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Monthly Archives: julio 2013

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Corrupción e ineficiencia a la ofensiva.

Más valdría tarde que nunca…  si no fuera por la simulación rampante.

El Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa protocolariamente se manifiesta públicamente como gobernante comprometido con las iniciativas del presidente Peña, lo mismo en el combate a la corrupción, abatimiento del flagelo del hambre, formalización de la economía e impulso a la generación de empleos bien pagados en la ínsula veracruzana.

No resulta difícil tal compromiso cuando este es únicamente mediático. Al igual que el Sr. Peña, no nos dice cómo, con qué, cuando empezar y por donde, ni se establecen metas cuantificables por alcanzar en espacio y tiempo. Tampoco se aclara si la limpieza empezará por casa, erradicando corrupción e impunidad en el ámbito de la administración pública estatal y municipal y, mucho menos, con que ramillete de políticas públicas y a cargo de quién, se revertirá el fenómeno de la informalidad en una economía estancada y un régimen fiscal diseñado para evadirlo.

Por cuanto a la generación de empleos bien pagados, con anunciar de manera reiterada que es objetivo prioritario del gobierno estatal, es suficiente. Ya lo ofreció al inicio de su gobierno y no pasó nada. Ni se perjudica ni se beneficia a nadie con anunciar una vez más lo que, ni yendo a bailar a Chalma, despierta el más mínimo interés en nuestro ramplón y cuenta chiles sector empresarial veracruzano, responsable de generarlos.

Lo que no toma en cuenta el gobernador veracruzano, es que anuncios y compromisos por este expresados, así sea para seguirle la corriente al presidente en turno, carecen en lo absoluto de impacto entre los veracruzanos.

A casi tres años de lo mismo sin resultados palpables a la vista, la administración pública corrupta e ineficiente va de la mano con un gobernante que a mi juicio no cumple a cabalidad con su encargo. Más o menos compromisos no cambian nada la percepción que los veracruzanos tienen del sucesor de Fidel Herrera Beltrán.

Por más ruido que metan los panegiristas a sueldo al servicio del Sr. Dr. Duarte de Ochoa, calificándolo ahora como líder indiscutible  de los veracruzanos tras el pírrico triunfo electoral del PRI el pasado siete del mes en curso, el único logro a la vista es el sobresaturado clima mediático para el cual la población bien se pone a cobijo para no verse contaminada.

Ya bastante tiene la mayoría de los veracruzanos con rascarse con sus propias uñas, haciendo funcionar, con no poco esfuerzo, sacrificio y baches por librar, a una maltrecha economía de subsistencia, como para ingenuamente esperar mayor cosa de un gobierno que camina de espaldas a los gobernados y, peor aún, de una realidad que desde las esferas del poder formal ni se ve ni se escucha.

Pero la culpa no la tiene el indio… Seguimos con inaudito masoquismo inercial el dejar hacer dejar pasar votando en las urnas a favor de más de lo mismo. Ni protesta, ni reclamo, mucho menos exigencia y propuestas valederas para sacar al buey de la barranca. Querámoslo o no, nos guste o no, aquí si cabe afirmar que los responsables del tiradero somos todos. Veracruz no se lo merece.

Si realmente estuviéramos a favor de un cambio cierto, lo menos que deberíamos exigirnos es participar en todas aquellas decisiones que como sociedad nos compete y afecta y lastima. Sin participación organizada, aceptémoslo, nuestra indefensión como ciudadanos ante la corrupción e ineficacia gubernamental, es inevitable. Seguiremos dándole vueltas a la noria hasta que el cuerpo aguante.

Hojas que se lleva el viento

El gobierno de México ni se dio por enterado ante la fiesta nacional cubana. Tampoco al gobierno cubano y mandatarios y representantes de varios países del Caribe y Sudamérica, les causo extrañeza alguna la ausencia de México en la conmemoración del 60 Aniversario del asalto al cuartel Moncada. Con el “comes y te vas” de parte de Fox al Comandante Fidel castro, México definió su política exterior para con la mayor de Las Antillas y América Latina, lo que seguramente no cambiará un ápice con el presidente Peña ya totalmente entregado a los intereses imperiales de nuestro vecino del norte.

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Cómo que sabe lo que son sus alas, Américo Zúñiga, presidente municipal electo, ni suda ni se acongoja frente a lo que le espera. Tras su pírrico triunfo toma vacaciones dándose por satisfecho con su escaso logro electoral. Ya tendrá tiempo y oportunidad a lo largo de los próximos cinco meses para compenetrarse de lo que la mayoría de los xalapeños consideran como buen gobierno para la ciudad capital. Por lo pronto, manos libres a la corrupta alcaldesa para maquillar a modo lo concerniente a la entrega y recepción de la administración municipal.

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 Análisis Político, revista quincenal veracruzana, de manteles largos. El próximo 10 de julio del año en curso su Director general, colaboradores y familiares así como personal técnico y administrativo y distinguidos amigos, celebrarán en la capital del estado  el XXXV Aniversario de la publicación. Desde estas líneas, nuestra sincera felicitación a Melitón Morales Domínguez por un indiscutible logro que le concede sin regateos un lugar de privilegio en la historia de la prensa veracruzana..- Chelem Pto., Yuc., 29 de julio de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“Pese al aumento del número de programas sociales, que en 2011 llegó a más de 2,500 tanto federales como estatales, éstos no contribuyeron a la reducción de la pobreza en el país:” Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo de la CONEVAL.

Concluidos por procesos electorales que tuvieran lugar en 14 entidades federativas, el presidente Peña hace un llamado a dejar atrás la pugna electoral y retomar la cruzada contra el hambre con la que está empeñado su gobierno.

Independientemente de lo absurdo de hacer depender los programas sociales de combate a la pobreza de los vaivenes político electorales, confirmando la tendencia inercial no superada de hacer de estos instrumentos de control y manipulación clientelar botín político,  el Sr. Peña insiste en llevar adelante una estrategia asistencialista que se aparta de la ortodoxia económica, sin atender las causas estructurales que dan origen a la desigualdad y  pobreza.

Ya en su oportunidad la CONEVAL advirtió que los programas sociales son un complemento en el combate de la pobreza, pero los motores más importantes para su reducción son el crecimiento económico, creación de empleos, e incremento de los salarios reales fortaleciendo el mercado interno y atemperando la desigualdad del ingreso con políticas públicas redistributivas.

Lo que no se da en la coyuntura ni se avanza en un acceso efectivo de las mayorías a los derechos sociales, antes al contrario, se restringen cada vez en mayor medida.

El derecho a la alimentación, salud y educación, plasmado en la Carta Magna, queda en el papel frente a una realidad que lo niega. Ni se sale del bache en que se encuentra la economía ni por lo consiguiente, crece el empleo e inclusión en los sectores más desprotegidos y vulnerables de la población, lo mismo en los centros urbanos que en el medio rural con énfasis en las comunidades indígenas.

Paradójicamente, con el asistencialismo marginal para marginados como eje de la cruzada contra el hambre, en la mayoría de las entidades federativas se pretende dar respuesta con indicadores a los indicadores de pobreza del CONEVAL; atendiendo más al abatimiento estadístico de éstos, que a un combate real y frontal contra los escollos estructurales que históricamente nos ubican en los terrenos del subdesarrollo.

Cotos de poder político y caciquil persisten, oponiéndose intereses creados tanto al crecimiento económico nacional y regional como a la generación de empleos remunerativos y, por ende, a una inclusión real del  mayor número de mexicanos a una vida digna con futuro.

Sin crecimiento económico no hay empleo, sin empleo no hay demanda efectiva de bienes y servicios y, por lo consiguiente, no se fortalece mercado interno y fábrica nacional, cerrándose un círculo vicioso que el asistencialismo no logra revertir.

 De acuerdo con los últimos anuncios del gobierno federal, se pretende contrarrestar estancamiento y desaceleración de la economía con cuantiosas inversiones en infraestructura, impulsando efectos multiplicadores y empleo, sin embargo estas fructificarían en el mediano y largo plazo, mientras en la coyuntura la lumbre amenaza con llegar a los aparejos.

País de pobres

El Banco de México confirma la desaceleración de la actividad económica; crecen la economía informal, la evasión fiscal y la fuga de capitales; disminuye la recepción de remesas provenientes de mexicanos en el extranjero, a la par que las instituciones de seguridad social acusan déficits alarmantes por disminución de aportaciones. En tanto que las entidades federativas incrementan deuda pública, sin avances significativos en obras y servicios relevantes, ampliación de la base gravable y control de la evasión fiscal, constituyéndose en carga onerosa para el gobierno federal que ya contempla su rescate.

No mejoran las condiciones de vida de más de 50 millones de mexicanos y sí, la pobreza y desigualdad manifiestan un crecimiento galopante. En la microeconomía, la que se refleja en el bolsillo de los mexicanos, los precios suben y salario y pensiones se encogen.

Este problemático escenario no se subsana con las reformas estructurales del peñismo que se circunscriben a maquillajes legislativos súper estructurales, sin ir a fondo modificando la estructura social y económica para hacer frente a los efectos de la crisis sistémica global que pone freno a una mayor inserción y presencia de México en el mercado mundial, limita disponibilidades de capital productivo externo y sujeta a la economía nacional a la volatilidad financiera determinada desde el exterior.

México ya es un país de pobres; revertir esta situación supera en mucho la capacidad real del Estado para afrontarla. Por sobre el discurso optimista y alentador, las necesidades crecientes de la población hacen nugatoria la cruzada contra el hambre, el asistencialismo opera a favor de la desigualdad, pérdida de productividad y de expectativas de futuro.

Política e incertidumbre

Hasta donde el gobierno federal permite acceder a información confiable, la disponible hace que los expertos duden de las posibilidades reales de un repunte económico, en tanto que la población paulatinamente duda también de la capacidad de las instituciones para frenar deterioro y salir del atolladero. Incertidumbre y desconfianza son la constante.

En otra ocasión afirmamos que la inercia política y corrupción oficial rampante e impune, limitan la capacidad de maniobra y respuesta del presidente Peña frente a problemas cada vez más agudos y complejos. La elección en 14 entidades federativas el pasado 7 de julio, lo confirma.

La cruzada contra el hambre tuvo que ser temporalmente suspendida por razones de política interna. El virreinato aún dominante en las 14 entidades federativas en que tuvieran lugar elecciones, hizo caso omiso al llamado presidencial y al llamado Adéndum del Pacto por México. El resultado: unidad nacional desquebrajada, población polarizada, acuerdo cupular cuestionado por sus propios artífices y actores, y una aceptación a la baja de Enrique Peña Nieto ante la opinión pública nacional.

Algo anda mal y va de mal en peor, no se sabe a donde conduce la estrategia de gobierno del Sr. Peña; el abucheo interrumpiendo el discurso del titular del poder ejecutivo federal en el  relanzamiento de la cruzada en Guerrero, es sintomática. Lo cierto es que sin unidad nacional y objetiva carencia de solidaridad entre todos los mexicanos, el camino es cada vez más incierto.

Reformas hacendaria, fiscal y energética

En este marco de incertidumbre, se dará el debate en el Congreso de la Unión -o imposición cupular en su caso-, en torno a las reformas energética, hacendaria y fiscal que, de antemano, ya anuncia el fin del Pacto por México confrontando a la dirigencia nacional del PRD y PAN con sus bases

El tema de PEMEX, su apertura al capital privado y su actual tratamiento fiscal por parte del gobierno federal,  estarán en el centro. Si se privatiza la industria energética estatal y con ello la renta petrolera, el gobierno federal pierde su principal fuente de ingresos fiscales, si se le deja como está, entre corrupción y saqueo gubernamental la paraestal estará condenada al fallecimiento por inanición, con las mismas consecuencias fiscales.

Ni para donde hacerse y, aún así, el Sr. peña insiste en todos los foros sobre su propósito aperturista.

Menudo reto para la cúpula gobernante, nadando contra la corriente entre la turbulencia de las aguas agitadas sin encontrar rumbo cierto, se enfrentará a sus propios demonios profundizando una  crisis que ya toca fondo.

Hojas que se lleva el viento

Mucho ojo. En el debate sobre el futuro de la industria energética debe tomarse en cuenta que el precio al consumidor final de los combustibles y energía eléctrica, no lo fijan PEMEX y la CFE. Es el gobierno federal por conducto de las Secretarías de Hacienda y Economía.

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En nuestra patria chica, concluyó el proceso de elección de diputados locales y autoridades edilicias, abriéndose otro igual o peor de ofensivo y pedestre, el de la sucesión del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa en el gobierno de Veracruz. En el ínter, la economía del próspero cuerno jarocho de la abundancia  duerme el sueño de los justos entre anuncios y más anuncios triunfalistas sin sustento.

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El autor de estas líneas recargando las pilas en la costa yucateca, comprueba una vez más que el progreso y la paz, así como el diálogo fructífero entre adversarios, concordia y respeto entre diferentes, es posible cuando con sus aciertos y desaciertos  la política se ejerce con civilidad y altura de miras.- Chelem Pto., Yuc., julio 21 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Lo deseable y socialmente sano es que se le de vuelta a la hoja a todo lo concerniente a la elección del domingo 7 en Veracruz. El PRI obtuvo su triunfo pírrico e ilegítimo y así lo registra la ciudadanía. Para el Sr. Duarte de Ochoa,  a decir de sus panegiristas, pavimentó exitosamente el camino de su sucesión conservando aplastante mayoría en el Congreso; para el presidente nacional del tricolor ganó el nuevo PRI, en tanto que para Erick Lagos, dirigente estatal, el abstencionismo no fue tal y su partido gobernará a más del 70 por ciento de los veracruzanos.

Seguirle dando vueltas a la noria es tan inútil como innecesario, palo dado ni Dios lo quita y a otra cosa mariposa, que lo que sigue es ni más ni menos, no la imposición de rector de la Universidad Veracruzana, asunto ya cocinado en la tremenda corte, sino la sucesión del gobernador de Veracruz cuyo proceso ya está, para variar, en plena marcha.

Sin embargo vale la pena detenerse en el por qué del abstencionismo, que si fue tal y de tal magnitud en las 14 entidades federativas en las que se convocara a elecciones locales que se hizo sentir cimbrando a la partiocracia, no tanto por curiosidad sociológica sino por lo que el fenómeno representa para la vida política del país como señal de alerta sobre lo que le espera a la clase gobernante de no poner sus barbas en remojo.

A lo largo de los últimos días se ha especulado mucho al respecto. Mucha tinta ha corrido calificándolo desde manifestación antisocial de apatía, abulia ó limitada inteligencia de los electores, hasta una actitud política de rechazo de una sociedad dominada por el hartazgo. Ni blanco ni negro, como en la viña del señor, hay de todo y los medios tonos también están presentes.

Pero a quien estas líneas escribe, no deja de llamar la atención la corta memoria de políticos, analistas, comentaristas y, con mayor razón de texto servidores orgánicos. A un año de distancia,  parece haber quedado en el olvido que más de 16 millones de electores inclinaron la preferencia de su voto a favor de Andrés Manuel López Obrador, postulado a la presidencia de la República por el Movimiento Progresista.

Mexicanos que frente a un descarado agandalle de un PRI tutelado por los poderes fácticos internos y externos, sintiéndose victimados y frustrados percibieran a la elección presidencial como un fraude electoral más en la larga lista de agravios a la soberanía popular.

Frustración y encono que se queda en el subconsciente de quien se sintiéndose engañado y burlado, cerradas las puertas para expresarlo con relativo éxito, espera una mejor ocasión para  venganza, desquite y castigo. Que mejor que canalizar su frustración en abierto rechazo al juego electoral y sus reglas impuestas.

¿Cuántos mexicanos que le dieran la espalda a las urnas, son parte de esos 16 millones que dieran su voto a López Obrador en 2012?

No se sabe, pero si de algo estoy seguro, es que sin haber participado oficialmente en la elección, Morena jugó a su modo y bajo sus propias reglas, haciendo sentir el polvo de aquellos lodos de los comicios fallidos del 2012.

La memoria colectiva en el imaginario popular, suele imponerse por sobre la memoria corta de los burladores, resultando estos  burlados por las clases subordinadas, como está escrito en la historia de los pueblos. Con mayor razón en la historia no escrita, la que cotidianamente construyen con sus pequeñas vivencias  individuales, de grupo o de movimientos sociales las masas oprimidas.

Vivencias que no se olvidan, que marcan para siempre a los individuos y a los pueblos y que, en momentos álgidos de la sociedad, saltan a la palestra, como bien puede ser el asumir una actitud de rechazo a una elección con la que se confirma el carácter dominante de la clase gobernante.

El rechazo casi unánime a las llamadas reformas estructurales, surgidas de la cúpula del poder formal, es parte de de esta actitud asumida. Si el poder no escucha, no ve, no siente, la memoria colectiva invierte la tortilla haciéndose presente.

Ni López Obrador ni Morena son entidades muertas. El liderazgo del tabasqueño no está apagado como muchos consideran, el Movimiento de Regeneración Nacional está vivo y no dudo que en la memoria colectiva se aloja.

Bien se puede dar dos pasos atrás para avanzar uno con solidez. Seguramente Morena ya sin impedimento legal alguno vendrá por lo suyo en los próximos comicios. Ya veremos como pinta el abstencionismo que ahora cómodamente se ignora y niega. El tiempo lo dirá.- Cd. Caucel, Yuc., 17 de julio de 2013

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Entre otras muchas lecciones que deja la elección del domingo siete en Veracruz, destaca la proclividad a la división al interior de los partidos mayoritarios en la entidad. El PAN pudo haber ganado holgadamente de no ser por los pleitos internos que a lo largo de precampañas y campañas confrontaran a los seguidores de Miguel Ángel Yunes Linares con el panismo rojo cooptado por el gobierno estatal. Y ni que decir  de la alianza fallida con el PRD.

Por cuanto a este último instituto político, profundizó su fosa mortuoria ya de sí cavada por el canibalismo tribal,  permitiendo que fuerzas externas compraran dirigencias y cooptaran militancias. El capital político acumulado a lo largo de la campaña presidencial del 2012, lo tiraron por la borda.

Hasta donde se sabe, los pocos resultados que obtuviera en la elección de autoridades edilicias, fue un raquítico triunfo pírrico, ya que la militancia voto a favor de candidatos en su mayoría identificados como seguidores de Andrés s Manuel López Obrador o priístas resentidos, y no por el partido que les postulara.

Por su parte, el diputado federal Uriel Flores Aguayo, con su capital político nada despreciable, promovió y canalizó el voto duro histórico de su partido a favor de los candidatos de Movimiento Ciudadano.

Tanto en el PAN como al PRD, el común denominador fue la traición y el cambio de camisetas que trabajó en contra del posible triunfo de estos institutos en la contienda.

El PRI no estuvo a salvo de esta tesitura. Candidatos perdedores fueron víctimas tanto del fuego amigo como de concertaciones en lo oscurito por parte de la dirigencia estatal, siendo paradigmática la derrota en Córdoba y Boca del Río, en donde pusiera toda la carne en el asador el propio gobernador Duarte de Ochoa.

La guerra de lodo que protagonizara en el marco del pleito personal entre Fidel Herrera Beltrán y Miguel Ángel Yunes, le fue contraproducente al PRI. Tanto atacó por medios legales y extralegales al oriundo de Soledad  del Doblado y sus vástagos, que el tiro le salió por la culata. Diversos medios informativos contribuyeron con medias verdades y medias mentiras  a engrandecer la figura del choleño y su familia como enemigos de Veracruz, hasta colmar la paciencia del electorado.

Lo verdaderamente absurdo por parte del PRI fue dejar como presidente del CDE del partido en Veracruz al mismo que propiciara la derrota de Peña Nieto en la entidad. Lo cual generó inconformidades y actitudes de franco sabotaje al interior del partido.

Sin embargo, como ya estaba previsto, ganó la elección y eso es motivo suficiente para echar las campanas al vuelo y darse por bien servido. La legitimidad no figura en su diccionario. Está, según lo afirma Gamboa Patrón, para ganar elecciones y nada más.

En suma,  la clase política veracruzana, en sus diversas expresiones partidistas, bacinica en ristre, lodo a discreción, se traicionó a sí misma y, de paso, traicionó a los electores que, de buena fe, en esta confiaran.

La prensa local ha dado cuenta puntual de este desbarajuste coyuntural partidista y sus resultados en la elección. Por lo que toca a quien esto escribe,  lo acontecido al interior de cada partido contendiente, incluida la morralla satélite, la elección del día siete confirma la percepción de una crisis cuasi terminal del régimen político y su sistema de partidos. Todo el conjunto perdió la brújula ideológica y programática, así como la noción de lo que es un partido político de masas en el seno de la sociedad. Y esto va también en referencia al ámbito nacional en el que también se cuecen habas.

El abstencionismo que invirtiera la proporción deseada en toda democracia que se precie de tal, es apenas un pálido reflejo del divorcio entre partidos y ciudadanía, así como del rechazo de esta última al clima de grosero pragmatismo, corrupción, impunidad y limitada eficacia de régimen político caduco que, a su vez, propicia desconfianza y ausencia de credibilidad en las instituciones republicanas.

Reforma del Estado y participación ciudadana

Si la clase política contara con el mínimo de sensibilidad y visión de futuro, la elección en 14 entidades federativas y sus resultados, debe tomarla como señal de alerta para adecuarse a la nueva realidad del México de hoy y a las expectativas futuras Una reforma del Estado a fondo sobre la base de un nuevo pacto social  y un esfuerzo de transparencia, eficiencia y eficacia en la conducción del país, ya no solamente es necesaria sino urgente e imprescindible para reencauzar rumbo y marcha de una sociedad  dividida, polarizada  y confrontada.

Por cuanto a Veracruz, lo acontecido en 7 de julio se sale de toda consideración racional ya que fue el acabose, un pedestre retorno a lo que nunca se fue, teniendo como responsable a un gobernador que perdiendo el piso optó por dejar hacer, dejar pasar, bajo el supuesto de que, ganando su partido mayoría en el congreso, todo será miel sobre hojuelas en los tres años que le restan de mandato.

Las cosas ya no pueden seguir igual, o se da un vuelco en el proyecto de país, generando un cambio positivo a favor de la soberanía nacional y de los sectores más marginados de la sociedad, o parafraseando al extinto Alfredo Bonfil, este país se incendia, ó se apacigua por la vía del autoritarismo y la represión. Dando paso a la involución en el proceso de construcción de ciudadanía y democracia.

Nadie desea esto último. Corresponde a la clase política en su conjunto el cambiar por sí y para sí, abriéndose a los ciudadanos antes que el horno les reviente entre las manos. Y, a la ciudadanía, el hacerse ver y escuchar, canalizando descontento, frustración y rechazo a formas superiores de organización y participación conciente y responsable.

El abstencionismo electoral es un mecanismo de autodefensa frente al poder instituido, también de canalización de una energía reprimida que si bien es una señal válida del hartazgo social, no contribuye a derribar muros,  reconstruir y construir la sociedad que queremos. Instrumentemos el cambio desde abajo, elevando cultura política y democratizando la participación política, tendiendo aquellos puentes que hoy día la clase política no quiere, no puede o no sabe como,  para un respetuoso, eficaz y constructivo encuentro entre ciudadanía y poder público.

Alguien debe dar el primer paso. Si la clase política está imposibilitada por sus intereses poco claros, personales o de grupo, la llamada sociedad civil organizada debe tomar la iniciativa.

Hojas que se lleva el viento

En Veracruz el colapsado sector salud va de mal en peor. Tras suspender el contrato de equipamiento y prestación de servicios en los hospitales veracruzanos por leonino, ineficiente y fraudulento, el titular del ramo en el estado ahora va por más de lo mismo pero en mayor cantidad, como lo anunciara en días pasados;  reconociendo con ello que el sistema hospitalario a cargo de la administración pública estatal ni está a la vanguardia como afirmara el gobernador, ni cuenta con el equipamiento mínimo necesario para satisfacer la demanda creciente de una población al margen de la seguridad social. Hay dinero para comprar conciencias, no lo hay para hacer valer el derecho a la salud de los veracruzanos.

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La elección del domingo 7 ya es historia, démosle vuelta a la hoja. Chueco o derecho los xalapeños tendremos un alcalde que no convence, pero eso es lo que hay y tendremos que bailar cuatro años más  con la más fea del fandango. Américo Zúñiga motivado por el triunfo pírrico e ilegítimo que alcanzara en las urnas, declaró olímpicamente que hará de Xalapa la mejor ciudad del sureste sin tener ni la menor idea del alcance de su aseveración, pero en fin, si ese es su utópico propósito ahora lo que corresponde es tomarle la palabra y exigirle que cumpla cuando menos para salir del bache en que Elizabeth Morales deja a nuestra ciudad capital.

Exigir implica participación responsable sin esperar a que la comuna se haga cargo. Desde ya hay que tomar la iniciativa poniendo a trabajar a los jefes de manzana, empezando por nuestra calle, el barrio, la colonia, sumando granitos de arena para hacer de Xalapa un lugar digno para vivir. No hay que dar pie a que la autoridad nos salga otra vez con que a Chuchita la bolsearon diciendo que la culpa es de todos diluyendo su responsabilidad.

Por cuanto al diputado electo por Xalapa Urbano, a  Don Ricardo Ahued le llegó la hora de demostrar que es más un ciudadano preocupado que un priísta ocupado. Ya veremos si en la próxima Legislatura local puede salir avante enfrentando inercia, corrupción, e ingerencia nociva del ejecutivo.

Xalapa, Ver., julio 14 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“No votar, es un cómodo desinterés de los débiles en inteligencia…”  Claudia Guerrero, periodista

Frente al aparato del gobierno, la mayoría decide no votar 

El triunfalismo sin sustento ofende a los ciudadanos. A casi tres años al frente del ejecutivo estatal la estrategia mediática del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, es ejemplo de ello. El festejo anticipado de la dirigencia estatal del PRI cuando el PREP apenas computaba el 4 por ciento de las actas de casilla, es la puntilla. Con el Programa de Resultados preliminares en el ojo del huracán por sus inconsistencias y sospechosa caída del sistema por casi once horas, se carece de credibilidad y certeza sobre la información difundida. El que éste cerrara anticipando triunfos y derrotas, no es la última palabra, el cochinero 2013 a nuestro pesar no termina hasta que termina y aún hay más.  

En artículo anterior estimamos que la elección de diputados locales y autoridades edilicias, confrontaría al voto duro con el voto nulo. Y no ha sido así. Pese a que el voto nulo sumado al que favoreciera a candidatos no registrados llegó a niveles insospechados, el verdadero oponente al voto duro en el que se incluye el voto comprado, de partidos y candidatos, fue el abstencionismo que, en esta ocasión,  si la numeralia del PREP se acerca a la realidad, derrotó no solo a partidos, candidatos, IEV y prensa oficialista, también al proceso electoral y estrategias de quien mece la cuna. 

En Xalapa, al cierre del PREP y con el 72.71 % de actas capturadas, Américo Zúñiga, candidato de la coalición Adelante por Veracruz contaba a su favor con 35,274 votos, contra 25,336 de Abel Cuevas del PAN y 19,856 de Dulce María Dauzón de Movimiento Ciudadano. Sumando los votos a favor de los tres punteros, tenemos 80,446 sufragios, lo que nos da una idea del peso del abstencionismo en la capital y asiento de los poderes del estado cuya  población se estima como cercana a los 700 mil habitantes. 

Quién entre partidos y candidatos de manera anticipada se asuma como triunfador, de antemano miente engañándose a sí mismo. Independientemente de que aún no se conocen los resultados numéricos de la elección del pasado domingo, inconsistencias y presuntas impugnaciones, en una contienda en la que la ciudadanía se enfrentara electoralmente al aparato del gobierno estatal, el triunfo por donde se le quiera ver  corresponde a los ciudadanos. 

El burlador, burlado

Ni diputados locales o autoridades edilicias que resulten legalmente electos, podrán ocultar el hecho inobjetable de que la minoría se impuso sobre la mayoría. Y aunque se dice como justificación que en la democracia electoral se gana por un voto, es la voluntad ciudadana la que dando la espalda a partidos y candidatos se guarda para sí la legitimidad democrática.  

Frente al cochinero auspiciado desde las esferas del poder, la ciudadanía actuó con mesura. La jornada electoral se desenvolvió en general con tranquilidad y paz social. Si este clima se enturbiara por momentos,  no es atribuible a ésta, se sabe bien quien tira la piedra y esconde la mano. 

Claudia Guerrero nos dice en sus textos que “No votar, es un cómodo desinterés de los débiles en inteligencia…”. Me permito respetuosamente diferir de tan aventurada afirmación de la aguerrida periodista.  El seguirle la corriente a partidos y candidatos o darles la espalda en un juego cuyas reglas se imponen desde el poder por la clase dirigente, no es un asunto de mayor o menor coeficiente intelectual. Si así fuera, frente a un cochinero en el que precisamente se ofendiera hasta el cansancio a la inteligencia de los veracruzanos, la lógica más elemental indicaría que frente al voto duro tanto el abstencionismo, voto nulo o el dispensado a candidatos no registrados debiera haber sido unánime y no simplemente expresión política de una mayoría conciente del agravio.

En un proceso político electoral la ciudadanía se expresa políticamente, con mayor o menor conciencia de sus actos. Si se tratara de poner a prueba la inteligencia o coeficiente intelectual en una elección, seguramente que en la Universidad Veracruzana se elegiría rector mediante un proceso comicial abierto entre  académicos, administrativos y estudiantes y no por imposición de una espuria junta de gobierno en época de vacaciones. 

En la elección del pasado domingo los ciudadanos expresaron a su modo y posibilidades,  su conformidad con el actual estado de cosas, o su descontento y hartazgo frente al cinismo y la desvergüenza, la corrupción e impunidad del régimen político imperante, frente a la pobreza, desigualdad, desempleo, pérdida del poder adquisitivo del salario o falta de expectativas de futuro promisorio para las nuevas generaciones. La ciudadanía se expresó políticamente en las urnas o al margen de estas, a sabiendas de que su voluntad está secuestrada, y eso es lo que cuenta. 

Una vez dados a conocer los resultados definitivos de la elección, individual y colectivamente tenemos que tener conciencia de que se ha avanzado en la construcción de ciudadanía y participación democrática. El sólo saber que la numeralia electoral favorece a la minoría, y que la legalidad de los comicios no implica legitimidad en quien resulte electo, así como tener claro que la elección en nada modifica un estado de cosas que clase política y gobierno se niegan a cambiar, abona a favor de un proceso liberador de la voluntad política de cambio de los ciudadanos. 

En congruencia, lo que sigue es fortalecer ciudadanía y participación y unidad, exigiendo que el mediocre racimo de candidatos electos que nos recetaran gobierno y partidos políticos  una vez en funciones cumplan a cabalidad con su encargo.

Hojas que se lleva el viento 

Congruente actitud de texto servidores y cómplices del cochinero en que devino el proceso electoral, al afirmar en sus columnas sin aún contarse con información oficial, que fue exitosa la estrategia de quien mece la cuna para hundir a la oposición y quedarse con la mayoría en el Congreso local y el gobierno de los principales centros urbanos de la entidad, consolidando al gobierno de Javier Duarte de Ochoa. Ni hablar, para eso les pagan y la gente así lo entiende. Si su afirmación se sustenta en las tendencias que arrojara el PREP, tendrían que aceptar que la elección pone en evidencia que estamos ante un Veracruz social y políticamente dividido, que en nada abona a favor del desempeño del gobernador.- Xalapa, Ver., julio 10 de 2013.

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J. Enrique Olivera Arce

Tras concurrir a nuestra respectiva casilla y votar, la obligada tertulia en el café con los amigos para comentar nuestra primera impresión de la elección en la capital veracruzana. La lluvia de las primeras horas de la mañana no era buena señal para una copiosa votación, sin embargo, el clima mejoró y este no fue impedimento para que quienes quisieran hacerlo, cumplieran como muchos dicen, con su deber y obligación cívica.

Ya inmersos en la charla, se comentó sobre las posibilidades de triunfo de los candidatos a las diputaciones por Xalapa urbano y rural, su desempeño en campaña y su mayor o menor empatía con la población, así como aquellos que contendieran por la alcaldía de nuestra ciudad capital.

A las once de la mañana era demasiado temprano para adelantar vísperas. Era de esperarse que los primeros avances por parte de los partidos contendientes se dieran ya entrada la tarde. Habría que esperar para vislumbrar una tendencia sobre las preferencias de los votantes. No obstante, a partir de experiencias históricas, se opinó sobre lo que podríamos considerar como el  mapa electoral de Xalapa y sus dos distritos cuyos límites son desconocidos para la mayoría de los xalapeños.

La elección presidencial del 2012 metió ruido al tema, rompiendo con el esquema. En Xalapa y el distrito urbano el PRI y sus satélites fueron  derrotados por el PAN y el PRD, pasando a ocupar el tercer sitio en el espectro político.

Sin embargo, haciendo de lado tan negativa experiencia para el partido que gobierna en Veracruz, un buen amigo, priísta de muchos años y en múltiples ocasiones operador político-electoral, comentó que está comprobado que es en las colonias periféricas  donde se gana o se pierde una elección.

“En Las Ánimas por lo regular la votación favorece al PAN y o, en su caso a Convergencia, partido hoy denominado Movimiento Ciudadano, no así en las colonias marginadas en las que la gente humilde inclina su preferencia a favor del PRI y sus candidatos”. Cuanti más ahora, agregó, “que esa noble gente percibe que si los tres órdenes de gobierno están a cargo de gobernantes emanados del tricolor, las cosas marcharán mejor”.

“Lo del gato Morris ha sido una jalada mediática que no trascendió los terrenos del Internet, casi estoy seguro que no tuvo mayor impacto en la gente de a pié, enfatizó, aseverando que el llamado al abstencionismo y al voto en blanco promovidos por resentidos, no alcanzarán porcentajes representativos que pongan en duda el triunfo indiscutible de su partido y, por ende, de la coalición “Veracruz para adelante” y sus candidatos.”

En torno a esta opinión de alguien que sabe del paño giro la discusión, más que charla de café, os ánimos se caldearon saliendo a relucir el carácter plural del grupo de amigos y, si en algo se coincidió, fue en que habría que esperar que el IEV a través del PREP diera a conocer por la noche los resultados preliminares de la elección.

No hubo que esperar mucho, la encuesta de salida a cargo de Mitofsky al redactar estas líneas ya daba como ganadores a los candidatos de la coalición Veracruz para adelante, en los siguientes términos:

Xalapa, Ver.-Los abanderados de la alianza Veracruz para Adelante de Xalapa,  Veracruz, Córdoba y Boca del Río obtuvieron el triunfo, de acuerdo a los resultados de la encuesta de salida aplicada por Mitofsky.

En Boca del Río, la estimación de la encuestadora es que el candidato del PRI, Sergio Pazos Navarrete, obtuvo un 44.6 por ciento de los votos, mientras que el abanderado del PAN se quedaría con un 43.3 por ciento de los sufragios y el del PRD con un 7.6.

En Veracruz, el candidato de la alianza que integran PRI, PVEM y Panal, Ramón Poo, habría obtenido un 42 por ciento de los votos, mientras que el abanderado panista, Rafael Acosta Croda, un 35, seguido de Julio Saldaña del PRD con 17.4.

La encuesta de salida de Mitofsky también revela que en Xalapa el candidato ganador a la alcaldía sería el priista Américo Zúñiga Martínez con el 47.6 por ciento de los votos, seguido de Abel Cuevas Melo (PAN) con el 25.1 por ciento y Marcos Salas (PRD) con el 9.1.

En Córdoba, Salvador Abella García ganaría la alcaldía con el 44.3 por ciento de los votos sobre Tomás Ríos Bernal del PAN con el 38.1 por ciento de las preferencias.

Tendencia con la que coinciden otras encuestadoras dio pie para que el dirigente estatal asegurara que la coalición “Veracruz para adelante” se alza con el triunfo en la mayoría de los 212 municipios veracruzanos.

En tanto que diversos medios de comunicación hacían la observación de que se registró una muy baja afluencia de votantes en las principales ciudades del estado.

PREP: resultados preliminares.

Por cuanto al PREP, al parecer el IEV volvió a fallar. A las 10.30 de la noche no había forma de consultarle en la Internet.

Hojas que se lleva el viento

Como estaba previsto, el PRI prácticamente se alza con carro completo en la capital del estado y principales ciudades de la entidad. Lo cual era de suponerse al ir de hecho sólo en esta elección,  al no tener oponentes fuertes a la vista como resultado de la maniobra mediante la cual la mano que mueve la cuna fragmentara y descabezara tanto al PRD como al PAN y dividiera el voto, lanzando a la contienda a pequeños partidos satélite que, una vez conocidos a partir del próximo miércoles los resultados definitivos, darán por perdido su registro y desaparecerán del  tapete electoral.

Una elección como pocas en la entidad, viciado de inicio el proceso, cooptado el árbitro de la contienda, guerra sucia al por mayor, excesos de gastos de campaña consentidos y una franca confrontación entre ciudadanía y un gobierno estatal que nunca estuvo dispuesto a acatar los acuerdos emanados del Pacto por México en materia electoral. No lo asevera quien esto escribe, a prensa nacional dio amplia cuenta de ello  y la mayoría de los veracruzanos somos testigos de cargo.

Los votantes cumplieron con su parte,  ratificando en paz y en libertad  la plena vigencia de un derecho  conquistado e  irrenunciable. No así las autoridades que burlaran una vez más la voluntad ciudadana.

A reserva de conocer las cifras definitivas, el abstencionismo jugó en estos comicios, como expresión de castigo a una partidocracia insensible y corrupta. Habría que ver con que porcentaje del total de más de 5 millones y medio de electores potenciales el PRI se declara ganador absoluto de la contienda.

En su oportunidad lo afirmé: un PRI sin oposición más que garantía de progreso es un riesgo para la democracia y la gobernabilidad. Una sociedad civil sin participación consecuente y organizada, abona el camino del autoritarismo y la involución.  El tiempo lo dirá.- Xalapa, Ver., julio 7 de 2013.

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Elección 2013 para diputados locales y alcaldes

 VERACRUZ. PROGRAMA DE RESULTADOS ELECTORALES PRELIMINARES

Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Sea quien fuere el o los responsables, la agresión que sufriera Eduardo De la Torre Jaramillo, candidato del PAN a la diputación local por Xalapa urbano, da una idea del nivel de incivilidad, intolerancia y nulo respeto para los electores, que alcanzara un proceso electoral amañado, desaseado y corrompido desde sus inicios, por decir lo menos en la entidad veracruzana.

Los varios meses de intercambio de lodo, agresión de palabra y obra a la inteligencia de los veracruzanos llega su fin. La elección del próximo domingo, a su vez punto de partida para la negociación de la sucesión del inepto gobernador Duarte de Ochoa, correrá la misma suerte que las campañas de proselitismo, expresiones antidemocráticas de un régimen que se quedara anclado en un turbio pasado.

Si asumo que la irrupción de la imagen del llamado “candigato Morris”, es expresión velada del descontento y el hartazgo de un importante segmento de la población ofendida, debo asumir entonces que en  la fiesta cívica no serán pocos los que en las urnas se inclinen a favor de un castigo ejemplar a una clase política que, salvo contadas y honrosas excepciones que el pueblo tiene presentes, se le identifica como corrupta, acomodaticia, simuladora y pedestre. El voto de castigo se hará presente y los ciudadanos cumplido su deber y ejercido un derecho electoral inalienable, festinarán con gozo el triunfo de la nulidad del sufragio.

Esta sería la lógica en la construcción de un escenario electoral y post electoral viciado y repudiado de origen. Más sin embargo, en una sociedad plural, con un muy bajo nivel de cultura política, no podemos hacer de lado al voto duro legal o extralegal, aquel que respondiendo a intereses personales y de grupo, sumiso e ignominiosamente de antemano otorga su voto al partido que como priístas de abolengo dicen  no sólo les da de comer, también la oportunidad de participando en el festín del triunfo esperado les ofrece no pocas oportunidades de enriquecerse a costa del erario y bien público, o en muchos casos, acaso migajas.

En este orden de ideas, es de esperarse entonces que la contienda electoral del 2913 en Veracruz, se resuelva entre el voto duro de los partidos y candidatos participantes.  Quien o quienes ganen  en esta confrontación, arrastrarán consigo la mancha de la ilegitimidad de un proceso electoral disputado entre minorías y diseñado y operado para someter a las mayorías.

Honestamente no puede esperarse otra cosa. Del total del padrón electoral vigente que para el presente año asciende a más de cinco millones de electores potenciales, menos de la mitad del total de sufragios se distribuirá entre los candidatos triunfadores y sus oponentes. El partido que se alce con el triunfo no obtendrá posiblemente ni siquiera el 20 por ciento del total del padrón.

Y si en suerte le tocara al PRI declararse ganador, el número de votos obtenidos pondría en evidencia la limitada legitimidad del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, gobernador y primer prísta de Veracruz, frente a una base social mayoritaria descontenta y harta de simulación.

Así lo quiso Fidel Herrera Beltrán, artífice perverso de un proceso electoral como pocos en la historia política de la entidad, en la que la falta de respeto a la inteligencia y voluntad ciudadana, ha sido la constante.

Puedo estar equivocado y ojala así sea, Veracruz no se merece ser arrastrado a la ingobernabilidad  por una clase política que no ve, no escucha y mucho menos percibe la dinámica de una sociedad que ya no quiere más de lo mismo.

Hojas que se lleva el viento

Como para los Shows de televisa, el saqueo de bodegas del PRI en Catemaco, Veracruz en las que se resguardaba desde electrodomésticos hasta dinero en efectivo,  presuntamente para ser repartidos entre la población el próximo domingo. Y aún hay más, no se lo pierda.

Y seguramente más de un partido o candidato se saldrá con su domingo siete burlando las reglas establecidas de la contienda electoral defraudando a la ciudadanía y a las aspiraciones democráticas. Está en su naturaleza, pero no hay porqué alarmarse, las mismas reglas vigentes establecen que de ser sorprendidos, tras un largo litigio legal todo quedará en una multa al infractor, algo así como estacionarse en lugar prohibido deliberadamente. Todo se arregla con dinero y este en política  no es problema, como se observa en los excesos de gastos de campaña de un candidato cuya  imagen aparece hasta en el papel con el que envuelven las tortillas.

Cumplamos con nuestro deber sufragando y a otra cosa mariposa.- Xalapa, Ver., julio 3 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

“La ciudadanía de Brasil debe pagar 35 mil millones de dólares para que el futbolista  Neymar siga cobrando sus 22 millones de euros al año, para que las corporaciones hagan su publicidad, y para que los habitantes de Río sigan viviendo como viven.” Claudio Lomnitz

Los procesos cuantitativos en la sociedad son por naturaleza lentos y no exentos de estancamiento y retroceso, hasta que se derrama el vaso.

Los últimos acontecimientos en Brasil son un ejemplo de ello. La cantidad cedió el paso a la calidad y, lo que para muchos fueran actos vandálicos de una multitud inconforme, se transformó en un movimiento ciudadano pacífico en el que el descontento y el hartazgo social puso a gobierno, partidos políticos y poderes fácticos contra la pared. Hecho que el politólogo Massimo Modonesi califica como El fin de la revolución pasiva en Brasil (La Jornada 22/06/2013).

Todo empezó por una manifestación de protesta ante el incremento del precio del pasaje del transporte público en perjuicio de los sectores más vulnerables de la población. La protesta en unos cuantos días subió de tono en cantidad y calidad, las demandas populares se elevaron cualitativamente exigiendose reformas políticas y económicas en contra de la exclusión, pobreza, desigualdad y corrupción.

Para el pasado miércoles 26 de junio la fuerza de la movilización popular en las principales ciudades del país  -tras obtener que el gobierno frenara el alza del transporte-, bajo las banderas de “Passe Livre” y con el respaldo de los sindicatos logró que a instancias de la presidente Dilma Rousseff,  los diputados aprobaran una ley que obliga a que las regalías petroleras se destinaran a educación y salud, al mismo tiempo que los senadores por su lado aprobaran una reforma legal que equiparara  penalmente los actos de corrupción con crímenes “hediondos”, como el homicidio calificado, así como la iniciativa de la propia mandataria para la realización de una amplia consulta popular sobre una urgente reforma política.

Si aceptamos que en política no hay coincidencias, no podemos dejar de considerar que lo que acontece en la superpotencia económica latinoamericana, es continuidad de las movilizaciones de protesta en Egipto, España, Portugal, Grecia, Turquía, de los “indignados” en la Unión Europea y Wall Street en los Estados Unidos de Norteamérica, no estaríamos equivocados al afirmar que los llamados  efecto dominóefecto mariposa, toman presencia e impactan ya en  todo el mundo globalizado.

Los estertores del modelo neoliberal impulsado por el Tatcherismo” y el Consenso de Washington se expresan en su abierto rechazo de los pueblos. Los sectores más avanzados y progresistas del orbe están diciendo ¡Ya basta!, no más de lo mismo. La resistencia popular en el mundo frente a la globalización neoliberal en crisis,  está llegando a su punto más álgido. El vaso medio vacío o medio lleno se está derramando con consecuencias aún impredecibles.

Las barbas en remojo

Frente a este fenómeno, cabe entonces preguntarnos si en México se le está previendo o, en su defecto, ni se le ve ni se le escucha cuando deberíamos estar preparados para evitarlo o cuando menos paliar el temporal.

El malestar y descontento de los mexicanos frente a una economía que no crece y cuyos efectos sociales ya están a la vista, va en crescendo. La respuesta del gobierno del Sr. Peña parece ser la de tundir con palos de ciego a una realidad inobjetable que le rebasa. Persistir en mantener a cualquier precio el modelo neoliberal de desarrollo a instancias del gobierno de Washington, organismos financieros internacionales como el FMI, el Banco Mundial y la OCDE, no ofrece buenos augurios.

Las reformas estructurales, panacea paradigmática de la estrategia peñista para el crecimiento y desarrollo, además de que no resuelven problemas en lo inmediato de la coyuntura, no ofrecen expectativas de éxito para el mediano y largo plazo, en tanto no atacan frontalmente deformaciones estructurales históricas de fondo en lo social, como la desigualdad, pobreza extrema, exclusión, precarización del empleo y seguridad social, así como la petrolización de las finanzas públicas, limitada productividad y competividad de la fábrica nacional en lo económico.

Tampoco resuelven efecto y consecuencias de la crisis globalizada, como la vulnerabilidad del mercado externo, la volatilidad financiera y una galopante contracción del mercado interno acompañada del deterioro de ingreso y consumo en la mayoría de la población,  que exigen respuesta inmediata.

La corrupción rampante, se cuece aparte. En tanto no se resuelva esta lacra histórica, todo lo demás es por demás.

Los cortos y limitados alcances de las reformas planteadas, a partir de su imposición extralógica y origen cupular, se observan ya como contraproducentes y son objeto de rechazo por amplias capas de la población jalonadas por una clase media en proceso de pauperización. No es nada circunstancial que al diputado Manlio Fabio Beltrones su experiencia de dicte proponer institucionalizar el llamado “Pacto por México”,  para legitimar lo que de facto impone la cúpula de la dupla presidencia-partidocracia.

El problema de fondo es que el modelo adoptado de desarrollo y todo lo que este arrastra, está agotado y no se quiere reconocer tal status, mientras el descontento y el hartazgo social crece y se manifiesta ya en todo el territorio nacional,  como evidente rechazo al actual régimen político, al que se identifica como el artífice del deterioro del todo nacional.

La amenaza del desborde está latente y no hay indicios en nuestro país de que las barbas se pongan en remojo.

¿Cuánto tiempo tardará en impactar a México el efecto dominó de la indignación movilizada?  Seguramente más pronto que tarde, el horno no está ya para bollos. Sacar avante las reformas fiscal y energética en un proceso transparente y terso es el reto, si antes no se derrama el vaso con llevar adelante la pretensión de privatizar el suministro de agua por parte de la CONAGUA (La Jornada 28/06/2013).

Por lo pronto en nuestra bucólica aldea del son y la salsa, gobierno y sociedad caminan por sendas diferentes, en medio del avance de la corrupción y deterioro creciente de la gobernabilidad. De espaldas a la realidad y a las necesidades reales de los veracruzanos, nos aprestamos para elegir diputados locales y autoridades edilicias, sin parar mientes en que ya las elecciones locales no son garantía para frenar corrupción, impunidad, estancamiento y retroceso.

Mientras los partidos y candidatos salpiquen a lo largo de campaña tras campaña electoral, Don Javier Duarte puede dormir tranquilo, seguro de que el Veracruz próspero no es Brasil.

Como diría el clásico,  “que sea lo que Dios diga”.

Hojas que se lleva el viento

Confirmando su posicionamiento como organismo serio y comprometido, “Otero Ciudadano” bajo la entusiasta conducción de Leonor de la Millar Huerdo dio un marco de apertura, diálogo constructivo y respeto, a la presentación de propuestas de los candidatos de Movimiento Ciudadano, PAN, PRD y PRI tanto a la diputación local de los distrito urbano y rural de Xalapa, como a quienes aspiran a gobernar la capital veracruzana.

A este escenario cívico se sumó la Red de Comunicadores Independientes de la entidad, cuyos integrantes reconocen en Otero Ciudadano punta de lanza como una vía válida de participación en la tarea de construir democracia y ciudadanía. A lo largo de las intervenciones de los candidatos invitados, destacó como “un garbanzo de a libra”, el ex alcalde de Xalapa y ex diputado federal,  Ricardo Ahued, quien invitado por la Alianza Veracruz para adelante, busca la diputación por Xalapa urbano.

Don Ricardo no perdió el tiempo en rollos estériles o desplantes demagógicos. Con la congruencia que le caracteriza, sin tapujos, y con la cruda franqueza de quien conoce el paño, mostró un retrato hablado de Veracruz, del deterioro de la política y los políticos, de la corrupción e impunidad, de la inseguridad en aumento que sufre la población, de las limitaciones y potencial del distrito que pretende representar, así como de Xalapa y su problemática presente y futura.

Impactando las aseveraciones de quien en su momento fungiera como vicepresidente fundador de Otero Ciudadano, sobre la creciente deuda pública que ahoga a la administración estatal, servicios públicos de salud colapsados en la entidad, sin faltar el lastimoso tema de los más de 60 mil xalapeños sin servicios públicos básicos y sin expectativas de mejorar en el corto plazo.

No presentó propuestas y promesas, reconociendo que quienes resulten electos simplemente deberán desempeñar fielmente el trabajo para el que estarán obligados. Habló el ciudadano con los pelos de la burra en la mano y no el candidato priísta, reconociendo con respeto calidad y carácter plural de sus anfitriones.- Xalapa, Ver., junio 30 de 2013.

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Pulso crítico

J. Enrique Olivera Arce

Pese a la opinión generalizada de que el proceso electoral en Veracruz que desembocará en la elección de diputados locales y autoridades edilicias, está viciado de origen careciendo de legitimidad democrática, el siete de julio próximo la ciudadanía tendrá la oportunidad de decidir si desea más de lo mismo o está por un cambio substancial en la vida económica, social y política para su ciudad, su distrito, su región, o para Veracruz.

De cómo se comporte ante las urnas dependerá el si da un paso adelante en el largo camino de la construcción de la democracia, ciudadanía y bienestar para todos, o deja hacer, deja pasar, para que las cosas sigan igual o, lo más probable, peor que el día anterior a la elección.

En cada quien estará el tomar libremente la decisión de no concurrir a la fiesta cívica, votar por los candidatos de su preferencia, o por ninguno sufragando por el candigato Morris o cantinflas, nulificando su voto. Y, dado el caso, hasta optar por la opción ignominiosa pero económicamente pragmática para un sector desclasado, de vender el voto,  a sabiendas de que se beneficiará a los mapaches de siempre.

No obstante, lo trascendente es entender que la democracia no es una dádiva graciosa del poder, se conquista en un largo proceso de aproximaciones sucesivas. Teniendo esto claro, no cabe ni el desanimo ni la frustración y, mucho menos la indiferencia. Frente a un derecho conquistado no cabe la renuncia, hay que defenderlo y enriquecerlo, ejerciéndolo con plena conciencia de que el valor del sufragio reside en lo que individual o colectivamente  esperamos de la participación ciudadana

Sin esta, la clase política se va por la libre, sin obstáculo popular que se le oponga. Condenando a la sociedad al ostracismo, atraso y retroceso, caldo de cultivo propicio para que siga prevaleciendo corrupción e impunidad en las esferas gubernamentales. Lacras sobre las que no cabe la menor duda, constituyen el más destacado elemento estructural de oposición al crecimiento económico y desarrollo humano en México.

Se sabe que es por demás intentar acabar de golpe con la descomposición moral de la clase política; está en su naturaleza la proclividad al saqueo de las arcas públicas, como se pone de manifiesto en el número creciente de casos en los que políticos y gobernantes se despachan con la cuchara grande, en medio de una absoluta impunidad.

Pero también está en la naturaleza de un pueblo responder a un mínimo de principios y valores éticos en los que sustentar una armónica y sana convivencia. Si no aceptamos esto, dando por sentado que cinismo y descaro es patrimonio vital de todos, sin distingo del rol social y político que se juegue en la sociedad estaríamos acabados. Quien esto escribe, se niega a la aceptación plena de tal situación. Los pueblos suelen equivocarse, pero no son suicidas.

Sabemos bien que propuestas y promesas de campaña, son sólo eso, promesas que no se cumplen y propuestas que se quedan en el papel. Ni hay voluntad política para concretarlas, ni conocimiento, racionalidad y visión de futuro para encauzarlas en beneficio de las mayorías. Luego no cifremos falsas esperanzas ni nos empalaguemos con expectativas irrealizables.

Esto es lo que hay y así hay que entenderlo para ir tomando conciencia de la necesidad de un cambio que nos libere de una partidocracia que hoy por hoy nos tiene secuestrados.

Insisto, la construcción de una sociedad democrática es un proceso de largo aliento que se materializa paso a paso. No tengamos temor de dar uno más hacia delante ni de retroceder otro cuando ello es necesario para recuperar fuerzas para un nuevo impulso. La historia está del lado de las mayorías, en ello radica la fuerza de estas y de ahí debe desprenderse paciencia y confianza en el futuro. Todo a su tiempo.

Concluida la elección y con los resultados en la mano, la tarea siguiente es demostrar que somos los electores los que definimos el triunfo o derrota de tal o cual candidato, exigiendo cumplimiento, transparencia y rendición de cuentas. Si no es así, seremos cómplices obligados a guardar silencio frente a la corrupción e impunidad.  

Faltan 10 días escasos para la elección. Tiempo suficiente para reflexionar sobre la decisión a tomar frente a las urnas. Actuemos en consecuencia dispuestos a ejercer lo mismo  el derecho a expresarnos que a votar en libertad; a los que no debemos renunciar. Está en nosotros los electores el legitimar no a partidos y candidatos sino a nuestra voluntad de participar. 

Hojas que se lleva el viento 

El secretario de energía Pedro Joaquín Coldwell afirma que no se venderá ni un solo tornillo de PEMEX. Juego de palabras con el que el PRI pretende convencer de la bondad de la reforma energética que impulsa el Sr. Peña, pero que no aclara si constitucionalmente se aprobará la participación de otras empresas, nacionales o extranjeras en la industria petrolera dejando a la paraestatal al margen hasta su paulatina extinción.

-ooo-

Cuando elegimos a nuestros senadores, esperábamos que éstos representaran el interés de todos los veracruzanos sin tomar partido a favor de unos en detrimento de otros. Lo que no es así no obstante que para ello les pagamos y estamos obligados a exigir. Tanto José Francisco Yunes Zorrilla como Héctor Yunes Landa trabajan electoralmente a favor del PRI, uno en Veracruz y el otro en Baja California, construyendo su plataforma de despegue para el salto siguiente, la sucesión del Sr. Dr. Javier Duarte de Ochoa, mientras la entidad marcha a la deriva.  No se vale.- Xalapa, Ver., 26 de junio de 2013.

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