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Archivo de la etiqueta: Movimiento progresista

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Quien deja de lado su enojo vale más que un héroe, y el dueño de sí mismo, más que un conquistador” (Prov.16-12)

 Dividida la opinión pública entre los que sin mayor talante crítico están por el dejar hacer dejar pasar, aceptando como presidente electo al Sr. Peña y, los que se oponen a lo ya resuelto e inatacable por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, los ánimos se calientan radicalizando y enrareciendo el  escenario. Si bien en teoría cuantitativamente son más los primeros, no puede echarse en saco roto que los segundos con su carga de indignación y hartazgo, pesan e influyen más cualitativamente en el ánimo de una clase política que navega entre incertidumbres y dilemas no resueltos.

Guste o no guste a la “gente bonita” que viendo por sus particulares y egoístas intereses da por cerrada la página, la dicotomía surgida de un proceso electoral atípico y cuestionado, está presente y, por momentos, antagónicamente irreductible en sus alcances.

En este marco, destaca la precariedad política del presidente electo que dando pinceladas de soberbia, impotencia y sectarismo discursivo, lejos de contribuir a que las aguas se asienten, le pone más leña al fuego, como el hecho de condicionar el diálogo con López Obrador a que el tabasqueño reconozca el resolutivo del TEPJF y a su carácter de presidente electo de México. Condicionamiento que le desdice, si seguro está de su triunfo, no necesita de pedir reconocimiento a nadie. Mucho menos a un adversario al que el PRI, según afirma Pedro Joaquín Coldwell, da por descontado que llegó a su fin como piedra en el camino.

El Sr. Peña debería saber o cuando menos percibir, que Andrés Manuel no está sólo, que 16 millones de mexicanos al tabasqueño le refrendaron concientemente su confianza en las urnas, y una mayoría de éstos está dispuesto a no dar su brazo a torcer aceptando lo que juzgan inaceptable. Si lo sabe o alcanza a percibirlo, exhibe su debilidad condicionando el diálogo con quien fuera su oponente, asumiendo una postura intolerante y políticamente irreductible, que no va de la mano con sus llamados a la unidad nacional.

De seguir así las cosas, la vida nacional no trascenderá la etapa post electoral. El tiempo se perderá en dimes y diretes mediáticos, sin que se resuelva el problema de fondo que no es otra cosa que la confrontación entre el continuismo de un proyecto económico y social neoliberal del Estado-Nación, soportado por los poderes fácticos, y el cambio de rumbo, necesario y urgente a favor de un modelo acorde con las necesidades y expectativas de las mayorías. En tanto tal confrontación persista, su reflejo en la superestructura cultural y política atenderá a la no reconciliación entre los mexicanos.

Creo que se equivocan aquellos que superficialmente y sin espíritu crítico se atienen a las formas que asumen cultura política y política a secas, y no al fondo y contenido de la confrontación existente en los terrenos de la economía real y desarrollo humano. Lo que a mi juicio está en juego no es si se acepta  a Peña Nieto como presidente de México, o se rechaza per se prevaleciendo el enojo visceral por sobre las razones por las que este debe considerarse un peligro real para las mayorías depauperadas de este país.

Lo que debería estarse tomando en cuenta es que la crisis sistémica global y sus particularidades específicas en México, están tocando fondo, sin solución viable a la vista, incrementándose los riesgos de una debacle de alcances insospechados. Los remiendos a las economías en el planeta no logran paliar decrecimiento y barruntos de recesión, tampoco ofrecen alternativas para frenar descomposición y retroceso social, nuestro país no está al margen de tal fenómeno; la no correspondencia entre el equilibrio macroeconómico y la microeconomía que se mide en la capacidad de oferta y demanda agregada  real y capacidad de compra de los consumidores, es de un franco divorcio.

La insatisfacción e inconformidad crece en amplios sectores del país y no precisamente por el regreso del PRI a Los Pinos y la manera como “el precario” se hiciera del sufragio; pesa más el bolsillo y estómago vacío que las componendas cupulares de la política en un régimen que se empecina por mantener el statu quo. Injusticia, desigualdad, pobreza, exclusión, nulo crecimiento económico, corrupción e impunidad, son el problema real del México presente. La imposición del Sr. Peña, es apenas un mecanismo de autodefensa de los poderes fácticos frente al hartazgo de una sociedad que peligrosamente ya no aguanta más.

Siempre a mi juicio, el romper el círculo perverso del antagonismo por ahora irreductible en la política, empieza por atender a los verdaderos problemas torales del país. Con o sin el Sr. Peña, lo inaceptable es el modelo económico y social neoliberal que inaugurado por el PRI-gobierno y continuado con la alternancia panista, venimos arrastrando desde hace más de tres décadas. Por ahí debe hilvanar la izquierda nacional que se precie de tal, oponiéndose a la profundización del modelito con “reformas estructurales” contrarias al interés del Estado-Nación.

Lo que haga o diga la izquierda institucional respecto al Sr. Peña y su proyecto gatopardista, es irrelevante en tanto no representa los intereses más caros de la Nación. Toca a los sectores progresistas de este país hacerse oír y avanzar en la construcción de un nuevo frente amplio, incluyente y democrático,  que desde abajo, con conciencia, organización y disciplina,  frene el continuismo y retroceso que los poderes fácticos pretenden imponer.

Hojas que se lleva el viento

La burra no era arisca… Entre dimes y diretes mediáticos y partiendo de que en Veracruz no existe en los hechos división de poderes, el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa se complace en anunciar que la Legislatura local tuvo a bien aprobar el acceso de su administración a los recursos federales del Fondo de Financiamiento para la Infraestructura y Seguridad Pública hasta por un monto de un mil 274 millones de pesos. Previamente el titular del poder ejecutivo aclaró a traves de medios informativos afines y texto servidores a modo, que la deuda por contraer no es deuda, aunque su servicio será cubierto en mensualidades a 20 años plazo.

El mandatario aseguró que con los recursos frescos a obtener “Veracruz contará con más obras que le permitirán consolidar su desarrollo”. Afirmación que no es creíble, primero, porque el total de la abultada deuda pública contraída desde los tiempos de Fidel Herrera Beltrán, no se refleja en mejoras sustanciales en la infraestructura estatal, eficiencia y eficacia gubernamental y crecimiento económico; segundo, porque ya nadie cree en los dichos triunfalistas del gobernante.

Lo deseable es que primero se haga un corte de caja exhaustivo, objetivo y creíble, de los montos y destino del endeudamiento previo, antes que contratar una nueva deuda que “sin ser deuda”, proporcionará recursos frescos al gobierno duartista que,  adivinar adonde irán a parar.

Lo destacable en la grilla local es que el senador Yunes landa, ávido de protagonismo, saliera de inmediato al ruedo respaldando los presuntos fines de lo aprobado por la Legislatura local. Entendible, gobernador y senador se cubren con la misma sábana, aunque ninguno de los dos sepa a ciencia cierta que tanto daño se le hace a la entidad con el creciente endeudamiento gubernamental. Cd. Caucel, Yuc., septiembre 8 de 2012

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

En un país hundido hasta el tuétano en la corrupción pública y privada, no es de sorprenderse y menos darse por engañados que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación primero dicte sentencia y, después de ejecutarse esta, de paso a la investigación de presuntos ilícitos que bien pudieran haber modificado el tenor de la resolución de los magistrados. “Afusílenlos en caliente y después viriguen”, frase muy socorrida en los tiempos de la gesta revolucionaria mexicana, que sigue teniendo plena validez entre nosotros en el primer tercio  del Siglo XXI.

Si en el 2006 con el “haiga sido como haiga sido”, se justificara el triunfo del “espurio” y su ilegítimo y nefasto arribo a la presidencia de México con las consecuencias por todos conocidas, hoy, 31 de agosto del 2012, un pedestre “sí, y qué” pareciera ser respuesta al cuestionado agandalle del “precario”. “Viernes negro” para la incipiente democracia que será recordado como el triunfo del cinismo y el me vale madre por sobre el estado de derecho, así como del derrumbe de la credibilidad en los procesos electorales y las instituciones republicanas.

¡“Sí, y qué”!, respuesta de la procuración y administración de la justicia a un cúmulo de irregularidades que para muchos rayan en delito flagrante. Si se configura el fraude en la elección presidencial, será a posteriori de la sentencia que otorga a Peña Nieto la calidad de presidente electo. Por ahí en enero de 2013, será el IFE quien tras una “exhaustiva investigación”, imponga una sanción administrativa simbólica al partido o partidos responsables del desaguisado. Borrón y cuenta nueva, ya habrá oportunidad de adecuar la legislación electoral para que las violaciones a la Carta Magna tengan algún valor para los jueces. Quizá entonces para el supremo tribunal los “actores políticos” seamos todos y no únicamente la partidocracia.

“Sí, y qué. Si alguien no esta de acuerdo que se joda, la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación es inapelable e inatacable. Un puñado de notables por cierto muy bien maiceados, en nombre de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral ya dijeron la última palabra: el candidato de la primera minoría, con el 38 por ciento del sufragio efectivo gobernará a México. Cartucheras al cañón, quepan o no quepan… como en los mejores tiempos del viejo régimen, el voto ciudadano es accesorio e irrelevante.

Así, una minoría que apenas alcanza el 21 % del total del padrón electoral, incluido el voto comprado, por disposición legal y no por la legítima voluntad mayoritaria del electorado, gobernará a un país de más de 112 millones de mexicanos. “Sí, y qué… Así está establecido y convenido en una legislación a modo presuntamente democrática. El que no esté conforme a aguantar vara en nombre de la unidad nacional; la democracia no permitirá desunión y encono dice el Sr. Peña mostrando autoritarismo y mano dura.

Perdedores y ganadores, unos por frustración y desencanto y otros por vergüenza, guardarán silencio. El proceso electoral concluye sin pena ni gloria, la página está cerrada y a otra cosa mariposa. El poder del dinero, así como el cinismo y agandalle  de un régimen corrupto, pesan más en la vida de los mexicanos que la dignidad perdida.

En la democracia bananera  de un México que no logra remontar taras, tabúes y prejuicios decimonónicos, lo mismo da que se imponga a un espurio que a un mal parido.

¿Para qué elecciones? ¿Para qué más simulación? Que la justicia venal  siga hablando y decidiendo por todos. Más barato resulta mantener a un puñado de magistrados que a una parasitaria partidocracia que no representa a nadie, salvo a sus amos.

Por comisión u omisión, en el México hundido ignominiosamente en el fango, la corrupción somos todos. Nadie gana, nadie pierde, somos y tenemos lo que merecemos.

Hojas que se lleva el viento

Resuelto el tema electoral viene el desquite. Con todo se tratará de eliminar de la vida pública a López Obrador. Las andanadas en su contra sobre pedido ya iniciaron en varios medios de comunicación. Sin embargo todo parece indicar que tendremos “peje” para rato. Ya no en el marco electoral ya superado, ahora viene como líder moral de un movimiento social que escapa a las reglas del COFIPE y a las componendas de los partidos políticos. Nada le ata, por la libre jugará sus cartas; responderá a todas las calumnias e infundios en su contra y no precisamente en los terrenos de “la chingada”. Y no va solo.

De plano, al gobernador veracruzano no le cae el veinte. Ahora salió con que en la entidad está erradicado el trabajo infantil. Mañana seguramente ordenará tocar campanas a rebato y declarará que gracias al voto de los veracruzanos Peña Nieto es presidente electo. Mérida, Yuc., agosto 31 de 2012

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Fabiola Martínez y Alonso Urrutia / La Jornada

Coincidentes de forma unánime en desechar todos y cada uno de los argumentos del Movimiento Progresista en su demanda de invalidar la elección presidencial, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) censuraron a la coalición demandante por la aportación de pruebas calificadas, con matices, de insuficientes, infundadas, inoperantes, genéricas e imprecisas.

Aunque la sesión sólo fue para resolver el último juicio de inconformidad contra los comicios presidenciales, el magistrado Salvador Nava Gomar se adelantó a los plazos y enfatizó que  de aprobarse el proyecto México tiene ya un presidente electo, Enrique Peña Nieto.

De manera unánime condenaron los alegatos de la coalición de izquierdas; sus diferencias radicaron en los énfasis. Las pruebas no hacen prueba, soltó Flavio Galván; son pruebas secundarias, periféricas, sin relación con la demanda, secundó Pedro Penagos. Partieron de premisas equivocadas, coincidieron Alejandro Luna Ramos y María del Carmen Alanís.

 

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Ante el reiterado menosprecio del PRI para con millones de votantes, al ignorar el desacuerdo de éstos con un proceso electoral que se percibe inequitativo y amañado, afirmando que López Obrador es el único responsable del ríspido clima postelectoral “demostrando una vez más ser un mal perdedor” al impugnar la elección, considero lo siguiente.

Partiendo de la premisa de que el pueblo de México habla a favor de un proceso pacífico de cambio, no debemos olvidar, lo reitero, de que López Obrador como abanderado de una difusa izquierda electoral, aceptó jugar en la cancha y bajo las reglas y prácticas antidemocráticas de un régimen político  bajo el control de los poderes fácticos y la partidocracia que a ellos sirve. El resultado no debe sorprender a nadie, simplemente el político tabasqueño y sus seguidores obtuvimos lo que de antemano era de esperarse y, algo más, que es en lo que debería estarse poniendo énfasis con talante crítico y autocrítico:

La sorprendente participación ciudadana antes, durante y después de la elección del primero de julio venció al abstencionismo y, pese a presuntas amenazas de inseguridad, sin distingo de preferencia electoral salio a la calle confirmando su deseo y convicción de que el único camino para avanzar en la transformación del país es por la vía pacífica.

La opción electoral por el cambio verdadero movilizó a más de 15 millones de mexicanos que, en las urnas, expresaron con su voto conciencia, voluntad, y compromiso, para explorar en el terreno de la izquierda el camino para avanzar en la construcción de ciudadanía y democracia. La organización desde abajo mediante la acción consecuente del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no debe ser ignorada y sí valorada como una auténtica corriente, con peso propio en la nueva correlación de fuerzas políticas en el país.

La asombrosa irrupción no esperada de la juventud estudiosa en la vida política del país, exigiendo con visión de futuro oxigenar la institucionalidad republicana. Su protesta trasciende un coyuntural rechazo a Enrique Peña Nieto y lo que este representa, para ubicarse como un movimiento social incluyente y plural de largo aliento.

La obsolescencia de un régimen político caduco y corrupto en el que los partidos políticos ni cumplen con su cometido social ni representan con legitimidad los intereses de las mayorías. Siendo un estorbo a librar en las tareas de democratización del país.

El instrumento árbitro de la contienda, presuntamente ciudadanizado, dejó de cumplir con su cometido, manifestándose omiso frente a evidentes irregularidades en el proceso electoral.

Son más los ciudadanos que votaran en contra del abanderado de la dupla PRI-PVEM, que los que se expresaran a favor del mexiquense. La suma de los votos a favor de Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador, deslegitima y da pie al autoritarismo sectario de capilla de un por ahora virtual presidente electo, que intentará gobernar con una base social de apoyo minoritaria.

El fortalecimiento de la izquierda social como expresión y opción política con visión de largo plazo, minimizó corrupción y oportunismo de liderazgos tribales en la coyuntura electoral, manifestándose como la auténtica segunda fuerza política en México. Este fenómeno no se puede echar en saco debiéndosele insertar en el contexto de la búsqueda de la democracia participativa.

El indiscutible liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, quien pese a los obstáculos que le siembran propios y ajenos despierta, alimenta y mantiene esperanza y voluntad de cambio en amplios sectores de la población. Liderazgo que no puede ni debe desecharse por razones electoreras de coyuntura en un largo camino aún por recorrer en la búsqueda de la transformación del país.

Todo ello en un escenario nacional en el que se confirma la persistencia de la desigualdad y pobreza que, en México, limita la libre y consciente expresión política en el ámbito de la vida cotidiana de más de 50 millones de compatriotas. Distorsionando y vulnerando los principios de la democracia representativa consignados en la Carta Magna. De persistir tales fenómenos estructurales, a los que se le suma la corrupción y la impunidad que vulneran el estado de derecho, no es viable para el futuro cercano la ruta electoral para avanzar en el largo y azaroso camino de la democratización del país.

Si en la coyuntura electoral el resultado fue el esperado, acotado como está por una partidocracia que responde a intereses espurios y una legislación que ya no responde a la nueva realidad de México, para el largo plazo sin embargo el balance es positivo. Se pierde una batalla pero no la guerra, diría el clásico. La lucha de la izquierda social continúa y se debería exigir a sí misma su profundización, fortaleciendo participación y organización, por lo que no debe caber  ni frustración ni vanas lamentaciones, cuando queda mucho por hacer.

En este marco de referencia, a mi juicio el sedicente virtual presidente electo no sabe que terreno pisa cuando exige, secundado por no pocos medios de comunicación, “no polarizar a México”, como si bastara su discurso autoritario para desarmar a un movimiento social y político dispuesto a seguir adelante. Lamentable sí pero la polarización es inevitable, Enrique Peña Nieto, las prácticas antidemocráticas del PRI y los candados impuestos por la partidocracia, son los responsables. No tienen calidad moral y política ni credibilidad para, pretendiendo tapar el sol con un dedo, mandar a parar lo que ellos iniciaran. La fuerza de los pocos no es suficiente para frenar indignación y protesta. Los muchos desde abajo saben de su fuerza y es de esperarse que la ejerzan pacifica y consecuentemente.

Lo deseable para el bien de México no se dio en el proceso electoral que aún no culmina. Autoritarismo, corrupción e imposición vulneraron la mejor intención de los sufragantes. La voluntad popular fue burlada una vez más. Sin embargo el intento valió la pena, la ciudadanía abrió los ojos y ha tomado la iniciativa haciendo valer su voz. .- Playa del Carmen, Q. Roo., Julio 13 de 2012

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Pulso crítico

 J. Enrique Olivera Arce

 Las campañas de los 4 presidenciables no sólo ya se estancaron, sino que de tanto manoseo el interés del electorado es más de morbo en torno a los dimes y diretes que atender al bombardeo repetitivo de propuestas y promesas. En este escenario cobra fuerza la especulación sometiendo a la razón. De ahí que la nada velada intervención de Calderón Hinojosa en el proceso electoral ocupe la atención de la tertulia.

 “El as presidencial bajo la manga”, más que destinarse a fortalecer la alicaída posición de Vázquez Mota tiene como propósito impulsar a Peña Nieto, dicen unos, en tanto que otros, apoyándose en el odio visceral del titular del ejecutivo federal para todo lo que huela a PRI, convencidos están que el respaldo es para López Obrador. Al calor de estas encontradas posiciones, sale a relucir la desinformación y el prejuicio aplaudiendo o condenando lo mismo al Sr. Peña que a su oponente más cercano.

 Descalificación a priori para el primero, odio visceral para el segundo. Peña Nieto es un riesgo para México, López Obrador es el peligro. La sinrazón alimenta la polarización política y social, en tanto que la razón que debería animar el voto ciudadano se pierde en un constante reciclar de dimes y diretes que ya permea en el segmento al que se ha dado en llamar “los indecisos”. Curioso, lo que menos tienen estos ciudadanos, es indecisión para hacer frente a las urnas. Como coloquialmente se dice, están hasta la madre de simulación, engaño y gatopardismo rampante; sin color definido en la camiseta para los llamados indecisos su decisión está tomada. No se contempla el voto útil, como muchos dicen, lo que está en el ánimo es el voto de castigo conforme a cada quien le va en la feria.

 El voto duro es voto duro, le pese a quien le pese y pase lo que pase. Ya no hay marcha atrás lo mismo en los corrales del pinto que en los del colorado y, porqué no, a escasos 17 días de la elección tambien en los abrevaderos de “los indecisos” ni para atrás ni para adelante, los que no votan no votan y los que optarán por el voto inútil ya lo tienen agendado.

 La moneda está en el aire. El tema ahora es si quien resulte derrotado aceptara de buen grado ser el perdedor de la contienda. Uno y otro de los dos punteros afirma respetar lo que las urnas determinen. La incógnita es si en los tendidos se respeta. Eh ahí el riesgo, o se juega con limpieza y transparencia ó hacemos un llamado a la violencia. El país exige paz social, malo sería abundar con más leña en la caldera. Hay que serenarse, dice Andrés Manuel y le asiste la razón. 

 Hojas que se lleva el viento

 En nuestra bucólica aldea el tema de la prosperidad es historia de lo que pudo haber sido y no fué. Si algo marcha hacia delante es la violencia, el miedo, rumor y maledicencia.  La oscura sombra de un Fidel Herrera bajo sospecha oficializada, contamina la elección y deja sin sueño a no pocos aprendices de brujo que al cuenqueño tienen de mentor. Peña Nieto se deslinda, si fue mi amigo hoy no le conozco, que la justicia haga su trabajo, advierte a su partido antes de que de la chistera presidencial salte la liebre. Más vale perder Veracruz que apostarle a la derrota, son sus cálculos. 17 puntos arriba en las encuestas aguantan eso y más aseverarán fanáticos y estrategas despistados.

“Recadito”:

La única manera legítima de que los candidatos de las llamadas izquierdas a senadores y diputados federales respalden a López Obrador, es ganando la elección. Lo demás es pretexto para justificar por anticipado una derrota anunciada desde endenantes.

Xalapa, Ver., 14 de junio del 2012

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Estimado Sr. Emilio Cárdenas Escobosa (*):

Me refiero a su columna del 20 de abril del presente año, “De Interés Público” donde sorprenden sus pronunciamientos sobre el estado de la elección presidencial, porque tienen un contenido partidista que no compartimos muchos panistas, amén de que “las principales encuestas” reflejan en muchos casos, solo el punto de vista de quien las paga. Además, el cúmulo de comentarios adversos a Josefina Vázquez Mota por parte de Carlos Loret de Mola, Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva, Denise Maerker, José Cárdenas, Mario Ávila y otros más, solo reflejan el hilo que conduce a las empresas televisoras que les pagan a estos periodistas, que todo mundo sabe a quien pertenecen y cual es el candidato de sus preferencias. Obviamente que no son, ni JVM ni AMLO.

Pero entremos en materia, de acuerdo con nosotros AMLO tiene doce años en campaña y aún sigue relegado en el tercer lugar. Peña tiene siete años en campaña y apenas está arriba de Josefina Vázquez Mota, unos puntos más, pero cada día que pasa va perdiendo adeptos por mentirle al electorado con sus promesas incumplidas. Josefina fue la única persona que fue elegida democrática y libremente hace apenas unos meses por su militancia, que jamás la va abandonar. Esta es la fuerza moral del PAN y la población lo sabe.

Le recuerdo que el artificio político del PRI, es hacer un escándalo mediático cada vez que se les habla con la verdad. Ante la evidencia abrumadora de las falsas promesas de campaña del candidato priista Peña, lo que hace este partido es responder una y otra vez con mega escándalos mediáticos en detrimento de nuestra candidata, porque en su visión de las cosas, la guerra sucia nunca ha sido un arma electoral utilizada solo por el PRI en contra del PAN; sin embargo, para nuestro partido es como el burro hablando de orejas. Las evidencias demuestran que en el PRI, el viejo, el nuevo o el que quieran, sus correligionarios de siempre han sido incongruentes con lo que hacen, lo que dicen y piensan, pues los discursos, los desplegados en prensa, los videos y las grabaciones de los gobiernos locales en turno, durante las elecciones, siempre serán la prueba irrefutable de que el PRI miente, ya que como dicen una cosa, dicen la otra.

Por otra parte, en primer lugar es increíble que GEA-ISA de un día para otro diga que “cayó” Josefina Vázquez Mota al tercer lugar, en las preferencias electorales. El PAN también lleva un tracking diario y sabemos como va aumentado la preferencia de la gente hacia nuestro partido, desde nuestra perspectiva JVM se aleja todos los días de AMLO y se acerca cada vez más a Peña. De hecho lo está alcanzando, nadie se traga el rollo televiso de que Peña es puntero con veinte puntos de diferencia del segundo lugar.

Esta visión ideal para el PRI, de acuerdo a nuestros datos está totalmente alejada de la realidad, ya que no explica el avance de la democracia en México, que en los últimos años demuestra que el PRI ha perdido mayoritariamente su hegemonía de 8 décadas, que solo le queda aproximadamente un tercio de la votación nacional, que el PRD y las así llamadas eufemísticamente “las izquierdas” y otros partidos, a lo más que pueden aspirar es a un tercio de la votación total, mientras que el PAN detenta el tercio restante. Es más, históricamente en el país en los últimos veinte años, el PAN siempre ha estado incrementado su participación electoral, como lo demuestra el hecho de que en la mayoría de las elecciones que ganó el PRI para gobernador, cuando ganó, solo lo hizo por un estrecho margen arriba del PAN. Ese es el voto duro del PAN.

Volviendo al punto, nuestras encuestas y cálculos nos muestran que JVM anda en los treinta puntos y Peña Nieto en los 37, por lo que cuando Josefina avance cuatro puntos en los próximos días y semanas, Peña Nieto se vendrá abajo, por más publicidad y defensas que le hagan los medios de sus veinte puntos arriba de Josefina. La maquinaria panista apenas comienza a funcionar en el país y no en balde ya hemos ganado muchas elecciones, a pesar de tener los medios perversamente en nuestra contra. La verdad es que Peña Nieto es un pésimo candidato, Manlio Fabio Beltrones era mil veces mejor candidato, por lo que le agradecemos al PRI su dedazo.

Le recuerdo que en casi todas las encuestas de las últimas elecciones para gobernadores y presidentes, el PAN aparentemente en las encuestas de referencia, siempre “ha estado abajo”. Nadie pensaba por la manipulación de los medios masivos de comunicación y las dichosas encuestas, que en Puebla, Sinaloa y Oaxaca fuera a perder el PRI la elección para gobernador, porque se decía todos los días que “en todas las encuestas iba arriba el PRI”. En síntesis, esta estrategia electoral ya no funciona, por lo que es necesario que nos vengan ya con otro discurso.

Por último, es interesante ver como el PRI ha venido ganando las últimas elecciones con sus métodos tradicionales de siempre, ya que vemos que lo hacen en tres tiempos, antes de la elección, durante la elección y después de la elección.

Antes de la elección, con todo el dinero del mundo, durante años, con anuncios, cachuchas, camisas, camisetas, bicicletas, matracas, tamboras, actos masivos con acarreados, obligados o pagados, escándalos mediáticos, encuestas a modo, espectaculares, anuncios en camiones, spots en radio y televisión, etcétera; la cantaleta es abrumar a la población de que van veinte o treinta puntos arriba del segundo lugar. Y eso que no se vale inducir el voto ciudadano ni reducir los topes de campaña.

Durante la elección, con los carros completos, carruseles, urnas embarazadas, compra del voto, coacción del voto, anulando los votos de los contrarios y lo que dicen los conteos en las actas, aumentando las casillas especiales, haciéndole creer otra vez ala población que ya ganaron, saliendo a hacer declaraciones de que ya ganaron, etcétera.

Después de las elecciones, como saben que es difícil que los tribunales electorales desconozcan o anulen una elección, las impugnaciones por lo general nadie las gana, ya que sería como pensar que se aceptará que hubo un fraude electoral y por lo tanto, aunque con trastupijes, la votación ganadora siempre será el mejor argumento para no anular nada en los tribunales y el PRI lo sabe muy bien.

Quedamos cien panistas a sus órdenes para un debate público, de quien gobernó mejor México, el PRI en el siglo pasado o el PAN en este siglo. El reto Incluye a los Ciros Gómez Leyya, los Lorets de Mola o los Josés Cárdenas. Al final del día la economía ficción de la época priísta del siglo pasado o el populismo del Mesías Tropical, no son opciones que hayan funcionado en México. Le recuerdo que el candidato priista Peña Nieto, rehuyó siempre el debate al ex Secretario de Hacienda y al ex precandidato Ernesto Cordero, porque lo iba a poner en ridículo con información dura.

Lo saludo con respeto.

Lino Perea Flores

(*) Nos referimos al artículo “Caída de Josefina complica escenario a Peña Nieto”, donde afirma “…que la caída de Josefina Vázquez Mota al tercer lugar de las preferencias electorales, tal y como se pudo apreciar en la encuesta de seguimiento sobre los candidatos presidenciales levantada por la empresa GEA-ISA bajo el patrocinio de Grupo Milenio, dato conocido esta semana y que seguramente será corroborado por otras casas encuestadoras que harán públicos sus resultados en los próximos días, representa la confirmación de que la campaña de la candidata oficialista hace agua y que pese a los golpes de timón, la guerra sucia y el presunto refuerzo de personajes cercanos al presidente Felipe Calderón, el tour proselitista de la panista va rumbo al naufragio….”

Comentarios: (*) Maestro en Ciencias y Doctor en Economía por la London School of Economics and Political Science, de la Universidad de Brunel y la Universidad de Londres, Inglaterra.

perealino@yahoo.com.mx

 Carta publicada en Periódico Veraz


Andrés ManuelEn lo que es considerado el acuerdo de la mayor trascendencia para las fuerzas de izquierda en la ciudad de México y que fue testificado por el candidato presidencial del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, así como el Jefe de gobierno, Marcelo Ebrard Casaubón, y el Senador Dante Delgado, las dirigencias nacionales y del distrito federal, de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC), anunciaron una alianza total bajo la fórmula de candidaturas comunes en el Distrito Federal. Ello implica, dijo, que habrá un solo candidato para cada cargo, tanto en lo que se refiere a la jefatura capitalina, como a las 16 delegaciones políticas, los 40 distritos locales, la senaduría y las 27 diputaciones federales que corresponden al Distrito Federal por parte de las tres fuerzas políticas. Radio Fórmula

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Cada partido, sobre todos los de mayor representatividad, cree aplicar métodos democráticos que sus adversarios observan contaminados porque son distintos a los propios. Y, en cualquier caso, ninguno resulta plenamente satisfactorio. “Nuestra democracia”: Rafael Loret de Mola

 Con el PAN “ni a la esquina”, parafraseando lo dicho por el ex secretario de gobernación y hoy espurio aspirante a senador, Manuel Bartlett, en relación al PRI, aclaramos. No comulgamos con el panismo y mucho menos con sus expresiones de ultraderecha pero, tampoco con la partidocracia en su totalidad que, secuestradora de nuestra incipiente democracia, hoy en nombre de ésta se rasga las vestiduras en un todos contra todos.

Ante los diversos métodos antidemocráticos adoptados por cada partido político para la selección de candidatos a cargos de elección popular, cada uno de éstos descalifica a sus adversarios, asumiéndose como blancas palomas cuando todos, sin excepción, con el mayor cinismo de espaldas a sus militancias, incurren en los mismos vicios.

¿O es acaso que el método adoptado por el PRI tiene mayor contenido democrático que el del PAN, el PRD o la morralla? No hay que ir muy lejos, la ciudadanía, lastimada y empobrecida tiene la respuesta. De todos los partidos políticos en México no se hace uno, como ninguno nos merece ya respeto y credibilidad.

Lo hemos reiterado en estas líneas. En el imaginario popular se percibe que el régimen político en México está en crisis y, por ende, el sistema electoral y de partidos políticos en que se sustenta nuestra deformada democracia representativa. Ni los partidos ni quienes emanan de los procesos electorales, representan a cabalidad la voluntad ciudadana, antes al contrario, se sirven de esta para medrar en pro de sus egoístas intereses personales y de grupo, haciendo de la democracia representativa un mito colosal.

En este marco, cuando un partido político o sus personeros hablan de atentados contra la democracia en referencia a métodos, procedimientos y resultados, en la selección interna de candidatos adoptados por los oponentes, no tenemos otra cosa que la materialización de aquella conseja que dice: “el burro hablando de orejas”.

¿O no suena así cuando el precandidato del PRI a la presidencia se desgarra las vestiduras por la intervención de Calderón Hinojosa en el proceso electoral, olvidando el negro historial de su partido?

¿O en nuestra próspera aldea cuando el aspirante a senador Héctor Yunes Landa, vocifera en contra de un proceso “antidemocrático” en la elección del abanderado, (hoy abanderada) panista a la presidencia? ¿Olvidó que es fruto político del “dedazo”?

El burro hablando de orejas. ¿O alguien se atreve a desmentir lo aquí expresado? Todos son iguales.

Si para el ex alcalde xalapeño, ex secretario de gobierno y ex procurador de justicia en Veracruz, hoy preseleccionado del PRI para contender por una diputación federal, Reynaldo Escobar Pérez, “el presidente de la República no le merece ningún respeto”, para el común de los mexicanos el IFE, los partidos políticos y la clase política en general, tiempo ha que dejaron de ser referentes de representatividad y democracia.

El sonido del hasta hoy silencio en el imaginario popular, es prueba fehaciente de ello. Ya llegará el momento del rescate de la democracia en México. Entonces el pueblo hará sentir su voz.

 

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