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Tag Archives: U.S.A.

Pulso crítico

J.Enrique Olivera Arce

El único mérito que puede atribuirse al nuevo jefe imperial, es el haber develado las contradicciones internas y por sincerar el verdadero pensamiento político de la plutocracia estadounidense. Trump dice y hace sin miedo ni pena lo que piensan todos pero prefieren callar. Otra verdad que debemos reconocerle es, también, el de haber admitido públicamente en muchos de sus discursos la penosa realidad que vive el pueblo estadounidense que perdió el “sueño americano” y hoy vive una pesadilla producto de las desigualdades crecientes, los empleos precarios y el desempleo. Sin embargo, prefiere achacar la responsabilidad de esto último a los inmigrantes. Basem Tajeldine

Opinar sobre lo desconocido en río revuelto, y más aún sumarse a las trivialidades con las que Enrique Peña Nieto, sus estrategas y su partido político en torno a una pretendida “unidad nacional” promueve para “enfrentar” las amenazas de Donald Trump, me parece demasiado aventurado. Más si quien esto escribe se permitiera el atrevimiento de  hacerlo bajo la óptica de una visión pueblerina de una entidad federativa enfrascada en no ver más allá del pleito Yunes Linares-Herrera Beltrán y el tremendismo distractor.

De ahí que lo que a mi juicio parece ser lo más sensato,  es esperar a que se asienten las aguas, que los poderes fácticos domésticos e internacionales que dominan el escenario económico, político y social en nuestro país vecino acoten los alcances de la presidencia de Donald Trump y que, México asuma, con visión de largo aliento, que lo que está en juego es un Estado-Nación vulnerable e históricamente disminuido territorial y económicamente gracias gobiernos contrarios al interés soberano de su población.

Tiempo al tiempo, dentro de la urgencia que demanda una situación que yendo más allá de la retórica, nos está tomando con los dedos tras la puerta.

Y en el marco de esta imprevisión que hoy por hoy tiene a México contra la pared lo que sí está a nuestro alcance comentar por conocido, es el considerar que los temas que mayor inquietud han despertado en nuestro país tienen sus asegunes, incluyendo el cinismo e hipocresía con el que el gobierno de Peña Nieto pretende tapar el pozo tras ahogar al niño, agitando el mito de la unidad nacional.

Nada nuevo bajo el sol. El muro y la expulsión de migrantes connacionales; la salida de EU del Acuerdo Transpacífico y la revisión del TLCAN, así como el gravamen sobre las remesas con su repercusión en el bolsillo de miles de familias de escasos recursos e incremento de la pobreza como daño colateral, tienen diferente connotación dependiendo de donde se les vea.

Qué tanto le convenga a E.U. el seguir adelante con estas medidas, por ahora eso es tema de su absoluta incumbencia y autodeterminación como país soberano. Luego lo que valdría la pena en México es poner los pies sobre la tierra y considerar lo que a nosotros convenga, a la luz de los pros y los contras de las “locuras” del Sr. Trump en su relación con nuestro país; en la inteligencia de que tanto pros como contras no inciden de manera general en todos los mexicanos, puesto que ni todos coludos ni todos rabones estamos tasados con el mismo racero. La pluralidad de intereses personales, de grupo o de facción la determina el lugar que en la condición de desigualdad y exclusión dominante, se ubican estos intereses.

El patrioterismo ramplón del agitar de banderitas tricolores como expresión de unidad nacional, no suple las diferencias en una sociedad fragmentada. Habría que considerar el por qué para unos la percepción de las medidas del gobierno vecino es de oportunidad y optimismo en tanto que para las mayorías es amenaza y desesperanza.

Luego habría que pensar más de dos veces a quienes benefician y a quienes perjudican, como es el caso del TLCAN que desde su inicio con Carlos Salinas de Gortari, por su carácter asimétrico y elitista lo mismo ha acarreado beneficios que relevantes perjuicios en nuestro país como el abandono económico y vaciamiento social del agro mexicano. A 23 años de distancia no cumplió con los objetivos de crecimiento y desarrollo, de ahí que su ratificación o revisión no cambiaría gran cosa para las mayorías empobrecidas en el eslabón más débil de la triada signataria. Lo mismo se podría decir del fallido Acuerdo Transpacífico que generando falsas expectativas, no pasó de ser cortina de humo pretendiendo ocultar la realidad de una economía estancada.

Por cuanto a la deportación de migrantes esta ha sido la constante por más de tres décadas; Obama ordenó la deportación de más de 3.4 millones de mexicanos y se mantuvo intacta la zozobra para más de 11.3 millones de indocumentados que sobreviven perseguidos, explotados y humillados. Luego lo que hoy habría que preguntarse y, por ende actuar en consecuencia, es el porqué de la expulsión masiva de fuerza de trabajo en México bajo gobiernos neoliberales.

Así como por qué el monto de las divisas que recibe México de sus migrantes es superior a los generados por la exportación petrolera y porqué éstas inciden en el alivio de la pobreza de millones de mexicanos.

Y ya ni se diga del desgarre de vestiduras frente a lo que se percibe como agresión a nuestra soberanía, cuando el fenómeno ni es nuevo ni se ha impedido su agudización, dejando hacer, dejando pasar la entrega de territorios y recursos naturales al capital extranjero.

Más que ocuparnos y preocuparnos por lo que haga y disponga el presidente Trump, debería ser punto central de nuestra inquietud el porqué de nuestra imprevisión y vulnerabilidad en el mundo globalizado como Estado-Nación independiente. El por qué a lo largo de la historia nacional de nuestra sumisión económica, política y cultural  ante el coloso del norte.

Tomar conciencia plena de ello con talante crítico y trabajar en nuestras fortalezas y debilidades, más que agitar banderitas haciéndole el juego al peor gobierno que México ha padecido en las últimas décadas, sería el punto de encuentro para encarar como Nación el incierto futuro.

Xalapa, Ver., febrero 1 de 2017

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Por momentos el gobernador Yunes Linares pareciera estar obligado a entender que su estrategia mediática de poner en primer plano los estropicios de su antecesor, y expresar lo que la gente quiere escuchar, no está dando los resultados esperados. Antes al contrario,  se percibe que se le revierten complicando su ya compleja y difícil tarea de gobernar enderezando la nave.

No basta con que algunos sectores de la población “quieran sangre” y ser partícipes de la venganza social. Para satisfacerles, hay que contar en tiempo y forma con todos los pelos de la burra en la mano acompañando declaración mediática y denuncia al canto con pruebas fehacientes para con apego a la legalidad, y atendiendo a las exigencias del debido proceso, actuar en consecuencia hasta lograr que los responsables del brutal desaguisado estén en la cárcel. Y, por lo que se ve, el golpe anticipado que cimbraría a todo México aún está en veremos.

El tiempo se le echa encima al gobernador. Tanto ha confiado en su estrategia mediática que no contó con que Fidel Herrera pudiera dejar el Consulado de Barcelona para regresar a Veracruz a “defenderse”. Fidel no es manco ni ciego, se defenderá atacando como él sabe hacerlo,  abriéndose un frente más por atender de todos los que hasta ahora el Sr. Yunes Linares tiene agendados, obligándose a revisar su orden de prioridades en una auténtica encrucijada. O gobierna u opera políticamente para contrarrestar los mandarriazos de un Fidel que viene con todo, es la disyuntiva.

Luego a mi juicio parece acertado que mire, aunque sea de refilón, problemas de verdadero interés para quienes esperan un rescate a fondo de Veracruz y no solamente de una administración pública quebrada y sin rumbo claro. Me refiero a su visita y declaración a modo al ingenio La Gloria, en donde dialogando con los trabajadores de la factoría se comprometiera a defender la industria azucarera veracruzana ante lo que se viene con las ahora más que amenazas del presidente de EU.

¿Qué tanto es tantito? Bueno, algo es algo. Ojalá y con la misma tesitura también considere otros renglones productivos como la pequeña y mediana industria, la cafeticultura, la citricultura, la ganadería, la producción de granos básicos  y, sin duda la boca bajeada industria petrolera, pilares de la economía veracruzana en términos de empleo y aportación al producto interno bruto estatal. Renglones en los que descansa, a mi modesto entender, la verdadera situación crítica que se vive en la entidad.

Si el tiempo, factor escaso, se le escurre entre las manos al gobierno de la alternancia, luego cambiar de página es de celebrarse. Empero, vale la pena destacar que con lo que Veracruz deberá enfrentar la nueva estrategia del Sr. Trump para con México, es una economía sana y sólida más que con declaraciones que, como bien se sabe, son flor de un día.

Y para eso el gobernador y colaboradores cercanos tendrían que aceptar que el problema sustantivo del aparato productivo estatal no es de coyuntura sino de carácter estructural; habiendo tiempo atrás alcanzado su nivel de obsolescencia ya no responde a las exigencias de productividad, competitividad, tasa de ganancia y reinversión en activos que exige el mercado, generando desempleo y pobreza.

Crisis estructural que va más allá de lo local, rebasando las buenas intenciones de un gobierno de dos años que debería dedicarse simple y llanamente a rescatar y reordenar la administración pública, más que pretender enderezar entuertos geopolíticos combatiendo molinos de viento.

Luego no tiene sentido  comprometerse a defender lo indefendible frente a la andanada proteccionista del nuevo gobierno norteamericano. Más temprano que tarde, el Sr. Yunes Linares tendría que retractarse u olvidarse del compromiso.

Si no se acepta esta realidad se seguirá con la estrategia tremendista, sin más objetivo que justificar con el escándalo público incapacidad e impotencia para resolver el crucigrama.

Hojas que se lleva el viento

El programa federal de “Zonas económicas especiales” se diseñó, aprobó y se le asignaron recursos en el presupuesto de egresos 2017 como estrategia de incorporación de México al Acuerdo Transpacífico (TTP), iniciativa lanzada en el 2012 por el  gobierno de Obama para impulsar la liberación del comercio y la inversión, misma  que Donald Trump como una de sus primeras medidas de un plumazo desechó, dejando a nuestro país colgando de la brocha. Situación esta última que los gobiernos federal y estatal pretenden ignorar instalando en Coatzacoalcos una “mesa permanente de trabajo de las zonas económicas especiales” como mecanismo entre los distintos órdenes y niveles de gobierno de coordinación para la región sur de la entidad . ¿Será que a Peña Nieto les vale la decisión geopolítica adoptada por el gobierno de EU y México se irá por la libre? Si es así, ello equivale a un salto triple en el trapecio y sin red.

Es más que obligado considerar en la actual coyuntura que Veracruz seguirá entre las patas de los caballos. El pleito ramplón Yunes Linares-Herrera Beltrán toma nuevo derrotero en perjuicio de la entidad y la aspiración de cambio de los veracruzanos. Va a llover caca para rato, hay que preparar los paraguas.

Cd. Caucel, Yuc.., enero 25 de 2017

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

El pasado jueves 15 de los corrientes, despidiendo el año con los hacedores del portal jalapeño “Sociedad 3.0”, de Carlos Arturo Luna Escudero,  tuve oportunidad de charlar con dos veracruzanos de indudable valía,  quienes siempre tienen tela de la cual aprender.

El crítico literario José Miguel Naranjo Ramírez, quien no obstante su juventud es toda una autoridad en su ramo, nos ilustró lo mismo sobre los quehaceres de lo más destacado de la literatura universal que del pensamiento y andares de destacados estadistas que,  recogidos y recreados  por sus biógrafos, dejaran como legado la convicción de que siempre es posible aspirar y lograr el alcanzar un mundo mejor.

Humanista por excelencia, nuestro joven interlocutor nos dejó para el tintero una frase en torno a la cual no se puede dejar de reflexionar: “… la mediocridad no cabe cuando hay disposición y voluntad para aprender de los demás”. La mayoría de los políticos y servidores públicos, se niegan a esta realidad. Nuestra aldeana clase política con sus contadas y respetables excepciones,  parece confirmarlo, no basta ser inteligente cuando a la luz de sus quehaceres exhibe ignorancia y casi nulo afán por encontrarse con lo mejor del conocimiento humano, siendo refractarios al aprender de los demás para su mejor y eficaz desempeño. El pragmatismo pedestre y coyuntural  les gana privándose de la oportunidad para sí y para sus representados, de cultivar el espíritu y adquirir visión de Estado.

Armando Méndez de la Luz, ex candidato al gobierno de dos años en Veracruz por Movimiento Ciudadano,  respondiendo a preguntas expresas de quienes compartiéramos la misma mesa, se refirió a la situación política que se vive en México y, en particular en Veracruz, enriqueciendo la charla con la necesaria relación entre la visión de coyuntura y el horizonte ampliado  de la visión de Estado; coincidentemente tocó el tema de la importancia del aprender del conocimiento universal, haciendo gala  de un amplio bagaje cultural destacando el  legado que a la humanidad deja pensamiento y acción de hombres y mujeres que entregaran su vida al servicio de los demás.

Hombre forjado en las lides políticas, el también ex senador Méndez de la Luz es a todas luces persona ilustrada, destaca su afán por estar al día lo mismo en tareas propias de su quehacer público que en los avatares de la cultura universal, destacando su deseo permanente por aprender de los demás enriqueciendo lo mismo su acervo personal que su desempeño en el ámbito de lo colectivo.

De su amena charla recojo un pensamiento por el vertido: “No se puede ejercer el poder sin vocación de poder, en su más amplia connotación de lo que esto significa.. Por ello, en la política no se puede dejar de considerar el perfil sicológico de aquellos actores de la vida pública que aspiran o, en su caso, habiéndolo alcanzado,  tienen en sus manos el ejercicio del poder”.  Afirmación del político veracruzano que solo es posible entender cuando se tiene el propósito de aprender de las enseñanzas de la  historia.

Aprender para conocer; conocer para aprender de los demás, es la lección.  Nunca se deja de aprender cuando se tiene la voluntad de aprender, es lo que me queda de esta cena brindada a colaboradores y amigos de “Sociedad 3.0”, enriquecida para mi gusto con una aproximación a lo que deberíamos entender por sociedad del conocimiento.

Hojas que se lleva el viento

Nicanor Parra, poeta chileno,  retrataba de cuerpo entero a  encuestas y estadísticas con este cálculo:” hay dos panes; usted come dos, yo ninguno. Promedio de consumo: un pan por persona”. Sencilla apreciación sustentada en el sentido común que, sin duda, es aplicable al bombardeo mediático con el que nuestros gobernantes tratan de convencernos de lo bien que marchan las tareas del crecimiento y desarrollo, permitiendo que el país destaque como una de las primeras economías del mundo.

Con la misma óptica, en Veracruz el mini gobierno de la alternancia pretende socializar las pérdidas resultantes del saqueo, llamando a 8 millones de veracruzanos a compartir el costo del rescate de la administración pública. Si la disponibilidad financiera proyectada es de dos panes, el gobierno come dos y la población victimada, ninguno a lo largo de más de 30 años plazo.

De ahí que tanto el llamado a la austeridad como el de fortalecer la unidad en torno a la alternancia, generen tantas dudas en aquellos que no habiéndose dejado influenciar por las circunstancias del momento, no votaran a favor de la alianza presuntamente anti natura PAN-PRD. Y utilizo  la palabra anti natura, como un lugar común con el que suele calificarse de manera simplista  al juntar la derecha con la izquierda del  espectro electoral para constituir un gobierno de coalición. Simplismo que juzgo no tiene lugar cuando, de hecho y al menos en el caso que nos ocupa, pragmáticamente ya no existe diferencia ideológica y programática entre un partido conservador que pretende dar vuelta atrás a la rueda de la historia y otro que habiendo renunciado a su carácter contestatario,  corriéndose a la derecha se encuentra en vísperas de celebrar sus propias exequias.

Si lo que se pretende es que prive justicia y equidad en la relación fiscal de la entidad con la federación, debería empezarse por ejercerla en Veracruz. No puede ni debe prorratearse el pago de la deuda pública pagando justos por pecadores. Más si el endeudamiento no se refleja en beneficios palpables para todos, teniendo como origen el enriquecimiento indebido de una minoría de rufianes sin más afán que el saqueo de la hacienda pública. No más deuda ni impuestos legales o extralegales; que el gobierno haga lo que tenga que hacer haciendo más con menos, en un esfuerzo de racionalidad y productividad institucional sin  simulación ni privilegios fuera de orden para la alta burocracia.

Entendámoslo de una vez por todas. El saqueo ya es cosa del pasado. Lo que se llevaron ido está y no regresará en la medida de lo mínimo deseable para resarcir la pérdida, así se aplique la ley hasta sus últimas consecuencias a los saqueadores. No más venganza y ajuste de cuentas, hay que cederle el  paso a un buen gobierno.

Lo que cuenta es el presente, de aquí para adelante y de acuerdo a lo presupuestado para el 2017 por los tres órdenes de gobierno, es el punto de partida a considerar. Lo que se haga o deje de hacerse con los recursos disponibles en los próximos doce meses, será la medida para juzgar a la nueva administración. Y a otra cosa mariposa que el horno no está para bollos.

Así, ¿o más claro?

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No es lo mismo ser activista que gobernar.  Como está poniéndose de manifiesto con Miguel Ángel Yunes Linares al frente del mini gobierno de la alternancia. La desconfianza, desesperación, impotencia y falta de imaginación para paliar el temporal heredado,  se refleja tanto en la integración del gabinete como en palos de ciego en sus primeros 20 días de mandato. Y no es para menos, la situación caótica que se vive en la administración pública veracruzana tiene a Miguel Ángel Yunes entre la espada y la pared.  Hoy afirma una cosa y al día siguiente se desmiente forzado por la realidad, sin que hasta el momento se vea tanto en la forma como en el fondo que cuenta con un equipo de colaboradores eficientes y eficaces que, más allá de la lealtad al jefe y al partido gobernante, contribuya a empujar la carreta.

Estamos observando un gobierno de un solo hombre multiplicado en varios frentes y rebasado por su circunstancia, que habiendo generado amplias expectativas de cambio entre los veracruzanos que le dieran su voto, no le encuentra la punta al mecate para salir avante del atolladero;  poniendo en evidencia lo que ya resultaba obvio, sin dinero, empujando la pesada carga de una burocracia indolente, con una oposición siempre dispuesta a ponerle piedritas en el camino y una opinión pública escéptica y desconfiada, no se puede transitar de la denuncia y el señalamiento pertinaz que como estrategia le permitiera el triunfo en las urnas, a la estructuración y operatividad de un gobierno eficaz como el que la coyuntura demanda.

Por otra parte, es notorio el curarse en salud sobredimensionado mediáticamente la ausencia del gobierno federal en la búsqueda de soluciones efectivas a un problema al que por omisión ésta contribuyera. Como activista era bien vista su actitud de denuncia y reclamo, como gobernador y bajo las reglas de un presidencialismo que no se quiere ir, otra muy distinta es el pretender gobernar jalándole los bigotes al tigre.

-ooo-

Si la lógica formal no nos engaña, negros nubarrones se abaten por sobre los territorios asignados por el gobierno de Peña Nieto a las poderosas trasnacionales, entre ellos los veracruzanos. Veamos:

Como es bien sabido, nuestros vecinos del norte no tienen amigos, tienen intereses y, entre estos, en primer término los de sus más importantes corporaciones económico-financieras asentadas a lo largo y ancho del mundo. Como también es del dominio público y los ejemplos de ello sobran,  que en los territorios en los que operan éstas, por sobre la soberanía de los países huéspedes privan los propósitos y objetivos últimos de las trasnacionales norteamericanas a la sombra de la protección legal o extralegal de su gobierno, incluyendo a la tortuosa CIA y  mercenarios al servicio de prestadores de servicio de seguridad mejor conocidos como “contratistas”.

Donald Trump,  futuro presidente de EE UU., en la integración del que será su gabinete ha designado al presidente y CEO de ExxonMobil, Rex Tillerson,  como Secretario de Estado, organismo este último encargado de velar por los intereses de sus connacionales en el exterior, con énfasis en los de sus poderosas corporaciones petroleras. Luego es de esperarse entonces el que los territorios mexicanos, incluidos los veracruzanos,  en los que  éstas operan u operarán en el futuro (gracias a la llamada “reforma energética” o al programa de “zonas económicas especiales”), por sobre la soberanía nacional e interés vital  de sus habitantes  se impongan  jurisdiccionalmente los mecanismos de protección del Departamento de Estado a cargo del jerarca petrolero con todas las consecuencias imaginables.

Por lo pronto, el Departamento de Estado ya presiona para que el gobierno de México entregue los territorios asignados a las petroleras, libres de compromisos laborales contraídos entre Pemex y el sindicato petrolero,  dando lugar a una política de despidos que está dejando sin empleo a miles de trabajadores tanto en Veracruz como en Tabasco y Campeche, generando incertidumbre, deterioro social y pérdida de expectativas de crecimiento y desarrollo en las comunidades afectadas.

El gobernador de Veracruz, mostrando algo más que miopía geoeconómica,  ni tardo ni perezoso se hace eco  de las declaraciones triunfalistas de Peña Nieto, asegurando que gracias a la reforma energética y a la estrategia de zonas económicas especiales,  la entidad recuperará el ritmo perdido de crecimiento y desarrollo. Nada, a mi modesto entender,  más alejado de la realidad, tenemos como ejemplo negativo de ello a las consecuencias socioeconómicas que ha traído aparejada la expansión del  fracking en la extracción de hidrocarburos a cargo de trasnacionales en el norte de la entidad.

Xalapa, Ver., diciembre 20 de 2016

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Pulso crítico

José Enrique Olivera Arce

“No quiero ni imaginarme dónde estaría la economía mundial sin el paquete de estímulo de China”: Christine Lagarde, directora gerente del FMI

 “Don Miguel Alemán hace un momento señalaba: México se ha distinguido en los últimos 15 años por la gran estabilidad macroeconómica que tiene, que lamentablemente todavía no se ve hoy reflejada en suficiencia en la economía familiar, en lo que pueda significar condiciones de mayor bienestar, especialmente a sectores que están en condición de mayor marginación. 

Pero ésta es una fortaleza: la estabilidad macroeconómica. Y más la aquilatamos cuando observamos las distintas crisis que en otras regiones y latitudes se han presentado, precisamente que tienen que ver con el entorno macroeconómico. Pero hoy quisiéramos que México no sólo tuviera este acierto, este beneficio en su haber; sino también que sirviera, insisto, a lograr mayor crecimiento económico, crecimiento económico sostenido, y que se viera reflejado ese crecimiento en la economía familiar”, expresó el presidente electo en el marco de la X Cumbre de Negocios en Querétaro.

 Ratificando ante la cúpula empresarial en México lo que ofreciera en su gira por América Latina y Europa, Enrique Peña Nieto también comprometió su propuesta económica de mantener el “impulso al libre comercio y no aplicar medidas proteccionistas como otras naciones”.  

 Más claro ni el agua, a contracorriente de las tendencias mundiales, enfatizadas en USA,  China, Rusia y la Eurozona, el nuevo gobierno mantendrá su política de más de lo mismo. No porque el Sr. Peña quiera que el crecimiento económico se vea reflejado en la economía familiar, que no pasa de ser un buen deseo, sino porque tales propósitos entran en franca contradicción con el nuevo escenario internacional jalonado por la reelección de Barack Obama y los resolutivos del XVIII Congreso del Partido Comunista de la República Popular China. Dadas las condiciones de la crisis global, las grandes potencias, rectoras de la economía mundial, dan la espalda al libre comercio para arrinconarse como Estado-nación en la fortaleza del enorme potencial de su mercado interno.  

 Frente a la crisis, el optimismo del Sr. Peña se sustenta en la fortaleza de la estabilidad macroeconómica de México, no obstante que los indicadores apuntan a su paulatino deterioro, precisamente por no atender al mercado interno fortaleciendo la economía familiar; ignorando el peso específico de nuestra principal debilidad estructural: con una masa salarial deprimida, sin capacidad real de compra y consumo de una población de más de 50 millones de pobres,  el crecimiento económico y el empleo se ven limitados a la capacidad instalada actual del aparato productivo, su cada vez menor aprovechamiento y su retracción ya apuntada por el INEGI  

 México llegó tarde al neoliberalismo y se quedó estancado en este modelo económico y social caduco cuya obsolescencia en los países del primer mundo y en la mayoría de los llamados emergentes, está a la orden del día. Para concretar un crecimiento económico sostenido con justicia social que acerque la macroeconomía al bolsillo de la mayoría de los mexicanos, a mi juicio se requiere de un proceso de transformación integral de la estructura económica nacional y eso, con perdón de nuestra chata clase política, no se logra con estériles debates en el Congreso de la Unión ni con leyes cosméticas.

 No son las “reformas estructurales” en el papel lo que auspicia un auténtico cambio de rumbo, es la reducción de la pobreza y desigualdad así como la adecuación del aparato productivo y políticas públicas  a las nuevas condiciones y exigencias de la aldea global. 

 El mercado, como rector de la economía dejó de ser operante una vez dominado, controlado y conducido al fracaso por la especulación financiera. Contrariamente a las tesis neoliberales, parece que lo obligado hoy es más Estado y menos mercado; sin el control de la economía por los Estados-Nación, por ahora la crisis sistémica parece no tener salida; con mayor razón un país que depende del mercado de una economía en decadencia como la de nuestro principal socio comercial.

 Peña Nieto y su equipo no lo ven así, insistiendo en más libre comercio en un mercado mundial que tiende a cerrarse, dando continuidad a las políticas públicas neoliberales instauradas desde los tiempos del presidente priísta Miguel de la Madrid, cuando lo deseable es proteger desde el Estado lo rescatable de nuestras fortalezas, entre otras, el petróleo, sustento de la macroeconomía  y de las finanzas públicas que tanto se presumen.  

 Estamos a unos días del cambio de estafeta. Si Calderón fracasó en su utópica estrategia de combatir la violencia con la violencia sembrando muerte, inseguridad e incertidumbre, esperemos que el nuevo gobierno y la continuidad del más de lo mismo,  no nos conduzca al despeñadero económico en una sociedad que ya no aguanta más pobreza, desigualdad y corrupción.

Hojas que se lleva el viento 

 Es de llamar la atención el que en los círculos políticos y periodísticos del próspero Veracruz, se muestre más énfasis y preocupación por conocer quienes serán los elegidos para integrar el gabinete de Peña Nieto, que conocer alcances y posibles consecuencias del proyecto de gobierno de la próxima administración federal.  Entre otras cosas, se apuesta a que Manlio Fabio Beltrones será el próximo secretario de gobernación, cuando todo apunta que este añejo y siniestro personaje se mantendrá en la Cámara baja para pastorear a los diputados y lograr salgan avante las iniciativas de ley del aún presidente electo.

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 Al inaugurar el Consejo Político de la Confederación Nacional Campesina Pedro Joaquín Coldwell criticó al gobierno saliente por haber llevado al extremo el liberalismo, pues la rentabilidad se convirtió en la causa exclusiva de las operaciones agropecuarias. Flaca memoria la del líder priísta, los que desmantelaron el campo privilegiando la ganancia de unos cuantos terratenientes y empresas privadas del sector, fueron los gobiernos emanados del  tricolor.

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 Parafraseando al columnista y director de La Jornada de San Luís,  Julio Hernández, el segundo informe de gobierno del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa al frente del gobierno de Veracruz, tendrá lugar mañana miércoles 15, en medio de un “alborozo popular tan grande que hasta ahora nadie lo ha querido manifestar”.

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 Si el orden público en la capital de Veracruz es un caótico desorden y el descontento popular es ya un artefacto explosivo en ciernes, de conformidad con el decreto que modifica el artículo 373 del Código Penal de la entidad, nada se puede hacer para alterarlo, salvo que se demuestre fehacientemente ante la autoridad que no se actúa con falsedad al propalar por cualquier medio, que el desorden existente en nuestra ciudad es tal que la presunta alarma o perturbación del orden público efectivamente producida, está más que justificada. Si el gran mimo Cantinflas no hubiera muerto, ahora sería diputado, si esa fuera su intención.

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 En vísperas de la preselección de candidatos a contender en las próximas elecciones locales de alcaldes y diputados, al PRI se le está haciendo engrudo el tepache. No se sabe aún si el palomeo de las listas estará a cargo del primer priísta de Veracruz como marcan los cánones o quedara en manos de Videgaray, Osorio y Caram como artífices del “nuevo PRI”. Por lo pronto, en lo que toca a la capital veracruzana la caballada está más que flaca, descartado Ricardo Ahued para la alcaldía sólo queda Américo Zúñiga, joven junior al que mandarán a perder. ¿Y para la diputación por Xalapa urbano? Pues nada menos que nuestra amiga Elizabeth Morales, actual alcaldesa de la que fuera capital de Veracruz. Nada por que preocuparse, dicen los priístas, la oposición esta peor, aunque expertos politólogos afirman que la lectura de los asientos de café indican que en nuestra  próspera entidad todos los partidos patean para el mismo lado, se alimentan en el mismo pesebre y todo se reduce a un simple juego de valores entendidos. ¿Será?

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J. Enrique Olivera Arce

Bueno. Ya llegamos al punto en que mentes aviesas de la ultraderecha querrían que llegáramos, colocándose ya México entre los países proclives a la anidación de terroristas que pondrían en riesgo la seguridad nacional de los Estados Unidos de Norteamérica. La captura de un presunto terrorista iraní en tierras mexicanas ha desatado la paranoia de los sectores más conservadores del pueblo norteamericano, quedando México a merced de las estrategias electorales de los candidatos republicanos y demócratas a la presidencia de la república de nuestro país vecino.

La sola idea de una alianza entre el crimen organizado en México y terroristas venidos de ultramar, es suficiente pretexto para que electoralmente tanto Obama como Rick Perry, aspirantes uno a la reelección y el otro a la candidatura republicana, coloquen a nuestro país en el centro del discurso proselitista. Lo que a su vez es tema de interés en las prioridades de los halcones de la guerra. En este paranoico escenario podemos imaginar lo que sigue.

No estamos en un lejano país cuyo nombre ni siquiera alcanzamos a pronunciar o a ubicarlo en el mapa de la compleja y división política del mundo de nuestros días. Se trata de México, patio trasero del imperio, hoy  al borde de lo que los expertos califican como Estado fallido.

De ahí que al clima de violencia doméstica que diera lugar al llamado “Plan Mérida”, hoy con la revisión de éste instrumento de cooperación binacional adecuándolo a las necesidades impuestas en el combate al terrorismo que a nivel internacional lleva adelante el gobierno norteamericano, habríamos de agregar la amenaza de una escalada intervencionista que, más allá de la intencionalidad electoral de sus promotores, se vea materializada con indeseables acciones militares.

Por lo pronto y en tanto las diversas agencias internas y externas de seguridad en el gobierno norteamericano hablan de “violencia criminal sin precedente en México”; las primeras víctimas de esta escalada ya se observan entre los migrantes mexicanos al recrudecerse las leyes en su contra, así como con la exacerbación de las prácticas antimigrantes a lo largo de la frontera que divide a los dos países. Lo que se refleja en la disminución del flujo de remesas que en mucho contribuyen a paliar pobreza y pobreza extrema en territorio nacional.

De estas reacciones a la obstaculización de los flujos comerciales sólo hay un paso, pues si bien el nivel de mutua dependencia en lo económico  es una realidad insoslayable, también lo es el carácter asimétrico de una relación económico comercial favorable a nuestros vecinos; entonces no sería exagerado considerar que éstos bien podrían incrementar prácticas proteccionistas, acordes con el pretexto de la paranoia frente a una amenaza terrorista, como ha sido el caso de los acuerdos no cumplidos del autotransporte fronterizo.

Calderón Hinojosa de plácemes ante la felicitación de Obama por la acción “conjunta” que culminara con la detención del presunto terrorista iraní en México. Interpretándola explícitamente como un espaldarazo del gobierno norteamericano a su “guerra” personal contra la delincuencia organizada.

Lo que implícitamente representa el involucramiento de nuestro país en la estrategia antiterrorista norteamericana, ni inquieta ni despeina al presidente, ocupado como está en meter ruido en el proceso electoral ya en marcha rumbo al 2012. La ultraderecha nacional podría estar cumpliendo su parte mientras en México la espiral de violencia se agrava.

Murió uno de los auténticos grandes del periodismo en México. Descanse en paz Miguel Ángel Granados Chapa.

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Nueva York, 1º de junio. General Motors (GM), la empresa automotriz emblemática del poderío industrial estadunidense durante gran parte del siglo pasado, se declaró hoy en bancarrota y será nacionalizada de hecho por el gobierno de Barack Obama.


Obama explicó que para lograr lo que fue, durante los últimos cuatro meses, una quiebra administrada por el gobierno, los contribuyentes estadunidenses invertirán otros 30 mil millones de dólares en la empresa (en la cual ya se habían invertido 20 mil millones del tesoro público); a cambio, ahora el gobierno será dueño de 60 por ciento de las acciones de la empresa.


La que una vez fue la automotriz dominante del mercado mundial ahora buscará mantener lo que pueda de su reducida participación en el mercado nacional automotriz, el cual se ha desplomado a sólo 20 por ciento (gozaba hasta de 54 por ciento en los años cincuenta). Pero eso implica un desastre para todo un universo de empresas, desde las que producen insumos para la compañía (llanteras, vidrieras, autopartes diversas) hasta las concesionarias. De hecho, 40 por ciento de las 6 mil concesionarias de General Motors a lo largo del país ya fueron informadas de que la empresa les retirará sus licencias, o sea, que serán cerradas.


La empresa anunció hoy, como se esperaba, la clausura de 14 plantas de producción más en nueve estados, y con ello liquidará a otros 22 mil trabajadores sindicalizados. Eso dejará a la empresa con 33 plantas en Estados Unidos (hace un año tenía 47) para 2011.


El sindicato automotriz, UAW, aceptó este plan de rescate a cambio de ser dueño minoritario de la empresa (17.5 por ciento), a través de uno de sus fondos de jubilaciones. Pero esas acciones también están seriamente devaluadas: al comienzo de esta década estaban en alrededor de 70 dólares; a fines de la semana pasada estaban a 0.75 centavos de dólar.


A la vez, anoche un juez aprobó la propuesta respaldada por el gobierno de Barack Obama para que Chrysler saliera de la bancarrota que anunció hace un mes. Los bienes de la empresa serán vendidos a una nueva entidad que será administrada por Fiat, con 20 por ciento de las acciones, aunque el accionista mayoritario –con 55 por ciento– será el fondo de jubilación del sindicato automotriz UAW.


Nota completa en: La Jornada 02/06/09

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce


Por si no fuera suficiente el que a los mexicanos nos tengan nadando de a muertito en un mar de porquería, un nuevo escándalo inserto en el marco de una interminable guerra sucia entre grupos de poder político y económico, agita la mierda elevando el nivel de las olas y  acelerando el proceso de descomposición de la sociedad mexicana. Todo en un escenario mundial de desastre y uno nacional en el que el vacío de poder, combinado con ausencia de rumbo y pérdida de la brújula, de un inepto titular del poder ejecutivo federal, tiene al país al garete y ofertándose al mejor postor.


Si alguna virtud podemos señalarle a la democracia norteamericana, es la de la honestidad de algunos funcionarios del más alto nivel que, como  Judd Gregg, ahora ex secretario de comercio, quien siguiendo los pasos de Bill Richardson prefirió renunciar al cargo antes que comprometerse con las políticas públicas diseñadas por Barack Obama para paliar la crisis de la economía real. Virtud que contrasta con el cinismo de un secretario de Estado en México que, sorprendido in fraganti como mentiroso y desleal, se niega a renunciar tras haber aceptado su desliz al haber acusado, sin pruebas legalmente aceptables, al ex presidente Carlos Salinas de Gortari de haberse robado la mitad de la “partida secreta” asignada a la presidencia de la República.


Sin duda Luís Téllez, secretario de comunicaciones y transportes, con su afirmación grabada y difundida, no descubrió el hilo negro. Para el pueblo de México existe la convicción de que Salinas de Gortari saqueó al país, a más de reducir al Estado a su mínima expresión, atendiendo a la receta del llamado “Consenso de Washington. Sin embargo, por su cargo actual y el de primer nivel desempeñado al lado del ex presidente Ernesto Zedillo, la sola sospecha de su deslealtad y el hecho comprobado y por el aceptado de que el contenido de la grabación difundida es verídico, bastaría para que de inmediato presentara su renuncia. En igual forma, Felipe Calderón estaría obligado a cesarlo sin mayor contemplación. Lo cual no ha tenido lugar.


Obligado estaría también Acción Nacional para descalificarle, en tanto ya es público que el alto funcionario afirmó que “extrañaba al PRI”, su partido de origen. Lo cual tampoco se ha dado, antes al contrario, desde la cúpula panista se le exculpa y se le protege, en tanto la grabación de marras no constituye prueba legal ante un tribunal.


Pero de que podemos sorprendernos en un país de leyes en el que los mayormente obligados a cumplirlas y hacerlas cumplir, se las pasan por lo más pando, contando para ello con la protección y complicidad de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.  Un escándalo más que quedará impune y sujeto al olvido de un pueblo que parece no tener memoria. Cabría preguntarse: ¿se tiene razón el desgarre de vestiduras cuando desde el norte funcionarios de primer nivel afirman que México es un Estado fallido?


¿Cuánto tiempo aguantaremos nadando de a muertito entre las agitadas olas de la mierda? Sociedad masoquista al fin, esperaremos que sea el tiempo el que ofrezca la respuesta.


pulsocritico@gmail.com

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Un pueblo que vota pero no elige


Por: Prensa Web RNV / VTV

Fecha de publicación: 02/11/08


La responsabilidad de decidir quién gana reside en el Colegio Electoral. Este órgano agrupa a los delegados de cada estado, cuya misión es votar por el candidato que haya ganado las elecciones en la entidad que representan.


wowobama

2 Noviembre 2008.- El sistema electoral de Estados Unidos, instituido hace 200 años, ha enfrentado muchas críticas por ser considerado complicado, arcaico y, por definición, poco democrático. Tales observaciones se acentuaron luego de las elecciones de 2000, cuando George Bush le ganó la presidencia a Al Gore, pese a que el demócrata triunfó en la elección popular por 300 mil votos.

La mayor de las críticas se refiere al carácter indirecto de los comicios. La regla democrática “una persona, un voto” no se cumple; el peso individual del sufragio se pierde en razón de la cantidad de votos electorales de cada estado.

Un voto que decida un empate en California, con 55 votos electorales, no tendrá el mismo peso en Wyoming, que sólo cuenta con tres votos electorales. Por esa razón, muchas son las propuestas para llevar a cabo la reforma del sistema y, en esencia, la mayoría conlleva la eliminación de los colegios electorales y la implantación de la elección directa.

Al respecto, John Sides, politólogo de la Universidad George Washington, se pregunta por qué los estados deben ser una consideración relevante cuando se piensa en la calidad de la democracia e importar más que el voto por persona.

A su vez, Tom Wicker, periodista político, en el prólogo de The People’s President, dice que “podemos ser 50 estados en el Congreso, pero somos un solo pueblo en la Casa Blanca, o deberíamos serlo, y nos debe corresponder a nosotros elegir al Presidente”.

Participación

Algunas consideraciones relacionadas con el concurso de los ciudadanos son también base para la crítica. En principio, votar no es obligatorio y la naturaleza misma del sistema genera apatía en el electorado. Por otra parte, la participación en el acto electoral presenta algunos impedimentos.

Cada estado organiza las elecciones según su criterio. Por ello, en algunos, además de tener 18 años, se deben cumplir requisitos adicionales para ejercer el voto. En otras entidades, los ciudadanos pueden inscribirse para sufragar el mismo día de las elecciones. Esto facilita la asistencia de quienes se deciden a última hora, pero también es un factor que contribuye al fraude, ya que el registro en esa fecha evita la verificación de los datos del votante.

Adicionalmente, la falta de comprobación de la información suministrada por el elector permite que una persona que haya emitido su voto por correo también sufrague el día de la elección, en persona, en cualquier otra entidad. Otros casos frecuentes son los de marginación de las minorías en el ejercicio del voto.

Los afroamericanos en Florida acudieron a votar en el año 2000 en una cantidad 75% mayor que en 1996. Sin embargo, 20% de sus votos no fueron computados alegando defectos en las boletas. En Estados Unidos, no existe un registro único de electores. No se conoce la totalidad del padrón electoral, no hay control sobre los cambios de domicilio ni sobre los falsos votantes.

Candidatos

Los partidos Demócrata y Republicano no son los únicos que presentan candidaturas; otras 10 organizaciones políticas intervienen en la elección y, en esta oportunidad, tampoco es Obama el único aspirante de color a la Presidencia.

Pero hacer campaña en los medios requiere de grandes cantidades de dinero, que sólo son capaces de movilizar estos partidos, financiados por grandes grupos económicos, con lo cual monopolizan la contienda. No obstante, entre vicios y críticas, la autodenominada “mayor democracia del mundo” elegirá el martes a su 44° Presidente.

Soberanía Popular. Fuente: Aporrea.

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