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Tag Archives: Yunes Linares

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Estimo que no está de más insistir en que seguir sacando mierda de un pozo que al parecer no tiene fondo, bajo el supuesto de que los veracruzanos en un afán de venganza social quieren sangre, ni construye ciudadanía ni contribuye a tomar conciencia de la necesidad de un  cambio estructural de fondo en Veracruz.

Insisto: ya nos saquearon, y nos volverán a saquear si la sociedad organizada no pone un alto a depredadores de viejo o nuevo cuño. El dinero “extraviado”, tiempo perdido y resarcimiento del agravio, no se contemplan como algo viable dentro de lo posible. Así que a otra cosa mariposa, debiéndose poner el énfasis en una visión integral de futuro sobre el estado que queremos, poniendo en su exacta dimensión  el hoy como punto de partida para de ahí encontrar las mejores fórmulas que contribuyan a paliar una crisis multidimensional y multisectorial que no está reducida únicamente a  la debacle de la administración y las finanzas públicas.

Visión de futuro que, por cierto, no ofrecen las vanas promesas de cambio desde la cúpula gubernamental estatal en las que pudiere cifrarse esperanzas con la “alternancia”. El cambio y transformación de Veracruz debe iniciarse desde abajo, con la participación organizada, responsable y consecuente de hombres y mujeres comunes; sin esto no podemos esperar otra cosa que la misma gata ahora teñida de azul con rayas negro amarillas.

Y esto último, a mi entender, no está contemplado en el bombardeo mediático que, en pro o en contra del  gobernador fallido y el que le sucede, únicamente distrae la atención de los veracruzanos en estos días aciagos; la suerte política principal se oculta tras lo accesorio en una entidad federativa en la que la lógica formal de la “grilla”, atendiendo a las formas, se opone y niega al mar de fondo que en el contexto internacional y nacional configura la gravedad de la crisis que, en lo local, se pretende resolver de manera simplista a partir de la nauseabunda pestilencia del detritus (mierda)  acumulado a lo largo de los tres últimos sexenios.

Lo cual, con todo respeto y salvo muy contadas excepciones, tanto en los círculos políticos y periodísticos como en nuestros destacados académicos e investigadores de la Universidad Veracruzana con un desplante de cortedad de miras, contemplan origen y desenvolvimiento de la crisis multidimensional en el debe y haber de la debacle político financiera de la administración pública estatal pretendiendo, con ello, arrastrar a lo más atrasado de la sociedad.

Peor aún, incidiendo en el marco conceptual del cual partir en lo que indebidamente se ha dado en llamar “Plan Veracruzano de Desarrollo”; auspiciando el seguir dándole vuelta a la noria en una falsa búsqueda de respuestas racionales en un horizonte de dos años plazo a la problemática toral de la entidad. Tomándose e interpretándose tal ejercicio académico respaldado por nuestra máxima casa de estudios superiores, como oportunidad que ofrece la “alternancia” para democratizar la vida económica y social de los veracruzanos, cuando en primera y última instancia, apunta a todo lo contrario en tanto privilegia criterios tecnocráticos elitistas por sobre las necesidades reales de una población que se debate entre la obsolescencia del aparato productivo, el desempleo, salarios de hambre, pobreza y desigualdad.

Escenario distractor en el que los medios de comunicación, en su gran mayoría proclives a una absurda dinámica inercial, derraman ríos de tinta en torno a una política política en franca descomposición; trivializando el interés común con un enfoque electoral nocivo y opuesto a la necesidad en las mayorías de toma de conciencia de nuestra realidad real para transformarla.

Así, entre palada y palada de mierda, el pozo sin fondo de detritus acumulado, cual fetiche en torno al cual ofrecemos sacrificios, justifica la cacería de brujas que para beneplácito de la autonombrada “prensa crítica”, corre a cargo del gobernador electo.

Y mientras se pierde valioso tiempo, el fallido y descarado gobernante en turno, se ríe de los veracruzanos sustentando su defensa en el twitter.

Hojas que se lleva el viento

Torpedeado en su línea de flotación el navío de Peña Nieto hace agua por doquier… Habiendo llegado la lumbre a los aparejos, el primer círculo de los aprendices de brujo se tambalea. ¿Y el ejército priísta dispuesto al rescate? Entrampado, preocupado, ocupado tejiendo ilusiones en torno a la sucesión presidencial para el 2018

Xalapa, Ver., septiembre 7 de 2016

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Si partimos del supuesto de que en la elección de junio al voto de los simpatizantes de Miguel Ángel Yunes Linares se sumara el del descontento y hartazgo,  dando el triunfo a la alianza PAN-PRD y con ello, dar paso a la alternancia en el gobierno de Veracruz, habría entonces que considerar que ante el pedestre diferendo entre  Javier Duarte de Ochoa y su sucesor,  no son pocos los veracruzanos que hartos de dimes y diretes descalifican a ambos por igual.

“Tan malo el pinto como el colorado”, es lo que se escucha. Mermando el respaldo inicial otorgado en las urnas al hoy gobernador electo.

 Descontento y hartazgo no tienen color de camiseta. Luego el voto de castigo que beneficiara al PAN-PRD,  no necesariamente representa un cheque en blanco para Yunes Linares. Tan volátil es,  que de la noche a la mañana lo mismo puede expresar confianza en la alternancia para obtener respuesta a sus expectativas de retorno a la normalidad democrática, paz social y bienestar, que amplio rechazo caso de no cumplirse con lo que la ciudadanía espera del cambio de estafeta.

De ahí que el capital político con el que iniciará Yunes Linares su mandato, a mi juicio estará sujeto en el futuro inmediato al alza o a la baja conforme se frene o continúe  el clima de incertidumbre y malestar que aqueja a una gran mayoría de  los veracruzanos. Y este estado de ánimo, por lo que se alcanza a observar,  no necesariamente va de la mano con la oferta política, económica y social de una alternancia que, para empezar, aparentemente no cuenta con el respaldo presidencial pues de otra manera Peña Nieto ya hubiera frenado a Javier Duarte en su estrategia de defensa al costo que sea.

Oferta que habrá de concretarse en el llamado “Plan Estatal de Desarrollo” que, su momento será aprobado por la Legislatura local y, que, siempre a mi juicio, no es garantía de congruencia en la tarea de rescatar a la entidad de la situación que se viene arrastrando a lo largo de la última década.

Esto último podría confirmarse con la tónica de la orientación tecnocrática que se pretende dar al “Plan Estatal de Desarrollo”, basada en algo tan jalado de los pelos como “una economía creativa para Veracruz” (De Interés Público 2016/08/09), tesis sustentada por el  economista Francisco Montfort en su carácter de coordinador responsable de la elaboración del documento y que a todas luces está fuera de contexto ignorándose la realidad real del país y de la entidad.

A ello habría que sumarle el hecho de que en el ámbito de la política política, la alternancia no será torpedeada únicamente los partidos políticos opositores, también por el “fuego amigo” de entre las filas de un PAN dividido, así como por las naturales contradicciones de una alianza que, ante la proximidad de los comicios municipales del 2017 y la “madre de todas las batallas” en el 2018, se antoja endeble y de muy corta duración si se considera que el PRD para sobrevivir debe renunciar a sus coqueteos con la derecha e intentar rescatar su identidad como partido de izquierda electoral, dejando sólo al PAN en la tarea de gobernar.

Luego cabe  preguntarse si el gobernador electo contará con una base social sufrientemente amplia como para que durante su mandato la fiesta marche en paz. El tiempo se encargará de poner las cosas en su exacta dimensión, empero, en el presente más allá del pleito que domina el escenario mediático, la economía veracruzana sigue cuesta abajo sin visos de interés alguno por su rescate y reordenación.

Hojas que se lleva el viento

A rio revuelto ganancia de pescadores. Conforme empiezan a pesar en las espaldas de Miguel Ángel Yunes los kilos perdidos de Javier Duarte, priístas como el senador Héctor Yunes Landa ven en la crisis veracruzana oportunidad para llevar agua a su molino. El 2018 está a la vuelta de la esquina y los anhelos de revancha están a la orden del día.

No está de más insistir. Morena no debe perder tiempo subiéndose al ring mediático. La tarea de construcción de una estructura partidista desde abajo que responda a los retos del 2017 y 2018,  tiene prioridad.

Xalapa, Ver., agosto 11 de 2016.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Una cosa es expresar lo que la gente quiere oír y otra… muy distinta, es el aprovechar la euforia en los tendidos, para legitimarse actuando en consecuencia.  Si el virtual gobernador electo no da resultados inmediatos en su propuesta de encarcelar al por ahora todavía gobernador fallido y su séquito de presuntos saqueadores,  el volátil voto de castigo que le favoreciera, con las mismas podría retirarle credibilidad y confianza.

De ahí que el Sr. Yunes Linares, a sabiendas de lo que está en juego, pretenda acelerar los tiempos  dando, por ahora, palos de ciego ignorando el protocolo legal para, en contravención a la legislación vigente,  insistir en asegurar su disposición a proceder en contra de Javier Duarte de Ochoa.

Esto, a partir de la idea de que el descontento y hartazgo contribuyera en grado sumo al por ahora gobernador electo de Veracruz.

Empero, no por mucho madrugar se amanece más temprano, reza la conseja popular.  Con un Congreso estatal cómplice -por comisión u omisión-  de aquellos contra los cuales el electo y aún no confirmado, clama y exige justicia –o venganza- en el desierto.  Sin juicio político de por medio el fallido es intocable y, para que surtiera efecto demanda penal en su contra habría que esperar a diciembre.  Más si como consta  en el imaginario colectivo, desde Los Pinos no se da la orden de proceder en contra de los presuntos saqueadores.

El tiempo transcurre y se le escurre entre los dedos a Yunes Linares. Y al paso de los días el descontento y hartazgo no encuentra respuesta que le satisfaga. Quién contra viento y marea enarbolara la bandera de la honestidad a lo largo de meses y meses -¿o años?-  de precampaña y campaña electoral, en tanto no ofrezca resultados contundentes, queda como un deshonesto intelectual si no calma a quienes en las urnas, le extendieran su voto de confianza votando en contra del PRI explicando con peras y manzanas cual es el procedimiento y plazos legales para hacer efectiva su tan cacareada promesa.

Ante el golpeteo a las puertas de palacio, tanto el secretario de gobierno como la presidenta de la mesa directiva de la Legislatura local, han dado respuesta: “hasta noviembre”, fundamentándola en lo dispuesto en lo establecido en la Constitución Política del estado libre y soberano de Veracruz de Ignacio de la Llave.

Si la ley es la ley y el virtual gobernador electo pretende apegarse a ésta como lo ofreciera, hoy por hoy ésta no está a su favor y obligado está a esperar sin desesperar. Pero las circunstancias son cambiantes, para noviembre el descontento y el hartazgo que le diera el triunfo el pasado cinco de los corrientes podría estar transitando por cauces no previstos o bien el Sr. Peña determinar que la fiesta de la alternancia en Veracruz se lleve en paz con un sano borrón y cuenta nueva.

En tanto los tribunales no resuelvan impugnaciones admitidas, mesura y paciencia. No obstante, el que espera desespera y, sobre todo, los que confían en ver a Javier Duarte de Ochoa tras las rejas, ¿sabrán esperar sin desesperarse?

Hojas que se lleva el viento

Como siempre, subestimado el poder de la gente,  el PRI en Veracruz busca culpables de su derrota hasta debajo de las losas del cementerio, empero, Manlio Fabio Beltrones al renunciar a la presidencia nacional del tricolor puso los puntos sobre las ies, señalando como responsables a Peña Nieto por omiso y al corrupto gobernador fallido, generadores del descontento y hartazgo en amplios sectores de la sociedad. Políticas públicas contrarias al sentir de las mayorías, corrupción impune, excesos  e irresponsabilidad en el ejercicio del servicio público, propiciaron y auspiciaron el voto de castigo el pasado 5 de los corrientes. Más claro ni el agua.

-ooo-

Un poco de memoria. En su momento tocó al PAN con Calderón Hinojosa en la presidencia,  el generar las iniciativas de reformas estructurales que con Enrique Peña Nieto y gracias al llamado “pacto por México”, aprobara el Congreso de la Unión. Siguiendo la pauta dictada desde Washington, hoy la ultraderecha está de plácemes.

-ooo-

Si lo que se pretende es tirar el agua de la bañera con todo y niño, Peña Nieto lo está logrando proponiéndose imponer su reforma educativa desmantelando a la oposición magisterial a sangre y fuego, cuando el horno no está para bollos.

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J. Enrique Olivera Arce

Fuera de contexto las palabras del Sr. Senador Héctor Yunes Landa no dejarían de considerarse tremendista y franco rompimiento con el Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa y una escalada más en la rebelión al interior del PRI veracruzano. En el boletín de prensa difundido el pasado viernes, Yunes Landa por conducto de los medios informativos bajo el título “Primera estocada a la democracia está dada”, Yunes Landa dice a los lectores:

“La aprobación por parte del Congreso del Estado de Veracruz de una próxima gubernatura de dos años pervirtió la democracia, expresó el Senador por Veracruz, Héctor Yunes Landa quien refirió que lo grave será que se afectará la economía, se comprometerá la seguridad pública y se cancelará el bienestar de millones de veracruzanos…”

Palabras fuertes en el marco de la sumisión que no respeto, de la clase política veracruzana y en especial el priísmo, a la primera autoridad en la entidad. Empero, más allá de su efecto mediático en el contexto de la realidad real que se vive en el país y específicamente en Veracruz, no pasan de ser balandronada demagógica que lejos de hacer mella en el ánimo del Sr. Dr. Duarte de Ochoa, le fortalecen ante los ojos del Sr. Peña Nieto, como un gobernante que se suma con eficacia al tendido de la cortina de humo con la que se quiere ocultar el estado crítico del Estado mexicano.

Para empezar, “la estocada a la democracia” no es la primera ni la única. El pueblo de México vive bajo una democracia secuestrada, pervertida a lo largo de los últimos cien años, víctima de la simulación, el engaño, la corrupción e impunidad como ha quedado evidenciado con el destape de la cloaca a que diera lugar el crimen de Iguala.

Por cuanto a la economía, peor no puede estar en México bajo la conducción de un régimen político en crisis, ciego, sordo y torpe. Veracruz no es la excepción, registrando estancamiento y recesión bajo el mandato de un señor que no alcanza a ver más allá de su ombligo.

Por los mismos senderos transita la seguridad pública, cuando el crimen se combate con palos de ciego en las cañerías de la sociedad mientras los verdaderos malandrines, los de cuello blanco, en las alturas saquean impunemente al país, generando inseguridad, incertidumbre y un “Jesús en la boca” de millones de mexicanos.

¿Cancelar el bienestar de millones de veracruzanos con una gubernatura de dos años?

Con perdón de ustedes, los pocos que siguen estos maquinazos, el Sr. Senador quiere tapar el sol con un dedo orinándose fuera del tiesto. ¿Cuál bienestar? Más jodida ya no puede estar la gran familia veracruzana, ahora “beneficiada” con un incremento salarial para el 2015 de unas míseras monedas. ¡Ni la burla perdona!

Con un gobierno estatal de dos, tres, o seis años, las cosas seguirán igual. Ya llevamos diez de un pésimo mandato, caracterizado por el saqueo de las arcas públicas y un permanente desentenderse de la vida cotidiana de esos millones de veracruzanos que rondando la miseria extrema, para el Sr. Senador un capricho no exento de oscuros intereses del Sr. Dr. Duarte de Ochoa pone en riesgo su bienestar.

Así, contextualizado, lo expresado por Yunes Landa no se diferencia en nada de las ¿estupideces? de la señora que en la entidad pastorea al PRI. La gubernatura de dos años estipulada en la reforma constitucional aprobada por una mayoría casi absoluta de lacayos en el Congreso local, ni perjudica ni beneficia al pueblo de Veracruz, sino todo lo contrario parafraseando a Luís Echeverría. Son los intereses personales y de grupo de una clase política pandilleril los que están en juego y así se refleja en el pseudo debate y desgarre de vestiduras que la prensa difunde. Simple cortina de humo que no logra acallar el descontento y hartazgo de una sociedad lastimada que está diciendo ¡Basta!

Así los veracruzanos deberíamos considerar lo que en el seno de la clase política se cocina y, si queremos ir más lejos, es el pleito elevado al absurdo entre Fidel herrera Beltrán y Miguel Ángel Yunes Linares en la disputa por el botín. Irrelevante para los veracruzanos todos, si no fuera por sus nefastas consecuencias que a lo largo de ya diez años, viene padeciendo la entidad.

Que con su pan se lo coman Javier Duarte y las mafias partidistas en contienda, que para las mayorías los comicios del 2015-2016 y 2018, son episodios circunstanciales que no contribuyen al esfuerzo de rescate de democracia y buen gobierno.

Arribamos al final del 2014 e iniciamos el 2015 con más de lo mismo. Ni los agravios se olvidan ni la lucha legítima por el rescate de nuestra incipiente y hoy secuestrada democracia, cede. La crisis multifactorial del Estado mexicano y su expresión en la debacle de la partidocracia, no varía en lo más mínimo, antes al contrario, se profundiza arrastrando a toda la nación. Frente a una más de las cortinas de humo que al pueblo de México el régimen corrupto y senil receta, abrir los ojos, ampliar la visión de futuro, que resistir es el camino.- Xalapa, Ver., diciembre 21 de 2014.

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J. Enrique Olivera Arce

No suelo preocuparme y ocuparme de los asuntos internos del PAN; que con su pan se lo coma un partido político reaccionario, retrógrada y ajeno a los intereses más caros de la nación y que hoy por hoy, no diferenciándose en nada del PRI y del PRD, es puntal sustantivo de la triada política corrupta que, asumida como partidocracia, tanto daño infringe a nuestro país.

 

Sin embargo y en atención a que ya hice referencia a la “rebelión en la granja” priísta en Veracruz, abundando sobre el mismo tema que diera lugar a ésta y ahora en los corrales panistas, comento un hecho que a mi juicio reviste especial relevancia en tanto nuestra vernácula clase política juega con los destinos de Veracruz, privilegiando el falso debate sobre la sucesión del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa en la titularidad del Poder Ejecutivo por sobre los problemas ya inocultables de una entidad federativa en desgracia.

 

Siempre considerando como premisa el miedo cerval que inspira a la fidelidad y al duartismo el ex priísta y hoy panista Miguel Ángel Yunes Linares, ante lo que este pudiere decir sobre el actual estado de cosas de una administración pública fallida en Veracruz, el Congreso local en un inusitado hecho contrario al clima democrático que debe reinar en un organismo plural que en teoría representa a la totalidad de los veracruzanos, por mayoría de los diputados no autorizó el uso de los espacios físicos del Palacio Legislativo para realizar este viernes 27 de junio un “debate entre militantes del mismo partido”. Esto en relación a la invitación a debatir que le formulara el diputado Julen Rementería a su correligionario Yunes Linares.

 

Inusitado en tanto que el recinto legislativo por primera vez en su historia es negado por los diputados ni más ni menos que para un debate entre ciudadanos que es de interés general para los veracruzanos. Más cuando una semana atrás fuera escenario para la presentación de un libro, auspiciada por y para particulares en su mayoría priístas.

 

Esto sin considerar que a un diputado local legalmente electo, gozando de fuero constitucional se le niega por sus pares el derecho a dialogar públicamente en el recinto legislativo con un ciudadano, pretextándose un motivo baladí.

 

Un “debate entre militantes del mismo partido”, en el recinto legislativo, por cierto, no compromete independencia e integridad del Congreso, al contrario le honraría toda vez que reconocería que el Palacio legislativo es la casa del pueblo.

 

El punto de acuerdo de la Junta de Coordinación Política llevado al Pleno en la Novena Sesión Ordinaria y votado por la mayoría, de inmediato obtuvo respuesta, poniéndole más calor al cotarro ahora agitado por la iniciativa del gobernador de Veracruz que pretende armonizar el marco legal de la entidad en materia electoral con la reforma político electoral aprobada por el Congreso de la Unión.

 

Correspondiendo a Miguel Ángel Yunes Linares la inmediata respuesta, difundida vía correo electrónico por sus voceros (yuneslinares.prensaveracruz@gmail.com), y que a la letra cito:

 

“Cerrar las puertas del Congreso del Estado a los ciudadanos es una torpeza más de Javier Duarte.

– Quiere reformar la Constitución y las leyes electorales sin que los veracruzanos opinemos

– La ineptitud de Duarte le impide darse cuenta de que ha llegado la hora de la democracia.

Por instrucciones de Javier Duarte los diputados del PRI se opusieron a que se llevara a cabo en el Congreso del Estado el debate al que me había convocado el Diputado Julen Rementería acerca de las reformas en materia electoral.

Nunca en la historia de ningún Congreso se había votado para impedir un debate y escuchar la voz de un ciudadano.

Tuvo que ser Javier Duarte quien hiciera pasar ésta vergüenza al Congreso del Estado y a los diputados que son afines al gobierno que encabeza.

No es extraño en Duarte. Es hombre sin ideas, sin propuestas, y lo que es más grave, sin compromiso con Veracruz.

Por eso nunca acepta debatir, solo suelta palabras al aire, sin sustento, sin sentido, ocurrencias, no ideas.

No responde a las críticas, agrede a los críticos.

Debatir enriquece la vida pública.

Se trata de contrastar ideas y propuestas y obtener lo mejor de cada una.

Ese es el objetivo del debate al que me convocó el Diputado Julen Rementería y al cual Duarte se opone, porque sabe que exhibiremos su intención de cambiar los procesos electorales para favorecer al PRI aunque le cause un grave daño a Veracruz.

Después del acuerdo vergonzoso de hoy, el Congreso del Estado debiera cerrar sus puertas; una vez más se ha demostrado que es solo una oficina de trámites de Javier Duarte, con la excepción de algunas diputadas y diputados dignos que defienden a Veracruz. Es un gasto innecesario.

Para debatir cualquier espacio es bueno.

El Diputado Julen Rementeria sugirió el Congreso del Estado y yo acepté con mucho gusto, pero ante la decisión de cerrar ese espacio a las ideas, propongo al Diputado Julen Rementería que celebremos el debate en la Plaza Lerdo de la Ciudad de Xalapa, frente a Palacio de Gobierno, el mismo viernes 27 de junio a las 10 de la mañana.

Si Julen lo acepta estará contribuyendo a romper las ataduras a la democracia que ha impuesto Javier Duarte”.

Hasta aquí el comunicado.

La respuesta de Yunes Linares no merece mayor comentario de quien esto escribe. Habla por sí, más sin embargo cabe de mi parte agregar que la carencia de oficio político de quienes en Veracruz toman decisiones, pone innecesariamente más leña al fuego en un tema que, a la luz de la situación que guarda la entidad en materia de seguridad pública y deterioro del tejido social, economía en recesión, desigualdad, pobreza y una administración pública estatal fallida secundada por Ayuntamientos quebrados, ni tiene relevancia ni debería ser del interés de los veracruzanos, mirones de palo al fin, cuando la sucesión del actual gobernante se contempla para el 2016. Amén de que para todos es público y sabido que la legislación electoral actualizada o no, es letra muerta cuando de los intereses de la clase política se trata.

Así que tomémosle como una cortina más, calientita y con más humo, con la que se pretende ocultar lo inocultable. Nadie entre la clase dirigente sabe cómo sacar al buey de la barranca. La entidad veracruzana está hundida en el lodo de la corrupción, ineficiencia e ineficacia y aún hay más, descaro y grosera impunidad.

La realidad terca como siempre, habla por todos, y eso es lo que importa.

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J. Enrique Olivera Arce

Las declaraciones del hijo de Miguel Ángel Yunes y senador por Veracruz,  señalando que su padre es la persona idónea para ocupar una diputación plurinominal por el PAN en el Congreso local, causó enorme revuelo en los mentideros políticos de la entidad; provocando reacciones encontradas en las militancias partidistas. Así como desatando una ola de rumores entre la población que, con ello, prevé un escenario de guerra sucia inédito  para una elección de alcaldes  y diputados. 

Y no es para menos. Con Miguel Ángel Yunes Linares aspirando a una diputación plurinominal, lo mismo le descuadra la estrategia a seguir para los próximos comicios al PAN que al PRI e incluso al Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa. En el PAN el contar con el capital político de un personaje protagónico que estuviera a punto de ganar la elección de gobernador, podría pesar para olvidar la alianza en ciernes con el PRD e irse solo a la contienda, dejando descobijada a la autollamada izquierda..En tanto que al  titular del poder ejecutivo estatal  le complica el  camino de su sucesión. 

Por cuanto al partido del actual gobernador,  la sola mención de la posibilidad de que Miguel Ángel pudiere llegar al Congreso, además del miedo que le tiene al “demonio azul”, le modifica todo el esquema. Hasta donde se alcanza a observar no tendría ningún diputado con tamaños para enfrentar al  experimentado político de Soledad de Doblado en la próxima Legislatura. A más de la nada remota posibilidad de que el PAN lograra alcanzar la mayoría de diputados con un conductor  de campaña de ese calibre. 

Y todo esto mientras el gobernador Duarte de Ochoa se encuentra fuera del país, esperando que el presidente Peña le de calor y le brinde la oportunidad de resarcirse de la derrota electoral en el 2012. 

Por lo pronto, todo queda en especulación en el marco de la grilla jarocha. Lo relevante en estos momentos no se inscribe en la politiquería aldeana de Veracruz.

El Secretario de Hacienda ya camina por el sendero de las reformas energética y fiscal, confiando en que a partir del llamado “Pacto por México”, pueda sacar adelante en el Congreso de la Unión las iniciativas del Sr. Peña. Presunción nada halagadora gracias al resolutivo del IFE, que exenta de toda responsabilidad al PRI por violación de los topes de financiamiento de campaña en la elección del 2012, cargándole todo el muerto a los tres partidos que postularan a López Obrador como candidato a la presidencia.  

Resolutivo que hace tambalear al pacto cupular, por considerar tanto el PRD como el PAN, un agravio mayor del IFE en su contra, atribuible a la mano que mece hoy la cuna desde Los Pinos,  a estas alturas injustificable. 

Adicionalmente, obtener la aprobación en el Congreso del presunto rescate productivo y financiero de PEMEX inyectándole más capital privado, no será nada fácil en el marco de un régimen de partidos políticos que luchan por sobrevivir a su propia crisis de identidad. 

En lo tocante a la reforma fiscal, al contemplarse lo mismo la aplicación generalizada al IVA, incluyendo alimentos y medicinas,  que la escala móvil impositiva en el ISR bajo la presunción de que pagará más quien mayores ingresos obtenga, desatará una ola de protestas sobre todo en sectores de contribuyentes cautivos de la clase media y media alta, que ya sienten pasos en la azotea que ponen en peligro su status económico y social. 

Sin hacer de lado que también sentará las bases para un jalón ascendente de la economía informal, sustentada principalmente en la evasión fiscal de larga data en México.

 Dicen que el que pega primero pega dos veces, pero también la conseja popular señala que no por mucho madrugar amanece más temprano.

De ahí que cuando menos para quien esto escribe, resulta inexplicable la prisa por anticipar un debate sobre estas dos “reformas estructurales”, cuando está visto que aún no se asientan las aguas como resultado de la aprobación Fast track de las reformas laboral y educativa.  

Y, por si fuera poco, el cumplimiento del ambicioso listado de objetivos pactado entre el gobierno del Sr. Peña y la cúpula de los tres principales partidos políticos nacionales, se pone en duda, cuando menos en el presente año, al no contarse con cubertura presupuestal para aterrizarlo. 

Mal inicio, a mi juicio, insisto, del retorno del PRI a Palacio Nacional. El que mucho abarca poco aprieta, y eso es lo que se percibe. El escenario político es incierto, pese a las declaraciones de dientes para afuera de las cúpulas panistas y perredistas que dicen mantener firmes sus compromisos en el pacto por México. El PRI aún no aceita lo suficiente su maquinaria como para remontar una opinión pública que le es adversa.  

Y pese a los buenos augurios de las calificadoras internacionales y del Banco de México, o el triunfalismo mediático del nuevo régimen, el país no logra aún contar con el blindaje necesario para paliar una crisis global que, poniendo en jaque a la economía mundial, amenaza con agravarse haciendo extensiva a los países emergentes los efectos de la recesión. La paradoja existente entre fortaleza macroeconómica y la microeconomía que descansa en el bolsillo de los mexicanos, es una ecuación no resuelta que limita los márgenes de maniobra del nuevo gobierno. 

No se puede correr cuando aún se intenta aprender a caminar. El escenario nacional como contexto para una nueva versión de alternancia, ahora con el PRI en Palacio Nacional, es muy diferente al que el tricolor estaba acostumbrado. Y aunque no cantó mal las rancheras cogobernando con el PAN dese el Congreso de la Unión, tendrá que reaprender usos y costumbres del ejercicio hegemónico y autoritario del poder y eso, tiene un costo tanto en términos de tiempo como en pobres resultados. Costo que se cobraría la ciudadanía lo mismo en la calle que en las urnas.  

Más vale paso que dure que atropellado trote que canse. El tiempo dirá la última palabra si antes, no se anticipa la airada voz de la rebeldía y resistencia latente en el México bronco de nuestros días. Xalapa, Ver.- enero 30 de 2012.

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