de agremiados.

 Rompimiento que ya tiene sus efectos en Veracruz, reviviéndose el “odio jarocho” que anima al priísmo veracruzano en contra del oriundo de Soledad del Doblado. Orquestándose la continuidad de la “guerra sucia” que prevaleciera a lo largo de la elección del 2010, para impedir que el PAN pudiera nominar a Yunes Linares como candidato a una senaduría. “Los perros de la guerra” ya están sueltos”.

 El futuro político de Miguel Ángel, llegó a su fin, se dice en una bien coordinada campaña mediática, gracias a que ha sido repudiado y condenado al cadalso por Elba Esther Gordillo. Esto aún antes de confirmarse si Calderón atenderá la demanda de auditar al ISSSTE y, en su caso, fincarle responsabilidades al ex director del organismo. La Sra. puede más, aún después de romper con quien fuera su mejor  y único postor, haciendo de Yunes Linares objeto desechable pese a lo que piense el presidente.

 Calderón es historia pasada para Elba Esther Gordillo, lo da a entender en su oportuna confidencia. Lo que cuenta es lo que viene.

 Escenario en el que quien queda mal parada es la sociedad en su conjunto, a la que se menosprecia, dejándole sujeta a los designios del corporativismo magisterial. Los votantes no cuentan, los votos menos. Las urnas son mal necesario para taparle el ojo al macho, cuando las decisiones fundamentales se toman en el tianguis político, sometidas al libre juego de la oferta y la demanda. ¿Quién da más? El límite de la puja lo pone la corrupción e impunidad lastrante.

 Fenómeno que no es privativo del SNTE, sino del corporativismo sindical en su totalidad. El trabajador mexicano, idealizado en paradigmático mural revolucionario de Diego Rivera, secuestrado en su esencia es hoy mercancía política que va de mano en mano como objeto inanimado.

 El apoyo gremial a los candidatos, antes, durante y ex post a una elección se otorga al mejor postor. El estado de derecho, la Constitución general de la República y las leyes que de ella emanan, así como la voluntad popular en que se sustenta la democracia representativa, son pecata minuta. El charrismo sindical, hoy y antaño, tiene la última palabra.

 Y aún hay más. Conociendo como opera el mapachismo sindical, las confidencias de la Sra. Gordillo, ya del dominio público, confirman en el terreno de lo objetivo, lo que anida en el imaginario social: Felipe Calderón Hinojosa asumió la presidencia de la República como resultado del fraude maquinado por Vicente Fox, en alianza con los poderosos sindicatos de éste país. Lo que hoy, sin el menor escrúpulo pone en evidencia la dirigente vitalicia del magisterio.

 Frente a esto, mañana domingo en la elección de gobernadores en el Estado de México, Nayarit y Coahuila, ¿cuál será la actitud del electorado, tras la lectura del mensaje emitido por la Sra. Elba Esther?

 Formulada esta pregunta a algunos amigos que dicen saber del paño, la respuesta es contundente: “a los votantes les vale, la suerte ya está echada a favor de Enrique Peña Nieto en el 2012 y ello asegura para el PRI el resultado de las elecciones en esas entidades federativas”.

 Si esto es así, queda en el aire la interrogante: ¿El PRI y Peña Nieto ya tomaron nota del mensaje y en la puja están ofreciendo más que sus adversarios potenciales?

 ¡Qué bonito país de cínicos, decadente y surrealista!

 Esto es lo que tenemos y esto es lo que merecemos, cuando hemos dejado perder lo mejor de nosotros mismos.

 pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

http://www.gurupolitico.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Independientemente de las consecuencias que pudiera tener en el futuro cercano en su relación con Calderón Hinojosa, la actitud asumida por el gobernador de Veracruz declarando “persona non grata” a Javier Alarcón, secretario del trabajo y amigo cercano del titular del poder ejecutivo federal, pone en riesgo sus esfuerzos por construir la unidad en torno a sus propósitos sexenales de gobierno, anticipando en la entidad la confrontación partidista en la pugna por alcanzar la presidencia de la República e el 2012.

El exabrupto en que incurriera, a más de no haber despertado otra cosa que críticas por  su inmadurez política, así no haya sido  intención premeditada revivió el beligerante talante belicoso de los grupos panistas afines al ex candidato a la gubernatura Miguel Ángel Yunes Linares, toda vez que más que un agravio al funcionario federal, éstos lo interpretan como un “estate quieto” al choleño que le disputara la gubernatura en una tan cerrada como cuestionada elección.

Si en la visita a Veracruz de Javier Alarcón este se hubiera constreñido a operar al interior de su partido en su búsqueda de ganar adeptos en su aspiración a la candidatura blanquiazul a la presidencia, como fuera el caso de su correligionaria Josefina Vázquez Mota –quien no necesita visa o salvoconducto-, las cosas no hubieran pasado a mayores pero, bastó que cenara con Miguel Ángel Yunes y su hijo, ex alcalde de Boca del Río, para que la sangre llegara al río. Javier Duarte sigue aún contemplando a su adversario como un peligro para su endeble administración y, de paso para su proyecto personal en el proceso decisorio de la designación de precandidatos a las senadurías por Veracruz en el 2012, lo mismo que en su afán de ganar protagonismo nacional haciendo pesar electoralmente a la entidad en la sucesión presidencial. Exhibiendo debilidad e inmadurez.

Así las cosas, tomando en sus manos una tarea que en todo caso le correspondía a la dirigencia estatal de su partido, se asumió de manera inoportuna como beligerante activo en una contienda que hoy por hoy, en su carácter de gobernador necesitado del respaldo de todas las fuerzas políticas de la entidad, debería obviar para bien de su proyecto de gobierno. Más cuando las corrientes mayoritarias del panismo veracruzano le han concedido el beneficio de la duda, sumándose, de hecho a su llamado a la unidad.

Con el exabrupto, el priísta Javier Duarte de Ochoa, lo que logra es que lo vean ya no como quien gobierna para todos como explicitara en sus propósitos, sino en mala hora como el adversario al que hay que combatir con vías a lo que viene en el 2012.

Paradójicamente, con su anticipada beligerancia electoral como primer priísta de Veracruz, también está propiciando la división al interior de su partido, avivando el fuego amigo en la pugna interna por las senadurías. Interpretándose por los aspirantes al Senado como el banderazo de salida para que cada uno de ellos busque llevar agua a su molino. Cobrando predominio la politización electorera de aquellas tareas de gobierno enfocadas al beneficio colectivo sin distingo partidista, restándole capital político y capacidad de maniobra al incipiente titular del poder ejecutivo estatal.

¿Qué tanto tuvo que ver la mano que mece la cuna desde la penumbra? Como para que Javier Duarte incurriera en lo que se considera una pifia política más, eso esta por verse. El hecho objetivo es que el joven y aún inexperto gobernante se echó un alacrán a la bolsa, declarándole la guerra al “perro de presa” de Calderón Hinojosa y reviviendo a Miguel Ángel Yunes Linares. Ello traerá sin duda consecuencias en lo inmediato, pese al constante coqueteo del gobernador veracruzano con el gobierno federal, a la par que, sin necesidad alguna en nuestra aldea, al extrapolar la pugna interna del panismo a la vida política de la entidad quien pierde es el propio Duarte de Ochoa y, de paso, el PRI, pues no hay que olvidar que la opinión pública juzga al ahora multicolor priísmo en cada uno de los actos de quien faltando a su compromiso echando las vísceras por delante, se olvidó de que gobierna para todos por igual.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

http://gurupolitico.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

¿Usted entiende, estimado lector, qué está pasando con la elección de gobernador? Yo, para serle franco, tampoco. Para mí que de tanto pensarle se les pasó la mano y el arroz se les batió. Javier Duarte, es y no es quien afirma ser. Por disposición del Tribunal Electoral de Veracruz, es ya gobernador electo y así lo asume el joven priísta y su cauda de seguidores busca chambas, en tanto que, de conformidad con lo dispuesto por la legislación vigente, lo será hasta que el Tribunal Federal Electoral emita la última palabra tras haber sido impugnada su elección. Vaya enredo.

Pero no somos los únicos que estamos en ascuas. Los mismos priístas dudan frente a la incertidumbre, en tanto que los panistas tiemblan ante la nada lejana posibilidad de que sus argumentos legales no sirvan para nada, si la última palabra es inducida por la mano negra de una negociación cupular  en lo oscurito. Unos y otros al parecer tienen razón. Nadie sabe ni sabrá a ciencia cierta como habrá de concluir el atípico cochinero en que se transformara el proceso inconcluso de la elección de gobernador en Veracruz.

Lo único que queda claro, por obvio, es que el Tribunal Electoral veracruzano se excedió en sus facultades, anteponiendo el cumplimiento de consigna dictada a las formas a que obliga la alta investidura de los señores magistrados.

Si las cifras definitivas que arrojara el cómputo preliminar del IEV nunca cuadraran, los pasos dados por los señores magistrados para la dictaminación y emisión de la constancia expedida a favor de Javier Duarte de Ochoa, nunca fueron congruentes en tiempo y forma, como lo denunciara ya en comunicado de prensa el panismo veracruzano. En su prisa por dar cumplimiento a la orden superior de ungir cuanto antes como gobernador electo al delfín del Maestro Fidel Herrera Beltrán, se les cuatrapearon los tiempos y dictaminaron a posteriori de la entrega de la constancia de mayoría a favor de Javier Duarte de Ochoa. No lo digo yo. Lo afirma el equipo de Miguel Ángel Yunes Linares y da cuenta de lo anterior el consejero del Panal ante el IEV, Emilio Cárdenas Escobosa, quien de ninguna manera se traga el que los señores magistrados, aún sin recibir la totalidad de los paquetes de impugnación, en un proceso “Fast Track” calificaran como válido el triunfo del ex titular de Sefiplan.

Ya lo afirmaba en un apunte anterior, “A la par que se pierden las formas, exhibiendo el fondo, la vergüenza  pasa a segundo plano cediéndole el paso al cinismo”. Lo que hasta ahora ha filtrado la prensa sobre el comportamiento por demás irregular del Tribunal Electoral de Veracruz, es una cínica expresión de hasta donde la voluntad popular, la legislación electoral, y el prestigio del Poder Judicial, vale menos que nada, cuando está de por medio el autoritarismo y enfermizo afán de las altas esferas del poder por imponer su santa voluntad.

El arroz ya se batió y lo que debió ser un proceso transparente, apegado a derecho y, por ende, respetuoso de los tiempos y del respetable en galerías, se le revierte a la cocinera. Entre las impugnaciones se suma ahora de manera destacada la irregularidad en el comportamiento de los magistrados veracruzanos. ¡Pero que necesidad!.

Así las cosas, la espera se prolonga acompañada de un clima cada vez más ominoso, en el que la víctima no es otra a la vista que Javier Duarte de Ochoa, joven bien intencionado y hasta ahora limpio y sin cola que le pisen. Estrategas y gran parte de la prensa, le inflaron de tal manera frente a sus adversarios, que hoy el priísta está a punto de reventar. Todo exceso es malo, diría mi gastroenterólogo, por algo lo afirma. Lo cierto es que ahora la paellada se pospone hasta noviembre o, si bien le va a los que gustan de acelerar los tiempos, a mediados de septiembre para con ello celebrar las fiestas del bicentenario.

Ni usted ni yo, estimado lector, entendemos maldita la cosa de los cochupos de nuestra clase política. Llámense priístas, panistas o pedorristas, pero la mera verdad es que frente a lo que observamos y escuchamos, ya no quedan ganas de cumplir con el sagrado deber de sufragar. ¿Usted que opina?

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

Miyuli logró lo que quería, se salió con la suya enfermando de gravedad a su irreconciliable enemigo. Sólo así se explica que Herrera Beltrán declarara a los medios que “… la elección acabó y con ello se cerró el capitulo de tensión, ataques y secuestros que ocurrieron durante las campañas”. Ver información en Crónica del Poder

La columnista y escritora Guadalupe Loeza dio este domingo su espaldarazo al candidato priista a la gubernatura Javier Duarte de Ochoa, a quien prácticamente consideró como el próximo gobernador de Veracruz, pese a que los resultados de la elección aún se dirimen en tribunales.

Entrevistada previa a la presentación de su libro, “Mi novia la tristeza”, que recrea la vida del compositor Agustín Lara -la cual estuvo financiada por el Gobierno del Estado-, la ex candidata a jefa delegacional en el Distrito Federal, columnista de Reforma y entrevistadora especial de Radio Televisión de Veracruz al servicio de Fidel Herrera Beltrán, dijo que el priista representa a la generación de nuevos liderazgos jóvenes emergentes del país, mientras que el candidato panista Miguel Ángel Yunes Linares ya está viejo y lo invitó a retirarse a la dirección del ISSSTE.

A %d blogueros les gusta esto: