Salte la navegación

Tag Archives: Obra pública

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Gobernador de Veracruz

Gobernador de Veracruz

La Auditoria Superior de la Federación (ASF) destapó la Caja de Pandora en Veracruz (La Jornada en Veracruz 24/03/2014). Una más que presunta ola de corrupción en la administración pública estatal queda al descubierto.

El Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, por su parte alimentó rumor y especulación con el cese fulminante de dos cercanos colaboradores “por haber traicionado la confianza del gobernador”, confirmándose de hecho lo que siempre se ha negado en el discurso oficial: una pésima administración y el saqueo sin límite a lo largo del mandato de Fidel Herrera Beltrán y en lo que va del actual gobierno duartista, dio pie al déficit en obra y finanzas públicas y su correspondiente ajuste vía endeudamiento creciente.

Hoy no hay dinero en las arcas públicas estatales. Pagar quincenalmente la nómina gubernamental, atender reclamos de acreedores de corto plazo, contratistas y proveedores y cubrir servicio de la deuda es un verdadero calvario. La obra pública estatal brilla por su ausencia y se atiende a necesidades reales y sentidas de la población con saliva.

Si el gobierno de Veracruz prácticamente se sostiene con aportaciones federales al presupuesto autorizado por el Congreso local, esta fórmula no da para más. Elementos de juicio sobran para justificar la pérdida de confianza del gobierno estatal ante la federación y, por ende, tal aportación fluirá por goteo y observada con lupa, o bien, será el gobierno federal el que se haga cargo de la ejecución de obras y servicios de conformidad con su orden de prioridades y no otro.

Adicionalmente, los recursos propios sustentados en el tributo de los veracruzanos, corren el riesgo de venirse abajo. Los contribuyentes no cautivos con justa razón habrán de oponerse a seguir contribuyendo a la inversión y gasto de un gobierno corrupto. Incrementándose informalidad tanto en el aparato productivo como en servicios y consumo.

Y lo más grave. Con el destape federal de la Caja de Pandora, la desconfianza del gobierno del Sr. Peña en el gobierno de Veracruz se reflejará en la actitud por asumir de una población engañada y lastimada que no confiará más en un gobierno fallido que hace del saqueo, impunidad y simulación regla de oro de un Estado de derecho que, en la entidad, sólo existe en el papel. Gobernanza y gobernabilidad a base de saliva y bombardeo mediático, no son ya garantía para paliar el temporal; tampoco marco propicio para crecimiento y desarrollo.

Y en este escenario, en lo político sobra decir que en el 2015 y 2016 las contiendas electorales no serán miel sobre hojuelas. No se puede hacer de lado que los partidos políticos hasta ahora existentes, han sido juez y parte de la corrupción impune y desaciertos gubernamentales y ni qué decir de los senadores priístas, aspirantes naturales a suceder al Dr. Duarte de Ochoa, que avalando a éste, al desorden administrativo, y al saqueo e impunidad, propalan que en Veracruz no pasa nada.

Éstos últimos, parafraseando a conocido columnista, al igual que el gobernador veracruzano, flotan en el espacio en calidad de astronautas. Desde las alturas del espacio sideral ven llover y no se mojan; ignorando la realidad hoy destapada por la Auditoría Superior de la Federación y puesta a la libre interpretación de los veracruzanos. No ven, no escuchan, haciéndose cómplices del saqueo.

Mal momento para Veracruz. A dos años y medio del relevo del Dr. Duarte la población está indefensa frente a un gobierno fallido. Estancamiento y retroceso en todos los órdenes, pese a la panacea de las presuntamente estructurales reformas del Sr. Peña que habrían de incidir positivamente en la entidad. Lo expresado por el gobernador en la rueda de prensa del pasado lunes, son ominoso anuncio de tormenta en suelo veracruzano. Su optimismo desbordado pretendiendo seguir tapando el sol con el dedo, no oculta los negros nubarrones en el horizonte inmediato.

Destapada la Caja de Pandora, Duarte de Ochoa está llamado a poner en la cárcel a quienes han defraudado no su confianza, sino la de los veracruzanos todos, o tirar el arpa pidiendo una licencia que es hoy por hoy lo obligado como primer responsable de desorden, ineficacia y saqueo en su gobierno.

Su partido con vista al 2015 y 2016 se lo agradecería.

Hojas que se lleva el viento

Por donde se le quiera ver, la pensión universal, iniciativa de Peña Nieto y aprobada por la Cámara de Diputados, constituye un engaño mayúsculo al pueblo de México, en tanto que el seguro de desempleo un vil saqueo a los ahorros para vivienda de los trabajadores. La ley de marras, ahora por aprobarse en el Senado, sí que es el robo del siglo.

-ooo-

Ya lo dijo el santo Papa y algo de eso le toca a Xalapa: «… el desempleo es la consecuencia de un sistema económico que ya no está capacitado para crear trabajo, porque ha puesto en el centro a un ídolo que se llama dinero». El pontífice Francisco añadió que «el trabajo es un bien de todos y tiene que estar disponible para todos», y defendió «la dignidad de llevar el pan a casa», instando a los sectores políticos, económicos y sociales a que favorezcan una economía basada en la «justicia y la solidaridad» que garantice a todos «la posibilidad de desarrollar un trabajo digno».

Sin empleo y salarios dignos y remunerativos que fortalezcan capacidad real de consumo de la población, no hay crecimiento económico ni mejoramiento en la calidad de vida. Sin trabajo que ofrecer a sus habitantes, Xalapa está condenada a ser pueblo mágico en el que se sobreviva de milagro. Ojo señores planificadores.

pulsocritico@gmail.com
http://www.pulsocritico.com
https://pulsocritico.wordpress.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

En diversas ocasiones  y en relación a algunas actitudes asumidas por  jóvenes impacientes que expresan su irritación social  con mentadas de madre, he comentado que con ello no van a modificar la realidad que les agobia. Antes al contrario, la reafirman, generando frustración y desencanto y perdiendo perspectiva respecto al camino más idóneo para canalizar su descontento que, a mi juicio, es el estudio, la organización, y la participación política ideológicamente consecuente, para impulsar un proceso de cambio que les de expectativas de crecimiento y desarrollo respecto a su futuro y el de la sociedad hoy lastimada.

Esto viene al caso en virtud de que observo que diversos grupos de jubilados afiliados al Instituto de Pensiones de Veracruz, IPE, molestos por presuntas afectaciones en sus ingresos, derivadas de la aplicación de obligaciones fiscales improcedentes por parte de la administración del organismo, pretenden modificar a su favor ésta equívoca política mediante gritos y sombrerazos, en estériles marchas y manifestaciones, sin encontrar respuesta.

Lo mismo podría decir de aquellos empresarios a los que no habiéndoseles pagado aún adeudos contraidos por el gobierno estatal, despotrican en contra del subsecretario de egresos de la Sefiplan y piden a los periodistas hacer del dominio público que existe toda una confabulación en esa dependencia con la intención de “agarrar ahorcados” a los desesperados acreedores y comprarles la deuda con un 30 ó más de castigo sobre el monto total reclamado. Cuidándose de no aportar pruebas concretas del presunto ilícito.

En el caso del IPE lo razonablemente lógico es que los descontentos se asesoren por expertos fiscalistas y, por el camino idóneo pre establecido en las leyes y códigos de la materia, demanden  lo que legalmente corresponda, ya que pudiera darse el caso de que entonces si sean escuchados, atendidos y la irregularidad reclamada sea corregida. Los gritos y sombrerazos frente a burócratas insensibles y sordos, no son el mejor camino, salvo para beneficiar a líderes corruptos que con ello tienen armas para negociar en lo oscurito.

Lo de la compra venta de deuda no es nuevo. La banca ha sentado precedente vendiendo deuda a empresas de cobranza poco escrupulosas, bajo el criterio de que más vale pájaro en mano que millones volando, frente al creciente número de deudores sin capacidad real de pago. Este mal precedente, quizá “legal”, pero a todas luces irregular, da lugar a múltiples abusos por los nuevos dueños de la deuda, incurriendo, estos sí, en situaciones francamente al margen de la ley.

Luego la presunta compra de deuda a cargo de funcionarios corruptos no debería sorprendernos, más siendo parte de la vida cotidiana en una entidad federativa donde ha sentado sus reales la corrupción, la impunidad y la simulación. Lo verdaderamente grave, siempre a mi modesto entender, es que los que se dicen afectados, por miedo a perder lo más por lo menos, lejos de denunciar el hecho ante las autoridades se constituyan en cómplices, aceptando vender; descalificándose como empresarios honestos que exigen lo que en justicia les corresponde. O bien, guardando silencio ante funcionarios de la Sefiplan que presuntamente incurren en tal irregularidad, para después,  saliendo de la dependencia despotriquen en tertulias de café, derivando en chisme un acto punible de corrupción.

Si los que se consideran afectados no actúan conforme a derecho ante un presunto ilícito que les afecta, bien pueden gritar a los cuatro vientos lo que les venga en gana que, por esa vía, no encontrarán el camino de la justicia.

“Al ministerio público y a los jueces les vale madre si el gobierno nos paga o nó. Todos se tapan con la misma sábana”, me dice un empresario de la construcción al que, presuntamente, se le planteara comprarle la deuda, cuando le expreso mi punto de vista. Quizá tenga razón, la procuración y administración de justicia en Veracruz y en cualquier rincón de México, no es muy confiable ni merece respeto por parte de la ciudadanía, pero no hay peor lucha que la que no se hace. De todas formas, la mayoría de los acreedores ya se encuentra al borde o en franca quiebra por el desface en el pago de los adeudos contraidos con proveedores y constructores por la administración de Fidel Herrera Beltrán.

Mal haría si guardara silencio frente a este tipo de reclamos, la corrupción no se debe tolerar y si es tarea de todos combatirla. Así que, por lo que a mi toca en descargo, pediría desde estas líneas a quien corresponda, se investigue y se actúe en consecuencia de existir tal irregularidad en la subsecretaría de finanzas, antes que un “chisme” derive en conflicto político por dejar hacer dejar pasar, en una nueva administración pública sobre la que aún se guardan esperanzas de honestidad y buena fe.

pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

https://pulsocritico.wordpress.com

http://gurupolitico.com

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce


La mayoría de los medios informativos de Veracruz ya juzgaron, condenaron y lincharon al aún secretario de comunicaciones del gobierno de la fidelidad. Marcos Theurel a su vez, con su silencio, da por buena la versión que le pusiera en la picota, evadiendo su justa defensa ante las autoridades judiciales competentes por la agresión física y verbal de que fuera objeto.

Lo destacable del bochornoso episodio, que no pasará de lo anecdótico en tanto el gobernador no decida lo contrario, es el efecto que en la opinión pública causara la crónica periodística de lo insólito de un hecho que cuestiona honorabilidad de un funcionario estatal de primer nivel, la transparencia y legalidad de la administración gubernamental en la asignación de contratos de obra pública, así como deja entrever  el tráfico de influencias en favor de amigos fieles y seudo periodistas.


Palo dado ni Dios lo quita. El daño ya está hecho por más que se le quiera componer. De una presunta responsabilidad no investigada ni comprobada del servidor público, de golpe y porrazo se pasó a una percepción generalizada de que algo ocurre en la viña del señor y que, entre otras cosas, da pie a juzgar como creíble lo que desde tiempo atrás era motivo de chismes y chascarrillos en mentideros políticos y tertulias de empresarios: la plena vigencia de la práctica en el gobierno de Veracruz del llamado «diezmo» ¿o triesmo?, en la asignación de contratos de obra pública y adquisiciones de bienes y servicios, incluida la difusión periodística de boletines oficiales.


Nada nuevo bajo el sol. Tal práctica gubernamental en connivencia con empresarios  es un secreto a voces que de simple presunción tiende a cobrar carta de naturalidad cuando, a ojos vistas,  la opacidad se hace acompañar de filtraciones, rumores, rudimentaria supervisión, así como de precariedad cuantitativa y cualitativa en el control del gasto gubernamental. El hecho de que el gobierno se audite a sí mismo, da pie a conjeturas. Más cuando la responsable de la auditoria gubernamental, sin previa investigación, dice meter las manos al fuego por Marcos Theurel, deslindándolo de responsabilidad alguna por su presunta participación en el cobro del «diezmo» que le imputa su agresor.


Para la opinión pública no existe diferencia entre el que corrompe y el que se deja corromper. Si el agredido presumiblemente tiene cola que le pisen, de igual mal padece el agresor que, para colmo, hace público su papel de trasgresor de la ley. Bajo esta óptica, uno y otro deben ser investigados hasta sus últimas consecuencias. Guardar silencio para que mediado tiempo se entierre el asunto, ni es sano ni es recomendable para una administración cuyo titular ya va de salida.


pulsocritico@gmail.com

http://pulsocritico.com

A %d blogueros les gusta esto: